Alguien muy especial — capítulo 3
-Me podría hacer el favor de salir de mi habitación- Le dije muy enojada.
- Así que… tu, eres la nueva niñera- Me dijo mientras me observaba y yo me hacía para atrás.
-Sí, ¿Tiene algún problema con eso?- Le dije mientras agarraba la toalla para taparme.
- No, la verdad no, solo vine a avisarte para que bajaras a conocer a los niños- Me dijo mientras salía de la habitación.
Di un gran suspiro de alivio, me senté en la cama, luego me empecé a cambiar, estaba dispuesta a ponerme un vestido pero lo pensé dos veces, así que solo me puse unos jeans y una playera cómoda pero elegante, junto con unos tacones no muy altos pero bastantes cómodos, dispuse a salir de la habitación y bajar por las escaleras. Fui hacia la sala y ahí estaban todos hasta ese sujeto que tanto odiaba y después de eso más.
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Ya estoy aquí- Dije dirigiéndoles una sonrisa.
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Si, el es Iker- Dijo Lorena mientras un niño pequeño se acercaba a mí.
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Hola nene- Le dije agachándome.
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Y ella es Paola- Dijo, una niña hermosa se acerco a mí.
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Hola Paola ¿Cuántos años tienes?- Le dije.
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Seis- Me contesto con su tierna voz.
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Bueno, ¿Qué les parece si vamos al jardín a jugar?- Les dije.
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¡Sí!- Me contestaron los dos mientras nos íbamos a jardín trasero.
Salimos a jardín a jugar, empezamos a jugar a las atrapadas, obvio dejaba que ellos me atraparan, si no, no tenía chiste, estuvimos jugando como unos diez minutos, hasta que alguien salió por la puerta, traía un traje de baño al parecer estaba dispuesto a nadar, si, era Evan. De un solo salto entro a la piscina y empezó a nadar
Era una persona fastidiosa así que solo me dedique a jugar con los niños sin prestarle atención alguna. Tan solo la idea de estar cerca de él me daba nauseas y miedo. Salió una empleada y se dirigió hacía nosotros.
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Señorita, ya es hora de comer, me llevare a los niños, ¿Le podría avisar al señor por favor?- Me dijo mientras tomaba de las manos a los niños.
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Ammm… sí, claro, yo le aviso- Le dije con voz temblorosa.
Que más tenía, era el peor momento para hablarle, pero tenía que decirle, no podía arriesgarme a que me corrieran. Me acerque a la orilla de la piscina y me apoye en ella poniendo mis manos para no caerme, el se percato de mi presencia así que se acerco hacia donde yo estaba, yo quería hacerlo rápido para poder salir corriendo de ahí.
-Sí, ¿Dime?- Me dijo.
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Solo le venía a avisar que ya es hora de comer- Le dije lo más rápido que pude, pero con claridad para no volver a repetirlo.
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Vamos, ¿No quieres venir a nadar conmigo?- Me dijo con voz seductora mientras me agarraba la mano.
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No, claro que no- Trate de no gritar
De repente solo sentí como alguien me jalaba, mi zapato salió volando.
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¡Ayuda!- Grite- ¡Sálvenme!- El me tenía en su brazos y me alzo.
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¿No sabes nadar?- Me pregunto.
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No muy bien- Le conteste algo nerviosa- Por favor sáqueme.
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Esta bien, pero con una condición- Me dijo, no sé que estaba planeando pero me dio miedo.
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¡La que sea!- Grite desesperada de salir.
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Que me tutees- Cuando me dijo sentí un gran alivio.
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Esta bien, pero sáqueme- Le dije.
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La condición- Me recordó.
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Por favor sácame- Le dije tranquilamente.
El solo me miro a los ojos, yo desvié su mirada claro. Después de un momento, me saco.
- Ahorita voy- Me dijo mientras se daba la vuelta para seguir nadando.
Yo solo lo que de viendo por un momento, después de darme cuenta que lo veía, me di la vuelta y entre, estaba empapada, solo oí una voz que decía.
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¡Por dios! ¡¿Qué te paso?!- Era la voz de Lorena, se veía muy impactada.
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Yo…- No se me ocurría nada.
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Bueno, olvídalo sube a cambiarte y luego baja a comer- Me dijo rápidamente.
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Si, gracias, enseguida bajo.
Subí las escalera, tenia frio, entre a mi habitación. Me seque muy bien, luego me cambie, me puse otros pantalones entubados, y una playera muy bonita, un par de tacones y una sudadera bastante pegada era ceñida al cuerpo, todavía tenía frio, después dispuse a bajar, claro primero me peine. Llegue hasta el comedor todos estaban ahí, hasta Evan, al parecer me estaban esperando para comer.
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Ya llegue- Dije mientras me acercaba a la mesa.
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Siéntate- Me dijo Lorena- Ahorita traen la comida.
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Si, gracias- Le dije mientras me sentaba en la silla, la única que sobraba era una que estaba junto a Evan.
De inmediato nos sirvieron la comida, se veía deliciosa, dispusimos a comer, pero Lorena hizo una pregunta que me puso muy incómoda.
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Vanessa, dime, ¿Cómo te caíste a la piscina?- Me dijo mientras me miraba, me sentía muy nerviosa, voltee a mirar a Evan, el también se veía muy nervioso e incomodo con la pregunta.
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Bueno…- Si le diría la verdad se enojaría mucho, no podía darme el lujo de perder mi trabajo, también quería darle una lección a Evan , pero tampoco quería delatarlo