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Who's that boy? — capítulo 8

Había escuchado como alguien aporreaba la puerta repetidas veces. Y aquello taladraba mi cabeza. Sin embargo, ni me moví. Tenía demasiado sueño. Y demasiado dolor de cabeza como para ocuparme de tíos estúpidos buscando pelea con mi hermano.  Mike chilló un "Ya abro yo, no te molestes en levantarte, ¿Eh?" en un tono sarcástico que hizo que yo bufara. Pero no me levanté. La casa se quedó en silencio unos minutos que agradecí. Mis párpados se cerraban cuando un grito se escuchó desde la planta inferior. Mi hermano. ¿Por qué mierda tenía que gritar a la una y media del medio día? Oh sí, porque era tonto. —¿CÓMO SE TE OCURRE, JAYDEN PRINCE? ¿ES QUE NO PIENSAS O QUÉ? ¡ES QUE ERES TONTO! ¡NO, UN CAPULLO! ¡NO, UN VERDADERO HIJO DE... No lo diré porque adoro a tu madre, pero SABES A LO QUE ME REFIERO! ¡ES COMO SI YO AHORA ME FOLLARA A LILY! Y ahí, decidí levantarme. Cuando comenzó a pronunciar Prince yo ya estaba saltando de la cama, poniendome unas zapatillas y asomándome a las escaleras, sin que se me viera. Desgraciadamente, Jayden había desviado la mirada y me había visto. Sin embargo no había dicho nada al respecto, sino que había mirado de nuevo a mi hermano mayor. —Sabes que no es lo mismo. Primero, porque Lily tiene seis años y serías un pederasta. Y segundo, porque no voy a hacer nada. — Vi como Jayden bajaba la vista.—¿Sabes lo peor de todo, loco? —Jay lo volvió a mirar, y mi hermano suspiró.— Que me gustaría odiarte, pegarte una patada en los cojones y partirte las piernas. Pero sé que no lo haré. Porque sigues siendo mi mejor amigo y sabías que te partiría las piernas al enterarme.. Y sin embargo has venido y me lo has contado.

Me mordí el labio inferior. Quería bajar y besarlo.  —Aún no he acabado, Mike.—Jayden tomó aire y bajó la mirada.— Me he acostado con Lotte. Todas las ganas que sentía de besarlo se desvanecieron, sustituyéndose por ganas de partirle YO la cara. ¿CÓMO DIABLOS HABÍA SIDO CAPAZ? Sentía que mis ojos se iban a inundar antes de que pudiera reaccionar.  —Loco, ¿Me explicas por qué? Es decir, pillo lo de que.. Dagh que asco.. Estés enamorado de mi hermana y todas esas cursiladas, pero.. ¿Lotte? ¿En serio? ¿Para qué te la tiraste?—Porque pienso olvidarme de tu hermana. No pienso seguir con esto. —A mi hermana le gustas, ¿Lo sabes, cierto?—  Mis ojos se habían abierto de par en par, ¿Cómo sabía eso.. Mike? ¡Si no se enteraba nunca de nada! Jayden tenía la misma cara que yo.— Soy un poco lento, pero es mi hermana..—Aunque le gustara.. No tengo nada para ofrecerle. —A mi me caes bien.— Ambos rieron, algo fúnebres.—Hombre, pero no se trata de eso. No tendríamos futuro. Ella es lista, y conseguirá lo que quiera en la vida.  "Pero no a ti" Quise chillarle. Pero me estaba ahogando en mis propias lágrimas. Jayden siempre tan pesimista, conseguía deprimir a cualquier persona. Incluso un payaso se deprimiría a su lado. —Cualquier tío que sea capaz de venir y plantarme cara, sabiendo como soy respecto a los chicos y mi hermanita.. Tiene los huevos bien puestos.—Lo sé. El problema es, ¿Tío, tu me has visto? Me echaron del instituto, le he partido la cara a la mitad de la ciudad... No hay futuro en eso. Y aparte, es tu hermana.—Sí, supongo que sería como si yo me pillara por la enana. Quitando claro el hecho de que no ha cumplido ni los diez.. Y me van algo más mayores. —Mike pausó.—¿Y qué vas a hacer?—Fingir que esta conversación nunca ha existido. E ir a jugar a fútbol. ¿Vienes?—Eso, ni se pregunta. Los vi salir de la casa, y yo subí de nuevo a mi habitación. Me encerré en ella y dejé que todas las lágrimas corrieran por mi rostro sin ningún impedimento. Chillé varias veces, mientras me deslizaba hacía el suelo por la pared. Lloré como jamás había llorado hasta ese momento. Jayden, necesitaba a Jayden. Siempre era él quien me ayudaba cuando me deprimía. ¿Recuerdan que dije que el deprimía a un payaso? También lo animaba. Y yo necesitaba que estuviera ahí, conmigo. Contando chistes tan cutres que no hicieran ni gracia, pero que hicieran que te rieras por eso mismo. Agarrando mi mano y apretándola fuerte, pero sin hacer daño. Acariciando mi cabello. Y diciendo cosas que en antaño me habían parecido estúpidas y ahora deseaba más que nunca.  La tarde pasó entera sin que yo saliera de la habitación. Mike llegó por la noche y tocó a mi puerta. Gracias a Dios, ya no lloraba, pero aún seguía sentada contra la pared. Mike desistió unos minutos y di gracias al cielo por ello. Y entonces apareció subiendo por el árbol de al lado de mi ventana. Entró por esta y se puso de cuclillas delante mía.  —¿Qué te pasa, enana?—Preguntó con tono preocupado.—Lo sabes perfectamente.—Oíste lo que dijo Jayden, ¿Cierto?—Preguntó y yo asentí.—Mike.. Y-Yo l-le qui-quiero.—Mi voz entrecortada, mis lágrimas rodando y una tormenta en el exterior. El clima perfecto, ¿A que si?—Lo sé cariño. Debes de entender que Jay es.. ¿Jay?—Reí ante su tono. —¿Crees que deba ir a hablar con él?—Le miré, directamente a los ojos. Mike negó.—Ahora no está en su mejor momento. Han llamado del hospital. Su madre.. Se ha puesto peor. —¿Cómo que está peor?—Me erguí.—¿Y Lily? ¿Dónde está?—Tranquila. Lil está en mi cuarto durmiendo. Y.. Nadie sabe que ha pasado. De un momento a otro empeoró. Llamaron al padre de Jay y.. Han salido corriendo hacía allí. —Oh Dios. Oh Dios. ¿Está bien?—Preocupado. Como todos.  Si gente, he tardado casi un mes en actualizar, pero finalmente, ¡Aquí está! Y ahora os prometo capítulos más regulares. Es que he estado enferma, y he tenido los exámenes de evaluación. Me han quedado cuatro ._.' En fin, el caso es que he tardado mucho, y sé que me estáis odiando por lo que le he hecho a Jayden, peeeeero, era necesario. He de decir que no va a ser un buen tiempo para Jay, nada bueno. ¿Hay alguien ahí?. Es para saber si seguís leyendo u os habéis perdido por el inframundo con Hades, como yo (?)