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Alguien muy especial — capítulo 7

  • Bueno que te parece si primero vamos a nadar- Me dijo Evan, yo lo mire.

  • ¿Enserio?- Acaso no se acordaba- ¿No te acuerdas que no sé nadar bien?

  • Sí, claro que me acuerdo, por eso te voy a enseñar a nadar- Me dijo acercándose.

  • Esta bien- No tenia de otra- Voy a cambiarme de ropa- Le dije mientras acababa mi platillo.

  • Yo también- Dijo mientras los dos subíamos por las escaleras.

Busque un traje de baño pero lo único que encontré fue un traje de dos piezas, no tenia opción, así que me lo puse. Después de ponérmelo me asome por la ventana, vi a Evan en la piscina a punto de saltar hacia ella.

Baje por las escaleras con una toalla en vuelta en mi cuerpo, salí hacia la piscina y me dirigí hacia Evan, debo admitir que me daba terror estar en la piscina. Evan se acerco a mí quedándose en la orilla.

  • Tengo miedo- Le dije- No estoy segura.

  • Tranquila- Me dijo- Yo te voy a ayudar.

  • Bueno- Me quite la toalla y solo Evan se me quedo viendo- Deja de verme- Le dije.

  • Esta bien- Dijo parpadeando.

  • Me pones nerviosa- Le dije mirándolo.

  • Así que te pongo nerviosa- Me miro y luego me jalo.

  • Espera- Le grite.

  • Tranquila, te voy a enseñar a nadar.

El empezó a enseñarme unos pasos básicos para nadar, no era muy tonta así que aprendí rápido, la verdad no era como yo pensaba, el era muy gentil, no se comportaba como una celebridad, pero aun así tenía que conocerlo mejor.

  • Gracias- Le dije después de terminar las clases.

  • De nada- Me dijo mirándome a los ojos, en verdad eran hermosos- ¿Vamos a ver una película?

  • Si…- Le dije aun mirando sus ojos, en verdad me habían hipnotizados- Digo, si claro vamos- Le dije y luego Salí de la piscina.

Evan salió después de mi, luego fuimos hacia la sala de medios, era gigantesca ya la había visto pero aun así. Había una televisión enorme.

  • ¿Cuál quieres ver?- Me pregunto Evan.

  • La que sea.

  • Esa no hay, te lo aseguro- Me dijo mientras me sonreía, era encantadora esa sonrisa- ¿Qué te parece una romántica?- Me dijo.

  • Si, porque no- Le dije devolviéndole la sonrisa.

El puso la película, no me acuerdo muy bien del título. Yo estaba sentada en el sillón que estaba enfrente de la televisión, después de poner la película se sentó junto a mí. La historia era hermosa. Aunque el día estaba soleado, hacia aire, yo no me había cambiado y empezaba a tener frio, Evan se percato y se acerco y me abrazo. Yo solo me quede ahí, no sabía qué hacer.

Termino la película con un final feliz, era de esperarse, yo seguía en los brazos de Evan, el volteo a verme y yo alce la mirada nuestros labios estaban cerca, casi a punto de juntarse como el día anterior.

  • Voy a ponerme algo de ropa- Le dije alejándome de él.

Subí las escaleras y simplemente me preguntaba, ¿Qué me pasa? ¿Debo estar loca?, llegue a mi habitación y me puse un pantalón con una blusa, luego una chamarra, tenia frio, me quede sentada en la cama, pensando por un buen rato. Me levante y me mire al espejo, algunas palabras salieron de mi boca sin que yo la pudiera evitar.

  • ¿Me está gustando?- Después alguien abrió la puerta, yo me sorprendí mucho, ya que di un pequeño salto- Hola- Era Evan, el también ya se había cambiado.

  • Hola- Me dijo mirándome en forma rara.

  • ¿Qué pasa?- Le dije quedándome totalmente quieta.

  • Es que…- Se acerco a mí, hasta estar a unos pocos centímetros de mí, yo no me moví.

  • ¿Qué?- Le dije.

  • Bueno…- Me susurro.

El acerco sus labios a los míos, se apodero de mis labios, y yo de los de él, lo tome por el cuello y lo jale más hacia mí, tenía que ponerme de puntillas, estaba un poco más alto. Después de entender lo que estaba haciendo, me separe de él.

  • No- Le dije entre suspiros.

  • ¿Qué pasa?- Me dijo.

  • ¿¡QUE PASA?!- Le dije- ¡Esto está mal!

  • Pero…

  • ¡No!, además, ¡Yo se que tu solo estás jugando conmigo!- Tome un poco de aire- ¡Yo no significo nada para ti!- Le dije.

Luego pase a cerca de él, saliendo rápidamente de la habitación, estaba por ir por el pasillo cuando le me tomo por el brazo y me jalo hacia él.

  • ¿Cómo estás tan segura?- Me dijo en tono suave.

  • De que hablas- L e dije tratando de zafarme.

  • ¿Cómo estás tan segura que solo eres un juego?- Me dijo mientras él me tomaba más suavemente.

  • Yo lo sé, he leído sobre ti, te gusta juagar con las mujeres, eres un engreído- Le dije.

  • Puedo ser engreído, pero hay mujeres que si me importan.

  • Como tu esposa.

  • Celosa

  • ¿Debería?- Le dije más calmada.

  • Según yo, si, según tu, también, ¿Yo se que te gusto?- Me dijo con una mirada totalmente irresistible.

  • Claro que no.

  • Eso no fue lo que le dijiste al espejo- Me había escuchado, como pude ser tan tonta de decirlo en voz alta, solamente me ruborice.

  • No es definitivo- Le dije tartamudeando.

  • Yo sé que si- Me dijo acercando se a mi rostro- Tu también me gustas- Me dijo suavemente.

  • Tú tienes esposa- Le dije, no podía apartarme de él, mas bien, no quería.

  • Existen los divorcios.

  • Tienes hijos.

  • Me puedo quedar con su custodia, también serian tuyos.

  • Es muy raro de tu parte.

  • ¿Por qué no me crees?- Me dijo.

  • No lo sé, yo no estoy segura de mis sentimientos, y tu tampoco, ¿Ok?- Le dije apartándome de él- Además yo se que lo que sientes por mi es deseo, yo se que solo quieres conmigo sexo.

El solo se quedo ahí y yo me metí a mi habitación y cerré con seguro, no quería que nadie me molestara.