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Historia 96143 — capítulo 1

Para Helen, más conocida como alioth akane en el mundo mágico. Te deseo una feliz navidad en compañía de tus seres queridos. Espero te guste.

Una pelirroja estaba leyendo en la Sala de Menesteres.

FLASHBACK

Se había cansado de llorar por algo que le parecía imposible. Y cada vez, se acercaba más y más la Navidad y ya se resignaba a pasarla fingiendo otra vez en la Madriguera.

La pelirroja era hija digna de la estirpe de los Weasley. Se llamaba Ginerva pero sus familiares y sus amigos, le decían Ginny de cariño. Ella, andaba muy enamorada de Harry Potter, héroe del mundo mágico, su amor platónico.

La pelirroja, se sentía morir cada vez que lo veía, pues lo amaba, pero al parecer, a él no le importaba, pues sólo ocuparía el lugar de hermana de su mejor amigo.

Cuando veía que el pelinegro se besaba con una chica y otra, se le partía el corazón porque deseaba que fuera a ella y no a otras a quién el besara.

Estaba caminando por los pasillos del castillo y volteando por las escaleras vio que el chico se besaba con una oriental llamada Cho Chang.

Salió llorando a viva lágrima y se encerró en la Sala de Menesteres. Cuando ya no le quedaban lágrimas, se sentó y observó la sala. Se había convertido en una especie de biblioteca. Se paró a observar y de pronto, un libro le llamó la atención. Lo cogió y se sentó a leer.

FIN DEL FLASHBACK

Era un libro de esos raros. Que le mostró su futuro si seguía sus sabios consejos. De pronto, se le formó una malévola sonrisa. Le parecía perfecto aplicar las diversas ideas que le proponía el libro. Se iba a poner manos a la obra desde esa hora.

Era la medianoche y cuidándose de que no la vieran, se metió en el cuarto de los chicos y llevó al chico que estaba muy bien dormido a la Sala de los Menesteres, con un Levicorpus, bajo la Capa de la Invisibilidad.

Lo que ella no sabía era que el pelinegro, sólo soñaba con ella y en cómo sería besarla y tenerla no como la hermanita de Ron, sino como su novia. Esa era la razón por la que se había vuelto un mujeriego, para que así, Ginny le hiciera caso.

Volviendo al mundo real, la pelirroja, pasó delante de la Sala de los Menesteres y pidió un ambiente muy navideño con mucho Muérdago y se puso a descansar al lado del pelinegro.

El pelinegro, se levantó muy tarde y se encontró deslumbrado con el panorama. A los cinco minutos, se percató de que estaba en compañía de la pelirroja, y como estaba bien dormida, el pelinegro, aprovechó el momento y le acarició esos labios que tanto le atraían en sus fantasías.

Se apartó cuando la pelirroja estaba empezando a despertarse. La pelirroja, se levantó media adormilada y recordó su fabuloso plan.

Se pusieron a conversar con mucha timidez sobre sus planes navideños y cuando el chico quiso salir de la sala, apareció un cartel, que la pelirroja había colocado siguiendo los consejos del libro. Éste rezaba: "Sólo un beso de amor abre esta puerta".

A eso, la pelirroja sonrió más y se puso a doblar con mucha vergüenza su chalina, sabiéndose cercana al momento del beso.

El pelinegro, se puso a dar vueltas por la habitación, pensando en cómo salir hasta que la chica sonrió y le dijo coquetamente: ¿Por qué no probamos?... Hay muérdago por toda la habitación.

Y el chico tan sólo sonrió ante el atrevimiento de la pelirroja.

Y se acercaron y se dieron un beso muy profundo.

Tras esto, los dos se abrazaron y sonrieron nerviosos porque la puerta se abrió intempestivamente.

Eso era tan sólo el comienzo de una hermosa navidad, un amor duradero que comenzó en una Sala mágica, con la aparición de un libro.

Y ahora que lo recuerdan, sentados en su sala de estar, después de diez años, sólo sonríen y ven a sus hijos revoloteando por su casa, dándoles mucha felicidad.

Y ahora comprenden: Merlín los unió en esa Navidad.