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Enredos y amores de dos slytherins y dos gryffindors — capítulo 16

-¡Profesora McGonagall esto es absurdo!-.

-Astoria, la señorita Vickass no lleva tus apellidos-.

-Ella me lo dijo-.

-Bien, ya la mande llamar y también a los padres de ambas-.

-Gracias profesora-.

-Profesora… ¿Me mando llamar?-.

-Así es Dulce, Astoria vino a exigirme que le dijera si eres su hermana, ya he notificado a sus padres y vienen para acá-.

-Profesora, soy su hermana, solo que bueno… obviamente mi padre engañó a Nicole con mi madre-.

-Eso no es cierto-. Dijo Astoria sin saber como reaccionar.

-Directora-. Daphne tocó.

-Pase, pase Daphne, hay algo que quiero decirle-.

-Sí, yo lo sabía, Dulce es nuestra hermana-. Astoria comenzó a llorar y Dulce intentó detenerla.

-Buenos días-.

-Buenas noches-. Saludó McGonagall a una escultural mujer rubia, quien era un poco parecida a Dulce. -Señora Vickass-.

-Sí, soy yo-.

-Ha habido un… malentendido-. La mujer miró a Astoria y Daphne y abrió los ojos, entonces por la chimenea entraron Edmund y Nicole Greengrass.

-Profesora-. Nicole sonrió pero al ver a Marie Vickass abrió los ojos.

-¿Qué diantres haces aquí?-. Le preguntó furiosa.

-Hola Nicole, que gusto volver a verte-.

-No puedo decir lo mismo-. Nicole miró a sus hijas y luego a Dulce.

-¿Marie, qué haces aquí?-. Edmund se tornó rojo.

-Pregúntaselo a tus hijas-. Le contestó Marie.

-Señores por favor, aquí hay un problema, Dulce… bueno primero, Dulce tendrá que dejar el colegio-.

-¿Porqué?-. Marie la miró furiosa y Dulce bajó la cabeza.

-Por que casi enveneno a dos alumnos-.

-¿Qué?-. Y Dulce sintió la mirada matadora de su madre.

-Sí, utilizó una poción en el jugo del señor Ronald Weasley que también bebió la señorita Luna Lovegood, ahora el otro es que… la señorita Greengrass, Astoria vino a comentarme que casualmente sabe porque hizo eso Dulce-. Nicole miró furiosa a Dulce.- Fue un plan de su padre-.

-¿Del padre de quién?-. Le preguntó Nicole.

-De Dulce-.

-¿Y eso porqué?-. Nicole frunció aún más en entrecejo.

-Profesora… no entiendo que tenemos que…-. Edmund parecía nervioso.

-Lo entenderá señor Greengrass, de hecho creo que ya lo comprende-.

-Pues… no-.

-Bueno… resulta que según esto… usted es padre de Dulce-. A Nicole se le cayó la mandíbula.

-Eso… eso… no-. El rubio negó con la cabeza.

-¿Me vas negar?-. Dulce lo retó.- ¿Después de tantos años?, dile, dile a Nicole porque me trajiste, díselo a Astoria, díselos, y dile a Nicole como la engañaste con mi madre-.

-Nicky yo… no es que… pues… bien, no lo negaré, Dulce es mi hija, es de la misma edad de Astoria, de hecho, nacieron el mismo día, yo… la utilicé para alejar a Tori de Ron-.

-¿Qué?, no lo puedo creer Edmund-.

-Un mes después de que nos casamos viaje a Francia, fue cuando volví a ver a Marie, nunca conocí a Dulce hasta hace medio año, en vacaciones la vi y pensé que ella era la indicada, Daphne me ayudó, después regresaría a Francia, pero antes, Tori ya habría olvidado a Ron-.

-Pues lo que acabas de lograr es que me olvide de ti-.

-Tori, basta-. Le dijo Nicole tranquilamente.- Lo que me sorprende es que me hayas engañado y con mi peor enemiga, en Beuxbaton, y aún más, que Daphne no me haya dicho nada-. Nicole lloró y Astoria la consoló.

-Lo siento Nicole, nunca quise hacerte daño-. Le dijo Daphne.

-¿Qué?-.

-Lo siento pero… papá es mejor que hables-.

-¿Aún hay más?-. McGonagall estaba sorprendida-.

-Sí, la verdad es que… Daphne, Daphne no es tu hija Nicole-. Le dijo Edmundo.

-¿¡Qué?!-. Gritaron Astoria y Nicole.

-No… y Dulce no es hija de Marie-. Al escuchar esto, ellas estaban peor.

-Dulce es hija de Nicole y Daphne de Marie-.

-Ahora comprendo tanta furia y maldad-. Le dijo Astoria.

-¡Astoria!--. Le gritó Edmund.

-Tú, no me grites, tengo la impresión de que ni siquiera eres mi padre-.

-Co… como que…-.

-¿De que hablas Edmund?-. Marie tampoco entendía nada.

-Cuando decidí que Daphne nacería en Francia fue porque quería a Dulce´´ a mi lado, y Daphne´´ y ella nacieron en Francia, solo entonces las pude cambiar, Dulce… mas bien, Daphne fue prematura-.

-¿O sea que Dulce es Daphne y Daphne es Dulce?-. Nicole la mió se de soslayo.

-Sí, Dulce es tu hija Nicole y Daphne es tu hija Marie-.

-Dios pe… pero Daph… Dul-. Nicole lloró.

-Ahora si padre te… agg-.

-Lo siento Tori-.

-No… no puede ser-. Daphne no se mostraba sorprendida, en cambio Dulce estaba más que histérica.

-Yo… no… no puedo con esto-. Dulce se tiró en una silla y McGonagall le tocó la mano.

-Tu madre siempre estará a tu lado-. La chica miró a Nicole y se le fue encima.

-Mamá-.

-Oh Dulce, no tienes idea…-. Astoria soltó unas lágrimas y miró con reproche a su padre.

-Profesora, necesito salir-.

-Ve Astoria, corre-. Ella asintió y saló del despacho donde ya la esperaba Ron.

-Amor, ¿Qué pasó?-.

-Hay Ron, es que Dul, mamá, Marie… Daph-. Ella lloró.

-Calma… tranquila-. El pelirrojo la abrazó.

-Es que Daphne no es mi hermana-.

-¡¿Qué?!-.

-Eso…-.

-Hay, ven vamos por algo, es más, acompáñame a la enfermería, con trabajos me puedo mover-.

-Sí, vamos, lo bueno es que la poción sirvió-.

-Sí, ya me siento mucho mejor-.

-Me alegra Ronnie-.

Al llegar a la enfermería,Ron se acostó y la señora Pomfrey lo atendió.

-Supuse que era urgente-. Le dijo la enfermera.

-Lo era madame, gracias por dejarlo salir-.

-No hay de que, los dejaré platicar-.

-Gracias Madame-. Al quedarse solos, Ronescuchó todo lo que Astoria tenía que contarle, y por momentos reía, sobre todo cuando escuchó que Daphne era su media hermana.

-No es gracioso-.

-Es que pues entiende, Daphne, ella… no sé, si alguien se lo hubiera imaginado antes, todos le hubieran dado la razón-.

-Sí, ya sé, y yo tengo la respuesta-.

-Tranquila, todo se aclarará-.

-¿Tori?-. Se escuchó la voz de Nicole.

-Pasa mamá-.

-Nena… me voy… Hola Ron-.

-Hola Nicole-.

-Disculpa a mi hija-. Llevaba a Dulce de la mano.

-No se preocupe-.

-Bueno pues… Dulce se quedará aquí, ha decidido vivir con nosotros-.

-Mi madre nunca me quiso-.

-Bienvenida Dul, de seguro Daph y ella se llevaran muy bien-.

-Gracias, sí lo sé… perdón Ron-.

-No te preocupes-.

-Daphne irá a Francia, una vez que termine el curso-.

-De acuerdo-. Sonrió Astoria.- Aunque será difícil vivir sin ella-.

-Imagíname a mi-. Le dijo su madre.- Nos mudaremos, viviremos a una colina de la de Ron, Marie estaba tan enojada que golpeó a tu padre-. Astoria chasqueó la lengua.

-Pues ni que hacerle, se lo buscó-.

-Astoria… es tu padre-. Le dijo Ron.

-Ella tiene razón Ron-. Aseguró Dulce.

-¡Basta!, Edmund Greengrass es y será siempre su padre, compórtense, ahora las dejo, haré mis maletas para mudarnos, tendré que dejar las cosas de Daphne-.

-Vamos mami… Daph nunca mostró cariño porque sabía quien era su made.

-Y mi ``mamá´´ nunca me mostró cariño a pesar de que pensaba que era mi madre-.

-Bueno ya… váyanse a dormir y dejen descansar a Ronnie-. Nicole besó a Ron en la coronilla.- Adiós Ron-.

-Adiós Nicole-.

-Linda noche cuñis-.

-Dulces sueños amor-. Astoria le dio un beso fugaz y le guiñó el ojo.

-¡Astoria, Astoria!-.

-¿Qué pasa Dul?-.

-Llegó carta de papá y de las Arpías de Holyhead-.

-Abre la de papá-.

-Bien-.

Mis niñas:

Lamento haberles hecho tanto daño, sé que no lo merecía, pero solo quería lo mejor para ustedes, me voy a Irlanda, nos mantendremos en contacto, por favor, traten de llevarse bien con Daphne, ella esta sola, no olviden que las amo.

Edmund.

-Valla pues… no sé-. Astoria estaba desconcertada.

-Es difícil-. Dulce se rascó la cabeza.

-Y… doloroso-.

-Sí, pero… mi padre es… mi padre-.

-Na eso si, no se le hace nada-.

-Vamos abre la otra-.

-Oh si-. La chica abrió el sobre y desdobló el pergamino.

Señorita Astoria Greengrass:

Por medio de la presente le queremos informar que durante su último curso en Hogwarts, Colegio de Magia y Hechicería, será entrenada por la señorita Ginevra Weasley, quien al termino de su curso se convertirá en nuestra buscadora oficial, esta oferta esta abierta para usted, por favor envíe una lechuza aceptando el trato ofrecido, esperamos poder contar con usted, ya que es una maravillosa jugadora de Quidditch. Mis más cordiales saludos.

Atentamente: George Winston.

Entrenador oficial de las Arpías de Holyhead

-¡Por Merlín!, Tori tienes que aceptar-.

-Lo haré, Ginny me entrenará-.

-Es maravilloso, felicidades-.

-Gracias-.

-¡Toriiiii!-.

-¡Ginny! Ya recibí la carta-.

-Yo también, seré tu entrenadora, y seré buscadora-.

-Que bien-.

-Solo… falta un mes para salir-.

-Así es-.

-Te extrañaré Tori-.

-Y yo a ti, aunque serás mi entrenadora, pero lo haré-. Ginny dio un brinco y sonrió felizmente.