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Historia 95134 — capítulo 1
Alice Longbottom se encontraba sentada en el alfeizar de una ventana, observaba sin ver, la primera nevada del año caía copsiosamente, mientras en su regazo se encontraba un trozo de pergamino y una pluma.
Aquella pluma era especial, su mejor amiga, se la habia regalado hacia apenas unos días antes de su muerte, sin poder evitarlo, la tristeza la embargo nuevamente, el dolor de saberse sola, la golpeo con tal fuerza que sentía se caería en pedazos.
Se abrazo a sí misma, mientras los recuerdos la inundaban de nuevo…
Aquella pelirroja de ojos verdes, que siempre la habia acompañado, que le decía cuando se equivocaba, que cuando olvidaba la contraseña de la sala común se la decía nuevamente, aquella chica que la habia querido siempre, la que le dio ánimos para acercarse a Frank.
Sin embargo, ella se habia ido, y no volvería…
Los ojos le picaban, las lágrimas rogaban por salir de ellos y purgar la pena que la consumía, habia pasado tantos días llorando pero no parecía haber funcionado, en su pecho habia aparecido un enorme agujero negro, uno que le absorbía la vida a cada segundo que pasaba.
Tomo la pluma entre sus manos y leyó la inscripción que tenia: «Amigas Por Siempre»
Los bordes del agujero se estremecieron y el dolor se apodero de ella, lentamente las lagrimas bajaron nuevamente por sus mejillas, sonrojadas a causa del frio.
La nieveque caía, recordaba todas las nevadas que pasaron en los jardines de Hogwarts, dando vueltas, lanzándose bolas de ella, haciendo ángeles, e incluso viéndola caer lentamente, cada sonrisa, cada detalle de aquel rostro de ángel de su amiga, estaba grabado con fuego en su memoria.
Tomo el pergamino y comenzó a escribir aquello que rondaba su mente, desde aquel día…
Amiga Mía:
Han pasado tres días, desde que te fuiste, de aquel terrible día, en que te perdimos, No tienes idea de cuánto me duele haberte perdido, como si hubiese sido ayer…
Las lágrimas seguían cayendo manchando la hoja, donde aquella mujer dejaba salir sus sentimientos.
Lily, hoy más que nunca nos haces falta, a todos, pero en especial a Remus, el está hecho pedazos, al día siguiente de tu marcha, encarcelaron a Sirius y nos enteramos de que mato a Peter.
Aun no creía aquello, habia crecido junto ese chico, rebelde, pero no, el nunca sería capaz de matar y mucho menos a uno de sus mejores amigos.
Ya sé lo que piensas, y yo también lo creo; el no hubiera sido capaz de matar ni a una mosca, he intentando hacer algo para liberarlo, pero Dumbledore, no me permite salir de casa, dice que Neville me necesita.
Una sonrisa brillo momentáneamente en su cara redonda, al pensar en su pequeño hijo.
Sin embargo creo que quien más te extraña es Harry, recuerdo su llanto el día de tu funeral, solo pronunciaba unas palabras, pero eran desgarradoras, me hicieron romperme en pedazos cuando lo escuche «Mami, papi… no me dejen solo»
Las mejillas de la mujer seguían brillando, por las gotas de agua salada que emanaban de su ojos, cómo torrente sin descanso.
Dumbledore dijo que debía ir a vivir con tu odiosa hermana, Petunia, ya sé lo que me dirás *«Alice, cómo permitiste que fuera con ella»*te juro Lily que intente que no pasara, pero no pude hacer nada, Remus también lo intento, pero no logro convencer al ministerio, por su *«pequeño problema peludo»*dijeron que él no podía cuidar de un niño, a mi me parece una estupidez y sé que a ti también.
Hoy, es la primera nevada del año, ¿recuerdas cómo nos gustaba salir a correr, mientras los copos caían en nuestro pelo?
Sabes Lily, se que quizá nunca leas esta carta, pero necesitaba decirte tantas cosas, no sabes cuánto deseo en este momento tenerte a mi lado y abrazarte, decirte lo mucho que te quiero y que te extraño, porque si, tú fuiste y serás siempre mi mejor amiga…
Solo te pido una cosa, que nunca me dejes sola, porque yo se que aunque he metido la pata, siempre me ha reconfortado el saber que conté con una persona tan maravillosa cómo lo fuiste tú, creo que de todos los que hoy sufren tu partida, solo yo y Remus sabemos lo que hemos perdido, porque solo nosotros te tuvimos completamente.
Bien dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo ves perdido, quisiera ser yo la que su hubiera ido y no tu, te juro que si pudiera dar marcha atrás y cambiar tu destino lo haría sin dudar un segundo.
Sin embargo, hoy Lily, no puedo decirte «adiós» porque sé que donde sea que estés, siempre estarás ahí, junto a mí, Harry, Remus y todos los que lloran tu partida, cómo lo he hecho yo, de forma que lo que te puedo decir amiga, es solo un hasta pronto.
Te prometo cuidar de tu hijo, cómo habrías hecho con el mío, de estar en mi lugar.
Atte. Alice Longbottom.
En ese momento la carta habia terminado, en ella habia desprendido parte del dolor que tenía en su corazón, no era todo pero fue un comienzo, la puerta de habitación se abrió de golpe y por ella entro una mujer de cabello negro: Bellatrix Lestrange.
Luego todo se puso obscuro y la hoja de pergamino cayó lentamente al suelo olvidada por todos…
—Cruccio — fue lo último de que fue consiente