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Los merodeadores siempre obtienen lo que quieren — capítulo 6

-Te dije que te pondrías mejor- dijo James apoyando su codo en la mesa y su cara en la palma de su mano.

Miro a Lily que bebía chocolate caliente.

La idea de él había sido llevarla a las cocinas por algo de chocolate.

Siempre recordaba que Remus le decía que el chocolate calmaba hasta a las fieras, así que pensó que Lily lo necesitaría.

Además de que estaba 100% seguro de que a ella le encantaba.

Lily lo miro y sonrío.

-Gracias Potter, necesitaba esto- contesto lo más amable que pudo.

Estaba conciente que se había dejado ver débil por el último chico en el mundo que quería que la viera así. Pero algo dentro de ella le decía que en ese momento necesitaba el consuelo de alguien que no sea Adrián.

Por unos segundos se asusto de pensar que necesitaba a James... Potter.

-No te preocupes pelirroja, no diré nada- susurro él sonriendo.

Lily levanto al mirada una vez más y vio en los ojos del azabache que enserio guardaría el secreto de que la había visto llorando.

-Muchas gracias... James.

Sirius estaba sentado en el alfeizar de la ventana.

Segundos antes, Nicole se había marchado con una sonrisa de triunfo en el rostro.

Aun podía sentir la piel caliente bajo su ropa.

Apoyo su cabeza en el frío vidrio y suspiro.

Nicky Blake lo estaba cambiando, lo estaba domando. Si, a él, Sirius Orión Black, lo podía dominar una chica, una chica slytherin.

La puerta se abrió...

-Nicole te dije que me dejaras solo...

-Lo siento, pero no soy Nicole- dijo una suave voz detrás de él.

Sirius se volteo y vio primero el escudo ravenclaw y después unos ojos color miel que lo observaban.

-Perdón, ¿tú quien eres?

Ella se acerco hasta él y se sentó en la silla que estaba a su lado.

-Soy Esmeralda Johnson, la prefecta Ravenclaw- sonrío- no te castigare si me dices porque tus ojos están tan apagados- lo tomo por la barbilla y lo miro.

Sirius aprecio a la chica perfectamente, era rubia, su cabello estaba atado en un extraño moño con un lápiz incrustado, sus ojos eran de un color miel, tenia la piel blanca, el cutis perfecto y una sonrisa totalmente blancos, adornada con unos labios rosas.

A pesar de ser ravenclaw, la chica no llevaba maquillaje alguno.

-No lo entenderías...

-Los ravenclaw tenemos la capacidad de la inteligencia, inténtalo, yo te aviso cuando me pierda.

Él sonrío, lo que provoco que ella también lo hiciera.

Remus iba caminando por los pasillos hacia la biblioteca, cuando se cruzo con Elena.

La castaña iba con su bat de golpeadora y cara de pocos amigos.

El chico la agarro del codo y la miro.

-Ah, eras tú- sonrío- ¿qué pasa?

-¿Me puedes explicar a quien vas a golpear ahora?- pregunto arrebatando con agilidad el bat de las manos de la castaña.

-A Blake...

-Recién sales de la enfermería Elena, no busques más problemas...

-¿Sabias que le dijo sangre sucia a Lily? ¿Sabias que estuvo fingiendo todo este tiempo? Cosa que no me sorprende... pero Lily esta mal por ella, me la cruce pero no me vio y siguió corriendo. Me encontré con Adrián y el me lo contó todo... sabía que era una desgraciada... pero nadie se mete con mi Lils.

-¿Esto no tendrá nada que ver con Canuto?

-Oh por dios, ¿Cómo se te ocurre insinuar eso? A ese perro pulgoso ya no lo quiero... es solamente mi amigo. Tú me conoces Remie, ya pasó para mí.

Elena paso sus brazos por los hombros de élambos rieron.

Ella sabía todo el secreto de los merodeadores como Lily, cosa que solo Remus sabía.

Ambas habían visto a los tres chicos transformarse en tercer año, el siguiente año vieron a Remus convertido en hombre lobo paseándose por el bosque prohibido mientras Elena ayudaba a Lily con su miedo a las alturas andando en su escoba.

Sacando cuentas de todo, su ausencias, sus cambios de humor y las transformación de ellos, se dieron cuenta que Remus era un licántropo. Por eso, desde ese día ellas dos se habían vuelto las incondicionales del castaño.

-Primero nos fijaremos como está Lilian y luego vas y matas a quien quieras...

-Uhhhh... eres el mejor, lobito- dijo apretándole los cachetes.

James estaba perplejo, por primera vez en varios años, la pelirroja lo había llamado por su nombre.

Lily aun no podía creer que lo había llamado por su nombre, pero algo en su estomago se había puesto a saltar mientras pronunciaba las cinco letras que formaban su nombre.

-Bueno, será mejor que nos vayamos... Remus debe de estar preocupado- dijo el chico levantándose y extendiéndole una mano a Lily.

Ella la tomo, y a su pesar, no la soltó hasta que salieron de las cocinas y un grupo de chicas de Ravenclaw le dedicaron risitas raras a James.

La pelirroja se volteo y empezó a caminar hacia el otro lado, mientras el pelinegro atendía a sus fans.

Una vez que James se dio cuenta de la falta de le pelirroja, solo fue capas de verla doblar el pasillo.

Corrió hasta ella, logrando alcanzarla.

-Gracias Potter por lo de hace un rato, pero me tengo que ir a estudiar. Hay gente que hace cosas útiles... hasta nunca- y doblo otro pasillo.

James se quedo viéndola extrañado.

La idea de que la pelirroja se haya puesto celosa le gustaba y le disgustaba al mismo tiempo.

Con una sonrisa triunfante saco un pergamino de su bolsillo, procurando así, buscar a sus amigos. Para contarles que había pasado una rato con su pelirroja de ensueño.

La chica rubia escuchaba sin comentar, sin decir nada. Con una postura de una verdadera dama, con las piernas juntas ladeadas, las manos sobre las rodillas y la barbilla en alto.

Parecía una muñeca de porcelana.

Sirius termino su relato y ella se mordió el labio.

-Si me dejas opinar... para mí Blake no es una buena chica. Ni ella ni todas sus juntas, deberías cuidarte de ella Black. Te esta utilizando a su bien, no al tuyo. Se que tal vez ella suele ser muy llamativa, pero debes tener autocontrol, debes ser valiente y poder decirle no. De eso están llenos los gryffindors, de valentía.

Sirius la miraba como si fuera una maestra.

En el fondo sabía que ella tenía razón. Nicole no era una chica buena, estaba metida en cosas raras, o sus juntas. Lo utilizaba para el bien de ella, lo tenía loco por sus curvas... y ahí lo entendió, él no estaba enamorado de ella, estaba enamorado del cuerpo de ella.

Sin pensarlo dos segundos, abrazo a la chica, tomándola por sorpresa.

-Gracias Esme, eres una buena chica, me abriste los ojos- beso su mejilla- algún día podríamos salir...

-Lo pensare cuando no tenga novio- se levanto y abrazo al chico- nos vemos Sirius.

Él la miro desaparecer por la puerta con una sonrisa, aquella chica de seguro era un ángel que lo había venido a salvar.

 espero que les haya gustado el cap y cumpli con la promesa de que actulizaria prontamente.

besos a todos mis lectores

nada de esto seria bueno sin ustedes

nos leemos

agus