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Historia 91309 — capítulo 2

Mister George me agarró de la mano y me llevó a la enfermería, donde el doctor White estaba hablando solo, más bien, para una persona normal que no ve fantasmas , estaba hablando solo, peo para una persona como yo, estaba hablando con Robert, que estaba sentado escuchando todo lo que el doctor White decía.

-Ejem...-el doctor white nos miró y se puso depie.

-Yo...

-Robert dice que le parece muy bien todo lo que piensa y que le perdona.

-Que?

-Es que Robert mientras hablaba le escuchaba.

-Como lo sabes.

-Lo de ver fantasmas es la magia del cuervo.

-Mister George usted ya...

-Si.

-Bueno... y que la pasa hoy a esta niña.

-Pues...-me miró- Gideón dijo que podía estar anestesiada con una de las pócimas de Rackossy.

-Ah... el socio del conde.

Mister George se mordió el labio.

-Si.

Yo ya no me mareaba, ahora solo tenía sueño, mucho sueño, sin darme cuanta me desplomé, allí, delante de Mister George y del doctor White, varios segundos después los dos me ayudaron a levantarme y me pusieron sobre la camilla; otra vez mi alma se despegó de mi cuerpo y pude observarlo todo desde arriba, a Mister George poniéndose nervioso, al docor White dando golpes en mi corazón a la vez que miraba el cacharrito ese que no paraba de pitar seguido, a Gideón llegando corriendo y agarrandome la mano, algo estaba tirando de mi, estaba volviendo al cuerpo.

-Está viva!-Gideón se pasó la mano por el pelo y suspiró.

-Gwenny estás bien?

Me levanté, me senté y le miré a los ojos.

-Si, mucho gritabais todos, se oía mucho, no sabeis que me duele la cabeza.

-Gwen menudo susto nos has dado.

Mister George estaba muy agomiado, no sabe que soy inmortal, y que Gideón también.

-Mister George.

-Que quieres Gideón.

-Pues que... Gwendolyn y yo somos inmortales.

Todos dejaron de atenderme y miraron a Gideón, del techo apareció Xemerius.

-Hola Gwen! que tal lo de hablar con tus-hizo el símbolo de comillas con los dedos-papis?

-Pues bastante bien creo, pero Xemerius este no es momento para hablar, ahora estamos hablando los vivos.

-Ja,ja,ja, muy graciosa, y cuantas veces tengo que decirte ¡que no estoy muerto! soy un daimon!

-Lo que tu digas.

Ahora mismo ya no miraban a Gideón, me miraban a mi.

-Con quien hablabas Gwendolyn?-El doctor White me miró muy serio.

-Con...nadie-miré hacia abajo y esperé hasta que dejaran de mirar, pero el doctor White no paró.

-Gwendolyn.

-Que.

-Con quien hablabas.

-Pues...-miré a Xemerius y el asintió- tengo un amigo daimon, que es invisible para vosotros, pero para mi no, como le dije antes, es la magia del cuervo.

Xemeius se tapó la boca y señaló a Gideón, le miré y vi que estaba inconsciente, le habrán dado esa cosa que casi me mata, me acerqué a el y a el doctor white.

-Que le pasa- noté como las lágrimas corrían por mi rostro, pero daba igual.

El docotr White me miró y chasqueó la lengua.

-Dígame que le pasa.

-Está... inconsciente.

-Eso ya lo veo yo! pero está...

-No!- se pasó la mano por la frente- debe haber pasado por demasiadas cosas esta semana y el corazón ya no podía aguantar más, menos mal que es inmortal-me miró-no?

-Si doctor White, te lo acababa de decir hace unos escasos minutos Gideón.

Me tocó la barbilla con un golpecito suave para llamar mi atención.

-No hace falta que te preocupes, dentro de unos miutos estará bien.

-Vale.

-Gwendolyn.

-Que pasa Mister George?

-Te llevaré a casa-Me tendió su mano para que yo colocara encima la mia, y eso hice.

-Si quiere-A Gideón lo estaban poniendo en una camilla, mientras que los demás se sentaban y esperaran a que algo ocurriese.

Entramos en la limusina, yo primero, y mientras acomodaba mi vestido Xemerius se ponía a mi lado.

-Gwen.

-Que.

-Dile a Mister rojo que no se siente encima de mi.

-Mister roj... George-Mister George me miró antes de sentarse.

-Que pasa Gwendolyn?

-Pues... se va a sentar encima de mi daimon.

Me miró con cara rara y asintió dejando un espacio pequeño entre nosotros.

-Gwen.

-Que quieres...

-No soy de tu propiedad, soy tu amigo! y este de aqui se cree que soy un palo de escoba!?

-Mister George.

-Gwendolyn?

-Pues que... déjele más espacio-observó el huequito que había entre el y yo y sin rechistar se movio.

-Gracias a Dios!

-Dice que gracias.

-De nada... bueno y...que tal con Lucy y Paul?

-Pues, resulta que voy a tener un hermanito.

Puso cara de sorpresa y me dio un golpecito en la espalda.

-Es fantastico! no Gwen?

-Si...

-No pareces muy convencida.

-Ya es que...-miré por la ventana y me apollé en esta oyendo todo el esterior-pensar que va a crecer y a morir antes de que yo nazca...

-Bueno, ese es el lado negativo, pero tienes que aprender a ver el lado positivo.

El coche se paró delante de casa y me bajé, unos segundos después se bajó la ventanilla.

-Gwendolyn.

-Que pasa Mister George?

-Encuentra el lado positivo.

Se cerró la ventanilla, eso si me había dejado con intriga, entré en casa y para que no me oyeran cerré la puerta muy lentamente pero, por desgracia, la maldita puerta chirriaba.

-Gwen-me giré y ahí estaba Charlotte, con un vestido blanco y muy arreglada.

-A donde vas?

-No te importa, pero de donde vienes?

-De... no te importa.

Charlotte suspiró y chasqueó la lengua mientras que yo pasaba a su lado.

-Gwendolyn.

Me volví a girar.

-Que.

-Si Greace no es tu madre y lo es Lucy...

-Aja...-puso su cara burlona.

-Yo soy tu prima segunda, y tus hermanos son tus...-me apreté con fuerza el maldito y pesado vestido mientras que apretaba los dientes-primos segundos.

-Lo mejor es que no soy pariente directo tuyo.

-Ya, pero te llevo una generación.

-Nacimos el mismo día Charlotte!

-Y si no eres pariente directa mía, tampoco eres de tus ex-hermanos.

-Charlotte no tengo ganas de ponerme a discutir contigo de estas tonterías, tu siempre serás la prima pesada y perfecta, y mis hermanos siempre serán mis hermanos!

Subí las escaleras corriendo y al entrar en mi habitación di un portazo, me escurrí en la cama y me puse a llorar.

Estube llorando más o menos 1 hora hasta que sonó el timbre.

Caroline entró en mi habitación y sonrrió.

-Gorum a vuelto-miró hacia atrás-puedes pasar Gorum.

-Yo no me llamo Gorum...

-Si, claro que si, puedes pasar.

Me levanté y abrí mi caja de debajo de la cama a toda velocidad sacando un pañuelo, me sequé el rimel y volví a dejarlo en la caja.

-Hola Gwenny-me giré cogí la caja y la tiré debajo de la cama-Ejem.

-Hola Gideón-me tiré encima de el, literalmente.

-Yo también me alegro de verte.

Me reí y me volvió a entrar el llanto, por que me acordé de como estaba sujetado por los vigilantes en un espacio de entre muerto y no muerto, y su cara más palida de lo habitual....

-Gwenny-levanté la cabeza-por que lloras?

-Por que te vi...-cogí todo el aire que me permitían mis pulmones- muerto.

-No te preocupes, fue que...

-Que tu corazón no podía aguantar más el estrés que pasaste conmigo-le miré a los ojos- y lo entiendo, se que soy una pesada.

-No, yo te quiero y si lo pasé fue por culpa de verte casi muerta 2 veces, y por el estrés de nuestros enfados y de lo que tenía que fingir.

-Bueno-me sequé las lágrimas- de que eran esos papeles?

-Pues...-se sentó encima de mi cama y yo le seguí-eran los papeles que explicaban el nacimiento de un nuevo viajero en el tiempo.

-De quien?

-No pone el nombre.

-Y cuando van a empezar a...incubarlo los supuestos padres? -Ahí decía que pasadomañana por la mañana.

-Y se puede saber quienes son?

-No se sabe pero tengo una propuesta.

-Quienes?

-Yo no las digo si no son ciertas.

-Jolin Gideón!-le di un golpe en el brazo y el me besó la mejilla, lo que me recordó que me debía algo.

Me puse enfrente de el y le abracé, después le desabroché un botón de su camisa y el me volvió a besar,cuando le desabroché el último botón se la quité y el me quitó la camiseta, después nos echamos en la cama.