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Al fin, en familia — capítulo 1

Otra vez.

Otra vez esa depresión.

No lo he superado, y creo que jamás lo haré.

Sirius, como te extraño.

Nos dejaste, a mí y a nuestra hija.

Ya sé que no fue tu culpa, pero es lo mismo. Te extraño, extraño tu compañía y tu amor. Probablemente ya me has olvidado, cosa que odio pensar pero quizás sea verdad.

Al menos espero que no hayas olvidado nuestro tiempo juntos, todo lo que pasamos, pero en especial a nuestra hija, Lili.

Ha crecido mucho desde la última vez que la viste cuando apenas tenía meses de edad.

Te envío esta carta con todo mi amor esperando que llegue a tus manos aunque no sepa donde estés,

Isadora.

Eso fue lo que garabateé en el pergamino con la mejor caligrafía que pude hacer en ese momento. Mis lágrimas mojaban el trozo de papel y ya era muy difícil leer lo que había escrito.

Ya no podía aguantar la tristeza y me eché a llorar.

Lili Luna Black llegó hasta donde estaba y me abrazó.

-¿Qué pasa, mamá?- me preguntó con su voz, era dulce y melodiosa, cargada de inocencia.

Era difícil de explicar. Sólo levanté la cabeza y la miré a los ojos.

Sus ojos…

Me recordaban tanto a él.

-Nada, hija.- susurré con voz quebrada.- *Sólo tonterías.*Sí, tonterías. Nada más que eso. No servía llorar, ya no. No remediaría nada.

-Pero mami- me habló dulcemente- Ya pronto será navidad, en la navidad no hay que llorar.

-Es cierto- respondí secándome las lágrimas con la manga de mi camisa- No lloraré.

-¿Vendrá papá?

Oh, demonios.

Esa fue la pregunta que desmoronó mi recién creada fortaleza mental. No me la esperaba, aunque en mi interior sabía que algún día la haría.

-No lo sé, Lili, no lo sé. Ahora debes ir a dormir-

Asintió con la cabeza y subió las escaleras silenciosamente.

Ahí fue cuando me volteé hacia el escritorio de nuevo, donde yacía la carta escrita por mí, esperando ser mandada.

Me llevé la mano derecha a la boca y emití un sonido parecido a un silbido.

Una lechuza gris como el humo vino hacia mí.

-Hola, Shmi- la saludé- *¿Me harías el favor de llevarle esto a Sirius?*Até la carta a su pata y salió velozmente por la ventana.

No estaba segura de si recibiría la carta, desde que Sirius había escapado de Azkaban, su paradero era desconocido para mí.

*"Sólo espero que esté bien"*El ansiado día por Lili llegó, la Navidad.

Como había prometido, no lloré, aunque sentí la necesidad de hacerlo.

El día pasó con tranquilidad, pero lleno de nostalgia y soledad para mí. Aunque estuviera con mi hija mi alma no estaba acompañada, necesitaba la de mi esposo, la de Sirius.

Y alguien tocó la puerta.

*"¿Quién viene a tocar acá en plena víspera de Navidad?"*Le pedí a Lili que se quedara donde estaba, yo abriría la puerta.

Solté un grito ahogado al ver quién era.

-¡Sirius!- grité lanzándome a abrazarlo.

Ahora me sentía completa, con mi familia. La preocupación me abandonó.

"Al fin, ya la eterna espera acabó

Al fin, después de tanto, volvemos a vernos las caras.

Al fin, nos abrazamos y estamos juntos.

Al fin, estamos en familia, en una Navidad.

Al fin, después de trece años volviste a nosotras" Porque al final, estamos juntos.