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La historia de Ron y Hermione — capítulo 2
Podía notar que Hermione estaba muy nerviosa aun así la beso desde que llegamos moría de ganas de besarla pero no quería que ella piense que tan rápido quiero a ser el amor con ella, al igual yo me siento muy nervioso no sé qué hacer, como actuar en una situación así, ella y yo seguimos platicando notaba su voz diferente.
-Mi amor ¿te sucede algo? Te siento muy callada - le pregunte
- No lo que pasa es que tengo sueño y me siento un poco cansada -dijo ella dando un ligero bostezo
-Bueno te parece si nos acostamos a dormir -le dije
Ella no contestaba, tenía las mejillas rojas, se acercó y me beso, fue un beso diferente a todos los que nos habíamos dado, el beso perfecto lleno de pasión, de deseo, tenía muchas ganas de estar con ella, poco a poco me fui acercando más y más hasta quedar por completo acostados en la cama, sentí un deseo por estar con ella, nuestro besos nos llevó a otra cosa, todo era tan mágico, tocar su tersa piel, sin duda era hermosa esa noche estuve acariciándola, y experimentando cosas aunque me sentía un poco torpe no sabia si lo estaba haciendo bien.
Al abrir los ojos la tenía en mis brazos ya éramos marido y mujer, sin duda había pasado la mejor noche de mi vida. Me levante muy despacio sin que ella lo sintiera, saque mi varita y aparecí un hermoso ramo de rosas rojas para mi esposa, al igual algo para desayunar, en esta habitación de hotel tenemos una vista hermosa a las cálidas y hermosas aguas del caribe saque una pequeña mesa al balcón con el desayuno y las flores.
Ahora era momento de despertar a la bella durmiente
-Buenos días mi amor ¿Como durmió mi hermosa esposa? -le dije
-Buenos días fue una excelente noche y ser la primera vez que dormimos juntos lo hiso mágica ¿y tu? -me dijo ella con una sonrisa en su cara era tan hermosa verla despertar, tenia sus cabellos castaños revueltos haciéndola lucir dulce y a la vez sexi.
-Pues yo maso menos mejor dicho Travesura Realizada -le dije serio
-¿Qué? Como que travesura realizada Ronald Weasley -me dijo ella casi gritando -Tranquila mi cielo esta noche fue la mejor de mi vida. No cabe duda que eres el amor de mi vida y estoy muy enamorado de ti, te he preparado el desayuno vente vamos -le dije para hacerla olvidar mi pequeña broma
-Claro Ron permíteme un momento me cambiare de ropa, este clima de aquí es tan agradable y hace un poco de calor, ahora vuelvo -me dijo ella levantándose de la cama estaba tapada con una delgada sabana blanca que dejaba ver el hermoso cuerpo que tenia.
Hermione fue por su maleta mientras yo me dedique a ver el mar y a sentir la brisa sin duda esta es una buena hora de meterse a bañar en la playa.
-Oye mi amor que te parece si terminando de desayunar vamos un rato bañarnos en la playa -le dije
-Claro ahora busco un traje de baño - me contesto mi castaña la escuche decir Accio Traje de baño.
-Lista amor desayunemos decía Hermione -decía Hermione
Enserio que me case con la mujer más hermosa del mundo salió del cambiador con un vestido blanco muy hermoso y corto ideal para la playa el cual se marcaba el traje de baño rosa que traía abajo, tuve que cambiar la cara de estúpido que puse al verla, ella solo se sonrojo.
-Estas Hermosa Hermione -le dije
-Gracias Ron -me contesto sentándose para desayunar
-Toma hermosa estas flores son para ti muchas gracias por existir -le dije dándole un suave beso en los labios color rojos que tenia.
-Gracias ron son hermosas las pondré en agua -me dijo ella mientras sacaba su varita haciendo aparecer un florero de cristal con agua y acomodo las flores en él.
-
Wow que hermosa vista tenemos desde aquí -decía Hermione.
-
Si amor esta fabulosa por eso me dio muchas ganas de bañarme -le insistí
Desayunamos y bajamos las escaleras de hotel rumbo a la playa, nos sentamos en unos camastros, había muchísima gente en la playa, ella se levantó se quitó su vestido blanco dejando ver un traje de baño color rosado era de 2 piezas tenia un abdomen plano y unas piernas largas, delgadas y bonitas, estaba viéndola cuando mire a ver al otro lado note que dos muggles las estaban viendo de pies a cabeza hablando entre ellos, comencé a golpear mis puños cuando ella se dio cuenta y comenzó a tranquilizarme.