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Mi Vida con James Potter — capítulo 3
La llamada más esperada
Pasaron seis meses desde que me mude a este pequeño poblado de Londres, en la nueva escuela no tengo amigos, todos me ven como un bicho raro, como una cerebrito, y todo se debe al muy bueno para nada de James, la verdad estos últimos meses han sido duros, pero por suerte tengo un amigo y Sirius Black, al principio me pareció y he de confesar un tarado, pero es uno de los que mejor me cae, que daría yo porque conocieran a mis amigos, Alice, Frank, Peter, Remus,Queen, Nymphadora y Severus, como los extraño.
Ahí estaba yo, sentado en el sillón con canuto, como siempre comiendo chatarra y tomando los licores prohibidos de papá, cuando derepente suena el teléfono.
-Sirius, el teléfono- dije para que atendieran
-Pero si es tu casa cornamenta, ve tú-
-Grrrr, nunca haces nada, lo único que vienes a hacer es a comer, ¿no tienes comida en tu casa?-
-claro que tengo, pero vengo a verte a ti amor- wow eso si me dio cosa.
-Hola-
-Hola ¿esta Lily?- dijo una voz masculina
-¿de parte de quien?-
-Severus Snape ¿esta ella en casa?-
-¿eres su novio?- no se por que pregunte eso, pero la simple idea me daba ira
-que te importa, tu debes ser Potter, pásame con Lily-
-¿y que si no quiero?-
Baje las escaleras, encontré al insoportable de James hablando en el TEL
-¿y que si no quiero?-
-¿Quién es Sirius?- pregunte a mi amigo
-es para ti, Cornamenta no te quiere pasar-
-James Potter dame eso- gruñí
-no, no te daré con tu novio-
-¿Qué novio?-
-el que esta en el teléfono- logre quitarle el tubo
-¿Hola?-
-Hola Lily, adivina quien soy-
-¡¡¡Severus!!! Que alegría me da oírte, te extraño mucho-
-yo a ti Lils, ¿como estas?-
Helen Potter había tomado el teléfono para hacer una llamada y se quedo oyendo la charla.
-no muy bien sabes, no tengo amigos, los extraño quiero saber como están, ojala mamá nunca se hubiera casado con Charlus-
-mmm, ¿y que harás?-
-me quiero ir, pero no tengo el valor para decirle Helen que no soporto esto, que no soy feliz-
La hora de la cena había llegado, Lily bajo con un hermoso vestido rosa floreado, corto hasta por las rodillas, su pelo levantado.
-te ves hermosa Lily-
-James ¿desde cuando tan cortes?-
-es solo un cumplido-
-ok, ayúdame a poner la mesa- mamá trajo la comida, y en medio de la cena hablo.
-mmm, eh decidido que Lily, se que no eres feliz, y que extrañas estados unidos, así que en una semana te vas con tu padre y tu hermana- James se levanto estrepitosamente y cerro la puerta de su cuarto con un gran portazo.
-¿Qué mosca le pico?- comento su padre, siempre tan ocurrente
-gracias mamá, lo necesitaba- la abrace y subí a mi habitación, algo me hizo ir con el pelinegro.
-James ¿estas bien?-
-porque no estaría bien, la persona que detesto se va a ir- note un deje de ironía en su voz, pero no lo capte al instante
-bueno, si eso te hace feliz-
-no, no me hace feliz, no quiero que dejes Londres-
-si tú me odias, para que quieres que me quede-
-porque… porque… no te odio, te amo- quede en shock, se acerco a mi, rodio mi cintura con sus brazos, sus labios rozaban los míos, podía sentir su acelerada respiración, en un acto de locura me beso, y para mi sorpresa también le correspondí, esto se pondría feo.
Continuara…