← Ardiente Tentacion · de
Ardiente Tentacion — capítulo 1
Capitulo Único: Inesperado
Recorro con mis dedos la comisura de mis labios mientras cierro los ojos, y aquella mañana viene a mi memoria…
Recordándote...
Anhelándote…
Sintiéndote…
-¡hola!-salude mientras el abría la puerta de su casa.
-¡Ey! Pasa…-me dijo- creí que ya no ibas a venir.
-bueno, encontré como venir-respondí sonriendo.
Era de día y había decidido ir a visitar a mi amigo, o mejor dicho, mi hermano. Ambos nos conocimos hace casi 4 años y nos hicimos grandes amigos (eso de vivir cerca también ayudo mucho).
Ese día estaba aburrida… no tenía muchas ganas de ponerme a escribir o en peor de los casos ponerme a estudiar, no, hoy me sentía muy aburrida entonces decidí enviarle un mensaje, total…Él siempre sabía qué hacer para distraernos.
Aunque no fue lo que tenía en mente.
<< ¡Hola! ¿Estas ocupado? Bueno, yo ando aburrida>> Era lo que decía el mensaje que le envié.
A los pocos segundos me respondió.
<< ¡HOLA! Estoy tirado en mi cama sin hacer mucho, ¿tienes algo en mente para divertirnos?>>
Yo solo sonreí.
<<que vago eres… son las 11 am, y tu tirado en tu cama, ¡qué buena vida! Bueno, ¿qué te parece un par de pelas?>>
<<ok, una pelas serán… ¿vienes a mi casa?>>
<<eh… no sé, tengo flojera caminar, ¿Por qué no vienes tú?>>
<< ¡Vamos mujer! Son solo 10 minutos de caminata… anda que yo pongo las películas>>
<<Valeeeee… dentro de media hora estoy en tu casa, nos vemos>>
Luego de enviar mi último mensaje, me levante de la cama y me dispuse a cambiarme, una simple polera, unos jeans, mis guantes (porque estamos en invierno), unas zapatillas y ligero maquillaje.
-¡LISTA!-me dije frente al espejo, busque mi celular, mis llaves y Salí de mi casa con dirección a la casa de mi mejor amigo… mi casi hermano.
-¡hola!-salude mientras el abría la puerta de su casa y me sonreía
-¡Ey! Pasa…-me dijo mirándome directamente a los ojos… esos ojos que poseían un brillo especial que siempre me hacía sonreír - creí que ya no ibas a venir.
-bueno, encontré como venir-respondí sonriendo- además estaba aburrida y no tenía nada mejor que hacer…
-¿así que con esas estamos?-me respondió fingiendo indignación- no lo creí de ti…
-¡pero que dramático te has vuelto!-le respondí siguiéndole el juego-¿y que vamos a ver?
-bueno no se…-dijo el, y se pasó la mano por el cabello- pero ahora justo estoy viendo un anime, ven…
Y ambos nos encaminamos hacia su habitación, donde siempre nos juntamos para mirar películas o sino estar echados en la cama mirando el techo y hablando de cosas sin importancias.
Siempre… o hasta ahora.
-¿y de que trata la película?-pregunte
-eh… no lo sé, recién lo puse-contesto- y dime… ¿Qué quieres ver?
Hice un ademán de pensar cuando mi vista se fijó en algunos dvds que estaban en su mesa.
-¿Qué te parece "los caballeros del zodiaco"?-le pregunte riendo- hace mucho tiempo (para ser exacta 6 años) que no los veo.
-uhm… está bien, pero cual-me dijo mostrándome 5 dvds
-ese…-señale y él fue a ponerlo al equipo.
Yo aún seguía parada, la verdad sentía el ambiente un poco pesado y no sabía la razón, mientras él una vez que puso el dvd se lanzó a su cama acomodando su cabeza en las almohadas.
-¿te vas a quedar parada como gallo?-me dijo sonriendo.
Por alguna razón me mordí el labio inferior (una de las manías que hacia cuando estaba nerviosa)
-¡claro que no!-dije y me fui a sentar en la silla que tenía.
-¿Por qué no te echas? No es la primera vez que lo haces-me dijo mirándome extrañado.
Me quede muda.
- tienes razón-dije después de algunos segundos en silencio, tratando de sonreír
El me hizo un campo para echarme, cogí una almohada y nos dispusimos a ver la película.
Me frotaba las manos pues a pesar de tener guantes tenia frio, y eso que el cuarto estaba cerrado… pero aun así tenía mucho frio, y él lo noto.
-¿tienes frio?-me dijo mientras me agarraba de las manos y me las frotaba.
-un poco…- le dije.
-¿quieres una frazada para taparte?
-eh… bueno
Él se levantó y fue hasta su ropero a sacar una frazada y me la aventó.
-¡OYE!-le grite mientras acomodaba la frazada- ¡que poco caballero eres!
-¡que delicada te has vuelto!-me dijo mientras se volvía a echar.
-¡claro que no!
-¡claro que sí!
-¡que no!
-¡que sí!
-¡no!
-¡sí!
-¡basta!-exclámanos al mismo tiempo riendo.
-¿mejor?-me dijo mientras yo me tapaba con la frazada.
-sí, muchas gracias… -le respondí, y seguimos viendo la película, o mejor dicho el la termino de ver porque yo con la comodidad de la cama y el calor de la frazada me quede dormida…
-Ey… despierta… -escuchaba mientras sentía que alguien me sacudía levemente.
De a poco empecé abrir mis ojos… primero uno y luego otro (un mal hábito mío).
-¿Qué…?-pregunte con voz ronca.
-te quedaste dormida-me dijo sonriendo
-¡no termine de ver los caballeros del zodiaco!-dije haciendo un puchero.
-bueno podemos ver otra película ¿Qué dices?
-ok-le respondí sonriendo y sentándome en la cama.
Al final, después de ver como 30 portadas de dvds, decidimos por una de vampiros (y no, no es crepúsculo porque antes de verla prefiero quedarme ciega, ¡sorry, a quienes les guste!)
Seguíamos echados, hasta que me aburrí… y empecé a jugar con mis manos y poner mis pies en la pared.
-¿Qué haces?-me pregunto
-nada… -dije.
-¡ven!-exclamo y me cogió de la cintura atrayéndome hacia él. Puso sus brazos alrededor de mi cintura y se dispuso a ver la película…realmente me sentía incomoda, no me gustaba que me tuviera cogida de la cintura porque hacía que me sintiera extraña. Intente zafarme pero él me apretaba más.
-suéltame… -susurre- ya me canse de ver esa película.
Me cogió de la barbilla y me hizo mirarlo a los ojos, no era la primera vez que nos veíamos directamente a los ojos, siempre lo hacíamos porque nos gustaba retarnos a ver quién podía sostener la mirada por más tiempo…
Pero esta vez, la intensidad de su mirada acabo conmigo y baje la mirada.
-¿entonces qué quieres hacer?-me dijo directamente al oído.
Pude sentir su aliento recorriendo mi oído y sentí una descarga de electricidad en toda la espalda.
Por primera vez… tartamudee frente a él.
-eh…n-no sé... q-que ha-hacer-dije
Volvió a cogerme de la barbilla y me hizo mirarlo nuevamente...
-yo sí sé que hacer…-me dijo mientras sus labios se acercaron a los míos sin que yo opusiera resistencia.
Sentí sus labios rozar los míos, y por inercia cerré los ojos. Su aliento a menta y mi aliento a cappuccino se mezclaron…
Primero fueron unos besos suaves… inocentes.
Los segundos pasaban, y aquellos besos se hicieron más ansiosos, más deseosos…
Su lengua entro poco a poco para jugar con la mía… uno de los mejores juegos.
Sus manos aún estaban en mi cintura, mientras las mías estaban en aquel cabello ondulado negro.
No sé en qué momento quede debajo de él.
Ya no sentía frio, lo que sentía era un calor que me ahogaba… y quería liberarme de aquel infierno que mi cuerpo empezaba a sentir.
Sus manos era hierro caliente, mientras se metían por debajo de mi polera y llegaban a la altura de mi brassier para que con un ligero "Clic" me diera cuenta que estaba suelto. Sus manos empezaron a subir lentamente hasta la altura de mis pechos mientras me besaba el cuello…
Ambos nos miramos, pero no dijimos nada, quizás por miedo a arruinar aquel momento… o quizás porque no había necesidad de hacerlo.
Nos volvimos a besar mientras el presionaba su virilidad contra mí.
El tiempo pasaba, al igual que la película que seguía dando pero no le tomábamos importancia…
No supe en que momento nos deshicimos de nuestras ropas y solo nos cubría una frazada…
Sentía que sus manos cobraron vida propia, pues las sentía en toda parte de mi cuerpo. Al igual que las mías que actuaban por voluntad propia. Sentí la suavidad de su piel y el calor que esta emanaba…
Cuando sentí que sus dedos viajaban a la cúspide de mi pasión escondida, me mordí el labio para ahogar un gemido audible.
Lo podía sentir transpirado, lo podía escuchar agitado…
Aquellos besos que me daba me hacían sentir culpable…
Culpable de que me gustara, culpable por el…
Lo sentí entrar en mí de un solo golpe y fue ahí donde lance un grito de dolor y clave mis uñas en su espalda…
-¿eres vir…?-lo escuche preguntar
-no digas nada…-le dije-solo muévete lento
Aun dolía… pero poco a poco fue cesando, y el dolor dio paso a la tormenta de sensaciones que empezaba a sentir por primera vez.
Nuestros cuerpos estaban cubiertos por el sudor y de nuestros labios solo se podían oír los gemidos que no eran ahogados.
El vaivén de sus caderas era mejor sensación que podía sentir…
El tiempo seguía pasando al igual que la película.
-sabes…-empezó a decir- la idea del incesto lo hace más excitante…
Abrí mis ojos y lo mire.
-eres un imbécil-dije entre jadeos.
Esa fueron las últimas palabras que dijimos, solo nos dedicamos a sentirnos mutuamente, hasta que sentimos una gran ola de placer.
Ambos jadeábamos producto de lo que habíamos hecho.
Los minutos pasaban y nosotros no nos movíamos de la posición en que habíamos quedado: el encima mío.
Después de lo que parecía un eterno silencio…
-¿ya termino la película?-dije.
El me miro y solo sonrió de lado. Se levantó y se dispuso a cambiarse, yo decidí seguir su ejemplo. Ambos nos cambiamos en el más absoluto silencio.
El salió de la habitación, ¿a dónde? No tenía la menor idea y tampoco quería saberlo. Termine de vestirme y decidí salir de la habitación, no lo encontré y suspire aliviada, no quería verlo porque si lo veía iba a volver a sentirme culpable…
Me dirigí hacia la puerta para irme cuando alguien puso una mano en mi hombro haciéndome sobresaltar, me gire para ver quién era (aunque no era necesario ya sabía que era el)
-¿ya te vas?-me dijo
Yo solo lo mire o lo intentaba… ahora su mirada era demasiado para mí.
-¿nos volveremos a ver después de lo que hicimos?-pregunto.
Yo agache la cabeza sin saber que responder, solo me gire para abrir la puerta para irme.
No lo quería cerca de mí, su cercanía me lastimaba…
Ya han pasado dos semanas desde que no lo veo, ni una llamada, ni un mensaje de texto… nada. Pero así es mejor aunque no sé porque cada vez que me lo repito siento una punzada de dolor dentro de mí.
Siento el celular vibrar, es un mensaje.
Mis ojos se amplían a la vez que veo el remitente.
<< ¡Hola! Siento no poder haberme comunicado contigo pero tuve que salir de viaje con urgencia… ¿será que podemos vernos? Creo que necesitamos hablar tengo que decirte algo>>
¿Decirme algo? ¿Qué será?, mi corazón da un salto, mis dedos quieren responderle pero mi mente envía una acción distinta. "Eliminar mensaje"
No, no lo vería porque sé que de nuevo iba a caer…
Porque aunque no quisiera, el siempre seria mi tentación… mi ardiente tentación.