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Historia 91936 — capítulo 5

Todo ocurre por una razón, pero que razón o que significaba yo para este hombre.

Había perdido la noción del tiempo, no me dejaba salir estaba harta de tener que soportarlo y pasar tanto tiempo juntos, todos los días era lo mismo me traía algo para comer y después un silencio sepulcral, se sentaba a mi lado y no me dirigía para nada la palabra. Pero había días donde el se notaba mas serie, ha mas serio que siempre, su cara era palida como la luna, o algo parecido, en esos días el estaba mas cerca, me refiero a que el se sentaba mas cerca de mi incluso se atrevía a abrazarme.

Hasta que por fin una dia a la hora de la comida el parecía hallar una conversación:

-¿Te aburre este lugar? -

La sopa que estaba comiendo se atraganto en mi garganta e hizo que tosiera provocando en él una sonrisa de oreja a oreja.

-Un poco, la verdad no es el lugar, sino…..-

-Sino ¿Qué? Yo te aburro?-

Su cara de estar en una sonrisa se puso seria.

-No es eso, me aburre lo de siempre, desayunamos o yo al menos, después haces tus "cosas" después me traes la comida y yo solo como después me voy a sillón a recostarme y tú me sigues te acuestas a mi lado, a veces me abrazas y otras ves tan solo te quedas así. No digo que no me guste pero podríamos hacer coas divertidas, platicar mas, o algo así.-

-Besarnos, ¿te gustaría que nos besáramos?-

Otra vez lo había hecho, había provocado que se saliera la sopa de mi boca. Y yo había provocado otra sonrisa en el.

Lo único que hice fue agachar mi cabeza y decir que si. Me imagine otra vez su sonrisa pero al momento de levantar la cabeza y mirarle, estaba completamente serio.

-Entonces dilo, di que quieras que te bese, dilo.-

Su cara estaba completamente seria, pero yo completamente sonrojada.

-No lo voy a decir, porque yo no fui la que menciono el tema, si tu quieres besarme tu dilo.-

Mi mente actuó más rápido de lo que pensaba.

-Bueno, si entonces pones esa condiciones, no me queda mas remedio que hacerlo. ¿Quieres que después de comer tu y yo nos acostemos en el sofá nos abracemos y nos besemos?-

Mira no podía estar mas roja, porque sino explotaría.

-SI-

No podía creer lo que había dicho, nunca pensé que fuera tan fácil, pero era verdad tal vez mis deseos se adelantaron a mi mente, pero al final era eso lo que quería no, besarlo, como la vez que nos conocimos y me llevo al bosque, extrañaba sus besos y ese sentimiento en mi estomago.

Después de terminar mi sopa, me dirigí hacia el sofá me recosté, y el se recostó a mi lado me abrazo y tal como paso en ese sueño, levanto mi cabeza me miro a los ojos, beso tan dulcemente que empezó ese voleteo en mi estomago. Me abrasé mas el y nuestras lenguas estuvieron en una batalla campal, me abrazo mas contra él y eso fue todo, la magia la dulzura, el deseo quedo ahí el se levanto, me dijo descansa y se fue.

Estaba jugando conmigo, era solo su juguetito, el estaba descerebrado o algo por el estilo.

Entonces me jure a mi misma, que si quería un juguete tendría que ganárselo.