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Historia 87670 — capítulo 4

Capitulo 4: ¿Quién eres?Hermione y Ginny llegaron a la enfermería con Harry sangrando de la cabeza, el camino se les había hecho eterno, no podían creer lo que hizo Ron, cómo pudo ser posible lo que hizo, era su mejor amigo, su hermano.-Hay Harry te vas a poner bien por favor, te tienes que poner bien-decía Hermione con lagrimas deslizándose por las mejillas y con un hilo de vos, mientras se acercaba a una de las camillas con Harry.

-Por favor Madam Pomfreyayúdenos se lo ruego por favor-decía Ginny desesperada a la enfermera.

-¿Pero qué pasa? Oh pero si es el señor Potter santo cielo- decía la anciana enfermera.

-Señorita Granger, señorita Weasley ¿qué sucede, qué le pasó al señor Potter?- dijo la profesora Minerva entrando a la enfermería muy angustiada.

-Harry y Ron se pelearon muy fuerte, pero la bestia de Ronald como siempre se enloqueció y acabo lastimando a Harry muy feo- explicaba la castaña furiosa y con el ceño entre fruncido pero triste.

-Por favor señoritas salgan del salón, tengo que atender a Potter, no para de sangrarle la herida, me temo que es un poco grave; es mejor que vallan a cenar. ¿Me ayuda profesora?-decía Pomfrey poniendo paños húmedos en la cabeza de Harry.

Así mismo, la profesora McGonagall se quedó ayudando a la enfermera, y, Hermione y Ginny tuvieron que salir de ahí y dirigirse al Gran Comedor. Ambas estaban llorando y perplejas por todo lo que había pasado, pero a la que más se le notaba la angustia era Hermione. A pesar de que fueron a cenar, no probaron ni un solo bocado ni ningún sorbo de comida o bebida. Las chicas, tuvieron que explicar a sus más cercanos amigos lo que había pasado yles pidieron que no le dijeran a nadie más, aunque después de todo se tendrían que enterar los demás.

Transcurrieron las horas y a las chicas se les hicieron eternas, pero de eso como las 11:30 la profesora McGonagall las fue a ver y decir que ya podrían ver a Harry, pero con calma, ya que aun estaba delicado. Las chicas se apresuraron para ir a la enfermería, estaban muy angustiadas por Harry. Pero Hermione se apresuro mucho más y llegó antes que Ginny a la camilla en donde Harry yacía recostado.

-Oh Harry, mi Harry.- dijo la castaña mientras tomaba la mano de su amigo y se acomodaba en un banco.

-Hermione- empezó a decir Ginny- tienes que saber que… Ron y yo nos aparecimos donde tú y Harry estaban porque… Ronald por fin después de días se iba a disculpar con ustedes… y sabía de ese lugar, le gustaba mucho…

-¡¿Qué?!- a la chica le calló la noticia como un balde de agua fría. No podría creer que Ron iba allí para nada más y nada que menos que para disculparse con su amigo y su ´´novia´´

-Es, es la verdad Hermione, Ron se había arrepentido por todo y quería disculparse. Y bueno creo que, cuando llegamos y oyó a Harry, se arrepintió, no lose…- dijo la pelirroja apenada.

Hermione no tenia habla, no sabía que decir ni que pensar, así que no dijo nada y tan solo se quedo tomando la mano de Harry. En eso la profesora Minerva entro al salón y les dijo que sería mejor que se fueran a descansar ya que era demasiado tarde y ningún alumno podía estar fuera de la cama a estas horas.

-Pero… profesora, Harry está muy mal, no hay que dejarlo solo, por favor.-dijo Ginny preocupada.

-Entonces solo se puede quedar una, señoritas, solo una- decía la anciana profesora.

-Entonces me quedare yo Ginny, quiero quedarme con el por favor- dijo Hermione.

-¿Segura Hermione, no quieres que me quede yo?- decía Ginny desesperada, porque en su interior ella quería quedarse con Harry.

-Sí, sí Ginny. Te noto cansada, ha sido un largo día y fea tarde, no te preocupes, yo cuidare de el- dijo la castaña insistiendo.

-Bien, como quieras, pero si sucede algo llámame no importa la hora que sea por favor- decía la chica resignada.

Así mismo, Ginny y la profesora Minerva salieron de la enfermería, apagando todas las velas y solo dejando la que alumbraba a la camilla de Harry. Pero Ginny fingió olvidar algo y se regreso. Y cuando estuvo a punto de entrar al salón, se quedo en la entrada a un lado escuchandoa Hermione diciendo:

-Hay Harry, mi Harry, nunca pensé que pasaría esto-empezaba Hermione a decir mientras acariciaba la suave cara de Harry y se le salían brillantes lagrimas- perdóname Harry, perdóname nunca quise esto para ti ni para Ron.- La chica sollozaba, no podía parar de llorar, sentía tanta culpa de lo que había pasado.

-Harry…- decía acariciando ahora el cabello del chico- Se que ya es tarde… no puede ser, hasta ahora me vengo dando cuenta, por qué tenía que pasar esto para que me diera cuenta, no a ti-lloraba la chica-¡¿Por qué te tenía que pasar esto para que me diera cuenta?!

-Te… te amo Harry, yo también te amo y creo que lo he sentido desde hace mucho…Perdóname, por favor perdóname- a la chica se le salían a un más lagrimas que parecían esferas de luz por lo brillantes que lucían. Así que recostó su cabeza en el estomago para ´´sentirse mejor´´, y se quedo profundamente dormida.

Afuera, en la puerta de la enfermería, yacía Ginny; había escuchado todo lo que Hermione le dijo a Harry. No podía creer lo que escuchó, su amiga, ella, Hermione también amaba a Harry… Ginny al escucharla, se quedo paralizada y empezó a temblar y a derramar lágrimas que se deslizaban desde los ojos hasta la barbilla. Sin nada más que hacer, se llevó una mano a la boca para que no escucharan que sollozaba y se fue de ahí.

Horas después, de eso como las 3:30 0 4:00 de la madrugada, mientras ´´todos dormían´´, Hermione se despertó y tenía ganas de ir al baño. Así que se levanto del banco en donde estaba y antes de irse de dio un beso enla frente a Harry y le dijo que volvería en unos minutos.

La chica caminaba por el pasillo con preocupación, unos metros después de salir de la enfermería volteaba a cada rato porque sentía que alguien la miraba. Le entro preocupación y miedo dejar solo a Harry.

-De seguro es Nicolás casi decapitado- pensó, ya que no podía haber nadie más fuera de la cama, estaba prohibido. Además sabían que ella estaba en la enfermería, no la regañarían.

Sin más se fue de ahí creyendo que era el fantasma de la torre de Gryffindor. Pero estaba en lo incierto, no era aquel fantasma que estaba por ahí, era…

-¡Imperius!- dijo alguien que había entrado a la enfermería con tanta rabia- te lo mereces… si yo no soy feliz, tu menos…

Harry se retorció del dolor que le ocasiono la maldición. Tanto dolor fue, que soltó un gemido que resonó fuera y dentro de la enfermería. La persona que había lanzado el hechizo se asusto y salió corriendo de allí temiendo que alguien se diera cuenta. Harry aun se retorcía un poco cuando llegó Hermione, la chica se espantó mucho y trato de calmarlo, y le tuvo que poner nuevamente fomentos en la frente porque le había regresado la fiebre.

-Buenos días señorita Granger- dijo la profesora Minerva- Creo que ha pasado una larga y pesada noche, es momento de que descanse-

-Oh, buenos días profesora- decía las castaña con un gran bostezo- Si eso creo, pero no quiero ni puedo dejar solo a Harry, se puso mal de nuevo en la noche…-

-Me sorprende el gran cariño que le tiene al señor Potter, no lo tomes a mal Hermione pero, creo… bueno, ese cariño que sientes por Harry… es amor ¿verdad?, ya te diste cuenta- dijo Minerva intrigada.

  • Amm… jeje… yo, bueno. Ah está bien, a usted no le puedo mentir, si, lo estoy, lo amo, y no entiendo porque tenía que pasar esto para darme cuenta- la chica abrazo a la anciana profesora con lagrimas en los ojos.

-Perdón, ¿interrumpo algo, o Harry se puso mal?-dijo Ginny que había llego a la enfermería con el ceño entre fruncido por que había escuchado lo que hablaban-

-Oh no nada señorita Weasley, no ocurre nada. Bueno es mejor que me retire, Hermione luego hablamos, y ya vete a descansar, no es por nada pero luces horrible- dijo la profesora soltando una risita.

-Jaja, gracias por decírmelo profesora McGonagall, es muy amable, sabe de la belleza, se lo agradezco- dijo la castaña sarcásticamente, riendo junto con Ginny y Minerva.

Ginny le dijo a Hermione que la profesora McGonagall tenía razón necesitaba descansar. Hermione insistió en quedarse, pero Ginny también insistió en que ella se quedaría a cuidarlo. Así Hermione tuvo que irse a descansar y a comer algo, la verdad estaba agotadísima.

Cuando se dirigía a la sala común de Gryffindor que era domingo, y que comúnmente, como meses atrás los cuatro amigos se reunían e iban a divertirse por ahí. Los recuerdos se le esfumaron cuando se topo con quien no quería ver nunca más.

-Hola Hermione… ¿qué tal esta Harry?- dijo Ron con un tono de soberbia, orgullo y sarcasmo combinado.

-¡Te odio Ronald Weasley, toda vía te atreves a preguntar cómo esta después de lo que hiciste!- Hermione se lo dijo gritando y abalanzándose para golpearlo.

-Hey hey, cálmate niña, no te aceleres, por un idiota- dijo el pelirrojo agarrando los brazos de Hermione para que lo dejara de golpear.

-¿Por qué lo hiciste Ron, por qué demonios lo hiciste?- dijo la chica apartándose- es tu mejor amigo… tu hermano…

-Te equivocas Hermione, era mi mejor amigo, era mi hermano-decía el chico entre regañadientes- ¿y sabes por qué lo hice?, no seas tonta Hermione. ¡Rompió con mi hermana, le rompió el corazón… y me quiere quitar lo que me pertenece!, tú- dijo furioso- y toda vía lo preguntas…

-¡¿Qué?! Yo de tu propiedad, yo no soy de nadie Ronald, y mucho menos tuya- decía la chica extrañada y muy molesta- ¡Esto se acabo Ronald, se acabo para siempre!- dijo en gritándole y dándose la media vuelta para irse.

Ron la jaló del brazo y le dijo que esto no podía acabar, que cómo se atrevía, ella lo amaba a él y a nadie más, siempre fue así, todos estos años.

-¡Suéltame!- dijo Hermione dándole una fuertísima cachetada al pelirrojo- Te equivocas Ron, yo ya no te amo, deje de amarte hace mucho tiempo solo que no sé porque no me di cuenta. Ya no es así, y sabes por qué… pues porque me he dado cuenta que… AMO A HARRY, LO AMO DESDE HACE TIEMPO-

Ron se quedo atónito, trató de volver a detener a Hermione, pero no pudo porque lo había empujado y retachado contra una pared, se llenó de tanta rabia. Muchos selos quedaron viendo, y por eso les dijo que se fueran al demonio.

Horas más tarde, después del escándalo, Hermione se dirigía a la salida de la sala común para ir a comer algo después de una larga siesta. Aun se sentía furiosa por lo de Ron, cómo pudo decir semejantes barbaridades… no podía creer que por fin le dijo que amaba a Harry… cielos que locura, pero que bien se sentía.

-Señorita Granger, así se ve mejor y más bonita- dijo McGonagall.

-Oh que amable profesora, me siento mejor- decía la castaña- pero ahora tengo hambre- se sonrojaba.

-Lo sé, pero antes… ¿podemos seguir con la charla de hace rato?-

-¿Charla? A si oh claro, pues… creo…- decía nerviosa.

Así, Hermione le tuvo que contar a la profesora todo lo que sucedió horas atrás. Le dijo todo, y mientras lo decía, se deslizaban finas lágrimas por su delicada piel. La profesora le preguntó que si Ginny y Ron sabían y cómo lo había tomado, Hermione le dijo que Ginny lo tomó bien, pero que Ron no, se puso como loco. Sin más, terminaron de hablar y se fueron al gran comedor. Cuando Hermione termino de comer se dirigió a la enfermería a ver cómo estaba ahora, al chico que amaba.

-Hola Ginny, ¿cómo esta Harry, aun no despierta?-dijo la castaña con delicadeza.

-A hola Herms, no, aun sigue delicada y no despierta-decía la pelirroja- ¿te encuentras mejor?

-Sí, sí, gracias…-

-Ginny ven, creo que es mejor que te vayas, ya llegó la nueva novia de Potter, quiero hablar contigo además- dijo Ron que había entrado a la enfermería.

-Eres un imbécil Ronald- dijo la castaña

-Quiero quedarme a cuidarlo Ron- dejo Ginny.

-Te estoy diciendo que salgas y que quiero hablar contigo-

-Bien, pero regresare aunque no quieras- decía Ginny seria- no me gusta que me des ordenes-

Ron y Ginny salieron, Ron miraba con seriedadGinny. Mientras tanto Hermione se sentaba en el banco junto a la camilla de Harry, y empezó a acariciarlo.

-Oh Harry, ya quiero que te recuperes, por favor. Sabes… le he dicho a Ron que… ah que te amo, y no me arrepiento, al contrario, me sentí tan liberada y tan bien.- Hermione decía con dulzura a Harry.

-¡Harry! Harry despertaste-

-Ah, cielos, me duele la cabeza- se quejaba el chico que trataba de acomodarse.

-Si lo sé, fue un golpe muy feo, por ese tonto de Ron, pero graciasa dios estas bien y ya despertaste- dijo la chica con entusiasmo.

-¿Así? No recuerdo nada, solo recuerdo, que me caí de mi escoba desde muy alto.-

-Harry… no te caíste de la escoba, Ron y tu se pelaron, ¿no lo recuerdas, nada ni a él ni a Ginny?-

-Pues de esa pelea no… y… de ellos pues sí. Por cierto, ¿quién eres?-

La chica se levanto del banco, no podía creer lo que estaba diciendo Harry, no, no era posible, no se acordaba de ella pero de los demás si… A la chica se le salieron lágrimas y se llevó las manos a la boca. ¿Qué pasaba?… no… cómo paso…

Hola chicos. Perdón por retrasarme en subir este capítulo, pero me han encargado mucha y estúpida tarea muggle, y no tengo mucho tiempo para escribir. Gracias por su paciencia y de verdad lo siento mucho. Gracias por seguir leyendo, que lo disfruten…