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Falso Matrimonio — capítulo 6

Muchas gracias a todas las que comentais ya sea solo una vez o en todos los capítulos y a las que teneis agregada esta historia a favoritos De verdad muchas gracias :D

Sin más, aquí está el último capítulo de la semana! Espero que os guste


Blaise le cogió la cara entre las dos manos y en un instante los labios de ambos quedaron sellados. Ella rodeo en un impulso desenfrenado el cuello de él con sus brazos y se acerco más a él.

El beso inexperto, primero tentativo hasta volverse dulce y largo. Sus cuerpos se estrecharon aún más.

Ginny no podía pensar en otra cosa que no fuera en el beso de él. La estaba volviendo loca. Un nombre se coló en sus pensamientos. Romeo. Con la respiración entrecortada se separó con dificultad. Ambos se miraron a los ojos dilatados por el breve omento que habían compartido. Ginny tenía que llevar adelante su propósito del día anterior. Tenía que acabar con todo, aunque después le costara olvidarlo.

  • ¿no te gusto?_ preguntó Blaise dudoso.

Ginny quiso sonreír al ver al número uno de los conquistadores dudando sobre algo que se le daba de maravilla. Siempre estaba seguro de lo que hacía, pero hora...

  • Si, no es eso… tenemos que hablar._ dijo con un suspiro

  • ¿de qué?_ se acerco a ella impidiéndole pensar con normalidad. Su sola presencia la trastornaba y la ponía echa un flan.

  • Estoy comprometida con un chico maravilloso y….

Blaise se apartó como si quemara y la miro sin verla.

  • ¿comprometida? ¿Tú tienes novio?

Ginny bajó la vista avergonzada. Estaba mintiendo descaradamente, pero sabía que Romeo pronto le iba a pedir en matrimonio y ella tenía que acabar eso tan extraño que compartía con Blaise.

  • ¿Quién…es él?_ pregunto cómo atragantado por la sorpresa

  • Se llama……. Romeo_ le confesó Ginny

A Blaise cambio radicalmente su expresión. Parecía hasta aliviado. Cosa que sorprendió a Ginny que no entendía ese cambio de actitud.

  • ¿y ese Romeo… te hace feliz?_ pregunto con sarcasmo

  • Si, es el hombre más maravilloso_ lo defendió

  • Si es tan maravilloso porque no ha dado la cara ¿Dónde está ese hombre? Hasta su nombre es un chiste ¿a quién se le ocurriría ponerse de nombre Romeo?

Ginny se mordió la lengua. Pero no iba a permitir que Blaise se burlara de Romeo.

  • Pues a mí me encanta. No pienso seguir discutiendo contigo sobre mi novio._ se cruzó de brazos y lo miro desafiante.

  • Será mejor que volvamos a la ciudad._ decido finalmente

Ginny sabía que le había dado una puñalada al ego de Blaise. Seguramente era la primera mujer sobre la tierra que lo rechazaba. Se vio tentada a confesarle que Romeo no era aún su novio cuando lo vio tan decaído, pero luego con sus burlas se había afianzado en su mentira. Subió al deportivo y no hablaron más. Se despidieron como dos extraños.

A Ginny le dolió mucho esa actitud, lo había perdido.

Fue a su sillón favorito de su apartamento, saco helado y se puso a comer conteniendo las lágrima ¿esa era lo que quería no?

Después de un rato fue a revisar el correo electrónico y su corazón se llenó de alegría al recibir un correo de Romeo. ¡Estaba conectado!

Se instaló con su ordenador portátil en el sillón y empezó a hablar con él.

  • Te he echado de menos_ escribió. Le era más fácil expresarse por escrito

  • Y yo mi linda princesa

Ginny sonrió al ver escrito como la llamaba. Era un chico encantador

  • te estuve esperando en el café

  • Siento no haber estado allí contigo, me surgió un problema.

  • Creí que ya no aparecerías más

  • Siempre tendré tiempo para mi princesa ¿Qué has hecho estos días sin mí?

_ Ginny sonrió- He estado en la boda de mi mejor amiga y nada interesante

  • Yo también te he echado menos

  • Te quiero Romeo._

Tenía que olvidarse de una vez por todas del mujeriego de Blaise

  • ¿ de verdad me quieres?

  • Si, y quiero conocerte- le escribió decidida

Ahora estoy fuera de la ciudad, pero en cuanto regrese concertaremos una nueva cita ¿te parece bien princesa?

  • si me parece genial.

Estuvieron hablando horas y horas.

Ginny se durmió esa noche con una sonrisa en la cara. Todo estaba bien.


Hermione no había visto a su marido desde hacía tres días. Le había surgido una reunión en Nueva York y debía irse allí. A ella apenas le explicó. Le dijo que pronto regresaría.

Hermione paseo por la piscina privada y por el mar. Echaba de menos a su familia y aunque se negaba a reconocerlo echaba de menos al desconsiderado de su marido.

Recibió varias llamadas para ver si la cosa marchaba bien, pero apenas hablaban. ¿Por qué no podían mantener al menos una relación de amistad?

Se sentía sola y algo deprimida, se negaba a utilizar el dinero que Draco le había dado, no quería nada de él. Esos días habían sido aprovechados en pensar sobre su futuro. Iba a tener un año para dedicarse a ella misma sin la preocupación de sacar a su familia adelante. Sabía que Draco había pagado todas las deudas que tenía en cuanto ella firmo el contrato. Había pensado retornar los estudios en la universidad...

Hermione estaba tomando el sol casi durmiendo y tenía puesto un bikini rojo muy bonito y llamativo cuando sintió unas gotas de agua en su rostro que la despertaron enseguida.

Parpadeo varias veces para fijar la vista en la sombra que se había atrás.

Se quedó sin aliento cuando lo vio. Su marido estaba vestido de manera informal con un pantalón caqui y una camiseta azul que le sentaba muy bien, el rubio cabello lo llevaba algo revuelto, le daba un aspecto bastante juvenil.

Una ola de excitación la recorrió al ver a su marido con su mirada puesta en su cuerpo. ¿Por qué la miraba de esa manera como si quisiera…? El sonrojo enseguida llego a sus mejillas.

  • El sol te ha sentado de maravilla estos días cariño.

Hermione sonrió indecisa llevaba bastante tiempo sin escuchar eso de "cariño" le alegraba volverlo a ver.

  • Tú tampoco estas nada mal. _ se levantó de la tumbona para verlo mejor y ocultar un poco la sensación de desnudez que sentía ante sus ojos.

  • Tengo una mala noticia, hoy regresaremos a Londres

  • ¿Cómo?

  • Ha surgido un problema…. _ le dijo escuetamente

  • Pero es nuestra…. luna de miel_ se quejó

Draco sonrió un momento y luego la volvió a mirar

  • Esto no es precisamente una luna de miel, si lo fuera no habrías salido de la habitación en la semana, te lo aseguro._ le dijo con una sonrisa torcida

Hermione se ruborizo ante ese comentario. No sabía que contestar a ello.

  • ¿Cuándo nos vamos?_ logro preguntar

  • A las seis, tenemos el tiempo justo de que hagas la maleta y embarquemos._

Draco no podía apartar la vista de ella. Era un diosa ¿Cuándo había cambiado? Cuando la había visto la primera vez le había parecido una mujer del montón, pero después desde que se casaron solía pensar en ella más de lo que podía soportar. Se había tenido que alejar unos días de su presencia, sino no sabía hasta donde llegarían sin romper el dichoso trato.

El servicio del hotel recogió toda la ropa y las cosas, comieron y después salieron hacia el aeropuerto.

Draco le explico un poco por encima lo que habían hecho, aunque Hermione no le presto demasiada atención. Su concentración estaba puesta en su cara y en su expresión. Era guapísimo y no podía creer que en tan solo tres días lo había empezado a extrañar. Se regañó asimisma por sentir eso. Ella era independiente y no necesitaba ningún hombre en su vida y menos ese adicto al trabajo.

Cuando estaban a punto de aterrizar Draco la miro a los ojos con una expresión extraña.

  • Quiero advertirte una cosa_ le dijo Draco serio

  • ¿Qué cosa?

  • Ya que nos vamos a quedarnos en casa de mis padres espero que dejes de coquetear con mi hermano, resultaría un tanto incomodo que mi recién esposa se fije en otros hombre ¿no crees?_ dijo con tono serio

  • ¡Yo no he coqueteado con tu hermano! _ se quejó sorprendida

  • No finjas, ¿Por qué bailaste con él? Eras toda sonrisas con él_ replico un poco más alterado

  • ¿Estás loco? Solo trataba de ser amable, no me puedo creer que lleves días pensando eso de mi ¡No me conoces para nada!_ ella estaba empezando a enfadarse también.

-. Solo digo lo que vi _ se cruzó de brazos dando por terminada la conversación, pero Hermione no pensaba dejarla así como así

¿estas celoso de tu hermano?_ pregunto impulsivamente. Sabía que no debería preguntar eso, pero no pudo aguantarse las ganas

  • ¿yo celoso? ¡Jamás y menos de mi hermano!_ le respondió enfadado

Hermione evitó sonreír ante esa respuesta tan efusiva. Draco estaba celoso.

Hermione abrazo a su padre y a su hermano con alegría en el aeropuerto.

  • te he echado de menos mi niña_ le dijo su padre

  • yo también papa._ lo beso de nuevo en la mejilla

  • Me alegra que regreses aunque pensé que te quedarías unos días más_ le dijo Theo

Draco tiene que resolver unos problemas._ dijo mirando a su marido que estaba terminando de hablar con el jefe se vuelo.

  • Tenemos que hablar de un asunto Hermy.

Draco se acercó y escucho lo que había dicho Theo

  • Puedes venir a casa cuando quieras Theo, mi esposa estará encantada si tú vas a verla._ le dio un apretón de manos

  • Me encantara Draco.

Se despidió de su familia para ir a la mansión de los Malfoy donde también los esperaban con entusiasmo.

  • Me alegra que estéis en casa por fin ¡Que guapa estas Hermy!_ Lucius le dio dos besos a su nuera y abrazo a su hijo.

  • Os he preparado una de las habitaciones más bonitas. _ Le dijo Narcisa

  • Gracias Narcisa, estoy realmente cansada del viaje_ le respondió Hermione con una gran sonrisa

  • Que pena que hayáis tenido que regresar tan pronto, las playas son preciosas_ le comentó Narcisa

Si, son maravillosas.

  • Espero que mi hijo te haya enseñado todo lo que hay que visitar, espero que lo hayáis pasado bien._ comentó Lucius con alegría

Hermione se mordió el labio para evitar entristecerse. Lo único que habían hecho esos días juntos había sido montarse en el avión privado de los Malfoy

Cuando llegaron a la habitación Draco disimulo su disgusto. La habitación no tenía ni un sofá grande donde poder tenderse como en otras habitaciones de la casa. Había una cama enorme, una mesa preciosa con dos sillas a juego, un escritorio, una mesa de teléfono. Tenía una terraza enorme que daba al jardín y un cuarto de baño lujoso propio.

La habitación en si era preciosa, decorada con gran gusto y le entraba el sol a raudales.

Hermione se quedó muy sorprendida cuando vio una estantería repleta de ositos de peluche. Se dirigió hacia ellos con una sonrisa nostálgica. Draco también se fijó en ellos y miro a su madre._ ¿y esos ositos?

  • Los ha mandado el padre de Hermy, dice que no podrá dormir sin ellos._ la mujer sonrió y se marchó con un discreto saludo.

  • me encantan los ositos, es el único recuerdo que tengo de mi madre.

A Draco se le paro el corazón al ver la linda sonrisa de ella. Nunca había visto esa sonrisa de felicidad. Carraspeo para evitar el nudo que se le había formado en la garganta. Se aproximó más a ella para contemplar los ositos. Había de todos los tamaños y de todos los colores. Al lado de ellos su esposa parecía una niña.

  • Nunca me has hablado de tu madre ¿Qué paso?

A Hermione se le entristeció la mirada. Era una historia muy difícil de afrontar…


Un beso y hasta la semana ^^