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Historia 9756 — capítulo 11

Los giros de la Vida

Al día siguiente la noticia había corrido por todo Hogwarts, ya que por desgracia Bertha Jorkins se había enterado, era la soplona del colegio estudiante de Huffelpuff sexto año. Así que Snape no tuvo otra opción más que enviarle un hechizo cambiando su cabello a un tono verde, Albus le reprendió por eso, pero no pasó de males a peores.

Para orgullo de Severus en la clase de DAO había quedado entre de los de alto nivel. Pero esto no hizo que fuera temido o más aceptado entre sus compañeros, Rabastan ya empezaba a hacer estragos molestándole cada vez que podía, ahora no sólo tenía que defenderse de los Gryffindors si no también de los de su propia casa, suerte para Severus que Lucius le apoyaba, pero ¿hasta cuando? Lucius tenía razón fuera él del juego, Rabastan tomaría el control. Si no fuera por Lucius y sus amigos, y Samantha estaría completamente sólo, ya toda su casa le había hecho la ley del hielo, y de las otras casas ni hablar, sólo hacía equipo con una chica llamada Florence Batcock de Huffelpuff en Aritmancia, ya que nadie más quería estar a su lado, sin embargo esta chica se arriesgaba entablando conversación de vez en cuando.

Un día en fin de semana Severus iba pasando por los pasillos cerca del Gran salón para ir a su sala común, pero de pronto una conversación más adelante hizo que se parara de golpe.

-¡¡Eres un poco hombre!!-gritaba una chica cerca, trató de reconocer la voz pero no pudo ya que le temblaba como si estuviera llorando, unas risas se oyeron

-¡Vamos nena lo siento! No quería que nadie se enterara pero ni hablar así fue-nuevas risas se oían, y después un grito de dolor, Severus decidió no acercarse al parecer la voz era de Lucius peleando de nuevo con alguna compañera.

-¿Samantha?-la chica topó con Snape sin notarlo le rebasó, tenía su rostro rojo, seguro del coraje, sin embargo nunca antes la había visto así, estaba llorando desconsolada, Severus titubeante optó por seguirla, hasta después de un rato de correr logró alcanzarla.

-¿DÉJAME ACASO QUIERES OTRO GOLPE EN EL ENTRE PIERNA?-gritó la chica cuando Severus le había tomado por el brazo.

-Tranquila soy yo

-Oh! Lo-lo lamento Severus-la chica inmediatamente se limpió el rostro-no te vi

-¿qué te pasó?

-¿No lo sabes?-dijo con ironía-pensé que serías el primero en saberlo como te llevas taaan bien con tu amigo Lucius-dijo casi escupiendo el nombre

-En serio no se que pasa-dijo sinceramente Snape, Samantha le miraba como tratando de confirmar su respuesta esta bajó la vista y empezó a llorar de nuevo tapándose con las manos su rostro, Snape le abrazó para darle consuelo.

-Lucius es un maldito, como lo boté sin haberle dado lo que quería de mí, ha empezado a decir que él y yo…-la chica apretó con fuerza a Severus tratando de desquitarse, el chico no dijo nada pero esa manera de expresarse le estaba lastimando-dice que caí rendida a sus pies fácilmente, que el fue el primero en mi vida-Severus sentía como si una boa constrictor le hubiera atrapado

-Sam-dijo con dificultad-me estas asfixiando, la chica inmediatamente le soltó apenada

-Lo siento

-no hay cuidado-dijo con voz ahogada-no hagas caso a las habladurías de Lucius, bien sabes que no es cierto-le tomó una mano en señal de apoyo-no creo que nadie lo tome serio-Samantha hizo una risa irónica empuñando sus manos

-¿eso crees?¿en serio?-Severus no lo creía realmente pero aún así afirmó con la cabeza como tratando de dar apoyo la chica le miró secamente y le dijo-que ingenuo eres, ¿sabes cómo me enteré?-Severus negó con la cabeza- días después que entramos, algunos chicos me hacían más plática y unos trataban de propasarse-dijo la chica con rencor-no sabía que pasaba de pronto parecía como si estuviera muy solicitada, y entonces hace unas horas un chico de Ravenclaw me empezó a hacer plática en el camino cuando iba a ver a Lily, lo noté raro y sospechoso ya que miraba a todas partes como esperando que no hubiera nadie, al asegurarse que estábamos sólos que me arrincona en contra de una pared, tan bruscamente que me pegó en la cabeza el muy idiota-dijo sobándose la cabeza-y que me empieza a besar como loco intentando poner sus sucias manos donde no debía-Severus abrió sus ojos como dos platones no daba crédito a sus oídos-finalmente me libré de él con un puñetazo en la cara, le exigí que me dijera que que le pasaba y que este me contesta enojado, ¿Qué por que me hacía la santita?, si bien que me gustan esas cosas, yo me quede sin habla y le pregunté que de hablaba y ahí fue donde saco al aire las habladurías de Lucius-sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas-ya todo mundo lo sabe Severus, todo mundo lo sabía menos yo-Severus le miró triste y enojado a la vez

-Voy a hablar con Lucius y me va a escuchar-gruñó Severus dándose vuelta pero la chica se lo impidió

-No…no quiero más problemas, deja las cosas tal como están

-pero no es justo lo que te hizo-vociferó Snape

-no no es justo-miró a Snape seriamente-pero es mi problema y seré yo quien lo resuelva, yo no quiero que te metas más en problemas por mi culpa, con los que tienes ya bastan y sobran-Severus le miró enfadado ¿qué acaso le estaba diciendo que era incompetente?

-Bien, entonces resuélvelo tu sola, total yo soy un idiota que no puede resolver sus propios problemas ¿no?-dijo cortante girándose para regresar por donde había venido

-Severus, espera no digas tonterías!-gritó la chica en vano ya que Severus no quiso oírle alejándose lo más prontamente de ella.

Durante casi un mes Severus no le dirigió la palabra a Samantha ni a Lucius…de hecho a nadie, prácticamente estaba sólo a excepción de sus pláticas a solas con la Chica Batcock la cual cada día ganaba interés por parte de Snape.

En ese tiempo miraba con enfado a los Gyffindors los cuales ganaban popularidad en el colegio, tan sólo por ser estúpidos, según Severus, ya que gracias a ellos siempre perdían puntos de su casa, y aunque eso dejaba por delante a Slytherin, siempre eran aplaudidos por todos hasta por los profesores, simplemente le eran odiosos. Y para peores, notó que Samantha se empezaba a llevar mejor con los Gryffindors haciendo que por ellos tuvieran peleas más seguidas, ella sólo argumentaba que sólo hablaba bien con Remus ya que él, Lily y ella hacían un grupo de estudio, aunque también hablaba de vez en cuando con Sirius.

Las vacaciones de Navidad llegaron y pasaron en un abrir y cerrar de ojos, era principios de Febrero y la mayor parte de los chicos se notaban muy melosos con sus parejas, el día 14 estaba a la vuelta de la esquina.

-Pareciera que cada día estrenan novia-pensó Snape al ver a James coqueteando con una chica de su casa, pudo notar como Lily, que se hallaba cerca del lago giraba a cada rato su cabeza hacia donde se encontraba James, ciertamente no se veía muy contenta.

-Hola Severus-saludó una chica de cabello negro y largo, su piel era blanca y sus ojos color marrón-puedo sentarme aquí?-preguntó la joven con distinción en la voz

-Si crees poder-Respondió Severus con una media sonrisa en el rostro, la chica sonrió y se sentó a su lado-¿qué ves?

-nada sólo a Potter intentando hacer otra conquista-dijo Snape con indiferencia

-James es un chico muy popular ¿no crees?

-si tu lo dices-respondió Snape de manera apática

-a mi en lo personal no me gusta mucho-dijo la chica como tratando de dar a entender algo-a mi me gustan más de otro tipo

-¿habrá sido una indirecta?-se preguntó Snape poniéndose nervioso-¿y como de que tipo te gustan?-preguntó Snape de manera casual.

-pues…a mi me gustan morenos, inteligentes, soberbios pero a la vez amistosos…-empezó a enlistar la chica mordiéndose el labio inferior, mirando a Snape de reojo pero significativamente, Snape iba a decir algo pero unas amigas de Florence le llamaron

-Florence!! Ven!! Vamos a jugar con la pelota muggle -la chica asintió despidiéndose de Snape rozando su mano con la pierna del chico

-nos vemos luego-le dijo con una sonrisa coqueta, Severus quedó anonadado al ver a la joven retirarse con un delicado contoneo, miraba curioso el juego que tenían en el campo, pudo saber lo que jugaban ya que una de las chicas gritó que jugaban Football, Florence según parecía era la guardiana ya que paraba los balonazos que le llegaban, de repente otra voz le sacó de sus pensamientos.

-Hola Severus- sin quitar la vista de Florence este correspondió el saludo sin dar importancia de quien fuera

-aaa Hola

-Severus…quiero hablar contigo-dijo Samantha de manera tímida

-aja?-dijo Snape aparentado estar poniendo atención

-Bueno, verás…ya sé que hemos tenido discusiones y demás…sin embargo, creo que…-Severus escuchó un ruido al parecer había sacado una carta-…tu…a pesar de todo…no se como decirlo…creo que yo…-la chica se había puesto muy nerviosa pero Snape no lo notó estaba viendo como Florence paraba de nuevo la pelota y era ovacionada por el público

-es muy hermosa-dijo Snape

-¿perdón?-preguntó Samantha confundida

-mírala, como juega, la manera en que se mueve, sus ojos, su cabello, tan sólo su presencia es gratificante-habló Snape casi soñante

-¿qui-quién?-logró preguntar la chica con voz temblorosa

-ella Florence Batckock es mi equipo en Aritmancia, ¿sabes?-respondió Snape girando hacia Samantha-¿sobre qué querías hablarme?-preguntó el chico poniendo atención a Samantha, ella de pronto quedó boquiabierta pero pronto respondió

-no nada…precisamente era eso sobre Florence…-dijo la chica guardando compostura-si claro a leguas se nota que te gusta, sólo un idiota no lo habría notado-dijo arrugando un sobre rojo

-¿y eso es tuyo?-preguntó Snape con cara divertida

-s-si es mío-logró articular la jóven-me lo dio un anónimo-dijo de manera nerviosa escondiendo el sobre en su túnica

-¿y que dice? Enséñamelo!-exigió Snape a manera de juego, la chica puso cara seria

-Claro que no!-gruñó la joven-es algo…íntimo

-si claro-le miró de reojo con cara pícara

-y…entonces…¿le vas a pedir a Florences que sean…novios?-preguntó Samantha tratando de hacerse la curiosa

-Tal ves…-respondió Snape con una sonrisa, Samantha miró al suelo con desconsuelo

-sería bueno y lindo de tu parte si la invitaras a Hogsmeade ahora el 14 de Febrero-sugirió la chica sin quitar la mirada del suelo

-¿crees que acepte?-preguntó Snape sin notar el estado de su amiga

-Si fuera ella aceptaría gustosa-dijo la chica tratando de que sonara a manera de broma, Snape rió levantándose con ánimo

-si claro sobre todo tú-rió Snape y Samantha le correspondió forzadamente la sonrisa-bien de todos modos gracias por la idea, la invitaré en cuanto termine de jugar y Sam-hizo una pausa brindándole la mano para que se levantara, esta se la dio con titubeo-gracias por ser una buena amiga- la chica dio un suspiro y le sonrió con una mirada apagada, cosa que Severus pasó por alto.

-Fin de Flash Back-

-Cuando uno esta enamorado se ciega totalmente-pensó el Profesor de pociones cuando se dirigía a su alcoba, aún sin sueño se sirvió una copa de vino sentándose frente a la chimenea, aún pensando, su mirada pasó del fuego a un rincón de la pared este se levantó tocando en clave algunas piedras de aquella pared, de pronto estas empezaron a moverse dejando a relucir una caja negra con unas marcas extrañas, la llevó consigo sentándose de nuevo en su sofá frente al fuego sacando una foto en la que él se encontraba de jóven con Florence, ambos sonreían a la cámara saludando gustosamente, de pronto sacó otra en la que se hayaba la de su elfa tapándose penosamente con un trapito, al parecer la foto se la habían tomado a escondidas, Severus sonrió moviendo la cabeza.

-Vaya que hay varios giros en la vida cuando uno menos se lo espera-se dijo mientras acariciaba las fotografías.

-Flash Back-

Severus y Florence se habían hecho novios desde el 14 de Febrero para sorpresa de la mayoría, ya que ambos eran casi todo lo contrario, Severus era duro de tratar, muy inteligente y poco deportivo, aparte de poco agraciado, en cambio, Florence era muy bella pero poco inteligente, sin embargo era muy buena en los deportes y también era muy sociable, algunos comentaban que podrían ser la pareja perfecta al ser polos opuestos, así como una vez le dijo Samantha que polos opuestos se atraen como el yin y el yan luz y día complementándose en uno mismo. Durante su relación su amiga se alejó un poco de él, por su parte no sabía porque, pero pensaba que era por culpa de los Gryffindors, y creyó que sus teorías se verían confirmadas al ver que Samantha se había hecho novia de Sirius Black, esto molestó mucho a Snape dejándose casi de hablar con la chica.

Florence y Snape pasaron unos meses muy felices, de vez en cuando se encontraban detrás de los invernaderos para mayor privacidad de ambos, y aún lo fue más en una noche a finales del mes de junio.

-¿Segura quieres hacer esto?-preguntó Snape con nerviosismo, la chica le sonrió de manera seductora tomando las manos de Snape entre las suyas para tranquilizarlo

-Muy segura-le dijo posando las manos de Snape en su pecho, Snape podía sentir como el corazón de la chica latía con rapidez, ambos se miraron por un largo rato besándose después con pasión, poco a poco ambos fueron bajando acostándose en el pasto, hundiéndose entre besos y caricias, pactando su amor para siempre.

Después de ese día llegó la salida de fin de año, Severu y Florence llevaban una relación que cualquiera hubiera pensado sería indestructible.

-Mi señor Snape!!-chilló la elfa emocionada, Snape con muy buen humor abrazó a la elfa mientras esta lloraba en su hombro-Misty lo extrañó demasiado

-Yo también Misty

-aaaaa que escena tan enternecedora-exclamó el abuelo de Snape el cual estaba aplaudiendo desde las escaleras con una sonrisa burlona-Snape se separó de la elfa cuidadosamente irguiéndose como un soldado siseando

-Hola abuelo…veo que no has cambiado-el hombre hizo una media sonrisa, bajando hasta llegar junto con el chico

-¿y ahora que?¿ vas a lanzar una jarra en contra de la pared?-Severus no dijo nada, cuando hizo eso estaba despechado por el rompimiento con Lily.

-no tengo motivos para hacerlo-dijo el chico de manera solemne

-me alegro-dijo alborotándole el cabello con su mano, Snape respiraba un poco agitado algo malo veía venir de todo esto, así como siempre solía ser las bienvenidas de su abuelo

-Señor Blade-dijo la elfa con voz chillona-el señor Avery le espera en la sala mi señor-Snape dio un respiro aliviado, si alguien había ahí significaba que su bienvenida vendría después

-Perfecto-dijo el tipo con mala cara-suban y no bajen hasta que se les indique ¿entendido? Que los demás elfos suban tus pertenencias-ordenó el hombre con voz firme, a lo que inmediatamente Snape y la elfa obedecieron.

Al llegar al cuarto de Snape este intrigado interrogó a la elfa

-¿Quién es Avery?-la elfa agachó las orejas mientras dejaba pasar unos elfos que fueron dejando el equipaje

-Es un nuevo amigo de su abuelo-dijo quedamente-de hecho mi señor últimamente el señor Blade a hecho varios amigos…muy extraños-declaró la elfa con miedo en la mirada

-¿de dónde los conoce o quiénes son?

-Misty no lo sabe mi señor, el señor Blade nunca permite a la insignificante Misty que escuche sus pláticas-Severus quedó pensante unos minutos, al final concluyó que serían amigos de su trabajo.

Conforme pasaron las semanas más juntas extrañas habían en la mansión de Snape, gente que en su vida había visto llegaba vestida de negro. Había veces que por diversión mataban a algún elfo de la mansión y eso ciertamente ya se estaba tornando peligroso para su amiga. Pero el tiempo se agotaba para idear un plan si había algo que hacer tenía que ser ya.

-Misty debes irte de la mansión-suplicaba Severus a la elfa que remendaba un mantel-por favor por tu bien

-Misty no puede irse mi señor-dijo tristemente la elfa-Misty debe quedarse aquí, es su deber-Severus a veces se exasperaba de la necedad de la elfa, ¿tan difícil era despedir a un elfo?, una idea llegó a la mente de Severus, no podría fallar-Misty acompáñame-le ordenó Snape a la elfa que le miraba de manera curiosa, le acompañó hasta su alcoba y Snape empezaba a hablar sólo-soy un idiota ¿cómo no se me ocurrió antes?

-¿de que habla mi señor?-preguntó la elfa temerosa de lo que su chiquitín planeaba

-tu trabajarás en Hogwarts-indicó Snape y la elfa puso cara de sorpresa y espanto

-¿QUÉ??!!-chilló la elfa resonando en toda la casa y Snape tuvo que taparle la boca

-No hagas escándalo él nos podría oir-dijo Snape de manera confidencial

-pe-pe-pe ro mi señor, Misty no puede, Misty debe trabajar para sólo una familia durante toda su vida

-Así es pero hay dos maneras que un elfo deja de servir a una familia-dijo Snape de manera mordaz a lo que la elfa sacó los ojos muy asustada-uno es como algunos elfos han salido últimamente-anunció mientras sacaba una prenda de su ropero-y otra es con esto-le dijo sacando una capa, la elfa empezó a llorar desconsolada tapándose la cara

-Mi señor ya no quiere que Misty le sirva, le he fallado a los señores Snape-empezó a decir azotando su cabeza contra el suelo así que Snape tuvo que intervenir dejando la capa en su lugar

-Tranquila!-ordenó Snape-mira te despido ahora pero después me volverás a servir te lo juro-Misty fue alzando su carita con un gran chichón en la frente

-¿seguro?-dijo sollozante

-Seguro, hablaré con Dumbeldore para que te contrate y en cuanto cumpla mi mayoría de edad le pedirás tu renuncia, no creo que se oponga, y entonces volverás conmigo y nos mudaremos y así no volverás a sufrir más maltratos por parte de mi abuelo

-Sólo Misty y mi señor?-preguntó la elfita con un brillo en la mirada, severus sonrió

-sólo tu, yo y si el destino lo permite Florence-ambos se miraron un rato girando después al mismo tiempo su cara en dirección de la capa, Severus de menera determinada fue por la prenda y cuando la iba a tomar fue azotado en contra de la pared, quedando adolorido

-¿Así que pensabas despedir a la servidumbre sin mi consentimiento?-preguntó el Hombre de manera peligrosa-eres un imbécil, -rápidamente camino hacia el chico jalándole de los cabellos fuera de la habitación, este se quejaba luchando inútilmente en zafarse de las manos de su abuelo las cuales parecían grandes tenazas, la elfa iba tras ellos corriendo y chillando como desesperada, después lo soltó cerca de las escaleras dándole una patada en el estómago-Nadie pero nadie oiste!! Nadie!! Está arriba de mis órdenes!!-le gritaba el Hombre sádicamente golpeándolo sin parar, la elfa veía horrorizada la situación pensando que lo iba a matar, de pronto el tipo le hizo un expelliramus aventándolo hacia las escaleras rodando hasta el descanso, cualquiera que hubiera visto esta escena hubiera pensado que lo que rodaba era un muñeco de trapo, a Snape su cuerpo casi no le respondía, su abuelo bajó hasta el descanso e iba a mandarle otra maldición cuando un destello apareció detrás de él cayendo encima de Severus, lo ultimo que Snape pudo ver fue a su abuelo pararse de manera peligrosa subiendo las escaleras hacia la elfita que tenía una mano extendida que apuntaba temblorosa al hombre después de eso quedó inconsciente escuchando por último un grito lastimero.