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Un hogar en venta — capítulo 1

Lo detestó desde que lo vio por primera vez. A partir de que ingreso a su departamento, observo cada detalle con acuciosidad y luego pregunto: "¿se quedan las lámparas?".

Hermione creyó que Draco le tomaba el pelo. Pero cuando la corredora de propiedades que lo acompañaba reitero la interrogante, ella respondió con molestia:

-Como dice el aviso, lo que está en venta es el departamento, no los accesorios.

Le dolía desprenderse de su hogar. Allí se había criado. Y cada rincón guardaba un recuerdo de su niñez, adolescencia y el posterior paso a la adultez. Como aquel lejano día en que cumplió los 15 años y entro al living, luciendo un vestido blanco que parecía un traje de novia, apoyada del brazo de su orgullosísimo padre, quien ante el aplauso de los invitados, les dijo: "Hijita mía, espero que la próxima vez que caminemos así ¡sea cuando te entregue al altar!".

A pesar de que esa escena llevaba 10 años en su memoria, le temblaron las piernas al rememorarla. Cerró los ojos y sintió el perfume que usaba su padre. Cuando le llego su primera menstruación y, a pesar de desconocer esa sensación tan femenina, le dijo que eso era un motivo de alegría- y lo festejaron-, pues en el futuro experimentaría el maravilloso milagro de concebir una vida. ¡Cuánto lo quería! Desde que falleció su mamá- a quien -Hermione recordaba muy vagamente, ya que era muy pequeña entonces-, el se convirtióen padre, madre y confidente de su única hija.

Sin embargo, no la acompañaría por siempre. Ni siquiera hasta el altar. Aquejado de un cáncer, había muerto seis meses atrás, dejándole como herencia ese departamento que Hermione lamentaba abandonar, pero que era demasiado grande para una sola persona.

-¿Me escuchas?- la voz desagradable de Draco la devolvió al presente-. ¿Hay filtraciones?

-Si las hubiesen, se notaria en las paredes ¿no crees tú?- le respondió, furiosa.

Después de esa primera visita, vendrían unas 10 más. Y Draco siempre le parecía detestable, con sus interminables preguntas: que como funcionaba el sistema eléctrico, la calefacción… y suma y sigue.

Agotada de su irritable presencia, decidió cortar por lo sano: a través de la corredora, le comunico que desistía de la venta. Había transcurrido un mes, pero cada semana el insistía con tentadoras ofertas. Hasta que un día la sorprendió al tocar la puerta.

-Perdóname, necesito conversar contigo, y es importante- le sonrío con dulzura.

-¿No entiendes el castellano? ¡No quiero que compres mi departamento!- exclamo.

-Solo me queda una duda. ¿Se quedaría la dueña de casa?

-¡Sobrepasaste todos los limites! ¡Llamare al conserje para que te saque de aquí!- 

-¡No, por favor, dame una oportunidad!- en sus ojos había ternura-. Cuando te conocí, vi en tus ojos una luz hermosa. Sé que es extraño, pero no dejo de pensar en ti. Quiero conocerte mas, es todo.

A partir de ese día comenzaron a salir. Con esa ternura y delicadeza, el supo conquistarla. Y ahora, mientras se probaba su vestido de novia, comprendía porque en un principio le molestaba tanto su voz: tenía un tono muy parecido al de su padre y no quería que nadie lo reemplazara en su corazón.

Hasta que Draco apareció en su vidapara quedarse.

Espero que les haya gustado, un beso :)