← ¡¡Conociendo la tercera generación!! · de
¡¡Conociendo la tercera generación!! — capítulo 19
¿Algo más que primos?
-¿Lo ha hecho a propósito verdad profesor?- Dijo Rose enojada.
-Claro que no Rose, ¿cómo me cree capaz a eso?- Dijo el director, pero en sus ojos ella vio la malicia junto con la diversión y frunció el ceño.
-Te prohíbo que lo beses.- Saltó Ron rojo de furia y Rose respiró tranquila, al fin serviría de alguna cosa los celos de su padre.
-Lo siento señor Weasley pero es obligatorio que lo hagan, claro que no lo tienen que hacer en público, les dejaré que vayan donde quieran, pero tienen como plazo besarse en una hora, sino se absorberán en un inmenso sueño del que no despertarán hasta qué uno bese al otro, cosa que será difícil con los dos inconscientes.
-Vale.- Dijo Rose refunfuñando y James salió tras de ella corriendo.
-Como tu hijo le haga algo te juro de que me encargo de que no nazca.- Exclamó Ron enfadado.
-No es culpa mía o de James, si a aso, culpa a Dumbledore que se ve claro que lo ha hecho a propósito.- Dijo Harry defendiéndose.
-Tienes razón, creo que voy a hablar con…- Dijo Ron levantándose pero alguien lo paró.
-Tú te quedas aquí, entiende Ron, ¿Negarías a tu hija del mayor placer de la vida que es enamorarse y que alguien te corresponda?- Dijo Hermione cogiéndolo por el brazo.
- No.- Dijo.- Perdón tienes razón.- Dijo Ron y ella asintió satisfecha.
En el jardín…
-Todo es culpa tuya.- Exclamó Rose indignada.
- No es verdad y lo sabes.- Dijo James tranquila y Rose se giró mirándolo de enfrente.
-Nunca, repito, nunca te voy a besar.- Dijo Rose con seguridad.
-Me puedes decir de una puñetera vez que he hecho para merecerme esto.- Preguntó James cabreado.
-Por eso nunca he querido enamora…- Dijo James volviéndose rojo como estaba Rose después de oír lo último.
-¿Estás enamorado de mí?- Preguntó Rose con cautela.
-¿Y tú eres la chica que lee a las personas?- Preguntó James con incredulidad.
-Solo me baso en reacciones y para serte sincera, a ti intento no mirarte.- Murmuró enrojeciendo más aún.
-¿Por qué?- Dijo James- ¿No merezco tu mirada?- Preguntó con tristeza.
-Sí, pero… nada, da igual.- Dijo sacudiendo la cabeza.
-¿Puedes reconocer de una buena vez que te gusto?- Preguntó más con suplica que con arrogancia.
Entonces Rose levantó la cabeza y le miró a los ojos, nadie estaba por allí, sin darse cuenta, estaban al lado del lago, y como se estaba haciendo de noche el sol se estaba poniendo. Se sumergió en los ojos avellana que tanto le gustaban, pero que tan prohibidos eran, por una vez ignoró su cerebro y dio paso al corazón, se le acercó lentamente y le deposito un beso muy delicado en los labios, aunque solo fue un roce, James pensó que no había sido como subir al cielo, y que por mucha diferencia era el mejor de los besos que existían, uno cargado de amor, pensó.
-Perdón.- Susurro Rose cuando se separaron.
-Si has sentido lo mismo que yo no lo sentirás lo más minimo.- Intervino James.
Rose se dio cuenta que tenía la sonrisa más sincera y bonita que había visto. Pero entonces se puso serio.
-Rose, sé que lo que siento es sincero, por eso tengo que pedirte que cuando estés preparada, aceptes ser mí novia, esperaré lo que haga falta, porque tú lo vales mucho más.- Dijo James.
-Sabes que James, he pensado que ya me he cansado de hacer siempre lo correcto y que por una vez que escuche mi corazón no pasará nada.- Dijo Rose y tuvo la satisfacción de ver que a la vez que decía la frase una sonrisa se le iba instalando a su ahora novio.
-¿Eso quiere decir que eres mi novia?- Preguntó y ella como toda respuesta le beso, pero al contrario que antes, no fue solo un roce si no que fueron profundizándolo hasta que sus lenguas se encontraron.
-Te amo James.- Dijo Rose mirándolo a los ojos.
-Y yo a ti pelirroja.- Dijo James.
-Ahora toca algo muy peor que enfrentarse a nuestro querido Voldy, mi papa,- y viendo como su novio se había vuelto pálido se lo llevo de la mano hacía el castillo.
Espero que os guste, esta misma tarde me han arreglado el ordenador y digo, voy a dejarles un buen capi.
Muchos besos, Lily Ares