← En busca de la felicidad · de
En busca de la felicidad — capítulo 15
P.O.V JENNIFER
Como había prometido Albus, los dementores no había interrumpido la vida cotidiana en la escuela, pero eso no quería decir que todo había estado tranquilo. Ya que en la primera clase de adivinación la loca de Trelawney había predicho la muerte de Harry, algo que no me sorprendió ya que ella predecía la muerte de todo el mundo, como odiaba adivinación, en mi época nunca había tomado esa asignatura, pero como Harry la había tomado, tuve que aceptar esa clase para estar con el… Después de esto paso el pequeño accidente con Malfoy en la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas, Hagrid había llevado a la primera clase un Hipogrifo, fue genial para todo ver ese animal tan hermoso, Harry monto al Hipogrifo llamado "Buckbeack" con algo de temor de mi parte de que se cayera o algo parecido, pero no le sucedió nada, pero Malfoy como siempre quiso hacerse el valiente y empezó a insultar a Buckbeack quien araño su brazo por ser una criatura orgullosa…
Luego de este pequeño incidente Malfoy de quejaba de la mucho que le dolía la herida y exageraba de cosas como de que le iban a amputar el brazo… Por ultimo tuvimos la primera clase de DCAO, Remus estuvo brillante, tuvimos clase de teoría sobre los boggarts, y luego al final de la clase tuvimos un poco de practica con el hechizo "Ridiculus" pero todo termino rápido ya que cuando le toco a Harry defenderse del boggart este se transformo en un dementor… y Remus se tuvo que poner frente a él, haciendo que el boggart cambiara y se convirtiera en una luna llena.
-Ridiculus- dijo apuntando a la pequeña luna- y esta se comenzó a desinflar haciendo sonidos graciosos.- Eso es todo por hoy, nos veremos la próxima clase, lamento que haya terminado así la clase- dice Remus apenado y nervioso.
Cuando todo el salón se vacío, me acerque hasta el pero ya no con la forma de Katherine, sino mi forma verdadera…
Lo abrace por la espalda.
-Nadie se dio cuenta Rems-
-¿Y si lo hicieron? No soy más que un monstruo- dice dándose la vuelta y abrazándome fuertemente.
-No lo ere Remus- digo un poco dolida, no me gustaba que él se sintiera así.
Veo como el suspira cansado y cierra los ojos, yo aprovecho eso para poder darle un fugaz beso en los labios, haciendo que el sonría y me corresponda el beso.
-Gracia por apoyarme- me dice colocando uno de mis cabellos rubios oscuros tras mi oreja.
-Gracias por ser tu mismo- le dije sonriendo.
-Vele en lado positivo… hoy nos reímos mucho en tu clase- dije recordando como con su boggart, que era Snape.
-Jajaja si, no sabia que Snape se veía tan bien con ropa de señora- dice riendo alegremente.
-Me gusta cuando se ríe profesor Lupin- le dije riendo.
-Y a mi me gusta cuando usted sonríe Srta. Riddle- Mi sonrisa se opaca un poco al oír el apellido de mi padre.- El hecho de que tengas su apellido no significa que seas como el- dice besando mi frente.- Recuérdalo- me dice en un susurro.
-Te amo Remus-
-Yo mas linda… Ahora ve al Gran Salón ya va a comenzar el almuerzo- yo asiento y me vuelvo a colocar el colla para transformarme en Katherine- Jenny… quizás hoy podrías pasar la noche en mi habitación, si lo deseas claro- dice sonrojado.
Yo me doy la vuelta y sonrió.
-A las 8pm estaré aquí- le digo para luego salir del salón y caminar hacia el comedor…
Ya habían terminado todas las clases del día, me encontraba paseando por los jardines del colegio, cuando llegue al Lago Negro me quite el collar y volví a ser yo misma, Jennifer Riddle, transforme mis ropas en un jean claro, una camisa de tirante blancas y una chaqueta negra, no me importaba el frio en esos momentos solo quería tranquilidad, me senté en el césped tranquila, sabia que ningún alumno se dirigiría ahí, ya que pensaban que había dementores, cerré los ojos unos instantes hasta que sentí que alguien se sentaba a mi lado cuando abrí los ojos y vi a mi derecha, pude ver que no era una persona, era un perro de color negro muy bonito estaba acostado junto a mi y movía la cola, se veía un poco delgado.
-Toma- dije sacando de mis bolsillos un sándwich que había llevado por si me daba hambre, vi como el perro se lo comió en dos mordidas y me vio como diciendo "¿Hay mas?" reí ante esto y le di una barra de chocolate que me había dado Remus.- Ya no tengo mas nada- le dije con una sonrisa mientras acariciaba su cabeza y rascaba tras sus orejas.
Había algo en ese perro que me parecía conocido, pero no sabía que era…
Escuche como unas ramas secas se rompían, era alguien que se acercaba, arrugue el ceño y voltee y vi a Snape, estaba molesto, bueno mas molesto de lo normal.
-Maldito perro- dijo cuando me vio acariciando al perro negro.- Me ha mordido- dijo acercándose hacia mi con intenciones de agarrar al perro pero este se puso de pie y empezó a gruñir.
-Buenas Tardes Snape, lindo día ¿no? Yo estoy bien ¿y tu? Gracias por preguntar- le dije irónica.
-No estoy para tus jueguitos Riddle- dice molesto al ver como el perro me da un lametón en la mano y luego sale corriendo.
-Nunca lo estas Snape-
Vi como él se quedaba en silencio y suspiraba fuertemente.
-¿Te pasa algo Snape?-
-No me pasa absolutamente nada Riddle- dice metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón, no le di importancia a que Snape estuviera ahí, así que me recosté en el césped y cerré otra vez los ojos, luego de esto sentí como Snape se iba de ahí.
Que raro pensé aun con los ojos cerrados…
Los días siguieron pasando, Harry estaba un poco molesto por no poder ir a Hogsmeade, había veces que yo me quedaba con el en la escuela para no dejarlo tanto tiempo solo, Remus me había dicho que Harry le había pedido clases sobre el Encantamiento Patronus, y él había aceptado, después de todo aunque sonara un tanto extraño, Harry había resultado ser un imán para los dementores…
-¿Qué ha pasado?- le pregunto a Harry al ver que todos los Gryffindors están sacando su pijama y algo de ropa para el día siguiente.
-Vamos a dormir en el Gran Salón, al parecer Sirius Black intento meterse en nuestra sala común- me dice Hermione entregándome un bolso donde veo que tengo mi pijama, y ropa para el día siguiente.
-Gracias- le digo con una sonrisa.
-Vamos chicas- dicen Ron y Harry mientras salimos hacia el Gran Salón, donde vemos que ya no están las mesas de comer, si no que hay bolsas de dormir, y el techo es un hermoso sistema solar, por donde pasan estrellas fugaces y esas cosas.
Quería ir a donde estaba Remus, pero sabía que no podía, ya que esta noche era luna llena, y él debía estar en La Casa de los Gritos, ya transformado.
Escuche como todas las puertas del colegio se cerraban y aurores llegaban para vigilar el castillo.
Cuando ya todos se habían dormido, me puse de pie, tome mi varita, y salí a caminar por el castillo sin importarme que estuviera descalza.
Después de casi media hora de darle vueltas al castillo, decidí ir al despacho de Snape, a hablar un poco y distraerme, antes de llegar, volví a ser Jennifer Riddle, mi pijama al igual que toda mi ropa tenia un hechizo que ayudaba a que me quedara mejor, por lo tanto el short que tenia se agrando un poco al igual que la franela que tenia, hasta quedar de mi talla.
Cuando llegue a la puerta que daban a los aposentos de Snape, toque la puerta y escuche como hablan en murmullos dos personas estos me extraño, pero lo que vi después me extraño aun mas, era Snape, él había abierto la puerta, pero lo raro era que no estaba vestido como siempre, lo único que lo cubría era una bata de color negro, de seda masculina.
-¿Riddle? ¿Qué carajo quiere?- dice un poco nervioso, pero lo logra ocultar bien.
-Yo solo venia a hablar un poco, estaba aburrida- le dije un poco incomoda.
Vi como el sonrió de forma cruel
-Ahora estoy un poco ocupado Riddle, mañana hablamos- dijo Severus dejando ver sin querer a una mujer alta de cabellos oscuros y facciones hermosas, que estaba acostada en su cama.
Yo lo veo indignada y me doy la vuelta rápidamente para irme caminando hacia el Gran Salón para poder tratar de dormir
Mientras caminaba hacia el Gran Salón me colocaba el collar que me había dado Albus para como es costumbre ser Katherine y no Jennifer, mientras murmuraba cosas como "Snape es un cerdo" o "Maldito bastardo"
Pero después de todo… esto no me tenia que importar, era su vida y podía revolcarse con quien quisiera, pero no podía quitar esa sensación de malestar que se había instalado en mi pecho…