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Me enamoré — capítulo 3
Habían pasado 5 días desde que Harry no veía a Ginny. Y la extrañaba a horrores pero tampoco podía ir a visitarla, todo por culpa del maldito trabajo y ese día Ron le había pedido que lo fuera a buscar porque necesitaba ir al ministerio.
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Hermione, tenías toda la razón con respecto a Dean, y yo jamás quise abrir mis ojos. -Arguyó Ginny, lamentándose. Ambas estaban en la casa de Hermione, preparando un budín sin magia a petición de Ron y los gemelos.
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Es entendible lo querías mucho.
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Pero siempre está él...
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Ginny aún tienes "peros"
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Hermione fueron 4 años llenos de amor de momentos felices, de risas...
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De engaños, peleas y ¡Merlín! ¡estuvo a punto de golpearte! Gracias a Dios entraste en razón, te defendiste, yo estoy totalmente enamorada de tu hermano pero jamás le permitiría que me levantara la mano.
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Hermione...
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Dean jamás hizo que fueras mejor mujer, ¡que tú te sintieras mejor mujer! No haces que le encuentres un sentido a tu vida, nunca fuiste feliz con Dean, no te merece, ese hombre te hizo mucho daño, estoy segura que no le hubiese temblado la mano para golpearte...
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¡¿Qué?!- Alguien acababa de aparecer en la cocina, las dos chicas voltearon y vieron a Harry que estaba pasmado.- Ese idiota te golpeó?- Preguntó, estaba muy enojado.
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¡claro que no! - Le respondió nerviosa
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Porque no se lo permitiste...- Ginny le lanzó una mirada asesina a Hermione.
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Dime la verdad ¡porque te juro no me molesta pegarle una ves más!- Harry estaba furioso, Ginny nerviosa, y Hermione sorprendida.
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Por supuesto que no volverás a cometer esa imprudencia.- Le soltó, enojada, Harry la miró sin entender.
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¿Aún lo defiendes?
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Él es...
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Ya no es tu novio!
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Pero lo fue...
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Ginny, entiende...
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Entiende tú, no te metas en esto, es mi vida.
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Lamentablemente eres tú la que no entiende que eseidiota te sacó de su vida hace mucho.- Los
Ojos de Ginny estuvieron a punto de derramar lágrimas, él había sido muy duro con ella.
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Tengo 6 hermanos que hacen bastante bien en meterse en mi vida, para que ahora lo hagas tu, no puedes simplemente hacer el papel de amigo y apoyarme, no, claro que no puedes.- Todo eso lo dijo mirandolos ojos de Harry.- Mas tarde vuelvo, Hermione.- Y sin más desapareció. Harry quedó levemente triste mirando el espacio vacío de Ginny.
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No está pasando por un buen momento.- La excusó Hermione.
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Si, lo sé. Pero no me gusta la forma en que se está tomando todo esto.
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¿Cómo?
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A la defensiva, Hermione. Ella sabe como él la trató, aún así lo defiende.- Ese argumento le dolió hasta el alma.
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Ella lo quiso mucho, aún lo quiere,pero pienso que no se enamoró ahora solo deberá desencantarse. Fueron4 años, Harry
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Aunque hubiese sido una semana jamás debe permitir si quiera que le levanten la mano, eso ella lo debe tener claro.
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Harry, ella necesita de nuestro apoyo.
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¿Cómo quieres que la apoye si cada ves que intento abrirle los ojos me rebate?Ginny tiene 23 años, ya no es una niña que le digas como debe vivir su vida, si ella quiere sufrir por un hombre que no la valora, es su problema.- Hermione lo miró sin poder creer lo que acababa de decir su amigo.
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Ginny quiere a Dean, es solo que se equivocó.
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¿Equivocarse? Hermione, te equivocas cuando te das cuenta que compraste mal la talla de un pantalón, Ginny está cometiendo una estupidez.
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¿En qué minuto te convertiste en un insensible?
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Por favor, es solo que debes tratar a Ginny como una mujer y no como una niña de 15 años.
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Harry... - Hermione estaba muy alterada.-
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Tu esposo me pidió que viniera.
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Se le presentó un inconveniente.- Dijo molesta, él la miró y le sonrió.
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No te enfades, es mi punto de vista.
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Un punto de vista muy duro.
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Dile a Ron que vine, si?
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Claro se lo diré.- Dijo algo más tranquila, le devolvió la sonrisa
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Adiós Hermana
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Adiós - Harry desapareció, dejando a Hermione muy confundida, por la actitud de Harry con respecto a Ginny.
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Ginny?- Harry había abierto la puerta del departamento a medio vestir, jadeando, con el cuerpo perlado por el sudor.
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Juro que solo será una copa.- Ella sostenía una botella de vino, sonrió.- Me dijiste que podía venir cuando lo necesitara, y fui al ministerio y ahí me dijeron que estabas acá, y necesitaba disculparme por lo de hoy en la mañana, fui una tonta.
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No, tranquila, todo está bien- Harry estaba muy nervioso, pero no pudo evitar sentir alegría por la actitud de Ginny…- No estoy enfadado, pero ahora...
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Harry! Te estoy esperando... - Una mujer acababa de pararse detrás de Harry, abrazándolo por la espalda, besándolo en el hombro, solo estaba cubierta por una sábana de satén negro, que Ginny conocía.- ¿Por qué te demoras tanto?
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¡Oh! lo siento mucho, que tonta he sido, yo no... -Estaba tan incómoda, igual que Harry, lo miró a los ojos y él estaba entretenido en la etiqueta de la botella del vino, le entraron unas ganas de romperle la botella en la cabeza a Harry.
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Lo siento mucho, Ginny...
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¡Mira, cariño, tu amiguita nos trae un regalo!- Ginny la miró con rabia "amiguita, maldita zorra" pensó Ginny, Harry la miró apenado, Ginny sonrió, digna.
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¡Claro! toma, Harry.- Le entregó la botella y Harry la miró a los ojos, "no es necesario" trató de decir sin palabras.- Es un regalo.- Ella le había entendido perfectamente y recibió la botella- Adiós - no alcanzó a dar dos pasos cuando él la llamó.
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¡Ginny!- Ambos se miraron, él quería hablar con ella, disculparse, pero no podía justamente ahora, le hubiese encantado que ella llegara una hora antes, feliz hubiesen solucionado todo. No entendió que era ese sentimiento que lo invadió cuando miró los ojos brillantes de Ginny, ella le dedicó una sonrisa que jamás le había dedicado a él, se sintió extraño.
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Harry, vamos.- le dijo la mujer.
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Adiós.- Se despidió.
Ese encuentro había sido muy extraño, hasta había sentido celos de esa mujer, ella no tenía como saber que Harry estaba en medio de una "cita" verlo con esa mujer fue incomodo, había sido todo un martirio. Es que jamás se había encontrado en la posición de ver a Harry con una novia. Ese día llegarían sus padres, y todos los hermanos Weasley estaban esperando con ansias. Harry pasaría por Hermione en su auto. Las manillas del reloj pasó de "de viaje" a "en casa" apagaron las luces y la casa quedó en penumbras. Luego de que Molly y Arthur pisaran el suelo de la cocina, todos los chicos gritaron:
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¡SORPRESA!
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¡Oh! Santo cielo, chicos que susto.
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¡Niños!- Todos se acercaron a los señores Weasley para saludarlos y abrazarlos, y también dejaron que ellos los besaran., Arthur le dio un gran abrazo a su única hija.- Ginny, mi pequeña, como te extrañé.
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¡Harry!- Molly se emocionó al ver al muchacho, él abrazó fuertemente a la persona que había su madre por mucho tiempo, hasta ahora la sentía como si fuera su madre.
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Yo también los extrañé.- Susurró Harry luego se separó y le secó las lágrimas, ella sonrió y le acarició el rostro de una forma muy maternal.
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Hija ¿Dónde está Dean?- Preguntó su padre, Ginny súbitamente dejó de sonreír, entonces Harry la miró por primera ves desde que ella se fuera a disculpar con él, y sus ojos brillaron con tristeza y miró a su padre, tratando de responder a esa triste pregunta.
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¿Dean?
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Claro hija, el amor de tu vida.- Sonrió su madre y el comentario fue desafortunado, Harry empuñó la mano, Frunció el ceño y dejó de mirar a Ginny, ya no quería que ella derramara lágrimas por alguien que no las valía.
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Lo importante es que no está y luego ella los pondrá al tanto.- Intervino Fred, abrazando a su hermana menor, los dos hermanos sonrieron.
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¿Verdad?- preguntó Arthur mirando a Ginny ella asintió aún en los brazos de su hermano.
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Bueno, ya que llegaron los festejados podemos comenzar esta fiesta.- Sonrió George y todos sonrieron. La reunión se realizaba de una forma amena, feliz. Y llena de sonrisas. Bill, Ron y George bailaban con Ginny, Molly y Hermione respectivamente. Los otros hombres Arthur, Harry y Fred preparaban las bromas, y Harry se sentía como ese niño que pasaba las vacaciones en la casa de su mejor amigo, estaba feliz y pleno, nada le hacía falta, estaba con todas esas personas que quería tanto. Miró la hermosa sonrisa de Ginny, sonrió, estaba feliz… Luego la melodía cambió, era una suave y reconfortante. Ron bailó con Hermione y Arthur invitó a su esposa, Ginny se sentó dos sillas más allá de Harry, él quería disculparse con ella, en la tarde fue muy grosero, ella solamente había sido tan tierna en querer disculparse y tomar las riendas de la situación, y él fue un bruto. Más tarde se reunieron en el salón para hablar con más tranquilidad.
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¿Qué sentido tiene que mamá y papá estén aquí?- Decía Bill.
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No, es que eres un envidioso.- le respondía Ginny.
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Oye enana, tú estás todos los días con ellos yo no.
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Ustedes dos ¿Qué hablan?- preguntó Ron
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Bill quiere que nuestros padres pasen un tiempo en Francia.- Le explicó Ginny.
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¿Qué? cariño, recién estamos llegando...
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qué tal si se preparan para viajar dentro de unos 3 o 4 días, por favor ¡Victorie te extraña tanto, mamá!
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No culpes a Victorie, ¡eres tú el que quiere pasar más tiempo con mamá!- Le dijo Ginny, todos soltaron una carcajada, Bill la ignoró.
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Realmente el trabajo me agota y traer a Victorie es estresante y a ella se le ocurre venir 3 o 4 veces al día.- Todos rieron una ves más.
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Me siento culpable de dejar a Ginny sola en casa de nuevo...
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Papá, descuida estaré bien, les hace bien, no apagan el fuego de la pasión.- Bromeó, su madre se puso roja, y todos rieron de las ocurrencias de la pelirroja.- Mamá, Fleur te hará un tour por todo Francia ¡Rayos, siempre quisiste que una de tus nueras te hiciera un tour por Francia!- Y volvieron a soltar una carcajada.
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¿Ven? La pecosa no se opone.- Ginny sonrió.
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¿Qué dices Molly?
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No lo sé, Arthur, pero me encantaría ver a Victorie.
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¡Bien, está todo dicho! Se van en tres días.- Terminó por decir Bill, feliz.
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Les encargo a todos los hombres Weasley a Ginny y por supuesto, a ti también Harry.
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Descuida Arthur.- Asintió Harry, Ginny se ruborizó.
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No necesito que nadie me cuide, papá.- Dijo rotundamente Ginny, y Harry la miró, ella se empeñaba en no mirarlo.
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¿Cómo va todo en el ministerio, hijo?
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Todo bien, Molly.
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¿Todo bien?- Preguntó Molly, sonriendo.
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Así es.
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¿Estás saliendo con alguna chica?
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Eh... si.- Ginny, se giró para mirarlo, él estaba sonriendo ¿Qué estaba sucediendo? Lo mínimo que esperaba de él, era que se acercara para hablar y solucionar las cosas. Se debían esa charla, pero ahora ya no importaba mucho solucionar las cosas.
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Espera. Hace unos días te pregunté si tenías novia y dijiste no, ¿ahora la tienes?- Preguntó Hermione divertida.- Quiero conocerla.
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La conocerás.
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Quiero conocerla antes de nuestro viaje a Francia. ¿De acuerdo?- Inquirió Molly, sonriendo.
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Mañana vendré con ella.
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Estupendo. Ginny recuerda poner los conjuros en las noches.
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¡Papá, te vas en tres días más!- Sonrió. Las chicas comenzaron con la lista de pedidos de regalo para la ida a Francia de Molly. Mientras Arthur reunió a todos los hombres que se quedarían en Inglaterra.
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Fred, George, ustedes deben asegurar la casa a punta de conjuros.- Los aludidos asintieron.
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Ron y Harry, no quiero al novio de Ginny en casa cuando ella esté sola...
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Papá, eso no hará falta.
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¿A qué te refieres, Ron? ¡Merlín! Tienen planes de boda?.- Harry con la sola idea se asqueó.
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No, rompió con Dean- Le dijo Ron
-
¿Qué? Me quieres decir que tiraron cuatro años a la basura.
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Te aseguró que era lo mejor para tu hija.- Arthur frunció el ceño, ante el comentario de Harry
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Fue él o ella?- Los hermanos Weasley miraron a Harry.
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Fue ella.- Respondió él.
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Bien... no me gustaba ese muchacho para mi ángel... cuídenla, por favor, ¿cuento contigo, Harry?
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Claro que sí, si estas más tranquilo, vendré todos los días a visitarla.- Para Harry no era una orden, era todo un gusto poder visitarla, sonrió.
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Eso nos facilita los cuidados de nuestra hermanita, papá la tienda nos ocupa mucho trabajo.- Le advirtió George.
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Bueno me tranquiliza mucho más Harry que mis propios hijos.- Los cinco sonrieron, volvieron a la sala y Molly se estaba despidiendo aludiendo que estaba muy cansada.
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Harry querido, me voy a acostar, estoy muy agotada, y por favor quédate esta noche, la habitación de Ron es tuya.- Él sonrió
-
Gracias, ve a descansar.
-
Buenas noches.- Después de unos minutos más, Arthur y Bill fueron los siguientes en ir a la cama.
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¿Mañana traerás a tu novia?- preguntó Fred.
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Tu madre la quiere conocer.
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Dile que se prepare para el interrogatorio de mamá, Hermione y Ginny...
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Yo no estaré.- Dijo Ginny sin darle importancia, aparentemente.
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Te perderás la presentación de la futura señora Potter?- Preguntó Fred, Harry se atoró con el Whisky de fuego que bebía.
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Haz el favor de no juntar en la misma oración la palabra "señora" y "Potter" me da asco.- Los gemelos soltaron una carcajada, Ginny sonrió y Hermione y Ron fruncieron el ceño.
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No es una tragedia estar casado.
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No te ofendas Hermione, pero el compromiso no es lo mío.
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Quién será la fiera que te dome, muchacho- sonrió George.
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No ha nacido.- Rió Harry.
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Bueno, y tú ¿Por qué no estarás mañana?
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Quedé con Seamus.- Dijo ella simplemente. Harry la miró.
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¿Seamus?- Preguntó Hermione.- Seamus Finnigan? El mejor amigo de Dean?- Harry clavó su mirada en la de Ginny, no le importó que todos se dieran cuenta, y Ginny evitó su mirada, como lo había hecho toda la noche.
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Hermione, que Seamus sea el mejor amigo de Dean no quiere decir absolutamente nada.- La cortó.
-
Dean intentará llagar a ti a través de Seamus...
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¿Te parece que lo dejemos hasta aquí?- Cortó la conversación, no quería que sus hermanos se enteraran de sus asuntos privados, mucho menos Harry, que no dejaba de mirarla.
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No, por supuesto que no, debemos discutir el tema...- Decía Ron, testarudamente.
-
¡Ron! ya basta, por favor, Hermione aquí hay muchos chismosos...
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¡Hey!
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Fred, no pretendo hablar de esto con ustedes ya hicieron bastante el otro día en el despacho de Harry, dejen que yo solucione esto.- Les pidió, sus hermanos asintieron resignados, y Harry bajó su mirada.
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¿Mañana saldrás con Seamus?
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Por supuesto que sí, él es mi amigo, también...
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Haz el favor de abrir bien los ojos, hermana.- Le sonrió Ron tiernamente, ella de devolvió la sonrisa.
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Bien, me iré a acostar.- Dijo Harry mientras se levantaba y dejaba el vaso sobre la mesa.
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Sí, claro, pero no en mi habitación.- Dijo Ron que sonreía con picardía.
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Tu madre me dijo que esa era mi habitación...
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No pretenderás que mi esposa y yo durmamos separados.- Hizo pucheros.
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¿Y dónde dormiré?
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Con Ginny.
-
¿Qué?- Exclamaron Harry y Ginny, ruborizados.
-
Oh! Vamos ustedes son amigos, se conocen, dormirán en camas separadas, quiero dormir con Hermione.
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Ron, no hay problema, yo puedo dormir aquí...
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No hables estupideces, en la habitación de Ginny hay dos camas, no hay problema, ¿cierto Ginny?
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Claro.- Dijo ella, no muy convencida al igual que Harry.
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Bien, entonces nosotros nos vamos a "dormir"
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Procura poner un hechizo silenciador, mi habitación está al lado de la tuya y yo sí quiero dormir.- Bromeó Ginny, los gemelos y Harry soltaron una carcajada, y el matrimonio estaba rojo hasta las orejas.- Buenas noches - se despidió Ginny y subió las escaleras junto con su hermano y cuñada.
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¿qué, te irás a dormir?- Preguntó Fred a Harry, éste asintió.
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Vamos, matemos la botella.- Sonrió George, Harry sonrió.
-
Bien, matemos la botella.
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Ése es mi fiel amigo, Potter. - Tardaron en beberse el alcohol en escasas dos horas, Harry subió a la habitación de Ginny algo mareado, sonreía a todo. Cuando entró en la habitación con mucho cuidado para no despertarla, ella se movió en la cama y él la miró, era preciosa, Arthur tenía razón... era un ángel. Un destello de luz lo sacó de su encantamiento, en la mesita de noche, había una fotografía que le llamó la atención, luego de tomarla entre sus manos vio que eran 6 fotografías, la primera fotografía mostraba a Ginny con el equipo de Quidditch, de Griffindor, A su lado estaban Ron y él. Fue extraño ver aquella imagen, ese sentimiento que no tenía nombre se apoderó de él queriendo despertar a Ginny y abrazarla, pero se contuvo, las otras 4 fotografías mostraban a Dean abrazándola y besándola, tiró inmediatamente las imágenes sobre la mesita de noche, y vio la última, sonrió ampliamente, aparecía él besando con dulzura la mejilla de Ginny, mientras ambos sonreían a carcajadas, Harry recordaba cuando había sido tomada aquella fotografía, fue en el cumpleaños 18 de Ginny. Ese cumpleaños fue particularmente feliz, dejó ambas imágenes en la cama de Ginny, bajo la almohada donde ella, delicadamente reposaba su cabeza. Miró a Ginny, sonrió, sus labios entreabiertos le provocaban algo que él jamás había sentido.
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Que extraño.- Susurró mientras seguía sonriendo.- Buenas noches, bonita.-
Caminó a la cama en donde iba a dormir, y se dejó caer suavemente. Aun sonriendo. Ginny siempre iba a ser su amiga, lo que no entendía era que él no dirigía el mismo cariño por ella que por Hermione, con Ginny todo era distinto... suspiró profundamente. Mañana presentaría a Rachel a la familia Weasley, su familia. La verdad era que le gustaba Rachel, pero también sabía que no era nada serio... Ginny gimió dormida, Harry levantó la cabeza y la miró, era verdad, era malditamente hermosa, tierna y sensual a la ves, solo provocaba besarla y acariciar ese cuerpo perfecto... "es casi tu hermana, pervertido" ella le había dicho pervertido, sonrió, se acomodó en la cama y cerró los ojos. Si bien llevaban apenas tres días de noviazgo con Rachel, ya había tenido problemas con ella, después de la visita, de la pequeña "enana pelirroja", así la había llamado Rachel, y Ginny solo fue a solucionar los problemas, es que era un imbécil de cuatro ojos. Pensó en como los gemelos se refirieron a Rachel, la futura... y no seguiría por que la sola idea le daba asco, ¡jamás se casaría! Aunque Ginny se vería como un ángel vestida de blanco, incluso se vería tan inocente... y rayos tan sensual también, aunque estuviera dormida era excitante, era una llama de pasión que cada ves que la miraba se avivaba más el fuego... y lo más probable era que pensara esa cosas gracias al whisky de fuego, pero Ginny Weasley era la mujer perfecta en su vida, en su rostro se dibujó una sonrisa melosa.