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En busca de la felicidad — capítulo 3

Ya había pasado 11 años desde la muerte de James y Lily, y la misteriosa desaparición de mi padre Lord Voldemort, muchos creen que murió, pero la Orden del Fénix y yo no creemos eso. Además de que yo siento que mi padre esta vivo aun, débil, pero con vida… Mi primo Sirius Black, había sido arrestado por la supuesta conspiración con los mortifagos al decirles el escondite de James y Lily. Remus y todo el mundo mágico lo creían culpable, porque no había pruebas que mostraran el contrario, además de que había matado a otro de nuestros amigos Peter Pettigrew.

-¿A dónde vas?- me pregunta Remus desde la cama, mientras tienes sus brazos por detrás de la cabeza y me ve mientras me quito la toalla ya que me acababa de bañar, y me estaba empezando a vestir.

-Recuerda que Albus quería reunirse conmigo hoy- le digo mientras cierro el broche de mi brasier, y me acerco a él y le doy un beso en los labios.

-Cierto… No te olvides que tengo una sorpresa para ti hoy-

-Llegare temprano te lo prometo- digo cuando me termino de vestir- Te deje el desayuno en la cocina- le grito desde las escaleras.

-Gracias- escucho antes de desaparecer por la chimenea con destino a Hogwarts.

En menos de un minuto aparezco en la chimenea del despacho de Dumblendore, escucho los divertidos sonidos que hacen los extraños objetos que adornan todo el despacho. Salgo de la chimenea y me limpio la ropa que traía puesta, ya que se había llenado de cenizas de la chimenea.

-Querida Jenny- me dice Albus apenas me ve, se acerca y me abraza.

-Hola Albus- digo correspondiendo el abrazo, cuando nos separamos el me invita a tomar asiento mientras hace aparecer una taza de humeante té.-No alarguemos mas el asunto Albus, ¿que me querías pedir?- le pregunto impaciente despues de minutos de silencio.

-Eres igual a tu madre cuando era joven, impaciente- dice viéndome por encima de sus gafas de media luna- Tengo una misión para ti…-

-Ahora si me parece interesante la conversación- digo tomando un sorbo del delicioso té de hierbas con miel.

Albus ríe ligeramente y me empieza a contar sobre la misión.

-A comienzos del próximo año, mi querido amigo Nicolás Flamel me ha pedido que sea yo el guardián de la piedra filosofal, y he decidido esconderla aquí en Hogwarts, en un sitio que nadie nunca iría**… Hagrid y Severus me han ayudado a ponerle protección a la piedra, el que quiera conseguir la piedra tendrá que pasar cuatro pruebas, muy dificiles- dice Albus.**

-¿Y se puede saber cuales son?- pregunto interrumpiéndolo.

-Claro que si, después de todo tu ayudaras a protegerla-

Yo asiento levemente con la cabeza, mientras asimilo toda la información.

-Pero creo que es mejor verlo que contártelo, después le diré a Severus que te lleve a donde esta la piedra, y si tienes  alguna idea para mejorar la proteccion me dices.- dice tranquilo.

-Osea que mi misión será cuidar la piedra- digo un poco desconfiada, ya que Albus nunca me manda misiones tan fáciles

-No…  Tú y yo conocemos perfectamente a Tom… Yo tampoco creo que el haya muerto, debe estar escondido en algún lugar, sin nada de fuerza, ya que si hubiera tenido fuerzas ya hubiera atacado-

-Tienes razón… debe estar buscando la forma de sobrevivir- digo pensando como.

-El punto es que Tom es inteligente y astuto siempre lo ha sido… Tom debe saber que Harry entra este año a Hogwarts, y también debe saber que yo escondo la piedra…-

-¿Cómo podría saber tanta información?-

-Recuerda que Tom siempre ha tenido sus técnicas para sacar información… No estoy completamente seguro, pero te puedo asegurar que lo sabe- dice mientras me ve a los ojos.

-¿Qué tiene que ver Harry en todo esto?-

-Si Tom, llega a entrar en el castillo querrá deshacerse de Harry y tomar la piedra para como dicen los muggles "matar dos pájaros de un tiro"-

-Sabia que mi misión no seria tan fácil- digo sonriendo de medio lado

-Aun no he acabado… No solo quiero que cuides a Harry y a la piedra, quiero que te conviertas en su amiga, en su confidente… No creo que sea tan difícil, según lo que me ha dicho Hagrid se parece mucho a James, solo que tiene los ojos de Lily-

-¿Como quieres que me haga su amiga?-

Veo como Albus se pone de pie y empieza a buscar en sus cajones, hasta que encuentra una pequeña cadena que tiene de dije la insignia de Hogwarts.

-He hechizado este collar- dice mientras me lo entrega- Para quien lo use pueda… rejuvenecerse, por decirlo de algún modo… Cuando te coloques este collar, dirás un pequeño conjuro y volverás a tener 11 años… Para poder romper el hechizo tendrás que decir otro pequeño conjuro que te diré luego, y así volverás a tener la edad que tienes ahora-

-Es interesante, supongo que después de un tiempo cuando me vuelva a colocar el collar, ante los ojos de los demás verán como si aun me estuviera desarrollando ¿no?- le pregunto

-Si, cuando tengas puesto el collar las personas te verán crecer como cualquier niño normal-

-Esta bien… Y yo que pensaba que ya había superado el hecho de ver clases- digo con un poco de fastidio

-Jajaja no creo que sea un problema para ti, será una especie de repaso… Además eres una de las mejores alumnas que tuvo Hogwarts-

-Si tienes razón- digo inflando un poco el pecho con orgullo.- ¿Quiénes sabrán sobre este plan?-

-Todos los de la Orden, pero los que mas importan, son Hagrid, Molly, Arthur, Severus, Minerva, y Remus-

-¿Cómo le diré a Remus que no estaré con el? ¿Y mi trabajo?- digo con pesar.

-Ay Riddle… Me conmueves tanto- dice una voz fría- Pobre de tu perro sarnoso, te extrañara- dice con fingida lastima- ¿Y se puede saber quien es el pobre de tu jefe? Tener que soportarte todos los días deber ser fastidioso-

-Snape- murmuro con fastidio, e ignoro mi corazón que empieza a latir con fuerza- Si…  mí querido perro, como le dices tú, me extrañara mucho, es un sentimiento mutuo ya que yo tambien lo extrañare… Y mi jefe, tiene suerte de tenerme en su equipo de trabajo, ya que varios hospitales, como San Mungo, San Peter y otros hospitales de gran prestigio, se pelean por tenerme como investigadora en ellos-

-No seas tan engreída- me dice molesto.

-Y tú no seas tan molesto… Murciélago- le digo de forma inmadura.

-Inmadura...- me dice el.

-Mira quien habla… Amargado-

-Insufrible sabelotodo-

-Dejen de pelear… Yo que pensaba que ustedes eran amigos-

-Tu  lo dijiste Albus éramos…-

-Como sea, Severus tu ya sabes el plan-

-Como no saberlo si es mi peor pesadilla tenerla a ella en el castillo-

-No creas que para mi es un placer-

-Jennifer- de dijo Albus regañándome- Severus muéstrale a Jenny, donde se escondera tu sabes que- dijo viéndolo por encima de sus gafas.

-Oh Albus una ultima pregunta… ¿Tengo que cambiarme de nombre?- digo interrumpiendo a Snape que iba a responderle a Albus.

-Si querida Jenny, Me he tomado la libertad de elegir tu nombre-

-Ash- digo con fastidio- ¿cual es?-

-Katherine Peverell-

-¿Por qué ese nombre?-

-Tu segundo nombre es Katherine, y el apellido porque tú eres descendiente de Cadmus Peverell-

-Por desgracia soy descendiente de todos ellos- dije con fastidio, ya que yo venia de un linaje de puros sangre puras, donde nunca se había "ensuciado" al juntarse con muggles.- Bueno Albus nos vemos- digo siguiendo a Snape que estaba esperándome para enseñarme donde se encontraba la piedra filosofal…