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Atracción en la oscuridad ¿Tom Ryddle? — capítulo 2
Capitulo 2º
En el Gran Comedor el tradicional bullicio se había apagado completamente como una vela que se extingue con las ráfagas del viento con violencia. El señor Tenebroso se sentó con frialdad en la silla del director observando a los aterrados estudiantes con sus rojizos ojos. Mildred palideció completamente; un escalofrió se apoderó de ella calándola hasta los huesos, los vellos de la nuca se le erizaron y fuertes temblores la sucumbieron.
Con determinación guardó en su mochila unos grandes trozos de pan y un par de botellas de jugo de calabaza. Le lanzó una mirada cómplice a Theodore Nott y se levantó de su asiento con gracia. Caminó sin descansar hasta la sala común con Nott pisándole los talones visiblemente consternado.
Mildred Geraldine recitó la contraseña e ingresó al punto de reunión de las serpientes. Theodore Nott visiblemente nervioso movía las manos con aprensión y tragaba saliva con ansiedad.
-¿Mildred, qué hacemos aquí?- indagó el chico con reparo
La muchacha no respondió y simplemente sacó del morral el alimento. Mildred haciendo caso omiso a las replicas de su novio se sentó en el tradicional sofá. El chico se acomodó junto a ella y tomó una botella color ámbar que contenía el delicioso jugo de calabaza.
Theodore la abrazó con firmeza. Ella estaba muy fría, el Slytherin beso su boca y acarició sus mejillas. Extrañado, sintió lo tensos que estaban los labios de su amada. Mildred tenia sus ojos empapados en lágrimas y en un arrebato de melancolía se llevó las manos al rostro. Nott consternado la tomó de las manos y le besó la frente.
-¡Mildred! ¡Theodore! ¡Los eh buscado en todas partes!- exclamó Alethia con el cabello alborotado y frunciendo el entrecejo mientras se acercaba a la pareja - ¡Amiga desapareciste de la nada! ¿Qué ocurre?- continuó la chica asombrada ante los lamentos de Mildred
-¡¡QUIEN-TU-SABES ME BUSCA!!- gritó la temblorosa Mildred con los ojos como platos y sacudida por fuertes escalofríos
Theodore y Alethia quedaron pasmados ante el extraño comportamiento de Mildred. La chica se alejó de ellos con paso firme y decidido y corrió hasta su dormitorio. Alethia la siguió preocupada.
-¡¡Mildred!! ¿¿Qué rayos te sucede??- espetó sofocada Alethia - ¿Ya-sabes- quien te busca?-
Mildred tambaleándose y mas pálida que la cera se tumbó en su cama con pesadumbre. Alethia se sentó a su lado mirando su rostro suplicante y alarmada.
-¿Recuerdas la navidad pasada que pase en casa Nott?- cuestionó enérgicamente Mildred mirándola a los ojos. La Slytherin simplemente se limitó a asentir con la cabeza.
"Aquella navidad, Theodore me invitó a pasar las navidades en su casa. Cuando se acercaba la noche de navidad, el padre de Nott fue invitado a una reunión en el hogar de los Lestrange. El le suplicó a su padre que nos permitiera quedarnos en su casa pero este se negó rotundamente.
Theodore insistió en que yo me quedara en su morada; pero me negué. Al llegar a la petulante casa de Bellatrix Lestrange me arrepentí de haber ingresado a ese tenebroso inmueble. Los mortifagos estaban reunidos a la espera de que su sádico amo apareciera. Allí me encontré con los Malfoy y con Snape.
Nott, Draco y yo, nos sentamos al fondo de la habitación. Estábamos visiblemente asustados. La atmosfera se tornó escalofriante; sentí en mis venas como un peligro inminente se acercaba deslizándose como una serpiente. Mi corazón se aceleró y mire a mi alrededor, todos miraban al inhumano mago que acababa de aparecer cerca de la puerta. Sus orificios nasales eran como el de una maléfica serpiente, sus ojos, eran profundos y rojizos. Era aterrador, lo más escalofriante fue, cuando sentí sus tenebrosos ojos malévolos clavados en mí.
Una especie de rubor se apoderó de mis entrañas. Creí que la sangre subía hasta mi cabeza y que mis venas se retorcían del miedo. No solo eso me causa malestar. El juró buscarme. Por eso temó tanto Alethia. La angustia se apodera de mi, se que su visita se debe a eso."
Mildred Geraldine rompió en llanto, su amiga la miraba con compasión y extrema bondad. La abrazó con cariño y le susurró:
-Cálmate aquí estoy contigo-
-¡¡MILDRED!!- exclamó sofocada una chica de quinto curso haciendo una mueca de dolor- ¡Mildred! El profesor Snape te espera en su oficina ¡De inmediato!-
-¿Por qué tanto alboroto?- inquirió Nott mirando a su compungida novia desde la puerta del dormitorio.
Mildred tomando aire, se levantó de la cama y rodeó con sus brazos el cuello del muchacho. El le acarició la espalda y se infundieron en un triste y pasional beso. Quizá fuese la última vez que besaba aquellos finos labios.