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Historia 87670 — capítulo 6

Capitulo 6: Ahora soy yo la que dice no.

Harry salió de ahí, con una sensación extraña. Le había partido el corazón a alguien, a quien se decía su amiga, su hermana. <> recordó, le había roto al corazón a una amiga, cómo pudo ser capaz de hacer eso. Iba bajando las escaleras pensando en aquella dolorosa escena que acababa de vivir: una chica colgada de sus brazos suplicando que la recordara a ella y su amor; desesperada y llorando, demacrada y con esos ojos cafés brillantes que se opacaban por lo irritados que se habían puesto, por culpa de un sentimiento puro pero que acababa de romper. <>. Por un segundo casi instantáneo todo eso que pensaba se le borro y le llego un dialogo que una vez dijo: ´´sabes, siempre me han gustado tus ojos, son muy bonitos´´. Pero no solo recordó eso, recordó más, y todos sobre una chica de cabello y ojos castaños hermosos, como ninguna otra. Esa chica era ella, Hermione.

-¡Hey Harry! ¿Qué te pasa amigo?- preguntaba Luna quien hizo que Harry dejara de pensar lo que tanto lo tenía confundido

-Ah Luna hola,-contestaba el chico- no nada. Bueno… hable con Hermione, y pues yo… le dije que ya no la quería…- dijo el chico con melancolía

-¡¿Qué, tan rápido?! Harry de seguro le rompiste el corazón. ¿Por qué rayos lo hiciste?, ni siquiera dejaste pasar un poco de tiempo, que alguien te lo explicara, ¿qué pasa contigo?- decía horrorizada la rubia

-Luna yo no…-

-¿Cuál es la claveHarry?, tengo que estar con Hermione, debe estar destrozada. ¡Harry dímela!, no se la diré a nadie más lo juro, pero tengo que estar con ella- exigía Luna-

Harry no tuvo más remedio que decirle la clave. Alguien tenía que consolar a la castaña, alguien tenía que escuchar el dolor que sentía por culpa de él. Luna se acerco a la puerta para entrar Gryffindor y dijo la clave dejando solo a Harry que solo la veía entrar, lo veía pensativo y culpable. Cuando entró, vio una de las escenas más tristes que había visto en su lunática vida. Hermione estaba sentada en el piso cruzada de piernas destrozada, llorando y abrazándose, meciéndose. Derramando una vez más después de tantas en su vida, lagrimas que llegaban hasta lo más profundo del corazón (siempre había sido doloroso ver a Hermione llorar), tratando de limpiárselas con la manga de su delicado suéter rosa.

-¡Hermione!, tranquila ya estoy aquí amiga, tranquila.- dijo Luna corriendo para abrazar a su amiga

-Luna oh Luna, por favor no…- decía la castañadestrozada mientras correspondía el abrazo de su amiga.

-Tranquila Hermione, no llores por favor, no me gusta verte así-

-Me he encontrado a Harry a fuera, me lo ha dicho. ¡ES UN DESGRACIADO!-

-No Luna, creoque ha hecho bien en decírmelo de una vez, el lugar que me ilusione- aclaraba la chica llorando y con vos queda.

-Pero Hermione, te ha roto el corazón, hubiera intentado recordarte aunque sea, y luego pues ya…-

-Si él es feliz, yo también lo seré- decía resignada la castaña mientras ponía su cabeza en el pecho de su amiga.

Mientras tanto, Harry caminaba en dirección al parque, muy pensativo aun. Era un idiota, tenía razón Luna <>. Se hubiera esperado, hubiese intentado recordar a Hermione.

-Harry, que bueno que te encuentro. Te andamos buscando Ginny y yo, ¿en dónde estabas Harry?- preguntaba Ron imaginándose que estaba con quien menos quería que se hablara ya.

-Oh sí, lo siento. Estaba con… con Hermione-

-Ya veo. ¿Cuántas veces te tengo que decir que no te acerques a ella Harry?

-¿Por qué me dices eso Ron, que te pasa?-

-Nada, nada. Solo te diré unas cosas: ella es mía, no quiero que la recuerdes hasta que yo te diga, seguirás haciendo las cosas a mi manera. Y por último correspóndele a mi hermana.-le ordeno Ron a Harry tomándolo por el brazo entre regañadientes y con tanta rabia- ¡Imperius!- gritó.

Harry cayó al piso del inmenso dolor que sintió con esa maldición una vez más. Ron volteó a todas partes para verificar que nadie lo hubiese visto. Ayudó a Harry a levantar e incorporarse, Harry empezó a decir que quería ver a su amada Ginny. Si, había funcionado una vez más, todo de acuerdo al plan. A lo lejos, alguien los veía y escuchaba con unas orejas falsas que ampliaban el sonido. No daba meritos a lo que veía: ¿Weasley maldiciendo a alguien?,¿y a su propio amigo? Era imposible, ese niño que logró pasar el gran ajedrez mágico, el que siempre estuvo apoyando a Harry. No, no podía ser lo que estaba viendo, ese chico estaba siendo un hipócrita…

-Sabía que eras tú Ron,- decía la persona- ¿cómo es que has caído tan bajo hijo mío? Tu nunca fuiste así… perdóname, pero no dejare que sigas haciendo daño a los demás y ni a ti mismo, pues eso es lo que haces. Te detendré cueste lo que me cueste, tendrás que ser el mismo niño pelirrojo de antes, te lo prometo…-dijo una vos a lo muy lejos.


Un poco más de un mes después, ella supo que no había nada más que hacer, no podía meterse, era inútil intentarlo una vez más, no recordaba nada, Hermione se había rendido. Luna le insistía a la castaña que conociera a otros chicos, era muy bonita, inteligente, honesta, valiente, súper popular, demasiado buena onda y más que nada buena amiga para poder desperdiciar todos esos encantos que la caracterizaban. Pero Hermione tan solo decía que después, que tenía razón en que no se centrara en un amor que no podía dar ningún tipo de frutos, pero por ahora nadie les gustaba mucho y verdadera mente para poder tener una relación; era cierto que había salidos algunas veces con chicos nuevos que empezaba a conocer pero solo amigos.

-Oh vamos Hermione, no puedes desaprovechar ese cuerazo que tienes enfrente-decía la rubia admirada- ósea, esta guapo, musculoso, un poco inteligente, honesto, leal y fiel. Dime, ¿qué dementores rosados más quieres? Con razón es un Hufflepuff.-

-Si… ya lo sé, es muy lindo la verdad, pero no sé, aun me cuesta olvidar a Harry-decía la castaña con un poco de nostalgia.

-Por dios Hermione,no vas estar atada a él siempre, debes darte otras oportunidades, ¡eres libre!-

-¡Hermione! ¿Ya te enteraste? Tu nuevo novio, ese chico Hufflepuff creoque se llama Ian Anders, está en la enfermeríamás que inconsciente- dijo un chico Gryffindorque había llegado al parque del castillo donde estaban las chicas.

Las chicas salieron como bala hacía la enfermería, y si, ahí estaba Ian acostado temblando pero inconsciente. Hermione estaba muy asustada y se acercó rápidamente a la camilla donde estaba su amigo, le preguntó a la enfermera que qué le había pasado, la cual le contesto que no sabía era difícil de contestar, tan solo un hechizo muy poderoso podía hacer esto, una… una maldición. Hermione se asustó aun más, quién sería tan malvado para hacer eso, alparecer el destino no quería que fuera feliz con nadie. La castaña decidió quedarse esa tarde con el chico, hasta que mejorara al menos un poco.


-¡Ronald Weasley! Ven para acá- dijo una vos anciana

-Profesora McGonagall, dígame- dijo Ron

-¿Por qué lo haces muchacho, tan solo dime por qué?-

-Mmm discúlpeme profesora no la entiendo-

-¿Por qué lastimas a las personas?, no puedes forzarlas a hacer cosas para tu solaconveniencia-

-Yo no he lastimado a nadie profesora, no sé de que está hablando- afirmó Ron un tanto nervioso.

-No te vengas a hacer el tonto Ronald, desde que empezaste a hacer las maldiciones lo he sabido, es imperdonable, ¿dónde quedó ese niño tierno? Y no lo niegues, será inútil-preguntó con sollozo la profesora-

-Oh veo que ya se entero, no sé cómo pero bueno, no lo negare. Y ese "niño tierno" que todos creían se quedó en el olvido hace mucho tiempo atrás, solo que lo di a conocer cuando el que creí mi mejor amigo me traicionó con el amor de mi vida- respondió el pelirrojo con  rabia.

-No te traicionaron hijo mío, ellos se amaban desde hace años, solo que hasta ahora se dieron cuenta. Acéptalo, ella no es para ti, ni tu hermana para él, las cosas pasan por algo. Y cómo pudiste maldecir a tu propio amigo, y para que te dejen el camino libre, al chico que quiere con Hermione y ella también empieza- Empezaron a discutir ambos, debatiéndose.

-No aguantare estas semejantes barbaridades en este colegio, no me importara que eres un alumno y elque ayudó a matar a Voldemort, si sigues con esto, me tendré que tomar la triste molestia de levantar una denuncia en contra de ti en el ministerio, sabes perfectamente que te pueden llevar a Azkaban.-

-Bien, lo dejare de hacer se lo prometo. Ya no más ataques contra Harry, tiene razón, estoy muy arrepentido- dijotriste el chico.

-Espero y sea verdad, te mantendré vigilado-advirtió Minerva


Pasaron algunas semanas después de toda esa discusión. Hermione anduvo con Ian, por alguna razón Harry cada vez que los veía juntos se sentía raro. Ron era obvio que se moría de celos y de aguantarse las ganas de accionar de nuevo su barita. Pero tenía un plan nuevo entre manos, accionar su barita 2 últimas veces más con esa maldición, sabía perfectamente que no desobedecería a Minerva, no, claro que no.

-*Imperius-*se cayeron al suelo ahora dos personas.

-¿Dónde está Hermione?, quiero hablar con ella, la recuerdo- dijo Harry dando un respingo de su silla en la mesa.

-¿Qué, c-como que la recuerdas Harry?- se sobre saltó Ginny-

-Ginny, lo siento, no sé qué demonios me pasó, pero ahora lo sé todo, la… amo, y-y no me caí de mi escoba…Ron- salió corriendo Harry de la sala común


-Jajá si lose. Te amo, ere divino, nunca nos debimos separar-

-Claro que no, siempre tú y yo, cueste lo que me cueste- contesto Ron con orgullo y mandón.

-Her…mione, ¿qué haces con él?-

-Oh, hola Harry, veo que creo que has recordado. Pues, hemos vuelto- contestó la castaña mirando a Ron.

-¿Qué?... No… Por favor hablemos Herms- dijo asustado el ojiverde.

-¿Qué pasa Harry?-pregunto como si nada la castaña

¿Cómo que has vuelto con él, y nosotros?-

-¿Nosotros? No hay ningún nosotros Harry, tú te esmeraste en arruinarlo-

-Yo no recordaba nada Hermione, no sé qué me pasó. Pero ahora recuero todo, por favor… Herms- insistió Harry

-Me perdonaras Harry, per… ya es demasiado tarde. No se puede hacer nada, lo hecho, hecho esta. Si me hubieras recordado un poco antes… tal vez hubiese sido otra cosa. Me destrozaste el corazón ignorándome,- dijo Hermione reclamando y enojada-rechazándome; me lastimaste diciendo que no me recordabas, que no me querías, que YA NO ME AMABAS.- se le enrojecieron los ojos-¿Eso ya no es mucho sufrir para una persona que lo único que hizo fue quererte?-

-Hermione, por favor no… Podemos componerlo, tu y yo, seguir con esto- volvió a insistir el chico- te aseguro que aun muy dentro de ti me sigues amando-

-No, no Harry. Sabes que, pensándolo bien… ahora con todo lo que pasó, me di cuenta que lo "nuestro" solo fue un… digamos, un fric. Creo que te tengo que terminar agradeciendo, gracias a ti, me di cuenta después de todo, que aun amo a Ron, siempre lo he amado- dijo con tono de orgullo la chica.

-Hermione…-

-Perdóname Harry, pero… ahora soy yo, que dice no- terminó la chica y se fue a los brazos de Ron que tan solo miraba hipócritamente.

Harry tan solo se quedó ahí, parado en las escaleras. Mudo y con la mente en blanco, sin mirar nada ni nadie. Como un tarro llenándose, sus ojos también se fueron llenado de agua, lo verde de sus ojos se había nublado. No tuvo más que voltear y ver como su amigo que no dijo nada y la chica que ya recordaba se iban juntos abrazados. El tarro se llenó, y ahora sí, pudieron derramarse gotas cristalinas, pues su capacidad se había agotado. En efecto, una vez más eran sus lágrimas.

Gracias chicos por seguir con las historia y esperarme, ya que aunque mis exámenes muggles han acabado (por cierto salí muy bien) me dejan mucha tarea. Aquí les dejo este capítulo que a mí me hizo llorar un poco. POR FAVOR DEJEN SUS COMENTARIOS. Gracias y espero les guste, está un poco largo pero significativo. GRACIAS