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En busca de la felicidad — capítulo 21
P.O.V JENNIFER
31 de Diciembre de 1993
Remus y yo estábamos en nuestra casa celebrando año nuevo junto a Harry, los Weasley, junto a Andrómeda Black, Ted Tonks y su hija Nymphadora, ella era prima lejana mía, por parte de Andrómeda, que era prima segunda de mi madre. La había invitado ya que solo hace unos meses la había visto y había recordado los bueno momentos que había pasado con ella, una gran amiga.
-Madrina, te quería dar las gracias por estas cortas vacaciones- me dijo Harry.
-No tienes por qué agradecer Harry… Esta es tu casa- dije abrazándolo.- Quizás mas adelante vengas a vivir con nosotros-
-Es… ¿enserio?- dijo incrédulo.
-¿Tengo cara de mentirosa?- dije sonriéndole.
-Gracias madrina-dijo dándome un abrazo tan fuerte como los de Molly Weasley.
-Ve con tus amigos…- dije despeinando su cabello.
Me aleje de ahí, y fui a un pequeño bar donde estaban las bebidas para nosotros los adultos.
Me servi una copa de vino tinto, y sentí como unos brazos me rodeaban por la cintura.
-Remus- dije echando mi cabeza hacia atrás mientras la recargaba en su hombro.
-Esta muy linda esta noche-
-Tu también luces muy apuesto- dije dándome la vuela y besando su mejilla.
-Muchas gracias- dice haciendo un pequeño asentimiento con su cabeza, y viéndome con profundo cariño con sus ojos color miel.
-Sabes… creo que te has ganado una admiradora-
-¿Cual?- dice el, sonrojándose levemente. Eso me hizo gracia.
-Bueno en realidad, dos admiradoras. Mira como te ve Ginny y Nymphadora- Ambas chicas no le quitaban los ojos de encima a Remus y suspiraban por cada cosa que hacia él.
-Jajaja ya veo- dijo el sin darle mucha importancia- ¿Y tu no eres mi admiradora?-
-Quizás… Ahora querido Don Juan, voy a hablar con Molly- dije besando sus labios levemente, para luego ir a donde estaban Molly y Arthur.
P.O.V SEVERUS
Otro año nuevo solo, bueno con la presencia del molesto de Albus y los mocosos que se quedaban en el castillo… pero para mí era como estar solo.
Estas cortas vacaciones de navidad las trate de ocupar en hacer pociones, leer libros o cualquier cosa que despejara mi mente de pensamientos impropios hacia la insoportable, sabelotodo, de Jennifer Riddle.
Yo no era de esos hombres que tenían esa clase de pensamientos, pero esa chica, corrección esa mujer (porque ya no éramos niños) causaba un gran efecto en mi, no el sentido amoroso o sentimental ya que ahí aun reinaba el nombre de Lily Evans (Si Evans, porque para mi nunca fue Potter) Jennifer Riddle la hija del monstruo (como yo solía decirle cuando hablaba con Albus, solo para molestarlo) esta mujer se apoderaba de todo mi lado pasional, cada vez que la veía me provocaba besarla y hacerla mía… Era un verdadero desperdicio que la tuviera el lobo de Lupin… Aunque esto no era de mayor importancia para mí.
Si, lo admitía, aunque la deseara, me encantaba molestarla, era un placer inigualable, cuando la molestaba a ella, sentía que me vengaba de James Potter y de Sirius Black. Me gustaba molestarla e incomodarla, por eso esperaba que ella llegara de las vacaciones de Navidad, para así ver cual seria el "regalito" que me daría.
-Feliz año Lily- murmure levantando un vaso de whiskey en honor a Lily Evans, para luego tomarlo todo de un trago…
Fin de las vacaciones:
Era de noche, ya todos los estudiantes habían llegado al castillo, y el aire de tranquilidad que se respiraba solo hace unas horas se había acabado.
Me di una ducha, me coloque algo distinto para vestir, este día no quería cargar mis pesadas túnicas, me vestí con unos pantalones y una chaqueta negra, una camisa del mismo color y mi capa, algo que no variaba en mis atuendos era el color.
Empecé a caminar hacia la torre de astronomía, siempre me había gustado ir ahí, cuando iba por uno de los pasillos solitarios vi que había una persona de espaldas a mi, mire hacia ambos lados a ver si no venia alguien y camine de forma sigilosa hasta quedar justo detrás de la chica, la tome por la cintura con un brazo mientras que con el pie empujaba la puerta de un salón abandonado y con la otra mano libre le tapaba la boca, cuando entramos al salón, cerré la puerta con el pie, y solté a mi "victima"
-¿Estás demente o qué?- pregunto Jennifer con la cara roja y jadeando.
-Después de tantos Cruciatus de parte de tu padre, tendrían que provocar algún trastorno en mi ¿no?- dije reclinándome en la pared con los brazos cruzados mientras la veía de forma superior.
-¿Qué quieres Snape?- pregunto mas calmada, pero aun molesta.
-Mi regalo- dije de forma sutil.
-¿Qué regalo?- pregunto confundida.
-Mi regalo de navidad y de cumpleaños-
-Cierto que hoy cumples años- dijo dibujando una pequeña sonrisa en su rostro.
-Entonces… ¿que me darás?- dije acercándome a ella hasta sentir que la incomoda.
-Un beso… ese será mi regalo- vi como se ponía levemente de puntillas y daba un beso en mi mejilla.
Cerré los ojos ante el contacto de sus suaves labios en mi áspera mejilla, por culpa de la barba recién afeitada.
-Pensé que me ibas a dar algo mas… intimo- dije abriendo los ojos cuando ella separo sus labios de mi cara.
-¿Disculpa?-
-Pensé que me ibas a dar algo como esto…- dije tomándola de forma brusca por las caderas y pegándola por completo a mi cuerpo, para luego besar sus labios de forma feroz.
Sentí como ella no me correspondía al beso, y mordí levemente su labio superior, haciéndola soltar un pequeño gemido seguido de sus labios jugando con los míos.
Seguimos besándonos y separándonos por breves segundos, para luego besarnos de forma mas carnal, hasta que el sonido de la puerta cerrarse fuertemente nos sobresalto.
Vi como ella me vio con ojos asustados, y luego salió corriendo del salón para ver quien fue el que nos había descubierto.