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Hermanas — capítulo 37

¡¡¡¡¡¡Jacob!!!!! ¿por qué me molestas?

_Jaja, no sabía que molestaba.

_Pues si, ya ves. ¿te aburres, no?

_Si, mucho.

Los dos nos pusimos a mirar al cielo encapotado, llovía, no mucho. De verdad, este chico es mas mayor que yo, pero parece mas pequeño, es como un niño (es un lobo), se que a el le gustaba mucho Bella, pero desde que está casi todo el tiempo con Edward ya no la quiere (o eso parece) ¿tiene novia? jaja no. Normal. Si el no se imprima... Bueno, quita, quita, ¿que hago yo hablando de Jacob? si se supone que me cae mal. No le soporto y esas cosas, el papel que me toca interpretar, supongo; porque, en el fondo, no es mal tio.

_¿que lees? Jacob me sacó de mis pensamientos.

_Nada. En serio, no te gustaría, dije rascándome el brazo, hacía frío.

_Jaja, va, venga, dilo, no creo que sea para tanto.

_Tu lo has querido. Es un libro de vampiros, a mi todo este mundo me fascina.

Se quedó pálido (algo imposible) _¿eres gótica? nunca lo imaginé.

_Jaja, no lo soy. El negro no me va mucho, prefiero colores vivos y alegres. Que aquí hacen falta, eh.

_Si, ¿tienes frío? dijo observándome y acercándose a mi.

_¿Eh?, no, no, estoy bien, de verdad, dije intentando alejarme de el.

_Jaja, claro, por eso te rascas el brazo y tiritas.

_Si, es la nueva moda ¿no lo sabías? dije contenta.

_Ven, anda, dejame.

Jacob se pegó a mi (y yo a el) me acurrucó contra su hombro, donde apoyé la cabeza. La verdad esque Jacob, a diferencia de Los Cullen y cualquier vampiro, tenía una piel muy calentita, desprendía calor, parecía el sol. Se estaba muy bien a su lado, ya casi ni sentía la lluvia, que caía delante de nosotros cada vez con mas fuerza.

Al cabo de hora y media cesó de llover, Jacob y yo nos habíamos acurrucado al lado de una mecedora que había en el porche, estábamos durmiendo. De repente, al oír un grito que provenía de dentro (mi padre, Billy y el fultbol), Jacob al segundo también se incorporó, luego me ayudó a levantarme y entramos dentro. Era la una de la mañana.

_Chicos, eyy, ¿donde habéis estado?

Jacob sonrió ante la pregunta de su padre.

_A fuera, durmiendo, está lloviendo, por cierto- dije a la vez que cogía mi abrigo rosa.

Billy y mi padre intercambiaron una mirada.

_Muy bien, pues nos vamos.- Dijo mi padre mientras nos dirigíamos a fuera.

Ya había parado de llover por lo que no hubo dificultad para volver a casa. Nos despedimos de Billy y Jacob, quien me prometió llamarme, ante mis continuos rechazos.