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Historia 95697 — capítulo 1

1#One-shot

Remus Lupin y Claudia Butler. Una pareja normal y corriente. Llevaban saliendo cuatro meses, cuatro felices meses. Claudia se había hecho amiga de Los Merodeadores, algo bastante difícil ya que Sirius le ponía de los nervios. Típico en él.

Ese día Remus estaba bastante nervioso y eso era raro en él.

-¡Hola Remus! -le saludó Claudia. Se encontraban enfrente de la clase de Pociones.

-¿Qué?...¡Ah, hola Clau! -le saludó nervioso. -¿Te ocurre algo? ¿Qué? ¡No, nada, estoy de lujo! -pero ella sabía que mentía. -Vale...¿quedamos esta noche en el lago? Hay luna llena. -preguntó feliz. -Esta noche no puedo, estoy ocupado. -¿Qué es tan importante? -Remus...ya puedes pasar. -el profesor Slughort salió del aula de Pociones y le avisó. -Lo siento Claudia, me tengo que ir. -dicho esto entró al aula dejando a Claudia sola.

Ella, al igual que Remus, estaba nerviosa. ¿Por qué no quería estar con ella? ¿Qué tenía que hacer esa noche? Y la pregunta que siempre habitaba su mente, ¿adónde iba las noches de luna llena?

Todas las noches de luna llena, Remus desaparecía con la misma excusa. "Esta noche estoy ocupado". Esas palabras siempre la ponían nerviosa, ya que miles de respuestas rondaban por su cabeza, cada una más estúpida que la anterior. Podía tener otra novia, podía ser un mortífago, se escapa de Hogwarts para robar en el Callejón Diagón, tenía citas con McGonagall...cada respuesta más estúpida que la anterior, pero no por ello dejaba de ser una posibilidad.

Olvidando a Remus, Claudia se fue al lago, allí siempre estaba lo que necesitaba. A su mejor amiga.

-¿Qué te pasa Claudia? -preguntó Lily dejando a un lado el libro que estaba leyendo.

-Remus. Otra vez tiene que hacer algo. -se sentó en la verde hierva cerca de su amiga. -Tú tranquila, si te pierde es su culpa, no sabe apreciarte. -Pero...¡yo no le quiero perder! -se echó a llorar en el hombro de Lily. -Tranquila, seguro que pronto averiguas porque desaparece. -intentó animar a su amiga. -¿Tú crees? -preguntó mientras se secaba las lágrimas. -Estoy segura.

Eran las cinco de la tarde, Claudia y Lily caminaban sigilosas por el séptimo piso. Lily había oído que Los Merodeadores se reunirían.

Estaban en lo cierto, detrás de la puerta que conducía a la Sala de los Menesteres se escuchabn las voces de Los Merodeadores.

-Lunático, ¿otra vez has puesto la misma excusa? -preguntó James a Remus.

-Así es Cornamenta y creo que ya está sospechando.

-¿A qué te refieres? -preguntó un tercer chico. Sirius.

-Canuto, desaparezco todas las noches de luna llena con la misma excusa, ¿tú no sospecharías? -le preguntó retóricamente. -No sospecharía, directamente te dejaría. Además, no eres mi tipo. -dijo burlón. -Canuto tiene razón, ¿qué pasa si me deja, Cornamenta? -preguntó alterado. -Da igual, tú no tienes la culpa de ser licántropo.

Las dos chicas se quedaron heladas. Habían oído bien, James había dicho la palabra "licántropo". Una simple palabra que lo cambiaba todo.

Claudia no lo soportaba más y echó a correr con lágrimas en los ojos.

-¡Claudia! -fue lo último que escuchó antes de desaparecer.

Detrás de toda la maleza, en el claro de luna del oscuro bosque; Claudia lloraba. Había descubierto que su novio era un licántropo. Pero, eso no era lo que más le disgusta, era el hecho de que se lo ocultara. Vale, él podía tener miedo de que ella se asustara y le dejara, pero no se creía que no confiara en ella. Una relación con secretos no es nada.

-¿Claudia? -era la voz de Remus. Claudia levantó al cabeza y le vio. Estaba frente a ella.

-¿Cómo sabías donde estaba? -Intuición. Necesito hablar contigo. -se sentó en una piedra que había cerca de ella. -Pues yo no quiero. -Claudia, no puedo seguir contigo, tenemos que terminar. -¿Por qué? -por mucho que le molestara la idea de que no le hubiera dicho que era un licántropo, le seguía queriendo. -No podemos estar juntos, soy un licántropo, te podría hacer daño. -Me da igual. -Remus soltó un suspiro. -Eres una lunática. -Soy tu lunática. -estás palabras fueron suficientes para terminar la conversación con un cálido, suave y precioso beso...