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Historia 9756 — capítulo 2
1.-Un mal momento para rondar en los pasillos
Iba caminando por el pasillo ya para llegar a su despacho y tropezó con algo que no pudo esquivar….ya que de hecho no lo pudo ver ya que su mente estaba en otro lado, cayó al suelo ¡croac! Y sintió que algo cayó dentro del bolsillo de su túnica, se dio cuenta que no era el único que se encontraba en el suelo había alguien que el particularmente conocía muy bien se levantó lo más rápido que pudo del suelo, y en forma de regaño nombró a sus acompañantes
-¡¡¡Potter!!!¡¡¡Weasley!!!... ¡qué demonios hacen aquí!..primer día y ya han roto las reglas, que acaso me están vigilando?!Buscan acaso más problemas!? Contesten!!!!
Ron con cara de susto estaba encima de Harry por la caída, ambos se irguieron rápidamente y Ron en voz baja le reclama a Harry
-Te dije que era mala idea
-¿¡Y bien?! Estoy esperando que me contesten…-dijo impaciente Snape
Harry fue el que empezó a tratar de dar explicaciones ya que Ron estaba siendo atacado con la mirada penetrante de Snape haciendo que este se pusiera muy nervioso
-Ehm….disculpe Profesor..este…lo que pasa es que….Ron….bueno yo….es decir…Neville..
-Ya!!!! Potter habla claramente me estas haciendo perder mi poca paciencia que me queda, yo sólo quiero saber por que demonios están fuera de su sala!!!!....y que demonios tiene que ver Longbotttom en esto?!-le dijo casi gritándole y ambos chicos palidecieron del susto, entonces Harry trato de calrmarse para dar su explicación
-Ejem…si profesor disculpe…quería decir que estabamos ya en camino para la sala, cuando a Neville se le volvió escapar Trevor y bueno, nosotros ..bueno yo le dije que le ayudaría a buscarlo….y bueno convencí a Ron para que me ayudara a buscarlo…
-Aja y la señorita Granger o la profesora Mc Gonagall supongo que les dio permiso para ir a buscarlo no?...o por lo menos deben estar alguna de ellas cerca de aquí supongo-les dijo con una risa irónica-...por que ya han de saber que no pueden estar rondando por los pasillos en las noches sin la supervisión de un maestro o un prefecto.-dijo esto con una voz triunfante ya que por la forma en la que ellos dos se miraban sólo significaba una cosa, que ellos rondaban por los pasillos sin la compañía de las que ya había mencionado y mucho menos con permiso de alguien, lo que le hacía sentirse un tanto feliz, ya que tendría que bajarle puntos a su casa y aparte castigarlos…A lo que ambos chicos respondieron al mismo tiempo en forma nerviosa
-N..no Señor…..
-Oh! Vaya sorpresa-les contestó con una sonrisa socarrona-bueno con todo el dolor de mi corazón-les dijo sin cambiar su tono de voz-tendré que bajarles 50 puntos-ambos chicos hicieron un pequeño gruñido de disgusto-a cada uno…
-¡¡¡¿Qué?!!!-dijeron ambos chicos al unísono-eso es injusto- replicó Harry
-¿Injusto señor Potter?...no acaso es más injusto el que usted no quiera acatar ni una de las reglas que se le imponen sólo para mantenerlo a usted, a sus amigos y a la escuela fuera de peligro??!!....porque siempre se tiene que hacer el valiente Potter? usted y sus amiguitos no pueden ni una sóla vez en su vida seguir una regla?, si no quieren tener más problemas de este tipo simple y sencillamente sigan las reglas y no busque siempre la manera de llamar la atención de todos!!!-lucía con una cara irritable, todo esto sobre las reglas le sacaba de quicio.
-Profesor, sólo queríamos ayudar a nuestro amigo Neville a encontrar a Trevor,!! Yo nunca lo hice con la intención de llamar la atención de nadie!!!-replicó Harry un tanto exasperado por todo lo que el profesor le dijo
-MMM ya veo….y a propósito ¿dónde está Neville?
-Este él…-esta vez respondió Ron-se encuentra en la Sala común
-Ja qué bien…es más listo de lo que pensaba…escapó muy bien de la situación el chico no creen?...prefiere que ustedes corran el riesgo de ser castigados mientras él está cómodo en la sala así el se libera de cualquier castigo y si yo no los hubiera encontrado él hubiera obtenido a su sapo fácilmente…si tienes razón eso debe ser un amigo…
-Disculpe profesor, pero está mal interpretando las cosas, nosotros nos ofrecimos en ir a buscar a Trevor, Neville es un poco despistado y fácilmente se hubiera perdido en el castillo y por eso nosotros le convencimos a que se quedara en la sala
-Oh! Y el muy obediente obedeció ya no sé si interpretarlo como sensatéz o cobardía, en fin por ahora Longbottom se libra del castigo, por el contrario de ustedes-Harry y Ron se miran esperando lo peor mientras el profesor los miraba como leyendo su mente para saber cual sería el mejor castigo para ellos dos con una sonrisa burlona al fin responde –bien lo tengo, ya que les encanta andar por los pasillos por la noche, a partir de mañana se encaminarán durante una semana hacia mi despacho para hacer la limpieza de este, sobre todo de los calderos, y claro se incluye favorablemente el caldero de Longbottom, después de sus constantes explosiones claro, y como ustedes siempre están dispuestos a ayudar a sus “amigos” no creo que les sea de mucha molestia este asunto…o sí? Acaso hay alguna objeción?
-No señor-responden al unísono se sentían frustrados por el asunto, ya que ni siquiera pudieron encontrar a Trevor,
-Bien retírense de mi vista, más les vale que vayan directo a su sala, sinceramente no tengo tiempo para estarlos llevando de la mano como bebés a su dichosa casa, pero en fin, no se confíen podría cambiar de opinión, así que largo!
Estaban a punto de retirarse cuando
-Ah! por cierto en mi grata caída encontré algo ciertamente repugnante-sacó algo de su bolsillo de su túnica y se escuchó un ¡croac!- tomen llévenselo de mi vista a este animal si fuera alumno le hubiera quitado el doble de puntos de lo que les quité a ustedes, por hacer tropezar a un profesor aunque bien lo pudiera haber premiado, ya que gracias a él les pude encontrar,… bueno.. y que esperan? Llévenselo si no quieren que lo haga formar parte de una de mis pociones!!!!
Harry tomó a Trevor e intentó darle las gracias pero el profesor le pasó de largo haciendo un frufru con su capa, y desapareció en los pasillos.
-Vaya por lo menos encontramos a Trevor-dijo ron ironicamente-…qué pasa Harry?
-Ehm?-Harry estaba confundido por el gesto del profesor ciertamente el no se hubiera imaginado que después de lo que pasó, el temible Profesor tuviera un gesto de amabilidad, en cierta forma, al devolver a Trevor, el Severus Snape que se figuraba jamás hubiera entregado al sapo y talvés hasta haría una poción, una sopa, algo que no fuera bueno con él, pero ese gesto nunca…Ron le despierta de sus pensamientos, y sólo le contesta-..no nada,…mejor vámonos antes de que tengamos más problemas
-Si tienes razón, y todavía nos falta lo peor..
-¿Qué el castigo?
-Ojalá fuera eso, cuando Hermione se entere que en nuestra primera noche hemos perdido 100 puntos, seguro nos da un sermón de 5 horas, si no es que no los da todo el día…
-Uy había olvidado a Her mejor apresurémonos, que hasta ella ahora es capáz de bajarnos otros 100 puntos por habernos escapado de ella.
Así ambos chicos se encaminaron hacia su sala a paso veloz, temiendo que por un tiempo serían despreciados por sus compañeros y amigos por su acto, sólo por un tiempo de hecho ya han pasado este tipo de situaciones, una más no les afectará.
Mientras el Profesor Snape, seguía su camino a su despacho con un nuevo pensamiento en mente
-Ese Potter …se parece tanto a su padre, que me exaspera, ….pero en cierta manera ambos tenemos algo en común,… estuvimos presente en el asesinato de nuestros padres.
El profesor Snape al fin llega a su despacho y ese pensamiento sigue revoloteando en su mente
-Ja que bien ahora ya hasta me comparo con Potter….bueno de hecho esa es la única similitud que nos podría unir, sólo qué él sólo tenía un año cuando eso pasó, casi incapaz de recordar…casi…si no hubiera sido por los dementores…tal vez estaría más en paz consigo mismo, aún así dudo mucho que tenga tan presente el recuerdo como yo aunque en ese tiempo sólo tenía 5 años, …esa experiencia jamás la pude olvidar y fue ahí precisamente en ese momento que empecé a detestar a los hombres lobo.
*Flash Back*
Eran vísperas de Navidad en un gran castillo que fuera se mostraba de lo más lúgubre pero que por dentro se notaba un ambiente familiar, un ambiente cálido todo estaba decorado en forma navideña en una sala se encontraba una pareja sentada frente al fuego en unos sillones que parecían tronos dorados forrados de satín rojo, un niño jugueteaba en la alfombra con sus juguetes infantiles ese niño no tendría más de 5 años,la felíz pareja miraban con ternura al pequeño Severus, la mujer tendría unos 25 años era de cabello negro lacio y largo que le llegaba hasta su espalda, sus ojos eran de un color negro intenso, iguales a los ojos del niño, su piel era blanca y de naríz un poco aguileña aún así esa mujer se mostraba muy guapa su nombre era Amalia Snape era una mujer pacífica, linda, y amigable con mucha madurez su mirada era muy expresiva y penetrante especialmente cuando mostraba enfado, pero generalmente su mirada era apacible llenos de dicha y de amor , el hombre tendría más o menos la misma edad que su mujer era de cabello negro estaba peinado de coleta ya que lo tenía algo largo, suelto le llegaba hasta los hombros, su piel era blanca y su naríz era un tanto ganchuda, igual que la de su pequeño hijo, sus ojos eran de un color café oscuro, el era un hombre callado y pacífico con la mayor parte de la gente era un antisocial y generalmente reservado, pero con un gran corazón por dentro , su nombre era Leonard Snape.
La pareja se tomaban disimuladamente de la mano mirándose afectuosamente, cuando llega una pequeña elfina de orejas grandes escuálida, pero a diferencia de los elfos que conocemos esta tenía ropa limpia, y una mirada dulce sus ojos eran grandes de color verde esmeralda unos pocos cabellos se asomaban de su casi calva cabeza, su nombre era Misty, tenía unas 4 tazas de chocolate que llevaba en una bandeja de plata y se las ofrece a sus señores
-Mis señores aquí están las tazas de chocolate que le pidieron a Misty,pero Misty aún no entiende porqué la cuarta taza, si el señor Blade no a llegado,…-dice la pequeña elfina con una voz pasible y chillona
-Gracias Misty eres muy amable-dice Amalia tomando su taza y dando un sorbo de ella-mmm como siempre te ha quedó perfecta, así como me gusta
-Gracias, Misty se lo agradece…pero Misty aún quiere saber a quien le debe entregar la cuarta taza, Misty tiene entendido que una es para el señor Leonard, otra para usted, y la útlitma para el pequeño Severus..
-Bueno Misty esto es una reunión familiar y tú eres parte de la familia por eso quiero que compartas con nosotros este bello momento tomando con nosotros una taza de chocolate, bueno…si así lo deseas, nadie te obliga nada eh? Que eso quede claro –dicho esto le guiña un ojo a lo que Misty empieza a llorar
-Ohhh!! Mis señores, siempre tan buenos con la insignificante de Misty, ….Misty les agradece demasiado por dejarla compartir este momento familiar con ustedes….
A todo esto el callado esposo sonríe y le contesta-supongo que eso fue un “sí me quedo” ¿no?
-Oh! Sí disculpe mi señor si Misty acepta a pasar un tiempo con ustedes, pero ¿porque son tan buenos con la pobre de Misty? Misty no ha hecho nada merecedor de este momento tan alagador.
-Vaya Misty nunca cambias siempre hay replicas por cualquier amabilidad que quiero tener contigo-le dice fingiendo estar molesta pero al ver que Misty mostraba gachas sus orejas cambia su cara a una tierna con una sonrisa en la cara-Misty sabes? Aunque a ciencia cierta fuiste al principio uno de mis regalos de bodas , te he llegado a apreciar más que eso, eres mi amiga, eres como una hermanita…
-Mi señora, Misty no sabe que decir, ¿y porque piensa eso de Misty si se puede saber?-al decir esto bajó la cabeza temiendo que por tanta pregunta que hacía le podrían correr del lugar a patadas.
-Bien Misty, dime después de mi Luna de Miel cuando Leonard tuvo que hacer un viaje urgente quién me acompaño en esos momentos de soledad
-Pues..Misty… mi señora
-Cuando me sentí mal con mareos y demás, ¿quién me acompaño a medimago?
-Misty, mi señora
-¿Quién estuvo presente cuando me dieron la noticia de que estaba embarazada?
-Misty, mi señora
-¿Quién me cuido celosamente durante los nueve meses que anduve cargando a mi pequeño?
-Misty,mi señora
-Cuando entré en labor ¿quién llamó al medimago para que me atendiera?
-Ejem querida de hecho se fuí yo-aclara Leonard
-Jeje si eso lo dije para ver si seguías en este planeta querido-su esposo sólo mueve la cabeza y le responde con una sonrisa-en que me quedé? O si y desde que nació mi pequeño Severus quién me ha ayudado a criarlo y cuidarlo.
-Puesss…el señor Leonard y Misty mi señora.
-Jeje bien, el señor Leonard también tuvo que particiar un poco-Leonard tomaba su taza de chocolate sin darle importancia al comentario por lo que Amalia continua-pero yo me refiero a que tu te encargas de cuidar a mi pequeño, siempre estas junto a él, y hasta pareces más su madre que yo-rapidamente la elfa iba a responder a eso pero Amanda le interrumpió-y eso lo agradezco, tengo muchos asuntos que resolver por mi trabajo en el Ministerio, y no siempre puedo estar con mi pequeñín, y el afecto que a veces le falta tanto de su padre-mira de reojo a su esposo que sigue tomando su taza en forma indiferente-y el mío lo termina recibiendo de ti, por lo menos se siente muy bien contigo, y eso me hace sentir bien también,-pasa su mano sobre la cabeza de la elfina en forma de agradecimiento, a lo que la elfina sólo responde llorando.
En ese momento un hombre da un portazo haciendo que todos pegaran un brinco
-Ohhh! Lo siento-lo dice en forma burlona-acaso he interrumpido algún momento conmovedor?
Ese hombre era Roland Blade padre de Amalia, al contrario de ella él era un hombre sin escrúpulos, arrogante y avaro, era canoso de bigote y barba de chivo, con ojos de color miel, casi amarillos lo que lo hacía ver un poco diabólico, tendría unos 45 años , era alto y fornido, llevaba puesto una gabardina larga y negra, y se notaba que llevaba unas botas negras relucientes, Amanda se levanta de su asiento y le recibe con los brazos abiertos
-Padre!, cuanto tiempo sin verte, no has cambiado nada
-Tú tampoco mi pequeña ….lástima que no has cambiado de marido-esto último lo dijo quedamente mirando a Leonard que también le contraatacaba con su mirada , ambos lo hacían con intenso odio, al ver que Amalia volteaba para ver a su esposo este desvía su vista hacia su hijo que sólo miraba con curiosidad a su abuelo, ya que nunca lo había visto, Leonard se da vuelta para sentarse en su sillón y sigue tomando su chocolate, y sólo se dedica a escuchar la conversación de su hija con su padre
-Por favor papá me prometiste que te ibas a comportar-le reprendió Amalia
-Lo siento querida, pero tu tuviste la culpa
-Ay papá no empieces-dice algo hastiada
-Debes saber que tengo la razón yo no recriminaría a tu marido….si fuera otro, tu sabes a lo que me refiero-para evitar peleas Leonard decide hacer caso omiso a todo lo que el viejo decía
-No no sé a lo que te refieres
-Claro que sí lo sabes, si hubieras aceptado casarte con el jóven Malfoy yo….
-Nada papá no me vengas a restregar eso en cara, además tu eras el interesado en que yo me casara con él no yo, además querías que me casara poco antes de que cumpliera los 17 años, y ciertamente yo era muy jóven para que me casara y el …pues es un poco mayor que yo me lleva unos 10 años… a parte tu bien sabes que ya desde hacía tiempo amaba a Leonard…-en esos momentos ella se mostraba impasible y atacaba a su padre con una mirada asesina al notar esto su padre sólo se aclaro la garganta y le dijo calmándola
-Bien, bien tu ganas siempre lo haces, hace años que no te veo y no quisiera que pasaran más por culpa de esta discusión, y bueno como te dije por la lechuza la otra noche, hija quiero disculparme por no haberte visto desde el día que te casaste, y por ello quisiera recompensarte…bueno más bien recompensarlos, quisiera que estas vacaciones se la pasaran en la cabaña del bosque encantado, lo recuerdas hija?, ahí ibamos a vacacionar no las pasábamos muy bien, no crees?, y bueno ahora quisiera compartirla contigo y los tuyos lo que es más se las regalo.
-No lo puedo creer padre, si esa casa la adorabas-le contesta casi saltando de la emoción y un tanto incrédula su familia sólo miraba sin comprender ni entender que era lo que tenía de especial esa cabaña
-Pues creélo hija es toda tuya y está disponible para cuando la necesites y recuerda te la doy sólo para remendar un poco el daño que te he causado hija mía.
-No necesitaba una cabaña para perdonarte padre…sólo hacían falta esas palabras que me alientan hasta el alma aún así acepto tu propuesta de ir a vacacionar en ella-se ablanza hacia el padre con un abrazo, y Leonard sólo mira la escena un tanto preocupado, ciertamente no podía creer que su suegro hubiera dado un cambio tan drástico, aunque se sentía felíz por su esposa, no obstante el nombre del lugar que mencionaron “el Bosque encantado” ese nombre …aunque sabía que ese lugar no peligroso según las anécdotas que le contaba su esposa, él sintió escalofrío el tan sólo escuchar ese nombre de los labios de su suegro, de alguna manera el sintió un mal presentimiento de todo esto.
-Son sólo mis nervios-se quizo convencer a sí mismo.