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Velando Sentimientos — capítulo 31

Capitulo 31: Desde Mañana

Sábado, sábado del demonio, sábado que por suerte no tenía que hacer mas que vagar un rato, ¿los deberes? A pues ya los había hecho, ¿estudiar? A pues eso también ya lo había hecho, molestar, leer, conversar, castigarse imponiéndose un auto-encierro en su cuarto también lo había hecho y ahora estaba tirada en su cama, no podía decir acostada a estar boca arriba con los brazos estirados a cada lado y la cabeza ladeada casi al borde de la cama en plan de muerto.

Había pasado una semana desde el último perturbador encuentro con él, esta bien, sabía que no debía esperar por una respuesta inmediata, sabia que la esquivaría como ella mismo lo había hecho, lo que los llevo a verse apenas dos veces en los anteriores 5 días y eso solo de espaldas y también sabia que las clases la mantendrían distraída de todo eso por lo menos por algunos minutos, pero había llegado el fin de semana y estaba de los nervios.

Miraba a la nada, o mejor dicho al viejo techo de la habitación compartida y tarareaba una canción que ni siquiera recordaba donde la había escuchado, dos veces sus compañeras de cuarto habían interrumpido su encierro y las dos veces la encontraron en la misma posición, Midra la había comparado con una reclusa enloquecida después de años de encarcelamiento y ella como respuesta a su no tan agradable e “hilarante” comentario había lanzado certeramente una de sus viejas almohadas a la rubia cabeza de su querida amiga.

Si era verdad que se veía muy rara en esa posición de reclusa que se había auto-impuesto, era verdad también que comúnmente pasaba casi todo el día fuera de la sala común, que no eras una persona ermitaña y que su personalidad inquieta no la dejaba estar inmóvil por más de diez segundos pero además era verdad que se merecía eso y no tan solo se lo merecía si no que ella misma quería estar allí encerrada, oculta del resto del mundo, no… no de todo el mundo, solo del imbécil ese, que bajo… que bajo había caído T____T

Se sentía avergonzada, desesperadamente nerviosa, y ese mismo nerviosismo le había llevado a tomar la decisión de encerrarse en el cuarto, que tal si salía y se lo encontraba en algún pasillo, en el árbol que frecuentaba, en cualquier aula, no quería topárselo, no quería verlo, aun no estaba lista, se sentía tremendamente vulnerable.

La semana que había pasado apenas y pudo ir a clases, tenia ese recelo de cruzarse con él, pero sabia que sus horarios no cuadraban y se memorizo el de él para saber que pasillos tomar y cuales no, a que hora y a que hora no, información que fue fácil conseguir siendo una Weasley pupila de los gemelos, pero era sábado y no hay horarios para ese día T___T, si se lo encontraba… tenía miedo de la respuesta que le daría.

Quería gritar se sentía endeble y estúpida, pero así eran las cosas, como le decían los gemelos “el que no arriesga no gana” claro ellos utilizaban esa frase como excusa para motivarse a experimentar en ellos mismos sus propios productos, ella mas cuerda que sus dos hermanos prefería tomarla para la situación como la que ahora afrontaba, si no se hubiera arriesgado, y merlín sabe que lo hizo, no iba a ganar nada con Malfoy.

La puerta del cuarto se abrió por séptima vez en ese día, lo sabía las había contado ya que no tenía nada más que hacer, contar las manchas en el techo, las pecas en sus brazos (que por cierto eran menos que las de todos sus hermanos, se podría decir que era la menos pecosa de la familias Weasley) y las veces que la puerta se abría la habían librado de aburrirse, no es que fueran actividades muy entretenidas pero no quedaba de otra todo ya lo había hecho.

-Bien… basta – midra caminó hasta su cama y la jaló para que se levantara, Ginny como muñeca de trapo se dejó levantar y quedó parada frente a su amiga mirándola extrañada.

-Midra… ¿que haces? – intentó sentarse en la cama para tomar nuevamente su postura inicial pero su rubia amiga no la dejó y la mantuvo erguida frente a ella, viendo que su amiga no la dejaría en paz y que vendría a darle un discurso muy largo sobre su comportamiento Ginny solo refunfuño he inflo los mofletes como niña de 5 años esperando a ver que tenia que decir la rubia.

-eres una cobarde – ni bien sueltas las palabras la pelirroja regresó a ver a su amiga indignada, o noo… no lo hizo ¿verdad? No la acabó de llamar cobarde ¿cierto? sabía que ella odia que la llamaran cobarde, la había visto pelearse por eso, sobretodo por que eso no era cierto ¬¬

-Yo no soy una cobarde – espetó frunciendo el seño y apuntó acusadoramente con su dedo índice a Midra – y tu lo sabes muy bien Dishon

-aparentemente era así – afirmó la rubia, ¿aparentemente? Claro que es así, la taheña se cruzo de brazos con enojo - hasta que te vi encerrándote en este cuarto.

-pero…

-pero nada, te debería dar vergüenza, quien lo diría Ginny Weasley escondiéndose en el cuarto por temor a una respuesta que ella misma pidió – en boca de midra sonaba extremadamente estúpido, un sonrojo leve acudió a sus mejillas ¡¡Demonios!! Cuando Midra comienza a tener razón sabes que has llegado demasiado lejos – sal Ginny, no te hace ningún bien estar aquí, quizás y el ni siquiera tiene una respuesta aun y tu asustada por nada, afróntalo el lunes llegara y una semana de clases mas, no podrás huir como lo hiciste, no lo podrás hacer para siempre, así tu no lo desees tendrás que verlo…

Ella no lo entendía, no sabia lo que Ginny sentía en ese momento, lo débil e insegura que estaba, desde su infantil atracción por Harry nunca mas se sintió así, todas las relaciones que había tenido ella era la que ponía las pautas y sabía que ninguna repercutiría demasiado, pero ahora ella dependía de la palabra de otro y todo lo que pasara desde ahí sabía que la seguiría en las acciones de futuro, era muy complicado, demasiado.

-Midra yo… - bajo la vista con decaimiento – yo tengo miedo – las palabras le salían a duras penas, el decirlo en voz alta sonaba horrible y le daba un aire de inferioridad – me siento vulnerable… yo – suspiró sin saber si seguir con lo que estaba diciendo, pero era conciente de que no tenía por que temer, era su mejor amiga con la que hablaba, ella nunca la juzgaría ni se burlaría por algo así - yo nunca me he sentido… así – hizo una pausa temerosa - con nadie…yo no estoy lista - al decir eso vio de reojo como la expresión en el rostro de la rubia se dulcificaba – sé que no lo estoy.

-oh Ginny – Midra agarró a su amiga de los hombros para después abrazarla como si fuera la mismísima Molly Weasley protegiendo a su hija – Ginny… linda no va a pasar nada, no es el fin del mundo, no eres de hierro pelirroja, no puedes esperar nunca sentirte así, se que no eres del tipo romántico… pero siempre hay una primera vez

-yo lo se pero…

-Además cualquiera lo justificaría en tu caso, digo no… es Draco Malfoy del que hablamos, un adonis, un dios, la perfección hecho hombre, claro con una actitud desastrosa y cualidades morales…mínimas – Ginny afirmo con la cabeza y no pudo evitar sonreír al oír el comentario de su amiga – pero yo se que cuando esta contigo es la mezcla exacta entre mal y bien - Midra la soltó regalándole una mirada llena de apoyo – la situación no es segura, nunca nada es seguro, esta relación menos y tengo que apoyar en algunas cosas a Hermione pero yo se que tu no eres una cobarde y se que esas misma cualidad es la que no te impedirá hacer cosas que el resto no haría solo por sus miedos, se que has pensado en los riesgos que vendrán al estar con él no eres una niña para no saber que hacer y se que cuando llegue esa respuesta que esperas sabrás afrontarla por quien eres y deseas y no por lo que se espera que hagas, pero antes que todo debes dejar que el te responda, algo que tu mismo pediste y estando aquí eso nunca sucederá.

-gracias – sonrió, de verdad se sentía agradecida con su amiga, todo lo que acababa de decir le había dado una extraña sensación de soporte y se sintió mas aliviada, era verdad ella deseaba saber que iba a decir el – de veras muchas gracias.

Se sentó en la cama y suspiro botando el aire reprimido, pero como si fuera un remedo de yo-yo Midra la levantó de nuevo como la primera vez y comenzó a caminar con ella a cuestas, no es como si la pelirroja tuviera otra opción, no podía soltarse de su amiga y aparte la confusión no la dejo reaccionar.

-ahora vamos que necesito un libro de la biblioteca y tu me acompañaras - jalándola de la muñeca la sacó del cuarto y la sala común, donde recibió millón de miradas extrañadas de los presentes, para llevarla a su destino

-no espera… ¡espera! – Quería soltarse, quería regresar y encerrarse de nuevo en el cuarto, ahora estaban en los pasillo, bajando gradas y de nuevo en otro pasillo, Ginny estaba entrando en pánico – ¡pensé que quedo claro que no estaba lista!

-y yo pensé que quedo claro que deseas saber que dirá él – algunas de las poquísimas personas que se encontraban por allí a esas horas las regresaban a ver, la curiosidad es grande

  • si pero ni siquiera me dejaste asimilar la idea de querer salir ¡aun no estoy preparada psicológicamente! – era verdad podía ser cierto que ella deseaba la respuesta, pero de eso a salir ese mismo instante con la posibilidad de encontrarlo era tremendamente agobiante, tiempo era lo que pedía, solo eso

  • tranquila mujer – Le regaló una sonrisa y siguió jalando de ella por los pasillos - dudo que lo encontremos por allí, para algo tiene a sus dos gorilotes salvajes, de seguro que a ellos los manda a ver los libros que necesita.

  • lo dudo – dijo mas para ella que para Midra - la verdad es que a el le gusta hacer su tarea en la biblioteca – Midra paró en seco y regresó a ver a Ginny con una sonrisa en los labios

-¿como dices? – preguntó de forma inocente y Ginny comprendió a que se debía su actitud y se maldijo por lo anteriormente dicho

-bueno lo se por que lo he visto ir y quedarse por horas, se que es muy buen estudiante, y la expresión que pone cuando hacer los deberes no es de estorbo, es como la que pone Hermione – la rubia soltó una ligera risita y se dio la vuelta para seguir su camino aun llevando a la pelirroja.

-o pones mucha atención a las cosas o le pones mucha atención a él, yo me voy por la segunda opción – la pelirroja frunció el seño por el comentario pero no dijo nada - ya suenas como su novia

Y algo al escuchar la palabra novia relacionada con él hizo que su estomago cosquilleara, mirara hacia el piso y una sonrisa casi imperceptible surcó su rostro por una milésima de segundos, y es que eso no sonaba… tan… tan mal.

Hace mucho tiempo que había dejado de forcejear y se dejaba llevar por Midra a la biblioteca metida en sus pensamientos, estaba siendo paranoica, vamos seamos sensatos, no podía encontrárselo, la vida no era así, no podía ser tal la coincidencia que justo en el momento en el que Midra decidiera llevarla a la biblioteca el estaría allí, era una estupidez al pensar eso, que tonta había sido jajaja XD cogerían el libro y se irían sin ningún percance, solo era una visita a la biblioteca nada mas.

¡¡¡ERROR!!!

Oh pero miren quien esta ahí, dando la vuelta en la esquina contraria ¿esos acaso no son unos slytherins? Ajá Ginny si claro que lo son ja-ja-ja la vida no podría ser tan condenadamente ¡¡¡ESTÚPIDA!!! ¡¡¡GRACIAS DUEÑOS DEL COSMO Y EL DESTINO, ESPERO QUE DISFRUTEN DIVIRTIENDOSE CON MI VIDA MALDITOS RETORCIDOS!!!

Ahí dando la vuelta con el caminar elegante y riendo como si la vida fuera un manojo de buenas cosas estaban dos de los peores sly’s el principe y su manoderecha por excelencia, el rubio y el moreno, Draco y Zabini ja-ja-ja los dioses amaban a Ginny eso se notaba ¡¡RAYOS!! Pero había esperanza, aun no las habían visto, podrían huir verdad? tenían tiempo.

Si, solo tenían que dar la vuelta y regresar sii buen plan… no esperen ¡esperen! Midra la esta jalando hacia allá waa T___T quería gritarle lo mala amiga que era, ya sabia a quien no darle regalos este año, el encuentro inminente no la dejaba ni hablar, ahh dioses ya estaban en la puerta a un metro de ellos.

Los dos muchachos pararon al verlas, mejor dicho Draco paro al verlas, mejor mejor dicho Draco paro al ver a Ginny y Ginny miro a Malfoy y Zabini y Midra quedaron sobrando, la rubia soltó a la pelirroja y esta viendo su oportunidad de escape “perfecto” dio media vuelta y camino hacia la esquina de donde habían venido.

-te veo luego Midra – estaba conciente de que caminaba gracioso, estaba tensionada y sus músculos no se movían correctamente pero aun así llego a la esquina mientras en su cabeza se repetía una y otra vez “por favor que no me llame, por favor que no se acerque”

-Weasley – ¡Mierda! “corre” fue lo único que su cabeza tontamente ordeno al oír la voz del rubio gritando su nombre y así lo hizo corrió, corrió lo mas rápido que pudo y ni siquiera sabia a donde corría, estaba torpe, solo quería irse ¿por que diablos huía? ¿Qué, era estúpida o algo? Ella quería respuestas, pues bien la persona que se las iba a dar estaba ahora persiguiéndola y ella escapaba, que tonta, “para” orden inteligente que no fue acatada esta vez “tengo miedo” oh merlín eso si que era patético ¿desde cuando ella era patética? – ¡espera Ginny! – ¿acababa de llamarla por su nombre? Pocas veces lo hacia y siempre tenia ese efecto, su paso disminuyó de velocidad y antes de que se diera cuenta Draco la había alcanzado, tomándola de los hombros le dio vuelta.

-…..- no lo miraría, no lo haría, que vergüenza acababa de huir de él, era una cobarde, que estúpida, como iba a afrontar eso, no estaba lista, no aun, una semana mas, eso necesitaba, o quizás un año, que mejor.

-merlín, eres veloz – el la estaba mirando lo sabía, lo podía sentir, pero aun así ella no regreso la vista – ¿por que corriste? - miedo, eso era lo que tenía que responder pero no hablo, no se atrevía – supongo que por la misma razón por la que me esquivaste esta semana – y ahí fue cuando regresó a verlo.

-si, creo que supones bien – espetó con el mismo tono que utilizaba con el cuando peleaban cada día – tu hiciste lo mismo – no tenia sentido decirlo pero a pesar de que sabía eso, se lo reprocho.

-yo no te esquive tu fuiste la única paranoica que parecía estar en un constante juego de mortífagos y aurores conmigo – dijo burlón – el lunes y el martes me pareció de lo mas fastidioso, pero desde el miércoles cada vez que te veía escabullirte me entraban ganas de reírme de ti – ginny se sonrojo fuertemente, de los tres niveles que tenia de sonrojo salto directamente al tercero lo que hizo a draco reír aun mas, una risa suave y contagiosa que hizo a Ginny sentir unas tremendas ganas de reír con el - ¿tanto así te asusta lo que te tenga que decir?

Y así recién salidas esas palabras de su boca la pelirroja palideció y cualquier rastro de sonrisa se perdió fugazmente de su ahora contrariado rostro, la chica frunció el seño y lo fulmino con la mirada mientras el rubio le sonreía con esas sonrisa tan molesta que le daba ganas a una de estamparlo contra la pared de un solo golpe, Ginny dejo de fruncir el ceño, giró el rostro, soltó un pequeño bufido y se cruzo de brazos para luego regresar a ver al rubio y sonreírle con suficiencia

-si, tengo miedo - el rubio la miro serio esta vez y espero a que prosiguiera – tengo miedo que un orate como tu tenga la última palabra – el rubio frunció el seño – miedo de que de ti dependa lo que vaya a pasar

-pelirroja – dijo el rubio con burla – tu mismo me diste este derecho – rió – la próxima vez mejor por que no te vas y te enamoras de alguien menos “orate”

-¡yo no estoy enamorada de ti estúpido! merlín me libre de tremenda idiotez – soltó una risa despectiva, ese idiota… Como la enojaba

-bien “no estas enamorada de mi” aja – el tono que uso para decirlo fue uno que claramente hacia notar que no le creía ni el nombre y eso hizo que Ginny tuviera una hermosa visión de ella misma partiéndole la cara al estupido que tenia enfrente.

-mira… - respiro hondo para calmarse - quizás tus ínfulas de superioridad te afectan al cerebro Draco Malfoy – dijo tocándolo dos veces con su dedo índice en la sien – pero por ningún motivo llegues a pensar de que….

¡Rayos! Como es que una puede expresar lo que desea decir si en cualquier momento va a ser atacada por los labios del pervertido de Malfoy, que clase de conversación era esa que a mitad del camino tienes al slythering besándote, acercándote a el, tomándote de la cintura como si fuera completamente suya y dejándote descolocada por escasos segundos para después disfrutar, en opinión de Ginny, del mejor besos de tu vida ¡Demonios! como amaba ser besada por Draco.

Ginny soltó un pequeño ronroneo y paso sus brazos por el cuello de Draco acercándose mas a el, el rubio sonrió en el beso y coló su mano libre por la nuca de la pelirroja mientras ella comenzaba a jugar con los cabellos del chico y en ese momento corroboro que era adicta a el, al la frialdad de su cuerpo, a su cabellos suave, a sus labios, el rubio fue separándose terminando el beso mientras mordía suavemente el labio inferior de la pelirroja y dándole un último pequeño beso.

-draco…- única palabra que podía pronunciar en ese momento, en esos precisos instantes era en los que se daba cuenta que el tenía algún tipo poder sobre ella que no podía controlar.

-tenía tantas ganas de besarte – no se separaron, ella colgada de su cuello y el tomándola de la cintura de lo mas cursi, algo a lo que ninguno de los dos estaba acostumbrado – tus berrinches son algo sexys ¿lo sabes? – la pelirroja no sabia si reír o pegarle ¡ella no hacia berrinches!

-yo no hago berrinches idiota – el rubio rió y se separo de ella por completo

-ok no haces berrinches ni estas enamorada de mi, tus mentiras cada vez aumentan de numero no lo crees? – se puso las manos en los bolsillos y se dio la vuelta

  • idiota – dijo cerrando los ojos con enojo y pegándole, en su opinión, suavemente en el ante brazo

  • te mueres por mi Ginny Weasley y lo sabes eso es un hecho, solo falta que lo admitas pelirroja – todo lo decía de espaldas a ella pero la taheña sabia perfectamente que en esos momentos el debía estar sonriendo burlonamente

-que me gustes no quiere decir que me muera por ti, quizás tu seas el enamorado aquí

-… - díganle loca a la pelirroja pero juraría haber escuchado un “quizas” – no sigas con tu paranoia pelirroja que me voy a cansar de reprimirme el burlarme de ti – dicho esto se fue alejando – nos vemos – levanto una mano en forma de despedida mientras se iba con su natural caminar rimbombante

-espera… - el chico paro y se oyó claramente una risa – aun…. Aun me debes una respuesta

-mira que eres aburrida – la regreso a ver – quería mantener el suspenso

-dame la maldita respuesta hurón y te puedes largar – dioses que irritante podia llegar a ser el rubio

-jo que carácter - se dio la vuelta y retomo su camino – esta bien – Ginny agudizo el oído esperando - desde mañana me perteneces solo a mi – dio la vuelta en la esquina y se oyó claramente como bajaba gradas.

¿Eh? ¿Que clase de respuesta era esa? Esperen…. ¡¡MALDITO!! Ella no era un objeto ¡Rayos!¬¬