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Enredos y amores de dos slytherins y dos gryffindors — capítulo 1
Sentado en una banca de Hogwarts estaba un chico rubio, la cabeza le daba vueltas, no sabía qué hacer, todo indicaba que ese año la guerra había iniciado, el problema era ¿De qué lado tenía que estar él?, ¿Quién era el bueno y quién el malo?, por años sus padres le habían enseñado que los hijos de muggles no merecían estudiar en Hogwarts, que Potter era el malo, que por su culpa el señor tenebroso había sido vencido en la primera guerra mágica, y que gracias a Potter su padre había caído en Azkaban (por un tiempo), sin embargo, en el colegio siempre escuchó otras cosas, Voldemort y los mortífagos mataban gente inocente y todo para que el poder del señor tenebroso creciera, que Potter había sufrido gracias a Voldemort, que los múltiples crímenes eran obra de sus seguidores.
Draco no sabía que pensar, su vida corría riesgo por cualquier decisión si se unía a Voldemort, y Potter triunfaba, él y su familia sufrirían el acoso de todos los magos y aurores, pero si se unía al chico, el señor tenebroso no se detendría y de todas maneras acabaría con su familia.
La vida le dio un vuelco cuando al recordar a Harry, la imagen de cierta castaña invadió su mente, ella debería estar ahora con Potter y con…Weasley, el rubio apretó los puños pues un hilo de rabia le recorrió la espalda, Hermione estaba completamente enamorada de la comadreja, era imposible que sucediera algo entre ellos, además, se suponía que ellos dos se odiaban, pero era inevitable no sentir algo por ella, después de que en tercer año lo golpeó, quedó completamente enamorado, aunque en la vida hay muchas cosas que ocultar. Al verla del brazo de Krum en cuarto año, luchar con Potter en quinto, enamorada de Weasley en sexto y hace pocos días torturada por Bellatrix, fueron momentos muy dolorosos para él, quería golpear a su tía, pero eso era aun más imposible.
El chico se cansó de pensar y en su lugar, se levantó estirando el pantalón, acomodando el chaleco, la corbata y el cabello, al voltear la cabeza vio venir a Astoria Greengrass, una gran amiga suya, la chica castaña, delgada y hermosa, llevaba tres libros en su mano, el chico decidió esperarla un poco, hasta que estuvo a su lado.
-Hola Draco-. La muchacha besó su mejilla.
-Hola Tori-. El rubio cambio de mano su suéter y le ofreció ayuda a su amiga.
-Vamos dame eso-.
-Oh, gracias Draco-. Y se los dio, en realidad no pesaban pero Malfoy creyó que debería ser caballeroso, ya que eso le gustaba a las chicas.
-¿Qué tal las clases?-. Preguntó Astoria, sin embargo Draco no respondió.
-¿Draco, qué pasa?-. Lo miró preocupado.
-Nada, es solo que… todo indica que habrá guerra-.
-Lo sé, Potter, Weasley y Granger desaparecidos, algo pasa y no es normal-. Al escuchar el tercer apellido Draco se abrumó.
-Sí, yo…no sé qué rayos…esto es…complicado-.
-Valla que lo es, Draco…¿Puedo contarte algo ahora que nadie nos escucha? La chica miro a todos lados.
-Claro, tú sabes que cuando estamos solos, nada importa-.
-Bien…pues esto es difícil pero, bueno… yo estoy ena…enamorada de…Weasley-.El rubio abrió los ojos sorprendido.
-To…Tori, me has dejado sin palabras-.
-Lo sé es muy complicado, no puedo enamorarme de un Gryffindor, pero sabes que en el corazón no se manda-. La muchacha se sentó y comenzó a sollozar, su amigo se sentó a su lado y la consoló.
-Calma Tori, sé que es muy difícil, yo te entiendo-.
-No Draco, tu no entiendes, no sabes lo difícil que es decirle a tus padres y a todo el mundo que no amas a nadie cuando realmente si-.
-Te equivocas, yo te entiendo, llevo mucho ocultando lo que te confesaré, pero yo no puedo más tampoco, yo…estoy enamorado de Granger-. Ella lo miró extrañada.
-¿Tú?, pero si se odian-.
-Ya sé, no, más bien ella me odia-.
Y tiene motivos, te la vives llamándola sangre sucia-.
-Ya sé, pero no es lo que todos piensan, tengo que hacerlo porque si no mi padre me… en fin, ya lo sabes, ahora espero que nadie sepa Tori-.
-Draco, sabes que cuentas conmigo-.
-Lo sé, y bueno, según yo, Ronald no siente nada por mi castaña, pero de todos modos, si ella lo quiere, yo no puedo hacer nada-.
-No, nada, ven vamos a la sala común, tengo unos pendientes de Astronomía-.
-Bien-. Draco le tomó la mano a Astoria.
-A veces no sé de qué lado ponerme, no lo sé, Pansy y mi hermana tratan de convencerme de que Harry merece morir-.
-¿Desde cuándo le dices Harry?-. Draco parecía molesto.
-Bueno, prácticamente sería mi cuñado si me hiciera novia de Ron-.
-Valla, ahora hasta tu familiar resultaría Potter-.
-Solo un poco, Ginny sería mi cuñada, y todos sabemos que ellos dos se quieren-.
-¿A sí?-.
-Claro, ¿No has visto como se miran?, es obvio, y la pelirroja está loca por el desde que lo conoció-.
-Oh, nunca me lo hubiera imaginado-.
-Sí, definitivamente los hombres no son observadores-.
-Claro que si-.
-Bueno para ciertas cosas-.
-Claro-. El chico rió entre dientes mientras su amiga jugueteaba con su mano. Por el pasillo caminaban cuando justo en frente de ellos apareció Pansy Parkinson, quien al ver a la pareja sintió un hilo de celos.
-Hola muchachos, ¿Van a la sala común?-.
-Sí Pansy ¿Y tú?-.Preguntó Astoria.
-También, los acompaño-. La chica separó las manos de los chicos y se colocó en medio de ambos.
-Es maravilloso que Snape sea en director ¿No creen?-.
-Claro, una serpiente en el trono al fin, eso debió ocurrir desde hace años-. Dijo Draco.
-Sí, todo esto sería mejor, imagínate Draco, sin Potter, sin Weasley y sin Granger y todos los sangre sucias-. Pansy sonrió ampliamente.
-Weasley no es sangre sucia, los Weasley son conocidos por la sangre limpia de la que vienen-. Astoria levantó la voz.
-Tranquila Tori-. Pansy la miró extrañada.
-Ella tiene razón, pero bueno, son traidores, no merecen estar aquí-. Draco se había molestado, sin embargo, tuvo que solucionar la situación.
-Exacto Draco, tú y yo siempre de acuerdo-.
-Sí Pansy, siempre-. El chico miró a su amiga y le guiñó el ojo, Astoria le sonrió y se limitó a seguir el camino de Pansy. Una vez en la sala común Zabini se acercó a los chicos.
-Draco, …Potter fue visto cerca de aquí-.
-¿Qué?-. Preguntaron los tres al mismo tiempo.
-Sí, se cree que vendrá a Hogwarts-. Draco preguntaría algo más, pero Snape entró en la sala.
-Todos al gran comedor ahora-. Todos se levantaron de sus asientos y caminaron al gran comedor, Draco se acercó a Astoria y le dijo una frase al oído.
-Están aquí-.
-¿Dónde?-. Ella lo miró y después buscó a un chico pelirrojo que estuviera a la vista.
-Detrás de la segunda columna del lado derecho, no los mires-. La segunda columna se aproximaba, el pasillo estaba un poco oscuro, la chica agachó la mirada y cubrió sus ojos con el cabello, al llegar al lugar señalado, Astoria miró por entre sus cabellos y vio dos siluetas dibujadas, allí estaban, pero solo había dos, ¿Dónde estaba el otro?
-Solo hay dos, un pelirrojo y una castaña-.Le dijo a su amigo al oído.
-¿Qué, y Potter?-.
-No sé, tal vez no vino con ellos-.
-¿Los viste… bueno ella?-.
-Sí, estaba con…él-.
-Shh-. Les susurró Zabini. Ambos guardaron silencio hasta que llegaron al gran comedor y tomaron asiento, uno junto del otro.
-Potter ha sido visto cerca de aquí, y estoy seguro de que por lo menos una persona debió de haberlo visto, si alguien sabe algo, póngase de pié-.
Entonces Harry se levantó de entre la multitud, Snape se aproximo a él y le lanzó un hechizo, sin embargo, McGonagall lo defendió al igual que todos los Gryffindors, Ginny se había puesto en frente de él, deteniendo a todos, Harry la tomó de los hombros y la quitó de enfrente.
-Esperare a que alguien me lo entregue-. Snape desapareció dejando a todos confusos, entonces la voz de Voldemort se escuchó.
-Entréguenmelo y Hogwarts no sufrirá, ni ustedes-.
-¿Qué esperan?, agárrenlo-. Pansy se aproximó a Harry y Ginny la volvió a detener.
-Aléjate de él Pankinson-. Pansy fue la única de los Slytherins que había actuado.
-Señor Filch, llévese a todos los Slytherins mientras todos los demás solucionamos esto-. Pidió McGonagall.
Filch les hizo una seña y todos caminaron detrás de él, Draco sonrió al ver a Hermione afuera del gran comedor, la castaña lo miró intrigada, mientras Astoria le chasqueaba los dedos para que volviera en sí, Ron lo fulminó con la mirada, sin embargo Hermione terminó por mostrarle una sonrisa fingida, eso emocionó al rubio y el corazón le latió a mil por hora, una sonrisa de Hermione Granger le bastaba.
Hola, pues este es mi primer dramione, espero les agrade la idea, comenten mucho si les gusta el comienzo de la historia y ojala así sea, los espero en mis otros fics. besos aliineepotters <3 COMENTEN :) di no al plagio se original :)