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Mi querida sangre sucia — capítulo 17
**HOLA!!! Nuevamente pido perdon por la ausencia, esque hubo un pequeño contratiempo en la universidad, jajaja y pue sle jugue a la bella durmiente, jamas habia dormido tanto, pero esque sigo con mis estragos de los estudios, en fin, les traigo otro capitulo mas, y espero les guste, espero me comenten y me digan tambien que opinan de el ¿les gusta?, espero que si.. De verdad cualquier cosa qume ayude a mejorar la agradeceria mucho.**Capitulo 17.- DESPUES DE LA TEMPESTAD ((POV.Hermione)) "han pasado dos años, ¿ todavía me recordaras?" La chica acariciaba esas palabras talladas en aquel árbol Recordaba el verano que las escribió en aquel roble donde se habían enamorado, justo dos meses después de la boda de Malfoy, ya habían pasado dos años, y aun subía esperanzada que de alguna manera el contestara su pregunta. La última vez que lo había visto fue, cuando habían derrotado al señor tenebroso, recordó cuando él estaba tendido en el piso, que todos creían que estaba muerto, y que a su lado sollozaba Amelia, la impotencia de no correr a su lado, y quedarse observando como uno más en aquel bosque. Una imagen paso más por su cabeza, cuando, Voldemort murió, y todos se abrazaron, cuando el rubio y su familia pidieron perdón a todos, y que en ese momento, solo cruzaron miradas una vez, pero aun así el no dijo nada., como después de eso, se marcho nuevamente. Y ahí estaba la chica, dos años después de aquella boda, a punto de buscar, un trabajo, todavía vivía con sus padres, y por lo menos una vez a la semana se veía con sus amigos, para ellos, Hermione, había dejado atrás los recuerdos de Draco, para ellos, los últimos años de colegio, ella volvió a ser la estudiantes modelo, y la amiga incondicional, el mejor promedio de generación, y la más inteligente bruja de todo Londres. Pero ignoraban que aun le lloraba en las noches, hasta quedarse dormida. Que para ella su vida no tenía valor, que vivía por vivir, y que en los siguientes dos veranos subía hasta aquella colina a esperarlo, como lo hacía en aquel momento, que Draco contestara la pregunta de aquel árbol. Pero a pesar de todo su vida continuaba, se levanto de suelo y sacudió unas hojas de roble, y comenzó a bajar la colina rumbo al mercado, dando un vistazo más al gran árbol, esperando que ya fuera mañana. La chica camino, entre los puestos, adoraba el olor a fruta, el puesto de flores, poco apoco llenaba su canasta con las cosas que su mama necesitaba para la comida, le gustaba que sus padres no protestaran que aun siguiera con ellos, a sus 17 años. Hermione, estaba escogiendo unos tomates muy rojos, cuando un brillo dorado le cegó por un instante. _Señora Yamain- puede cuidarme la canasta un instante, regreso en seguida- dijo la castaña a la vieja señora del puesto Ella se extraño pero aun así asintió, y la bruja corrió, abriéndose paso entre los puestos y la gente que compraba animadamente esa mañana, El resplandor se alejaba, le llevaba ventaja de una calle, haciendo que la chica tratara de alcanzarlo: Estas alucinando seguramente, no puede ser el, no debe. Pensó la castaña. Ella siguió corriendo hasta llegar a la plaza central, y su corazón, que parecía encontrarse dormido, volvió a latir intensamente, al confirmar que era su Rubio, Draco Malfoy estaba parado en la calle de enfrente, parecía no percatarse de su presencia, y no quería que lo hiciera la chica camino lentamente y se escondió tras un poste, pudo ver que el rubio se sento en una banca, vestía un traje negro, muggle, y en su mano derecha sostenía un periódico, el chico lo abrió y comenzó a leer, la bruja mientras se debatía si saludarlo o no, solo para saber cómo estaba, cuando vio a un señor, que se acercaba al mago, solo que este vestía un traje, parecido al de los mayordomos locales, y venia agarrando a un pequeño niño, que bien podría tener un año, era tan rubio. Hermione, trato de enfocar bien, y casi se hiperventila, cuando descubrió que aquel niño era idéntico a Malfoy, desconcertada, hizo cálculos mentales, y su corazón volvió a apagarse. TIENE UN HIJO, ¿Cómo puedes ser tan tonta?, era obvio que esto pasaría Pero Hermione no era tonta, era masoquista, y no pudo evitar seguir contemplando como Draco alzaba al pequeño, y le sonreía, le sonreía de una manera diferente a la que lo había hecho siempre, en la mirada de aquel rubio, parecía como si aquel pequeño fuera su mundo, y más que eso. El mago, se levanto de la banca, con el niño en brazos y camino junto con el otro hombre hasta perderse de vista, la chica solo bajo el rostro al suelo, su respuesta estaba contestada… La chica, se reprimió las lágrimas, no quería que sus padres, la vieran así, regreso al puesto de verduras, y termino de hacer las compras, para en la tarde, ya no tenía nada más que hacer, fue a su habitación, y tomo el profeta, comenzó a ojear los empleos disponibles, ninguno, para licenciadas en derecho de criaturas y seres mágicos, suspiro, su idea del PEDDO, también se esfumaba, ya comenzaba a creer que era una fracasada, el no conseguir trabajo, y no tener a Draco. Lloro nuevamente, y se metió en su cama, con las cobijas hasta la cabeza, encerrada en su pequeña burbuja de dolor, su vista se fue nublando, y la chica durmió. La mañana siguiente, la chica se despertó traía en su pecho una extraña sensación, sabía que había soñado, pero por mas memoria que hacía, no veía nada, miro al cielo, y contemplo las nubes grises con reproche, se vistió con unos vaqueros rasgados, y un suéter amarillo, y unas botas negras por si lluvia, tomo su chaqueta y salió de su casa. Diez minutos después ya estaba subiendo la colina, por alguna extraña razón, se sentía más apresurada, presentía que algo pasaría, camino hasta el viejo roble, busco las palabras talladas, y miro ansiosa: "han pasado dos años, ¿ todavía me recordaras?" Y se sorprendió ver que estaban acompañadas por otras JAMAS LO HE DEJADO DE HACER ((POV. Draco)) Otra mañana mas, como cualquiera, Draco Malfoy se encontraba dormido, había trabajado hasta tarde y se encontraba muy cansado, cuando sintió un peso ligero sobre de él, el pequeño Scorpio flotaba dormido hasta, el inconsciente de que poseía magia dentro de sí, Draco lo acuno en su pecho, acaricio los cabellos del magito. Era lo único que valía la pena en su miserable vida, lo único que le había salido bien, y no quería echarlo a perder. _¡MALDITA SEA! La puerta se abrió, y Amelia entro corriendo, con una bata larga negra _Lo vas a despertar- susurro Malfoy _¿Por qué siempre se sale de su cama?- dijo ella en tono de reproche mirando al niño con desprecio Draco solo se encogió de hombros y puso delicadamente al niño sobre la cama _No empecemos, no esta vez- dijo el tratando de tranquilizar a su mujer _Estoy harta que ese escuincle te prefiera a ti, antes que a su madre. _Yo no le digo a que venga con migo, si eso te hace sentir mejor _Me haría sentir mejor que me respetaras como mujer y durmieras conmigo, como marido y mujer que somos- dijo ella cruzándose de brazos _Tu y yo no somos nada, ya me case contigo, te di un hijo y te doy dinero, ¿No te vasta?. _ ¡QUIERO AMOR!- dijo ella Los dos callaron, solo se miraron, el también quería amor, pero no con ella, Draco suspiro, y miro con lastima a Amelia, su presencia ya no le molestaba, la había perdonado, mas sin embargo no la amaba, sentía pena por ella, pena porque ella seguía esforzándose, y él seguía despreciándola. _Me voy a trabajar- dijo el rubio- beso la frente de su esposa- dile a Marcus que lleve a Scorp al parque, le comprare aquellos carritos que vi. Para las 10 de la mañana el rubio había terminado su trabajo y se encontraba caminando por la avenida Monte Bravo, era día de mercado, y no pudo evitar recordar, cuando Hermione se lo mostro por primera vez, miro su reloj, todavía faltaba un rato para ver a su hijo, y decidió recorrer aquel mercado, puesto pro puesto, maravillado, de cómo los muggles se las ingeniaban para vivir sin magia. Había tantas cosas que el no entendía, observo a lo lejos, como una castaña compraba tomates, no podía verle el rostro, ella estaba de espaldas, pero la presencia de ella era tranquilizadora, Draco sonrió, y se camino de regreso a parque, aprisa, muy aprisa, quería ver al pequeño Scorp, cuanto antes. Llego a una banca y se sentó, saco un pequeño periódico de su bolsillo, seguía impactándole que no se movieran las imágenes, cuando a los lejos diviso a Marcus, su mayordomo, con el pequeño en brazos, Malfoy sonrió, y lo alzo con él, y se alejo hacia la tienda de juguetes, en el callejón DIgon. Pero ni toda la tarde que jugó con el niño le quitaba el coraje de haber peleado nuevamente con Amelia, estaba cansado, eran dos años tan eternos, no quería que pasara otro más, el rubio, se desespero y salió de casa, camino hasta llegar a la entrada, y desapareció, ya era muy noche, cuando el joven apareció en lo alto de una colina, pero no una colina cualquiera, se dio la vuelta y camino hasta un viejo roble. Donde Draco vivía ahora quedaba muy retirado de aquel lugar, muchas otras veces había pensado regresar, pero tenía miedo, ahora era diferente, estaba tan fastidiado, tan arto, que necesitaba un lugar tranquilo donde pensar. Se sentó bajo el árbol y dejo que la luz de la luna lo envolviera cálidamente. Los recuerdos rápidamente vinieron a él, y si no hubiera sido por qué un búho hizo ruido, hubiera jurado que el rostro de Hermione se apareció en la luna, necesitaba encontrar una manera de huir de su matrimonio, sin lastimar al Scorp, SCORP Su más grande prioridad, el motivo por qué todavía estuviera con Amelia, el chico se mareo, sintió como sus presiones estaban a punto de ser vomitadas que se sostuvo del tronco del árbol, y sintió algo extraño. Velozmente saco su varita y alumbro, buscando que era, ahí había una nota: "han pasado dos años, ¿ todavía me recordaras?" _HERMIONE- grito el chico En su pecho volvió a latir el corazón, no lo había olvidado, todavía pensaba en el, sonrió para si y saco una navaja de la chaqueta, y con cuidado contesto la nota, al terminar, se marcho a arropar a su hijo JAMAS LO HE DEJADO DE HACER