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El secuestro que nos unió — capítulo 1
Era una tarde fría y mas oscura de lo normal, en una calle vacía se encontraban discutiendo como ya era costumbre una castaña y un pelirrojo.
—Lo siento Ron, Pero ya no puedo mas, nuestra relación no es sana; no podemos estar peleando todo el tiempo. Yo creo que es mejor terminar. —Dijo Hermione y salio de ahí para evitar comenzar una nueva discusión con el pelirrojo. Ron se quedo unos minutos meditando las cosas pero después trato de seguir a la castaña.
Hermione caminaba a toda prisa aun digiriendo lo sucedido cuando sintió que alguien la seguía.
—Ron, Por Favor ya te dije que estoy decidida y es mejor que tu también lo aceptes, entre tu y yo ya no puede haber nada mas que pura amistad. —Dijo ella volteando. Pero no había nadie mas, después sintió a alguien que corría a sus espaldas y fue cuando el pánico comenzo a apoderarse de ella.
—¿Quien esta ahí? —Grito sacando su varita, pero en ese momento recibió un hechizo paralizador y de la oscuridad la chica pudo ver la cara un hombre con mucho bello facial, era de aspecto corpulento y sus amarillentos dientes brillaban entre la oscuridad. Tenia una sonrisa maléfica inconfundible, se trataba de Greyback. El despiadado Hombre lobo que estuvo a los servicios de Voldemort. Los ojos de Hermione mostraban un miedo profundo. Greyback se acerco a ella burlándose, la cargo para después desaparecer entre la oscuridad . A lo lejos un pelirrojo observaba petrificado como aquel repugnante ser desaparecida llevando a Hermione con el.
—¡Hermione! —Fue lo único que sus labios pudieron pronunciar. Ron corría a toda prisa mientras el frió aire del invierno chocaba contra su cara, las lágrimas que emanaban de sus ojos no solo eran de dolor; también eran de rabia porque no había sido capaz de ayudar a la castaña. Llego a la madriguera echo añicos, Molly y Harry se acercaron desconcertados a el para ver que le pasaba.
—¿Que te pasa Ron Porque vienes así? Pregunto Harry mientras Ron seguía llorando y trataba de calmarse. Harry comenzo a preocuparse ya que miro por todos lados y Hermione no venia con el. Tuvo un mal presentimiento y no pudo evitar perder la calma.
—¿Donde esta Hermione? ¿Que no estaba contigo? —Dijo el ojiverde cada vez mas alterado.
—Hijo ¿Que te pasa? Tranquilizate ya estas en casa. —Dijo Molly abrazando a Ron.
—Her-Hermione, Secuestraron a Hermione. —Dijo Ron temblando. Harry por su parte sintió que el mundo se le venia encima y las palabras de Ron seguían dando vueltas en su cabeza.
—¿Que? ¡No puede ser! ¿Como que secuestraron a Hermione? Porque no hiciste nada para impedirlo. —Dijo Harry verde del coraje. Su castaña la única persona que había querido pero nunca se había atrevido a sacar su amor a flote ahora estaba en peligro.
—Tranquilo, es mejor no perder la calma así podrás pensar en como rescatarla en estos casos se tiene que tener la cabeza fría. —Pensó el pelinegro
—Lo se Harry Fui un tonto, Perdoname. No pude hacer nada para ayudarla. —Dijo Ron completamente apenado.
—No Ron, Perdoname tu a mi. no debí alterarme de esa manera. —Dijo Harry tratando de tranquilizarse.
—Yo iré a avisar a lo aurores. —Dijo Molly saliendo a toda prisa.
—¿Por lo menos viste quien se la llevo? —Pregunto Harry
—Fue Greyback. —Dijo Ron casi sin aliento.
—No puede ser Grayback es un ser sin alma. No podemos esperar a los aurores tenemos que buscarla nosotros mismos antes de que sea demasiado tarde.
—¿Y a donde iremos Harry? —Pregunto Ron corriendo detrás de el.
—No lo se, iremos a los lugares que el frecuenta para sacar algo de información. —Dijo el ojiverde. Visitaron varios bares de mal aspecto pero nadie se atrevía a hablar por el miedo que le tenían a Greyback, hasta que alguien hablo.
—Yo se donde se encuentra trabajando actualmente ese desgraciado. —Dijo un hombre rubio que se encontraba en una mesa de una esquina lejana. —Pero primero tienen que decirme para que lo quieren Potter y Weasley. —Dijo el hombre para después mostrar su rostro.
—¡Malfoy! —Dijeron ambos al unisono.
—El secuestro a Hermione. —se atrevió a decir el ojiazul.
—Esto no puede ser. —Dijo Draco aterrorizado. —El trabaja para mi padre.
—Bien, entonces no hay que perder el tiempo vamos a buscarla.