Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Que Hogwarts conozca a Samantha Montgomery · de

Que Hogwarts conozca a Samantha Montgomery — capítulo 12

Finalmente llegamos a nuestro destino, todos nos abrazamos fuertemente, y fui directo a buscar a mi familia, quienes me esperaban a un costado del pilar por él se atravesaba para llegar a el andén 9 ¾, mi hermano me abrazó y mis padres sólo se limitaron a decir un lastimoso Hola. -------------------------------------------------------------ooo------------------------------------------------------

Mi hermano me ayudo a llevar el carro, que llevaba mi baúl y la jaula de Sabius. Se notaba algo apenado, estaba fuera de sí, era muy extraño caminar con él y que no me dirigiera la palabra, yo sabía que era debido a que estaba preocupado de otros asuntos, pero no me sentía muy cómoda con tanto silencio, mis padres se habían adelantado, cruzando antes la pared, Mark era una persona con la que no parabas de hablar, me hacía reír mucho, claro está que debes en cuando teníamos nuestras peleas, pero siempre no reconciliábamos, el era dos años mayor que yo por lo que creía que si él hubiera quedado en Hogwarts se llevaría muy bien con Freddy y James, ellos eran esa clase de personas que no les importaba que los regañaran por hacer bromas eso no los detenía a seguir realizándolas.

Me miro luego de que yo carraspeé un poco la garganta en señal de que me tomará atención. Sonrío dulcemente, a mi parecer entendió que el silencio era un tanto molesto, ya que después comenzamos a hablar.

-Y… ¿Cómo te fue en tu primer año en Wuargts ?-

-Es Hogwarts y me la pasé increíble, me hice muchos amigos, aprendí una varios hechizos, se hacer pociones, y como ya te lo había mencionado anteriormente estoy en el equipo de quidditch- Dije sonriente.

-Genial aunque aún no me explicas de que se trata el quidditch…- Yo lo mire, debido a que siempre trataba de explicarle mis padres se ponían a decir que en la mesa no se hablaba de esos temas, que después habría tiempo de hablar, etc. La idea era esquivar el tema y las cosas respecto a la magia quedaban en otro plano. -Bueno me explicarás, me intriga saber sobre todo lo que te ha pasado durante este año, tenemos todas las vacaciones para hablar.- Sonrió

-Bueno el quidditch es un juego que partió en el siglo X, en Suecia. Consiste en que siete jugadores, están en una cancha ovalada la cual tiene tres aros en cada extremo, hay un guardían que en mi equipo es Rachel Looper, dos bateadores Freddy Weasley y Edwin Harris, tres cazadores que en este momento tenemos un puesto libre debido a que nuestro capitán y cazador se graduó y por último la buscadora… ¡YO!-

Pasé mucho tiempo explicándole el juego, mis padres iban sumidos en su radio favorita, por lo que la llevaban bastante alto y no nos prestaban mucha atención. Debes en cuando mi madre me preguntaba cosas sobre la escuela pero no era nada más que respecto a notas, trabajos y castigos. Los cuales traté de omitir, ya que me había metido en muchos problemas estando con los chicos.

Los días eran maravillosos, el sol resplandecía todos los días, me encantaba estar en el jardín con mis amigos "muggles"eran mis vecinos y ex compañeros de escuela, en el grupo estaba Cindy una niña de pelo negro ojos color café, bastante mimada, pero todos estábamos acostumbradas a ella.

Linda, era baja, tenía pelo negro con muchos rulos y ojos verdes. Tim, un chico alto un año mayor que yo se llevaba excelente con Mark y por último Paul, era muy arrogante y se llevaba mal con casi todos, por lo que yo no lo tomaba mucho en cuenta.

-¿Es verdad que estás en un Internado?- Pegunto Cindy con cara de espanto.

-Si, es sólo para chicas, me llevó muy bien con todas, es genial.-

-Mi madre dice que tu mamá le contó que fue debido a que necesitabas mejorar tus modales.- Tenía la cabeza hirviendo de ira esa no era la verdadera razón, yo sabía que mi mamá lo hizo para que no nos tomarán por dementes, pero no era necesario eso de "mejorar los modales".

-No creo que sea muy genial, tener que llevar un estúpido y feo uniforme todo el año, además no hay chicos.- Esta vez habló Linda.

-Tengo 11 años, ni siquiera cumplo los 12 aún, se podría decir que no me interesan los chicos. Además mamá me dijo que en dos años más me cambiara a uno mixto. - Eso no era verdad pero no perdía nada diciendo eso. A veces odiaba tanto a esos chicos.

-Igualmente es fome- Miro con cara despectiva Cindy.- Pero lo que tu digas.-

El resto de la tarde me la pasé en mi habitación leyendo libros que había pedido prestados en la biblioteca del colegio, me encantaba aprender sobre Transformaciones, animagos, pociones, animales fantásticos, etc.

Sacándome de todos mis pensamientos tocaron la puerta.

-¿Quién es?- No sé porqué preguntaba si era obio que sería mi mamá, ya que mi papá estaba en el trabajo solucionando algo de último momento y Mark no conocía la frase tocar la puerta antes de entrar.

-Yo Samantha, ¿se puede?- Era la voz de mi madre, por supuesto.

-Claro está abierto-

Entró cuidadosamente, y se sentó a los pies de mi cama, yo seguía mirando mi libro, ya que esperaba que ella hablara primero, hace muchos días que no hablábamos mucho, sólo lo justó y necesario.

-Hija…- Llamó para captar mi atención. Yo la miré fríamente, cada vez la sentía más distante.-Está tarde tu padre y yo hablaremos contigo, necesitamos que sepas algo muy importante, entenderás todo cuando hablemos.- Lo dijo fríamente, no con cariño como lo hacía cuando yo era pequeña y tenía algún problema.

-Está bien y, ¿no me puedes adelantar algo? - Le supliqué.

-Me temó que no, además llegará dentro de unas horas, no es mucho tiempo.- Mientras terminaba de decir esto salía de mi habitación, quedando nuevamente sola.

Estaba leyendo uno de los tantos libros que había pedido en la biblioteca, había pasado mucho rato, según lo que yo creía porque ya había leído cerca de 300 páginas desde que mi mamá se marcho de mi habitación.

Escuche como un auto se estacionaba, unos minutos más tardes mi mamá me llamaba desde la sala de estar.

(***)

-Bueno creo que tu madre ya te adelantó un poco…- Comenzó a hablar mi padre yo sólo pensaba que no me había adelantado mucho.

-Verás…- Comenzó otra vez. -Tu hermano se enteró hace unos meses… Quiero que me escuches atentamente, y después preguntes, critiques, te enojes o cualquier cosa que quieras hacer.- Mi madre que estaba sentada al lado de él, tenía los ojos llorosos, y me miraba con pena y un tanto de rencor.

-¿Puedes decírmelo rápido? Me comienzas a asustar- Le dije con cara de intriga y de susto.

-Tu y Mark, son…-Calló por unos segundos, para mi fueron horas.- Adoptados, pero de diferentes familias. Ya no soportamos está situación, en especial esto de saber que eres una bruja. Mire a mi madre, bueno a mi mamá adoptiva, a Cecilia, ¿Cómo le diría ahora?, ella estaba aún sentada sólo que se había llevado las manos a la cara y lloraba desconsoladamente.

-Te vamos a pedir mucha discreción, no queremos que los vecinos se enteren ni de lo que eres…. (se refería a lo recién hablado) Y bueno tu condición de bruja.-

-Son increíbles, ¿por qué fueron capaces de mentirme tantos años?- Dije con hilo de voz, sentía un nudo en la garganta.-Además Mark no es mi hermano ¿verdad?- Las lagrimas comenzaban a brotar de mis ojos.

-No, a Mark lo adoptamos cuando tenía un año, esperamos dos años más y decidimos que queríamos criar a otro niño, fue ahí que te conocimos tenías tan sólo un mes de nacimiento.- Mathew estaba parado como una estatua, sus ojos estaban vidriosos, pero no demostraba ningún otro sentimiento con su cara, él siempre había sido un hombre, que se dejaba llevar por las opiniones de los demás, él agradecía pertenecer a la alta sociedad, por eso entendí a que se refería, a él no le convenía que los vecinos se enteraran que su perfecta familia era una farsa y que la más pequeña tenía poderes.

Salí corriendo subí las escaleras y fui a la habitación de Mark, me acerque y le pegue una y otra vez.

-¡Lo sabías y no me contaste!- Las lagrimas corrían por toda mi cara, el estaba en su cama viendo televisión, por lo que se asustó.

-Sammy, lo siento, ellos te debían contar.- Dijo desesperadamente, las lagrimas también comenzaban a brotar en sus ojos.- Yo los escuche discutiendo y fue como me enteré.-

-¡Por qué todo es tan injusto, mis padres me abandonan, y las personas que me crían se avergüenzan de mi!- Salí corriendo a mi habitación, la cerré con llave. No sabía qué hacer tenía mucha pena, rabia, y estaba completamente confundida. Fue ahí cuando recordé la invitación de Albus. Tomé una pluma y un pergamino y comencé a escribir:

"Queridos Albus, Rose, Fred y James Escribo por qué necesitó su ayuda, no aguanto más a mi familia, necesito salir ahora de acá. Todo esta patas para arriba… Tengo mucha pena y estoy desesperada. Necesito salir de esta casa lo antes posible, mis padres y mi hermano son unos mentirosos. Qué se avergüenzan de mí. Por favor necesito de su ayuda. Atte: Samantha"

Tomé a mi lechuza y le amarré la carta a su pata. -Lleva esta carta a la Madriguera, lo antes posible- Abrí la ventana y Sabius hecho a volar.


Gracias a todos los que me han agregado a favoritos en especial, a todos los lectores, y a todos los que comentan. Este capitulo es más largo, para los que querían más y yo les dí poco en los 2 últimos capítulos :D (los que están en color son los que siempre comentan a los cuales más les agradezco)

 Si omití a alguien lo siento XD no tengo buena memoria jiji..**.**Gracias a todos y comenten aunque no les haya gustado, la critica es buena si se hace con argumentos y de una buena forma.. :D