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El triunfo de un amor prohibido — capítulo 1

Para mi compatriota Salesia. En esta navidad….Sé que no es como los fics de Isuzu, pero te gustará.  Es una de mis deudas que no cumplí....Feliz Navidad. Espero de todo corazón te guste.

Era una noche muy, pero muy oscura, donde no daban ganas de salir en el mundo muggle y en Hogwarts, todos se preparaban para dejar la estancia del castillo por acercarse la Navidad.

Dos chicos caminaban furtivamente por los terrenos del castillo. El chico, era un digno Hufflepuff y la chica, una sabia Slytherin. Sus nombres eran Cedric y Salesia respectivamente. Hace un mes que andaban juntos y se escondían, porque sabían que al ser de casas diferentes, era un amor prohibido, porque la casa de Slytherin era la única que no se llevaba bien con las demás.

El chico, empezó a desvestir a la chica. Recordaron todos los momentos agradables que pasaron desde el momento en que la chica dejó sus perjuicios. La chica sonrió, cuando sintió las manos del chico, pasando por su cuerpo, casi con premura y mucha delicadeza.

Y el chico ponía una cara de embobamiento, pues fue por ella, por quien hace un mes ya no estaba con una chica llamada Cho Chang, pues esa chica, se le había calado muy hondo en el corazón, al igual que ella, ya no mantenía el compromiso que había contraído por conveniencia con un rubio apellidado Malfoy.

FLASHBACK

La luna llena, inundaba una habitación, y dos chicos que se odiaban a muerte, estaban encerrados en un armario sin saber qué hacer. La chica, era de una estirpe de nobleza muy antigua y despreciaba al chico por ser de mala sangre y pobretón.

Salesia, estaba cansada de intentar salir del armario y pasó muchas horas, recordando las caricias puritanas que le daba su amado. Ella era la princesa y Draco su príncipe azul. Lo que ella no sabía era que Draco, le sacaba la vuelta con la oriental.

La pasión esa noche, rondaba la habitación y en especial ese armario y de pronto, Cedric, recordando a cierta oriental, se le acercó lentamente y la besó.

Salesia, al principio, ofreció resistencia, pero conforme pasaban los minutos, se dejaba acariciar por el chico, pues, era maravilloso todo lo que le hacía. Las manos del chico, eran divinas, al igual que las caricias que le prodigaba a su cuerpo.

FIN DEL FLASHBACK

Pensar que lo nuestro empezó esa noche bendita… Por ti conocí el amor, pues lo de Cho, era sólo un capricho. Te amo mi vida, no sé qué haría si tú me dejas.

Cedric, yo... yo…

¿Qué pasó?

No pasa nada… Calla y sigue besándome.

POR SALESIA

Cedric es el amor de mi vida, pero mis padres, me han impuesto esta condición y no quiero que lo maten. Prefiero alejarme de él a que le pase algo malo. Por ahora, disfrutaré esto toda la noche y luego, mañana me iré y no regresaré más. Adiós mi vida. Te amo. Fui muy feliz a tu lado, pero lo nuestro no puede ser.

POR LA AUTORA:

Y esa fue una noche mezclada de muchos sentimientos encontrados.

Al día siguiente:

Te extrañaré mi amor.

Yo también.

Cedric, no me olvides.

Tranquila Salesia, estaré esperándote ansioso el día en que volvamos al castillo.

Y la chica le sonrió y se alejó, llorando amargamente, porque no lo volvería a ver nunca más.

Pasaron los días y las semanas y Salesia, se sentía muy mal. Se hizo un examen mágico completo en San Mungo y le anunciaron una gran noticia: Estaba embarazada.

POR SALESIA:

Al menos, tengo a este pequeñín dentro de mí. Lo amaré mucho, porque es lo único que me queda de Cedric. Ahora no sé lo que dirán mis padres. De seguro se enojarán conmigo, pero defenderé a mi pequeño a costa de mi vida.

POR LA AUTORA:

Salesia, llegó a su magnífico castillo y se lo comentó a sus padres. Ellos, se miraron asustados, pero decidieron que debían darle una oportunidad a su hija, por lo cual, le permitieron volver al castillo.

Por los pasillos, andaba un chico, recordando con mucha nostalgia, las noches de pasión vividas con su amada.

POR CEDRIC:

Ya sabía que sus padres, no iban a permitir lo nuestro. No podré volver a enamorarme de alguien más. Necesito encontrarla, pero no tengo ni siquiera pistas de donde puede estar. No puedo perderla. Ella es la mujer con la que quiero compartir mi vida. No me importa su dinero, sino lo que es ella. Si la encuentro, juro por Merlín que trabajaré duro por ella, para hacerla feliz y ojalá no importe para el mundo nuestra diferencia de clases.

POR LA AUTORA:

En eso, el chico sintió una corazonada. Se volvió y la vio a ella, mucho más hermosa de lo que estaba hace un mes.

Corrió hacia ella, la abrazó y la besó como un loco.

Volviste

Sí. Pero, no sé si lo que te voy a decir te guste.

¿Qué es?

Estoy embarazada. Estoy esperando un hijo tuyo.

Es…. Es maravilloso amor. Lo quiero, te amo. Necesitamos casarnos cuanto antes.

A los pocos días, Cedric y Salesia, se casaron y se amaron toda su vida…Sin importarles lo que dijera el mundo… Y ahora tenían una pequeñina a la que amaban y querían mucho, pues era fruto de su amor, un amor prohibido, que triunfó a pesar de lo que dijera el mundo.