← Historia 90829 · de
Historia 90829 — capítulo 3
Entré en casa silenciosamente, sin hacer ruido. Sabía que a esas horas no tendría que haber nadie, pero con mi mala suerte quien sabe lo que podía pasar.
Nada mas dejar los zapatos y el abrigo en el recibidor vi a Jackie sentada en la cocina con una taza entre las manos. Me senté junto a ella. Sabía lo que venía. Nada bueno.
_¿donde has estado? No has llamado. Me tenías muy preocupada.
_Si. Lo se. Acabo de ver tus preocupaciones (siete llamadas). Pero lo que importa aquí es saber donde narices estabas tu ayer por la tarde cuando me pediste que fuera a buscarte y cuando estuve esperando una hora y no aparecistes.
Me mira, con cara de resignación. _Se me olvidó ¿vale? soy humana me equivoco.
_Si. Eres humana, pero no estúpida, y sabes usar el teléfono para decírmelo y no hacerme perder el tiempo así.
_¡¡¡OYE, OYE, OYE!!! he cambiado mi turno no para que me eches la charla, si no para saber donde has estado tu toda una noche y porque apareces con estas pintas de repente.
Giro la cabeza, me va a estallar. No me apetece seguir discutiendo así. Salgo corriendo de la cocina y me meto en el baño donde sollozo hasta que Jackie se va, y yo marcho a mi cuarto enfadada, rabiosa y triste.
Si Jackie se creía la responsable lo llevaba mal. ¿No quería saber donde había estado? pues lo iba a saber.
Me puse las botas y cogí el abrigo para encaminarme de nuevo al hospital. Hoy iba a ser un día sonado mundialemte. Y no sabéis cuanto.