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Falso Matrimonio — capítulo 15
Hola a todos! ¡Se acabó la espera! Por fin el capítulo de hoy... Espero que os guste :D ____________________________________________________________________
Abrió la puerta y dos pares de ojos furiosos se le clavaron como puñales en ella... Hermione dejo de respirar, no esperaba tener visitantes a esas horas de la noche y menos tener su marido entre sus sabanas, aunque él estaba de pie con el torso desnudo y mirándola con enfado.
Ella se recuperó un poco de la impresión, entro despacio y trago saliva para reconfortarse.-No lo esperaba hasta mañana señor Malfoy.- dijo ella con renovada confianza.
Se había propuesto seguir su plan original al detalle y llamarlo por su apellido era lo primero. Le costó, pero lo hizo. Al ver la cara desconcertada de él se animó más. Su plan iba a acabar con él sino acababa antes con ella.
- ¡No has perdido el tiempo al salir con mi hermano! Por si se te ha olvidado… ¡Eres mi es-po-sa!
-Si señor, no volverá a ocurrir si usted no quieres._ dijo complaciente, pero por dentro estaba deseando echarle en cara las malditas fotografías en las que él salía con Bárbara.
Draco la miro con evidente frustración. No esperaba esa actitud servicial. Ella no era así. Un ataque de celos lo había inundado al escucharlos detrás de la puerta como si fueran una pareja de enamorados. Le había advertido a su hermano que se alejara de ella, pero él le había desobedecido y ella… y ella también.
Esas dos semanas habían sido un infierno para él, no había podido olvidarla, no había podido hacer nada con la mente clara por culpa de su sonrisa que lo perseguía y se burlaba de él por haber caído en su propia trampa y ahora había venido dispuesto a hablar y a aclarar sus sentimientos y la había encontrado con otro hombre. Y ese hombre era su hermano. Harry iba a ser hombre muerto.
-
No te queda esa actitud._ dijo Draco entre dientes
-
¿Qué actitud señor? _ preguntó con la cabeza ladeada y con los ojos bajos
Draco apretó los puños, estaba harto de la forma en que le estaba hablando - ¿Qué hacías con Harry? _ preguntó ignorando su odiosa actitud
- Estaba cenando señor_ paso al lado de él con la vista servicial evitando mirarle el increíble cuerpazo que tenía. No podía bajar la guardia con su presencia.
Draco la cogió del brazo para evitar su huida al baño e hizo con la otra mano que alzara la cabeza hasta que los ojos de ella se posaran en los suyos propios.
-
No me gusta este jueguito que te traes ¿qué deseas conseguir con esta absurda actitud de obediencia? _ preguntó enfadado al verle en los ojos un brillo nada parecido a la obediencia.
-
Recuerde señor que solo soy su empleada y nada más ¿puedo marcharme ya? -Hermione espero a que Draco la soltara, pero se quedaron un rato más mirándose como dos enemigos y finalmente él la soltó.
Entró en el baño y miro su camiseta vieja de dormir. Era la hora de hacer la segunda parte del plan, pero no estaba segura de poder llevarla a cabo. Miro el camisón corto blanco medio transparente que le había regalado Luna antes de que se casase.
Se lo colocó y se miró. Estaba increíble con él ¿qué pensaría su marido cuando la viera? Se soltó el recogido del pelo, lo dejó suelto y se lo cepilló hasta sacar brillo.
Le entraron los nervios, ella no era una seductora como Bárbara o como las otras. Iba a hacer el ridículo pensó. Miro su camiseta.
Él toco la puerta del baño - ¿te falta mucho? _ preguntó con voz grave. Todavía seguía enfadado, pero ella lo estaba más. Con renovada confianza abrió la puerta y pasó por su lado mirándolo como un corderito inocente.
- Ya es suyo el baño, señor._ dijo con una vocecita
Draco estaba con la boca abierta del asombro. Era una belleza, su deseo por ella aumento bastante hasta el punto de olvidarse en que estaba pensando, centrándose en las curvas del cuerpo de ella y en lo que insinuaba el pequeño camisón medio transparente. Se le seco la boca.
Vio como ella movía las caderas ligeramente y echaba las sabanas de la cama a un lado para meterse entre ellas.
- ¿Puedo apagar la luz señor? _siguió con su tonito
Draco volvió a la realidad, balbuceo un sí y se metió en el baño, se apoyó en la puerta del baño y suspiro. No sobreviviría esa noche sino la tocaba.
Ella sonrió satisfecha, había visto su mirada sobre ella, le había costado seguir adelante. Tenía todos los sentidos a flor de piel. Intento dormir, pero estaba demasiado nerviosa para hacerlo.
Una hora después lo escucho salir del baño, había escuchado la larga media hora que se había tirado bajo la ducha. Con suerte esperaba que fuera de agua fría.
Al rato lo escuchó salir del baño y meterse en su lado de la cama. Lo escuchó murmurar algo y quedarse dormido.
Hermione se incorporó en la cama y enarcó una ceja en señal de "no puedo creerlo"
Pensó en cómo se había podido quedar durmiendo así sin más. Se propuso con más firmeza hacerle las noches de pesadilla. No dormiría al igual que ella.
Draco no podía dormir, fingió para no alterar el sueño de Hermione, pero tenerla tan cerca estaba siendo una tortura tanto emocional como física. La deseaba tanto.
Por fin al cabo de tres horas la escucho dormir apaciblemente y él después se quedó dormido de verdad.
A la mañana siguiente…
Ella se deshizo del abrazo protector de él con cuidado, como cada mañana desde que dormían juntos estaban de nuevo pegados como chicles. En otra ocasión ella hubiese disfrutado más el momento, pero ese no era el momento, había llegado su tercera parte del plan, su actitud frente a la familia. Lo miro dormir como un bebe, quien no lo conociera pensaría que era un bebe. Pero era un demonio infiel.
Se quedó mirándolo más rato, no podía evitar quererlo.
Todos en la casa estaban de los nervios, la fiesta daría comienzo en menos de dos horas. Los ánimos en la casa dejaban mucho que desear, todos parecían meditabundos o simplemente se mostraban reservados.
Luna estaba muy seria, Harry sonreía por todo y a todos menos a Draco. Draco le lanzaba miradas asesinas a Harry en cada oportunidad, Lucius parecía muy pensativo y apenas sonrió.
La única que parecía disfrutar con ese día era Narcisa que andaba mandando a todos los sirvientes de un lado para otro cargando con las decoraciones y los muebles.
Hermione había ignorado a Draco apropósito durante todo el día. Esa noche sería "La noche".
Draco también la ignoraba quedándose en la empresa o en su despacho privado de la casa.
Ginny había pasado una mala noche y a menos de dos horas para asistir a la fiesta aun Blaise no la había llamado para explicarle su comportamiento. Para colmo de sus males su ordenador portátil se había estropeado. Miro ceñuda el dichoso aparato y miro el teléfono con mirada asesina. En realidad estaba un poco enfadada por la actitud de Blaise. No iba a permitir que jugaran con ella como había hecho con otras.
Se había arreglado ya para la fiesta con su vestido nuevo.
Media hora después estaba abriendo la puerta del departamento de él con la llave que le había dado hace dos semanas.
Entró y lo único que escucho fue la ducha. Seguramente se estaría duchando.
Dejó su minúsculo bolsito en la mesilla de la puerta y se aproximó a la mesa donde tenía el ordenador.
Mientras lo esperaba decidió mirar su correo electrónico y ver si había noticias de Romeo.
Se sentó y miro la pantalla confundida. Estaba encendida y había escrita una especie de carta. No tenía la intención de leerla, pero la curiosidad fue más fuerte que ella.
Querida Julieta: Me encantaría verte, pero como siempre tengo mucho trabajo y no va a ser posible Creía que nuestra relación había terminado ya que tú tenías novio. ¿La carta que me mandaste significa que has roto con él? Pero sería muy tonto de su parte si te dejara marchar, si fueses mía jamás en la vida te dejaría. Porque eres como un dulce y bella como nadie…
Ginny siguió leyendo con lágrimas en los ojos. Cuando termino de leerla vio la firma… Romeo. Y ella usaba el sobre nombre de Julieta.
Blaise era Romeo y él sabía quién era ella. Ese día en la cafetería no había sido casualidad. La había engañado desde el primer día. Se había burlado de sus sentimientos. Ella estaba tan confundida con uno y con otro y él lo sabía y no le había dicho la verdad. Había continuado esa farsa.
Escucho que cerraba el grifo de la ducha.
No tenía ánimos para verlo en esos momentos, recogió el bolso y se marchó con el corazón destrozado.
Luna estaba delante del espejo de su habitación con una peluquera personal arreglándole el pelo.
-
¿le gusta así señorita?_ le pregunto la peluquera una vez más
-
Si, me gusta este recogido, además pega con el vestido negro que he decidido ponerme ¿Cómo te va a ti Herms?
Hermione se estaba arreglado e la enorme habitación de Luna que había quedado como peluquería por unas horas.
- ¡Genial!
Luna la miro un instante y se quedó con la boca abierta
-
Ese no es el vestido que mama eligió para ti._ dijo muy bajito
-
Pero me queda espectacular, seguro que a mi adorado marido le encantara.
-
Señora… tengo una idea para su maquillaje… si me permite maquillarla _ le dijo la peluquera sonriente
-
Por supuesto…quiero algo llamativo… no quiero que sea discreto ¿me entiende?
-
Si señora.
Una hora después Hermione estaba frente al espejo y se contempló. No era ella y le gustó. La imagen que le daba el espejo era de una mujer segura de sí misma sofisticada y sexy. El vestido rojo fuego era escandalosamente escotado tanto por delante como por detrás, era muy corto y dejaba ver sus toreadas piernas. Los zapatos eran altísimos con un fino tacón. El maquillaje era muy llamativo, con un pintalabios rojo pasión brillante y sombra de ojos exótica. Estaba impresionante.
Luna con su vestido negro también estaba preciosa, pero más discreta que su cuñada.
-
A mi hermano le va a dar un infarto al verte, incluso yo si te viera en la fiesta no te reconocería._ le dijo Luna
-
Ese es mi propósito Luna, por cierto no he hablado con mi hermano ¿hablaste tú con él ayer?
-
Tenía que trabajar._ murmuró Luna triste
-
¿Os pusisteis de novios? _ preguntó con una sonrisa
-
Se puede decir que si…, pero tuvimos un pequeño intercambio de opiniones
-
No te preocupes el amor lo puede todo._ la animó
-
¿Amor?... si creo que estoy perdidamente enamorada del imbécil de tu hermano.- murmuro de nuevo.
-
Y él de ti, pero es más lentito en reconocerlo._ le dijo Hermione con una sonrisa
-
Eres como una hermana para mí Herms _ y la abrazó con fuerza
-
Te aseguro que yo a ti también te considero una hermana. _ murmuro
Era en esos momentos cuando el contrato echo con Draco le pesaba más en el alma, le gustaría ser sincera con ella y contarle toda la farsa que estaba viviendo, pero no podía traicionar a Draco.
Blaise había acabado de arreglarse cuando salió al pequeño estudio y se acercó al ordenador para cerrarlo. Un perfume lo distrajo. Era el perfume de Ginny.
Se preguntó si había estado allí y de repente miro la pantalla y la carta que había escrita.
Cogió el móvil con rapidez y marco los números que tan familiares le eran. Espero varios segundos, pero nadie se lo cogió - ¡No puede ser! _ se gritó asimismo
Cogió las llaves del auto y se marchó a toda prisa.
La fiesta empezó, los invitados iban llegando vestidos de gala y felicitando a los anfitriones. La música inundo la gran mansión y las voces de festejo también.
Draco estaba en la base de la escalera esperando que su esposa bajase, ya que ella había decidido vestirse con su hermana Luna.
Tenía que hablar con ella cuanto antes y rogarle si era preciso que dejase esa actitud sumisa que había adoptado con él, quería de vuelta a la antigua Hermione, a su Hermione.
Vio a su hermana que iba radiante y al lado de ella iba… ¿Hermione?
- No es posible._ balbuceó Draco sin apartar los ojos. Era una diosa...
Agradecer a las que habeis comentado en el anterior capítulo ^^ , , , , , , , , , , ,
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Y también a todas las personas que tienen agregado el fic a favoritos :D Mañana otro capítulo, ¡el último de la semana! Espero que os guste ^^ Un besito