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¡Maldito Riddle!, ¡Maldita Granger! — capítulo 4
Hola!!! Nuevo capitulo!!! Quiero agradecer a quienes han comentado y agregado la historia a sus favoritos, muchísimas gracias, estoy feliz de que les guste la historia
En este capitulo, nuestro amado Tom no es tan oscuro pero hace algo… mejor léanlo, no les arruinaré la sorpresa
Por favor, comenten si les gusta y si tienen sugerencias, criticas o algo, también comenten, por favor
Un beso
Deshumano y humano
La primera noche, había sido sorprendentemente para Hermione, tranquila, no había habido ninguna de las peleas y absurdas recriminaciones por parte de Voldemort a las que en tan solo un día, Hermione ya estaba acostumbrada. No era que Riddle la hubiese tratado con cariño, o la hubiese tratado especialmente bien, de hecho la había empujado bruscamente hacia el otro lado de la cama un par de veces pero, no había sido tan malo como Hermione lo esperaba, cada uno había dormido en su lado de la cama sin molestar o acercarse al otro
Al despertar y tocar a su lado en la cama se encontró con un gran vacío,Hermione creyó que todo lo sucedido el día anterior había sido tan solo una asquerosa pesadilla de la que acababa de despertar y que en cuanto abriera bien los ojos y se desperezara se encontraría con la habitación de Grimmauld Place en su cama al lado de la de Ginny y escucharía la voz de la señora Weasley gritando que se levantaran porque el desayuno ya estaba listo, entonces ella bajaría las escaleras y se encontraría con el rostro de Sirius y sus ojos grises mirándola sonrientes, alegres y Fred asustándola por detrás y George cogiéndola de la cintura, ambos riéndose de su cara enojada y Harry dándole el beso de buenos días y Remus dándole un abrazo para tranquilizarla y Tonks mirándola celosa aunque sabía que entre Remus y Hermione no había nada
Pero al abrir los ojos se dio cuenta decepcionada, de que en realidad todo había pasado, las paredes de su habitación eran verdes y no eran celestes y las cortinas eran negras y no del color blanco de su habitación, además, Lord Voldemort la observaba desde la puerta que seguramente daba al baño, ya estaba vestido y la miraba, claro, no a los ojos sino mas bien a su cuerpo que estaba cubierto por el pequeño camisón que tanto había odiado en cuanto lo vio
-Granger, hoy voy a salir, ya te lo había dicho, pero te lo recuerdo ya que dudo que te acuerdes
-Hola, buenos días, si, dormí bien, gracias por preocuparte, si, me siento perfectamente, estoy muy bien, no, no tengo mucha hambre, pero sin duda alguna, me caería muy bien un jugo de naranja y unas tostadas con jalea de fresa, ¿y tu como amaneciste?-dijo Hermione con el sarcasmo chorreando de sus labios
-Si, gracias por la información-dijo Voldemort indiferentemente-hoy vamos a realizar el hechizo, ya sabes entre Lucius, Snape y Bellatrix-mencionó el nombre de la ultima con un tono malicioso, Hermione lo ignoró-cuando me veas más tarde, estaré en mi forma antigua, como Tom Riddle
-Huy, que emoción, no sabes como me muero por verte así-dijo Hermione burlonamente mientras se paraba de la cama y comenzaba a buscar su bata-oye, ¿Dónde está mi bata?-preguntó Hermione mirando al lord que esbozó una sonrisa
-Misteriosamente ha desaparecido, creo que en todo caso, te vez mejor así, sin mucha ropa, claro que te prefiero aun mas como te vi ayer
Hermione se puso como la grana
-Púdrete-dijo Hermione volviendo a meterse en la cama y tapándose con la cobija hasta las orejas
-Por cierto, ¿Qué carajos vas a hacer ahora?
-¿Qué parece que hago? Estoy intentando volver a dormir, claro que la presencia de cierta alimaña asquerosa me lo impide
El lord sonrió, aunque Granger conseguía enojarlo con mucha facilidad, también se le hacía mas que divertida su estúpida valentía Gryffindor y su manera de responderle con insolencia, realmente le hacía mucha gracia
-Ay Granger, tu no te vas a quedar en mi habitación, es muy valiosa para dejar que una rata como tu se quede aquí
-Rata y todo lo que quieras pero al fin de cuentas seré tu esposa y anoche dormí en la misma cama que tu así que no veo tu punto de estarme insultando todo el día
-Eres una rata con suerte de estar a tan solo unos cuantos días de casarte con alguien tan poderoso como yo. El punto es que tu te irás a tu habitación, allí te será levado el desayuno y suponiendo que aun no haya venido, el almuerzo, te bañarás y te cambiarás y te dejaré un libro para que no te desesperes
-Wow, que considerado-dijo Hermione levantándose-me largo de aquí
Hermione hizo amago de irse, pero el lord la tomó de la cintura antes de que ella pudiese escapar y sonrió al sentir el estremecimiento de Hermione
-Vete a tu habitación, mi vida-dijo con voz ronca y Hermione no esperó a que lo repitiese, tan solo salió de ahí rápidamente sin importarle las risas del lord tras ella
Hermione cerró la puerta violentamente y vio el libro que Voldemort le había dejado, era acerca de pociones, sin duda un libro muy bueno, pero Hermione no podía concentrarse, no podía olvidar la voz de Voldemort al hablarle al oído, o el contacto de sus manos en su cintura, asquerosamente frío y rugoso como una serpiente, pero misteriosamente atractivo
Hermione sacudió la cabeza y se concentró en el libro. Unos minutos después, Narcisa Malfoy le llevó el desayuno, para su sorpresa era justamente lo que ella le había pedido al lord por la mañana, tostadas con jalea de fresa y jugo de naranja. Hermione dio las gracias con una sonrisa a Narcisa que esta correspondió tímidamente, luego, en cuanto esta se fue, Hermione comenzó a comer con mucho apetito la comida, estaba deliciosa, aunque sin duda hubiese preferido comer acompañada de sus amigos en Grimmauld Place o en Hogwarts
Después de desayunar, se hartó de leer el libro ya que no se podía concentrar en él así que decidió darse un buen baño
Se metió en la bañera que para su sorpresa ya estaba preparada para ella, tal y como la deseaba, se sumergió en la bañera lentamente y se dejó llevar por la sensación de bienestar, además, no era de hule, los crucios tenían su efecto en ella, sobre todo si se los había dado Lord Voldemort y uno de Bellatrix Lestrange que aunque eran menos dolorosos que los del lord, no eran precisamente dulce azúcar
Hermione cerró los ojos por un largo rato, llevaba ya una hora en el baño, cuando escuchó un aleteo, y una pequeña lechuza pasó volando a través de la ventana, llegó a donde estaba Hermione y le ofreció su pata para que desatase la carta que llevaba amarrada
Hermione lo hizo rápidamente y la lechuza salió volando por la ventana que nadie se había mostrado interesado en cerrar ya que todos sabían que Hermione no huiría si eso ponía en peligro a su amado Sirius Black
Al principio, Hermione pensó que la carta era de Voldemort o alguien así, pero para su sorpresa no era así
Mi muy querida Hermione:
Se que este no es el momento de cartas, de platicas, que no tengo que enviarte esta carta pero necesito hacerlo
Hermione, se que estás donde estas, no porque tu lo desees, se que estás ahí por mi, que esto de alguna manera es mi culpa, si no me hubiese dejado atrapar nada de esto hubiese sucedido, lamento que estés donde estas
Hermione, quiero decirte que te amo, se que no es el momento de confesarlo, que no es la hora de declararte mi amor, pero quiero que lo sepas, quiero que sepas que te amo, te adoro con toda mi alma y corazón, que eres parte de mi vida y te necesito conmigo, no soporto la idea de verte en brazos de otro hombre y mucho menos si este es Voldemort
Hermione te juro que iré por ti en cuanto pueda, necesito verte, te quiero a mi lado, iré por ti, te lo prometo mi vida
Con todo mi amor
Sirius Black
Hermione sentía que su corazón se ensanchaba y achicaba a medida que leía la carta enviada por Sirius Black, el hombre del que desde hacía ya mucho tiempo estaba enamorada.
¡El también la amaba!
Hermione volvió a leer la carta dos veces mas para podérselo creer, Sirius decía que la amaba y que pronto iría a buscarla
Hermione estaba sonriendo sinceramente por primera vez desde que había llegado ahí
-¿Qué es eso que tienes en la mano?-escuchó de pronto una voz fría y arrastrada
Alzó la vista y se encontró en el marco de la puerta con alguien a quien reconoció en seguida, era Tom Riddle o mejor dicho, Lord Voldemort con su apariencia de Tom Riddle. Hermione tuvo que reconocer internamente, por supuesto, que era guapo, demasiado guapo. Tenía los cabellos negros cayéndole en el rostro, un rostro blanco pero no pálido, ojos de un color negro azulado, alto, con facciones bien parecidas
-He dicho que, que demonios tienes en la mano-repitió Voldemort sacando a Hermione de su ensimismamiento ya que se había quedado ida viéndole
-Nada-respondió apurada ocultando la carta rápidamente-no es nada
-Entonces, si no es nada, muéstramelo
-No, en serio, solo son cosas personales-dijo Hermione claramente asustada de que le robaran su tesoro-no te interesará lo que hay escrito
-He dicho que me la muestres-dijo Voldemort acercándose a ella sin importarle meterse en la bañera y mojarse-dame ese papel
-¡NO!-gritó Hermione ya desesperada, había perdido su paciencia-no es nada importante
-Si no lo fuese me la hubieras dado-razonó el lord mirando suspicazmente a Hermione-así que ya suéltala o lo haré por la fuerza
Hermione estaba tan desesperada que ni siquiera recordaba que estaba vestida con apenas nada
Voldemort se acercó a ella y le cogió uno de sus brazos
-Dame ese papel
Después de forcejar un rato, Voldemort jaló del brazo de Hermione y consiguió coger la carta. La leyó en voz alta, riéndose y haciendo un énfasis sarcástico en frases como "Hermione, te juro que iré por ti cuando pueda", o "no soporto verte en brazos de otro hombre"
-Así que tu amor de tu vida está enamorado de ti, y quiere hacerlas de príncipe azul y venir aquí a rescatarte de las manos del malévolo enemigo, jajaja-dijo al final riéndose
Hermione salió de la bañera y se tapó con una toalla, la carta había caído al fondo de la bañera y seguramente, Voldemort se encargaría de destruirla
-¿quieres responder la carta?-preguntó Voldemort dejando de reírse pero con un extraño brillo en sus ojos
-¿me lo permitirías?-preguntó Hermione con el rostro iluminado con la idea de decirle a Sirius que también lo amaba
-No lo se, vístete y te daré la respuesta-dijo Riddle
Hermione no se lo pensó dos veces, se vistió rápidamente con cualquier cosa que hubiese en su armario y cuando estuvo lista, la puerta se abrió y entró Tom Riddle sonriendo sin la carta en las manos
-Te queda bien ese vestido-dijo mirándola de arriba abajo
-¿me dejaras enviar la carta?
Tom Riddle sonrió divertido
-Si, enviaras una carta-los ojos de Hermione se iluminaron- pero… estuve pensando y decidí que mejor la enviaría yo
Hermione abrió la boca asombrada
-Lo que oyes, querida, yo responderé a la carta de tu amado Sirius Black
-No lo harás, es mejor que no haya respuesta-dijo Hermione
-Oh, claro que no-respondió el haciendo aparecer pergamino y plumas-bien, voy a empezar a escribirla
Tom Riddle comenzó a escribir en el pergamino, Hermione se le abalanzó y le mordió el brazo con fuerza hasta hacerlo sangrar. Al sentir la sangre en su lengua, Hermione se asustó, acababa de morder al señor tenebroso, este la miraba molesto, con una expresión sombría
-No iba a hacerlo-dijo fríamente-no pensaba hacerlo, ahora mira lo que hiciste, como te lo dije antes, nadie me toca sin mi autorización, ahora pagarás las consecuencias
Hermione negó con la cabeza e intentó coger el pergamino
-No lo hagas. Te lo ruego, no lo hagas-dijo cogiendo de la camisa al lord-te lo suplico, si quieres puedes hacerme lo que quieras a mi pero no envíes una carta a Sirius
-Ni siquiera sabes que pondré-dijo Riddle sonriendo otra vez pero con un resplandor oscuro en los ojos-así que deja de quejarte niñita, mas te vale que te estés quietecita mientras la escribo
-No, Tom, por favor-dijo Hermione comenzando a llorar
-¿Cómo me has llamado?-preguntó incrédulo el lord
-Tom-respondió Hermione un poco asustada
Voldemort pestañeó pero con un movimiento de su mano, Hermione quedó atada a la cama con unas finas pero irrompibles cuerdas mágicas. Hermione intentó moverse vanamente y comenzó a gritar fuertemente a Voldemort, entonces él tapó su boca con una venda también mágica, Hermione comenzó a moverse desesperadamente con los ojos muy abiertos y asustados
-Haber, la carta empieza así
Querido Sirius Black
Acabo de leer tu carta, me llegó esta misma mañana mientras me daba un baño con la persona causante de tus celos-Hermione se movió intentando negar con la cabeza-no te preocupes por mi, estoy perfectamente, Riddle me trata perfectamente, me da todo lo que cualquier mujer puede pedir-Hermione volvió a moverse violentamente, las cuerdas comenzaban a herir su cuerpo, Riddle sonreía-me siento conforme estando con él, agradezco tu preocupación pero estoy perfectamente, sinceramente me ha dado algo de risa tu declaración de amor, pero que se le va a hacer, Sirius, espero que estés bien tu y todos los demas, tan bien como lo estoy yo-Hermione lloraba y la sangre comenzaba a salir-Con cariño, Hermione
Riddle terminó de doblar la carta y con un chasquido de dedos, una lechuza apareció, se llevó la carta y desapareció por la ventana
Voldemort desató a Hermione y se fijó en todas las pequeñas heridas en su cuerpo, resultado de sus intentos por escapar, sus ojos estaban bañados con lágrimas y su rostro estaba rojo del esfuerzo por zafarse de las cuerdas
-¿Por qué lo hiciste?-preguntó Hermione alejándose de él-puedes hacerme a mi el daño que quieras, puedes lastimarme si lo deseas pero ¿Por qué lastimar a Sirius?, ¿Por qué?, ¿acaso no has hecho suficiente ya?
-Nunca es suficiente-dijo Voldemort acercándose a ella aun mas-debes entenderlo mi vida, para mi jamás es suficiente
-Eres un maldito mago oscuro-dijo Hermione-solo eso
-Así te gusta a ti
Hermione negó con la cabeza y se aferró del brazo del mismo causante de su desgracia, Tom Riddle como se aferra alguien a punto de ahogarse a un salvavidas, y se largó a llorar en silencio. Sorprendentemente, Riddle no la alejó de él, sino que le acarició su cabello
-Es mejor que te olvides de todos, cuando los vuelvas a ver, ellos no querrán saber nada de ti y no solo por la carta-dijo poniéndose de pie, vete acostumbrando
Hermione se quedó sentada viendo la puerta por la que Riddle había salido
Esa noche, Tom Riddle volvió a llamar a Hermione para que se quedase en su cama con él. Hermione obedeció la orden en silencio y se dirigió a la habitación de su futuro esposo
-Ven acá, Hermione-dijo ´l en cuanto ella entró-hay que ultimar los detalles de la boda
-Hazlo tu-respondió Hermione secamente-no quiero ayudarte con estas cosas, puedes hacerlo solo
-Quiero tu ayuda, no la necesito-repuso Voldemort-así que vas a ayudarme
Hermione suspiró por enésima vez en el día
-Bien, ¿en que necesitas mi ayuda?
-Bueno, los invitados no me importan, serán mis mortifagos, como l habíamos acordado será el jueves, es decir en tres días y tu no tienes absolutamente nada, quiero que vayas mañana con Narcisa Malfoy a comprar el vestido y todas esas cosas-dijo simplemente
-¿solamente, mi lord?-preguntó Hermione
-Si, solamente. Ahora vamos a dormir-dijo el lord echándose en la cama, Hermione hizo lo mismo
-Por cierto, aunque no te mereces que te diga esto, gracias por el desayuno, Tom-dijo Hermione recordando aquel pequeño y mísero detalle que Tom había tenido con ella
-No hay de que mi pequeña sangresucia-respondió Tom cerrando los ojos
Ambos cayeron en un profundo sueño
Sin embargo, a media noche, Hermione despertó con un inmenso dolor en su pecho, no tuvo tiempo ni de abrir los ojos o tener alguna reacción, tan solo sintió un dolor inmenso que le llenó su cuerpo, dio un pequeño grito de dolor sin quererlo y comenzó a retorcerse de dolor en la cama
-Te he dicho que odio que te acerques a mi-dijo Voldemort-no puedes acercarte a mi sin mi autorización, te lo he dicho-gritó Voldemort apuntándole con su varita
-yo… no se de que hablas-dijo Hermione incorporándose-no lo entiendo
-No te acerques a mí
Hermione lo entendió rápidamente, ella se había arrimado a él mientras dormía, sin querer y a eso se refería
-Lo siento, no puedo controlar ms movimientos mientras duermo-dijo Hermione limpiándose las lagrimas y dándose la vuelta para darle la espalda a Riddle-hasta mañana
Riddle miró asombrado la actitud de Hermione, sin duda estaba molesta por lo de la carta, por los crucios y por toda la situación
"no vale la pena vivir siempre peleando, es mejor que nos llevemos bien, si no la terminaré matando y me tocará casarme con alguna chica estúpida y miedosa" pensó
Hermione había cerrado los ojos, ajena a los pensamientos del lord, pero de pronto, sintió un par de manos en su cintura, acariciando la curva de esta con suavidad
-Hermione, no vale la pena seguir peleando-murmuró en su oído-si vamos a casarnos, es mejor llevarnos bien, no pienso seguir peleando eternamente contigo
-Tu eres el que empieza, yo solo me defiendo-dijo Hermione estremecida por las caricias de Tom en su cintura-si tu no empezaras yo no haría nada
-De acuerdo-dijo Tom vencido-mira, no prometo dejarte en paz para siempre, o dejar de torturarte de vez en cuando pero al menos hay que intentarle
-Pues ya que-dijo Hermione resignada
Tom sonrió y siguió subiendo su mano por el cuerpo de Hermione bajo el camisón acariciando lentamente su abdomen y sus piernas cuando bajaba la mano, besaba su cuello y su cabello alternativamente sin que ella hiciera nada para evitarlo
-Que descanses mi vida-dijo a su oído sin dejar de acariciar suavemente su cuerpo
Hermione sonrió un poco y se dio la vuelta, incorporándose en la cama y dejando a Tom abajo de ella, mientras ponía una pierna a cada lado de su cuerpo
-Te ves mejor así que como antes-dijo Hermione-te ves más humano
-Gracias, que detalle por decirlo-dijo Riddle cogiendo la cintura de Hermione acercando el rostro trigueño de ella al blanco de él
Hermione sonrió y terminó con la distancia que quedaba entre sus rostros dándole un beso suave en los labios que él profundizó dejando de lado la suavidad y delicadeza con que se lo daba ella y convirtiéndolo en uno salvaje y violento, la apretó mas contra si, acariciando su cabello y no otras partes de su cuerpo como Hermione lo esperaba, se separaron por unos segundos pero de inmediato, Tom volvió a besarla pero sin violencia, sin pasión, sin locura, tan solo la besó suavemente en los labios, casi con ternura, sin atacarla, acariciándola suavemente
Se volvieron a separar y Hermione se quitó de encima de él y se tiró a su lado, Tom cogió su cabeza entre sus manos e hizo que esta quedase sobre su pecho y la acarició
-¿ves? Hasta yo soy capaz de dejar de ser un maldito sádico como tu me dices-dijo Tom sonriendo victoriosamente
-¿ves? Hasta una rata de biblioteca como yo puede dejarse llevar un momento-dijo Hermione también sonriendo victoriosamente
Riddle volvió a meter sus manos en el camisón de Hermione acariciando tan solo su cintura sin bajar o subir de ahí
-Mañana puedes enviar una carta a tu Sirius para decirle lo que quieras, pero que conste, nada de que me vas a dejar-dijo Tom pensativamente sin saber por que hacia eso
-Gracias
Respondió solamente Hermione pensando en que incluso Lord Voldemort podía ser mas humano, mas bueno, y eso significaba que no todo estaba perdido, entonces recordó unas palabras que había oído alguna vez:
En todos los corazones hay luz y oscuridad, "y Tom es signo de ello" pensó acariciando sin querer su pecho y quedándose profundamente dormida
¿Les gustó? Espero que si, como ven, decidí hacer un poco menos violento a Tom, pero eso no durará mucho, en el próximo capitulo: La boda
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