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Nueva En El Mundo — capítulo 17
Estaba muy contenta cuando Sandra y yo nos dirijíamos, monísimas las dos, al instituto. Yo había quedado con Lucas, eramos los dos raritos, si nos juntábamos sería menos aburrido, además ibamos a bailar juntos. ¿Os cuento un secreto? Me moría de ganas. Estaba deseando mirar a la puerta y ver a Lucas entrar guapo.
Cuando llegamos Sandra se fue con sus amigas ( a mi no me caían bien) así que yo di una vuelta, vi bailar a gente y cogí un vaso, lo llené de Coca-Cola y me senté en un banco, a fuera. Me sentía mareada por el frío que hacía de repente. ¿Y Lucas? No aparecía, habían pasado dos horas. Solo quedaban dos para que esto acabara. Ayayay...
Cuando tenía la desesperación en el suelo y se hacía ya de noche Culebra se sentó a mi lado, me puso una chaqueta en los hombros y me contempló, iba a llorar yo.
_¿que te pasa?- le miré atónita.
_Nada. Espero a Lucas.
_¿aqui? ¿a Lucas?
_Si, habíamos quedado en ir juntos a la cursilada esta.
_Pues me da a mi que no va a venir, antes le he visto yendo con un amigo a casa de este. Como no lleguen tarde por algo...
Ahora lo entendía. Lucas no llegaba tarde, simplemente no iba a venir, me había dejado tirada por irse a jugar a la consola o a leer comics con su amigo Pablo.
_Ok.
Culebra me dio la chaqueta, yo le di las gracias y se marchó con la estupida de Claudia que le llamaba extasiada.
Ahora si. Empezó a chispear y a soplar un largo viento. Mi pelo se deshizo y mi maquillaje se corrió. Mi vestido se empapó y mis zapatos se calaron por lo que salí corriendo de allí hasta llegar a casa. Donde rompí a llorar, seguramente parecía un payaso pero me daba igual.
No había nadie, mejor. Subí a mi habitación, me cambié de ropa y me dormí con el maquillaje corrido y hecho un desastre en mi cara.
Pero no me importaba, ni eso ni nada. Ahora mi corazón estaba roto y nadie lo podría arreglar.