← No me dejes · de
No me dejes — capítulo 1
No me dejes. No me dejes, por favor. Demasiado tiempo. Demasiadas peleas. Demasiado sufrimiento. Su relación iba de mal, en peor. Gritos, peleas, discusiones. Llantos, sollozos.. Ninguno de los dos recordaba cuando iban de la mano por la calle, riendo juntos. O cuando se miraban. Los te quiero... Parecía que todo aquello había sido hacía miles de años, cuando hacía tan solo un año que se miraban enamorados y se besaban cada vez que podían. Y ese, era el punto final. Otra pelea, estúpida. —¡ESTAMOS SIEMPRE IGUAL! ¡TÚ NO LO QUIERES ARREGLAR!—Lágrimas incesantes, salían de los ojos de ella.—¡NO ME DEJAS HACERLO!—Chillidos por parte de él, con el corazón roto, también.—¡VETE!¡LÁRGATE, YA ME HARTÉ!—Chilla ella, todo se queda en silencio, de pronto. El la mira. Ella baja la cabeza.—¿Eso es lo que quieres?—Pregunta, con el corazón en la garganta, sintiendo que el aire le falta.—No. Pero... No hay más soluciones. —El asiente, con tristeza y.. Ella se encierra, en el baño, llorando. El recoge sus cosas y entonces, se escucha un portazo. Se ha ido. Lo sabe. No lo quiere aceptar, pero sabe que se ha ido. Tiene ganas de gritarle que no la deje, que se quede. Que todo tiene solución. Sin embargo no lo hace. Sabe que sería mentir. Que antes de contar diez, estarían discutiendo. Se levanta del suelo y se acuesta en la cama, aún con la ropa puesta. Sólo apaga la luz. Ni siquiera se molesta en cerrar la persiana, o en abrir la cama. Y nuevamente, deja las lágrimas escapar. El toca el timbre de casa de su mejor amigo, y este al abrir, le abraza. Sabe que ha pasado. Sólo con ver su cara se entiende. Sus ojos rojos, su expresión facial, todo le delata. Se acuesta en el sofá, y, en silencio, aguanta las lágrimas. Como desean las palabras "No me dejes" aunque sepan, que sólo los dañaría más.