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El Que Se Enamora Pierde — capítulo 6
Poco a poco Hermione se había acostumbrado a las atenciones de Ron, una mañana se extrañó ya que el joven no había aparecido por la oficina, era más de medio día, su turno terminaba a las 3 de la tarde y aún no daba señales de vida, tomo su móvil y reviso la lista de contactos, un frívolo Weasley titulaba la pantalla con un número, sacudió la cabeza era él quien debía llamarla no ella, Hermione Granger no buscaba a nadie, por otro lado y si le había sucedido algo.
-Tonks, ehh… tengo algunas dudas en cuanto al proyecto de pasado mañana, sabes si el señor Weasley vendrá hoy a trabajar? - dijo intentando aparentar desinterés
-Oh olvide decírtelo, cada primer martes del mes Lavender invita a Ronald a salir, una costumbre de esos dos, ya sabes ella sueña con que algún día le dé el sí , es bastante cómico si lo ves desde afuera, pero para ella debe significar mucho ya que dejo su carrera de modelaje por él, ojala algún día Ronald se dé cuenta, en fin me comento que mañana afinaban detalles, no te preocupes Hermione lo haces muy bien sola, diría que Weasley es más una distracción que una ayuda.
-Tienes toda la razón - dijo secamente mientras regresaba a su oficina- como se atrevía a flirtear tan descaradamente con ella para luego irse con otra, paso las siguientes horas malhumorada mirando el monitor de su computadora.
A las 3 en punto salió aprisa sin notar que Draco la esperaba en la puerta del edificio.
-Me podría ayudar con una dirección- le dijo el rubio a la castaña mientras apresuraba el paso para alcanzarla
-ahora no, por fa…
-hey bonita, soy yo
-Draco!- dijo parándose en seco, mientras lo observaba sorprendida
-hola mi amor- le dijo el chico guiñendole un ojo mientras se acercaba y la besaba apasionadamente, ella correspondía el beso mientras desquitaba su enojo contra el pelirrojo, sin saber que él los observaba, acaba de llegar en su auto, junto con lavender, se quedo paralizado mientras el ballet se llevaba su auto, un beso así solo podía significar que ella estaba en una relación seria con ese chico, con razón rechazaba sus constantes invitaciones, se sentía un poco tonto, como no le había preguntado si tenia pareja, pronto los dos jóvenes se fueron tomados de la mano, los ojos azules del pelirrojo no podían dejar de seguirlos.
-Nos vamos ro-ro
-Claro, lav odio que me llames así- dijo secamente , algo en su pecho pesaba y mucho, que sensación tan extraña pensó.
-y como va todo con el papanatas de Weasley?- pregunto el rubio mientras tomaba otro bocado del estofado que había preparado Hermione
-Es un poco lento ya sabes, no es tan ordinario como los demás, voy a tener que idear una estrategia porque además parece que tengo competencia
-Mi Hermione competencia?
-Si, Lavender Brown
-Ah vaya , ya sabía yo que nos daría problemas
-Entonces el idiota no es tan idiota
-que quieres decir?- dijo recelosa
-No me veas así mi amor, para mí no hay nadie más que tú, eres perfecta, hermosa , inteligente, no puedo pedir nada más, pero para tipos como él una cara bonita debe significar algo, me sonaba sospechoso que la hubiera rechazado antes, hasta llegué a pensar que era gay- dijo entre risas
-Pues tampoco es como que la acepte mucho, pero ella insiste, es demasiado resbalosa, tendré que deshacerme de ella
-Una de las cosas que más amo de ti es esa decisión que posees - dijo el rubio acercándose a la chica para besarla, poco a poco sus respiraciones pasaron de acompasadas a rápidas, se sacó la camiseta mientras ayudaba a sacar la blusa de la castaña, pronto estuvieron en ropa interior, él la cargo hasta la habitación, sus cuerpos se frotaban entre sí, la erección del chico se hizo evidente…
-Te amo- dijo la castaña
-yo más- sonrío Draco
A pesar de lo bien que lo había pasado con Draco no entendía como el pelirrojo aún estaba en su mente, a media tarde se decidió por salir a correr, busco ropa deportiva y se calzo unos tenis.
-Vienes?
-No amor, sabes que eso de salir a corretear por ahí no es lo mío, prefiero el gimnasio
-ok, regreso en un rato
-con cuidado- dijo el rubio mientras continuaba tecleando en el ordenador
Al regresar Draco estaba dormido, ella se bañó y se recostó al lado del rubio recargo su cabeza en el pecho del chico, escuchaba el latir de su corazón, con ese sonido de fondo se quedó dormida.
El monótono sonido del despertador irrumpió sus tranquilos sueños, malhumorada comenzó su día, había llegado más temprano de lo habitual, no había logrado dormir mucho así que por más corrector que uso sus ojeras estaban marcadas.
-Buenos días señorita Granger, tengo una reunión ahora pero en cuanto termine nos pondremos al corriente con lo de mañana- dijo el pelirrojo mientras caminaba directo a su oficina
-Buenos días… ah claro- fue lo único que atino a decir, generalmente por las mañanas llegaba con un café para ella, dos cucharadas de azúcar y un poco de crema, platicaban un poco y luego se integraban a sus labores que iniciaban con la demostración de nuevos juguetes o prototipos que había iniciado el pelirrojo, pero esa mañana él estaba un poco raro, luego se acercó al escritorio de Lavender y la hizo pasar a su oficina.
Tal vez había pasado algo entre esos dos, imagino Hermione así que sin que nadie la viera se aposto fuera de la puerta, no podía oír nada más que lejanas carcajadas de la rubia, lo que había logrado ponerla de mal humor. Una hora y media después Salió la rubia y mando llamar a Hermione.
Señorita Granger pase por favor, siéntese- dijo mientras se ponía de pie, el pelirrojo estaba vestido de traje y la llamaba por su apellido definitivamente algo estaba pasando, espero algún comentario gracioso pero ninguno salió de la boca del joven, así que la castaña comenzó su presentación, de vez en cuando Ron la interrumpía para modificar algo o sugerir algún cambio, la reunión duro solo media hora, tan formal que por primera vez la castaña vio a ese hombre como su jefe.
-Perfecto, como siempre señorita Granger, ahora puede ir a casa, las ojeras no le sientan del todo bien, parece que ha pasado una mala noche, le gustaría que alguno de los choferes de la empresa la lleven?
-No es necesario - dijo Hermione aún confundida, en que momento había cambiado a ese frío hombre
-No, me imagino que no, tendrá alguien que la lleve
- no sé de que me ha…
-Si bueno, no se preocupe, descanse mañana tenemos un gran día- le dijo con una sonrisa que Hermione conocía perfectamente, pues era la misma que daba a los inversionistas, falsa y vacía, ya que ellos poco entendían de las metas del pelirrojo, pero porque a ella, no se lo explicaba. Tal vez la maldita de Lavender sabe del plan y se lo dijo, aunque era prácticamente imposible que alguien lo supiera la idea la aterraba, tendría que investigar más a fondo pero sería otro día, ya que estaba profundamente cansada y estaba de acuerdo definitivamente las ojeras no eran su fuerte.