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Historia 98125 — capítulo 23
Romeo y Julieta
-¿Que es lo que te tiene tan pensativa?- Rosalie se sentó al lado de Ema con Mary Ann en los brazos. Ema llevaba rato largo en el balcón de la habitación de sus papas.
-Nada importante. Solo pensaba- Mary Ann estiro sus bracitos hacia ella y Ema la levanto.
- Si, Ya me di cuenta que estas pensando- Dijo Rosalie burlonamente -¿Quieres hablar de eso?- Intento una vez mas su hermana -Has estado aquí desde que terminaste de hablar con John-
-Jon no esta molesto ni enojado. Reacciono de la manera contraria a lo que yo esperaba. Se lo tomo demasiado bien además parece que se lleva muy bien con Tanya-
Rosalie sonrió- Así que John y Tanya. Ya era hora que Tanya encuentre una pareja. Pero nunca me imagine que se interesaría en John. Después de cansarse de insistir a Edward pensé que le llevaría mas tiempo encontrar a alguien-
-¿Tanya y Edward?-
-En realidad Ed nunca la vio de otra manera solo más que como una prima. Pero creo que hasta que no lo vio casado con Isabella tenia esperanzas en que ellos dos terminarían juntos- Ema rio mientras Rosalie le explicaba -¿Y como es eso que John lo tomo muy bien? ¿No es acaso algo bueno?-
-Si, pero esperaba que se enojara que no me perdonara lo que paso-
-Ey…!!!- Rosalie la tomo del mentón, giro su rostro y la obligo a mirarla -¿porque no te perdonaría? No fue tu culpa, estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado. No fue tu culpa que ese nómada haya vuelto y los haya atacado-
-Ya sé que no es mi culpa pero el vampiro me buscaba a mí y no entiendo como puede reaccionar así. Como si transformarte en vampiro fuera lo más normal del mundo. Deberá olvidarse de su familia, nunca más podrá ver a sus padres y tendrá que reprimir eternamente ese deseo de alimentarse de sangre humana ¿No es algo que muchos lo logren?-
-Nosotros lo logramos- Le recordó Rose.
-Pero ustedes son especiales. Ustedes no son un clan, ustedes son una familia-
Ema y Rose se miraron por un momento y sonrieron. Ema tenía razón, los Cullen no eran un clan. No funcionaban como un aquelarre ellos eran una familia. Que se protegían los unos a los otros. Era impensado seguir adelante si alguno de ellos faltara. Hubo veces en las que estuvieron en real peligro y Rosalie lo sabia muy bien. Ella vivió junto al resto la amenaza de los neófitos cuando buscaban matar a Bella y cuando debieron enfrentar a los Vulturi para defender a Nessie.
No solo los años que llevaban juntos habían logrado afianzar esos vínculos sino que además Carlisle era el creador de la mayoría de ellos. El había convertido en vampiro a Edward, Esme, Rosalie, Emmet y Edward luego lo hizo con Bella. Alice y Jasper eran los únicos que escapaban a esto, pero su amor y unión con la familia era tan fuerte que les resultaba insoportable la idea de separarse de ellos.
Con el tiempo se les unieron Jacob, Seth y Ema formando así la familia mas extraña de todas.
-Me hace acordar a Emmet cuando se transformo- Rosalie subió sus piernas al sillón en el que estaba y concentro su vista en los arboles recordando aquellos tiempos.
-Yo había salido a cazar. Estaba sola por que odiaba que Edward pudiera meterse en mis pensamientos. Habían pasado dos años de mi transformación y aun no llevaba muy bien mi nueva vida. Es mas odiaba ser una vampira, no poder dormir, comer, llorar pero lo que mas me dolía era no poder tener una familia. Extrañaba mucho a mi familia en Rochester. Había dejado a dos hermanos pequeños que amaba más que cualquier cosa. Pero las cartas ya estaban echadas y no podía hacer nada para regresar al pasado. Así que tenia que aprender a convivir con mi nueva naturaleza-
-Cuando salía a cazar me gustaba correr libre por el bosque mientras sentía el viento en mi cara. Despejaba mi cabeza y me ayudaba a pensar. Más de una vez pensé en abandonar a Carlisle y probar suerte por mi cuenta. Pero me partía el corazón pensar en Esme. Ella desde un primer momento me adopto como la hija que nunca tuvo y yo ya la quería como si fuera mi madre. Cuando esa estúpida idea se fue de mi mente igual pensaba en lo triste que era mi vida como vampira-
-Ese día en particular llevaba un vestido largo color blanco que tenia varias capas de tul y unos pequeños zapatos blancos y me había dejado el pelo suelto con las puntas perfectamente onduladas. No pongas esa cara y si me iba a cazar -Respondió Rosalie al ver la cara de asombro de Ema quien no podía imaginarse a su hermana casando vestida de esa forma.
- Una de las cosas que me caracterizan a diferencia de mis hermanos es que puedo salir a cazar con zapatos de tacos, perfectamente vestidos, maquillados y volver de la misma manera. Sin tener ni siquiera una arruga en la ropa y ahora que lo pienso tanto blanco quizás fue lo que hizo que Emmet me confundiera con un ángel- Rose detuvo un momento su relato pensativa para luego seguir.
-Bien, eso ahora no importa. Como lo hacia siempre ese día me subí a la copa del árbol mas grande y me quede sentada mirando el paisaje. Pasaron varias horas hasta que pensé que seria buena idea volver. Cuando estaba regresando a casa sentí el rugido de un oso, al parecer el oso había encontrado alimento. Me gire para seguir mi camino cuando el grito desgarrador de un hombre me obligo a voltearme. Cerré los ojos y respire profundamente, sentí el olor a sangre humana. Supe que el oso había encontrado su comida pero no era precisamente un animal. No iba a meterme, a esa pobre persona le había llegado su final y quien era yo para impedirlo. Pero la curiosidad fue más fuerte y me acerque lo suficiente para ver que ocurría. Cuando llegue vi al oso atacar a un joven, cuando mis ojos se encontraron con el rostro de aquel muchacho. Me dio muchísima lastima. A pesar de estar sufriendo y casi muerto tenia una expresión tan aniñada e inocente que jamás la había visto en un hombre. Su rostro me recordó mucho al hijo de mi amiga Vera y sin pensarlo me lance sobre el oso que lo estaba atacando. Salte sobre la espalda del animal y clave mis colmillos en su cuello, segundo después el oso caía muerto. Tuve que alimentarme de el ya que el olor a sangre humana era muy fuerte y no sabia que tanto podría resistir además mis ojos se estaban poniendo oscuros de nuevo-
-Me acerque al chico y lo pude ver bien. Era realmente muy musculoso y fuerte, pero no tanto para luchar contra un oso. Tenía el pelo negro y rizado. Me agache a su lado y acaricie su rostro, en ese momento abrió los ojos y me miro asombrado.
-Mi ángel -Susurro con lo que le quedaba de vos y sonrió. Dos hoyuelos hermosos se le dibujaron en el rostro. No podía dejarlo morir, tenia que hacer lo imposible para salvarlo él pensaba que era su ángel y como tal haría lo que fuese para ayudarlo-
-Lo levante con mis brazos con sumo cuidado, sin importarme que mi vestido se ensuciara y corrí como jamás lo había hecho. Por momentos Emmet despertaba y me sonreía, yo solo le pedía que aguantara lo suficiente para llegar hasta Carlisle. Cuando llegue a casa, estaban los tres en la sala esperándome. Aun recuerdo como me enoje cuando Esme pensó que yo había lastimado a aquel hombre y Edward la salvo de mi griterío cuando le explico lo del oso. El muy idiota ya había leído mi mente.
Lo lleve a un cuarto vacío que teníamos y lo puse sobre la cama. Carlisle comenzó a revisarlo, me desespere cuando me dijo que ya era muy tarde que no podía hacer nada para salvarlo. Me arrodille junto a él y tome su mano acaricie su rostro una vez mas y fue ahí cuando entendí que me resultaría imposible seguir viviendo sin el. Había encontrado algo especial en el y no iba a perderlo-
-Le pedí a Carlisle que lo transformara para mi, el me pregunto si estaba segura y yo le suplique que lo hiciera. Esme y Edward estaban en la puerta-
-Aun recuerdo la vos de Esme cuando le dijo -Haz lo por Rosalie. Hazlo por nuestra hija- Ella estaba atrás mio acariciando mi pelo y las dos miramos suplicantes a Carlisle. El acepto y segundos después clavo sus colmillos en el cuello de Emmet. Tuve que cerrar los ojos y girar mi rostro para no verlo, el grito que lanzó Emmet fue horrible y en ese momento me sentí la peor del mundo por haberlo condenado a esta vida que tanto odiaba. Fueron tres días, tres largos días lo que duro la transformación. Con cada grito y cada sacudida de su cuerpo me sentía morir. Yo lo había condenado y estaba segura que iba a odiarme por eso-
-Me quede al lado de el durante toda la transformación. Durante los tres días estuve sentada al lado de el tomándolo de la mano y acariciando su frente. Antes de que despertara me tuve que ir a bañar y cambiar la ropa, no era buena idea que al despertar me viera cubierta de sangre. Creo que nunca me arregle tan rápido, me aterraba la idea de que despertara y yo no estuviera ahí. Mientras me bañaba Esme preparo mi vestido y mientras me vestía ella arreglaba mi pelo. Mama sabia que para mi el era especial-
-Cuando Despertó Carlisle y yo estábamos en la habitación. Abrió los ojos miro a Carlisle, se giro me sonrió y volvió a llamarme ángel- Dijo Rosalie suspirando.
-Carlisle trataba de llamar su atención para explicarle todo pero el muy tonto de Emmet no dejaba de verme- Rosalie sonrió al recodarlo.
-Estar en el cielo rodeado de ángeles es algo maravilloso- Dijo Emmet y Edward entro muriéndose de la risa. Nos explico a Carlisle y a mí que Emmet pensaba que había muerto y que estaba en el cielo. Pensó en Carlisle como Dios y en mí como un ángel. Cuando le explicamos lo que era en realidad, espere que me gritara y quisiera lastimarme pero a diferencia de eso me sonrió y me dijo gracias-
-Cuando Carlisle le dijo las opciones que tenia, que si quería podía irse o quedarse con nosotros. Volvió a mirarme y dijo -Si me aceptas me gustaría quedarme-
-Me quede sin palabras y solo pude asentir con la cabeza. Esme entro, lo abrazo y le dio la bienvenida a la familia-
-Emmet estaba encantado con su nueva fuerza y la velocidad que tenia. Estaba feliz todo el tiempo y había traído alegría a nuestra casa. Con el tiempo eran evidentes sus sentimientos hacia mí y no pasó mucho tiempo antes de que me rindiera a sus encantos.
-Hasta Edward podría decirte lo insoportable que fui hasta que encontré a Emmet. Él se convirtió en mi todo. En mi luz, mi esperanza, mi amor, mi amigo, mi compañero, mi amante y mi vida. El termino con mi agonizante vida como vampira y me convirtió en una nueva mujer. Ahora mi familia es todo lo que tengo y todo por lo que daría mi vida-
-No siempre las cosas salen como esperamos y eso no significa que estén mal. Si John lo tomo tan bien es por que el ve algo en esta vida que nosotras no sabemos. Quizás era su destino terminar siendo un vampiro como nosotros para encontrase con Tanya-
-Quizás tengas razón y me estoy complicando por nada -Dijo Ema.
-¿Eso era lo único que te tenia tan preocupada?- Pregunto Rose con cierta picardía.
-Fue Demetri- Dijo Ema acariciando el pelo de Mary Ann que estaba dormitando -Quien me envió de regalo el collar para navidad ¿No se como supo de el? ¿No sé que es realmente lo que siente por mi? y ¿no sé que es lo que siento por el? Y todo esto me esta volviendo loca siento que voy a explotar en cualquier momento. Por un lado no quiero que se vuelva a ir y por el otro sé que algo entre nosotros seria imposible-
-Imposible, No. Difícil si, pero no imposible- La cortó Rosalie.
-Es un Vulturi y yo una Cullen. Es un vampiro y yo una humana- Retruco Ema.
-Bella era una humana cuando se enamoro de Edward y se caso con el -
-Bella no era una Vulturi y ya sabemos que no estaba muy cuerda- Dijo Ema y ambas se rieron.
-No, no lo era. Pero aun así tuvieron que luchar por su amor y míralos ahora tienen una hermosa familia. El que perteneciera a dos mundos distintos no les impidió estar juntos. Deberías tenerlo en cuenta-Afirmo Rosalie.
-Y tú deberías acostar a esta pequeña- Dijo Ema señalando a Mary Ann y dando por finalizada la conversación. Rosalie alzo a su hija para llevarla a su cuarto.
-Te quiero- Rosalie acaricio el pelo de Ema y le dio un beso en la frente antes de irse.
-Rosalie- La llamo su hermana -Yo también te quiero y gracias -Rose le guiño un ojo y salió de la habitación.
Demetri estaba parado frente a su cama mirando con recelo el conjunto de ropa que Rosalie había dejado para el. A falta de Alice quien era la modista exclusiva de todos los Cullen. Estaba Rosalie que vigilaba que todos luzcan presentables las horas 24 del día. Cuando Esme llego a la casa lo primero que hizo fue retar a Rosalie y Emmet por no haberle asignado una habitación a Demetri. Así que ella misma preparo uno de los cuartos de huéspedes para que él se sintiera más cómodo y tuviera algo de privacidad.
El conjunto consistía en un pantalón blanco, unos mocasines negros, una remera rayada blanca y negra y un blazer negro haciendo juego.
Demetri estaba acostumbrado a usar sus largas túnicas con lo identificaban como un Vulturi. Llevaba años sin usar otra ropa y se sentía extraño al hacerlo de nuevo. Mientras estaba decidiendo si hacerle caso a la mayor de los Cullen o volver a sus viejas túnicas sintió alguien detrás de él.
-Es un lindo conjunto. Te va a quedar muy bien-Ema entro y tomo el blazer mirándolo con detenimiento- ¿Rosalie?- Pregunto con cierta malicia- Pensé que nos habíamos librado de Alice pero veo que dejo a su discípula- Ambos rieron.
-¿Tienes idea por que tenemos que estar todos tan presentables?- Quiso saber Demetri.
-Creo que es por que Carmen y Eleazar vendrán y Esme quería recibirlos de la mejor manera-
-¿Crees que tendrán problemas de que este aquí?- Demetri se sentó y agacho la cabeza. Los Vulturi no eran muy bien recibidos por la mayoría de los de su especie. No le extrañaba que los miembros del clan Denaly prefirieran tenerlo lejos.
-No se si sirva de algo pero a mi me agrada tenerte aquí- Dijo Ema parada y acariciándose el brazo nerviosamente.
Demetri levanto su cabeza y le sonrió. Ema sintió como el rubor subía por sus mejillas. Pero no podía negar que era una de las sonrisas mas hermosas que había visto jamás.
-Sera mejor que vaya a cambiarme antes que Rosalie suba -Ema se iba a ir cuando recordó por que había ido a la habitación.
-Oh, lo olvidaba. Muchas gracias por tu regalo -Dijo mientras jugaba con el collar -Es precioso-
-De nada. Me alegra que te haya gustado ¿Pero como lo supiste?-
-Contactos- Ema sonrió tímidamente y se fue.
Ema entro a su habitación sonriendo como boba y comenzó a prepararse para recibir a las visitas.
Cuando termino salió de la habitación tan distraída que casi se choco con Demetri.
-Ey...!!! Deberías tener mas cuidado. Gracias a mis reflejos de vampiro no te lastime- Demetri logro esquivarla a tiempo.
-Lo siento venia con la cabeza en cualquier lado- Ema lo observo de arriba a abajo sonriendo- Veo que mi hermana hizo un excelente trabajo. A veces pienso que deberían dedicarse a eso, es decir me refiero a cambiarles el estilo a las personas. Tanto Rosalie como Alice hacen maravillas con cualquiera -
-Pues gracias me alegro que te guste. Tu también estas muy bien-
-Gracias- Ema se puso las manos en la cintura y giro hacia un lado y hacia el otro mostrando su ropa. Su vestido era negro estraples con un mono blanco al costado y unos zapatos bajitos del mismo color blanco.
-¿Bajamos?- Demetri le ofreció el brazo y bajaron juntos. Cuando llegaron a la sala vieron que Rosalie los había vestido a todos por colores. Esme tenía un vestido de cuello cuadrado y bien ajustado color azul Francia mientras ella y Emmet vestían de gris. El grandote tenía una camisa gris con pantalones negros y Rosalie un vestido gris igual al de Esme pero con un cinto rojo en la cintura haciendo juego con sus zapatos de taco.
Tanto Rose y Esme compartieron una mirada de complicidad al verlos bajar tan sonrientes pero Emmet rápidamente lanzo un gruñido y salió afuera junto a Mary Ann. Quien tenia un precioso vestido blanco con pequeñas florcitas rosas y rojos.
Pasaron unos minutos antes de que un auto se estacionara frente a la casa.
-Llegaron…!!!- Anuncio Emmet con su potente voz.
Cuando salieron a recibirlos. Emmet estrechaba entre sus brazos a Eleazar y Carmen sostenía a Mary Ann, quien jugaba con el pelo de la vampira y reía mientras esta le hacia cosquillas.
Desde el nacimiento de Mary Ann ambas familias se veían mas seguido.
-Por fin llegaron- Esme saludo a Carmen y luego a Eleazar logrando este zafarse de los fuertes brazos del vampiro- Bienvenidos-
-Gracias Esme como siempre es un placer verlos. Pero mira que mama tan guapa tenemos por aquí -Rosalie y Carmen se abrazaron como viejas amigas. Entre ambas familias no había secretos así que Carmen y Eleazar sabían perfectamente la historia de Ema y Mary Ann.
-Debo felicitarte tienes una pequeña cada día mas hermosa, dulce y simpática- Carmen acaricio la mejilla de Mary Ann mientras ella apoyo su carita sobre el hombro.
-Nuestra pequeña es un ángel- Dijo su madre muy orgullosa. Rosalie se corrió al lado de Esme para que Ema también los pudiera saludar.
-Hola Carmen- Ema se acercó primero a Carmen y luego fue por su esposo.
-Como has crecido ¿Lista para la Universidad?- Pregunto amistosamente ella.
-Pues en unas semanas mas me mudo al departamento que mis padres consiguieron cerca. Estoy muy contenta pero un poco nerviosa -Ema se apretó los dedos nerviosamente.
-No tienes de que preocuparte te ira de maravilla- La alentó su amiga.
Un incomodo silencio se hizo cuando Demetri se acerco a saludar al matrimonio de vampiros.
-Hola- Demetri saludo a Carmen a una cierta distancia y bajo la cabeza luego de hacerlo.
-Hola -Dijo Eleazar y se acercó al lado de su esposa rodeando con el brazo su cintura.
-Hola Demetri ¿Como estas? -Carmen lo saludo un poco más simpática que su marido.
-Bien, gracias- Todos se quedaron callados por unos segundos. Ema noto la incomodidad de Demetri en esa situación. Ella sabia que los Vulturi habían asesinado a Irina quien era miembro del clan de Carmen y Eleazar. Además ellos dos también luchado contra los Vulturi cuando habían venido por Nessie. Era entendible la reacción por ambas partes, pero sin importarle las miradas de su hermano y de Eleazar sobre ella. Se acercó al lado de Demetri y lo tomo de la mano.
-Todo esta bien- Le susurro bajito aunque pudo ser oída por el resto. Se miraron por un segundo hasta que la voz de Esme tratando de aliviar la tensión los hizo mirarla.
-¿Que les parece si entramos y me cuentan como va todo por Alaska?- Propuso su mama.
-Claro. Vamos adentro- Eleazar entro junto a Carmen quien llevaba a la niña y detrás de ellos fueron entrando todos.
Ema se movió para seguirlos pero la mano de Demetri la detuvo. Seguían tomados de la mano pero Demetri tenía la cabeza a agachada y con una expresión muy triste en su rostro. Ema lo miro muy apenada queriendo hacer algo para ayudarlo.
-Ven vámonos -Le dijo tirando de él y yendo hacia el bosque.
-Creo que están todos en la casa no en el bosque -Demetri la miro confundido.
-Eso ya lo se pero tu me debes un paseo al estilo vampiro- Le guiño un ojo y con la cabeza le indico que la siguiera.
-¿Estas segura que no tendrás problemas?- Le pregunto mirando hacia adentro donde por la ventana se podía ver a todos sentados en la sala.
-No te preocupes por eso-
-Como quieras- Demetri le dio la espalda y Ema se subió encima de él.
-MAMA VOLVEMOS EN UN RATO…!!!- Grito Ema acto seguido Demetri comenzó a correr a una velocidad vampírica. En pocos minutos recorrieron la distancia que separa la casa de la playa de la Push. Que ahora era un lugar accesible para los vampiros.
-Sé que te gusta la playa así que me pareció buena idea venir aquí- Le dijo Demetri mientras la bajaba de su espalda.
-Me parece una idea fantástica-Ema se saco los zapatos -¿Caminamos un rato?- Demetri hizo lo mismo que ella. Se saco los zapatos y se subió un poco las mangas del pantalón. Ema lo tomo de la mano y empezaron a caminar por la orilla de la playa donde las suaves olas que llegaban les mojaban los pies. Por un rato caminaron en silencio mirando y escuchando solo el sonido del mar.
-¿Puedo preguntarte algo?- Ambos seguían caminando lentamente por la playa.
-Claro- Ema lo miro expectante esperando su pregunta.
-¿Que pensaste cuando descubriste nuestra existencia? ¿Cuando supiste la verdadera identidad de tu familia?-
-Pensé que era una broma. Hasta que recordé cuando Esme le arranco la cabeza a aquel vampiro y como Rosalie se estrello contra un árbol y salió ilesa. Pero en vez de pensar en lo peligroso que podía ser estar en una familia de vampiros. Preferí concentrarme en todo lo que habían hecho por mí sin ni siquiera conocerme. Como Esme me cuido en el hospital después del accidente y en todas las cosas que hicieron Rosalie y Alice. No podría encontrar en el mundo una mejor familia que esta, no me importa que sean vampiros, hombres lobos o híbridos. Son las mejores personas del mundo y por suerte son mi familia ahora-
-¿Alguna vez pensaste en convertirte en vampira?-
-Que directo- Demetri pensó que podría haber sido muy brusco preguntando y que ella se había ofendido. Pero la sonrisa de Ema le demostró lo contrario- Todos los días. Todos los días pienso en lo increíble que seria ser transformada. Ser tan hermosa como Rosalie o Esme. Tener una velocidad o una fuerza infrahumana o poder vivir eternamente. Sé que renunciaría a muchísimas cosas pero es muy tentador convertirse en una vampira-
-Debes estar segura de hacer lo correcto. Una vez que la transformación ocurre ya no hay vuelta atrás-
-Lo se por eso le prometí a Rosalie que solo lo haría como ultimo recurso. Aunque quien sabe quizás algo o alguien me de un buen motivo para querer obtener la eternidad- Demetri la observo de reojo.
-¿Te convertirías si alguien te lo pidiera?- Le pregunto Demetri y ella iba a responder cuando su celular empezó a sonar. Ema maldijo a sus adentros cuando vio en la pantalla quien era el que llamaba.
-Emmet. Hermanito ¿Qué ocurre?- Atendió irónicamente el teléfono.
-Hola hermanita espero no interrumpir nada. Pero necesitamos ir a cazar con Carmen y Eleazar y nos preguntábamos si podrías cuidar a Mary Ann por unas horas- A ella le pareció que Emmet le hablaba entre serio y enojado. Prefirió no preguntarle que le había molestado ya que de hecho suponía que su salida con Demetri no le había agradado del todo así que le respondió lo mas serena posible.
-Esta bien ahora regreso y si interrumpiste algo- Ema cortó la llamada sin esperar que su hermano le respondiera.
-Era Emmet que...-
-Si, ya lo escuche quieren salir a cazar y te necesitan en casa- La interrumpió Demetri- No te preocupes. Vamos- Él le extendió la mano y cuando ella la tomo la levanto en brazos para volver. Ema rodeo su cuello con ambos brazos y Demetri comenzó a correr hacia la casa.
-Ya estamos aquí -Dijo al entrar seguida del vampiro- Cuando quieran pueden... -Ema no termino de hablar ya que una vez mas fue interrumpida.
-¿Quien quiere ver las fotos de Mary Ann?- Grito Emmet llamando la atención de todos.
-YO…!!!-Grito Carmen y se levanto para sentarse al lado de Emmet. Ema se quedo observándolos y comprendió que la llamada de su hermano había sido una mentira para obligarla a regresar. Esme y Rosalie estaban sentadas en el piso jugando con Mary Ann. Emmet, Carmen y Eleazar miraban el álbum de fotos pero ninguno parecía estar listo para salir a cazar.
-Ah…!!! Ema estos son tus regalos- Carmen le señalo unas bolsas que estaban sobre el sillón.
-Muchas gracias. No te hubieras molestado- Ema respiro hondo y cerro los puños conteniendo la respiración y las ganas de matar a Emmet. Quien siguió hablando sobre las fotografías como si nada.
-Tranquila. No vale la pena- Le susurro Demetri****tomándola de la cintura, quien al igual que ella había entendido la trampa de Emmet.
-Tienes razón- Le respondió Ema acercándose mas a él y provocando el gruñido de su hermano. Ema sonrió satisfecha.
El resto de la tarde paso entre risas y charlas. A la mañana siguiente Ema se levanto bien temprano, aun no había salido de su habitación y estaba terminando de arreglarse cuando alguien golpeo la puerta.
-Adelante- Dijo Ema sin apartar su vista del espejo.
-Buenos días- Demetri entro y cerro la puerta tras el.
-Demetri que sorpresa -Ema dejo de arreglarse y se levanto de la silla. Se sorprendió al verlo nuevamente con su túnica negra.
-Espero no molestarte solo pasaba a despedirme-
-¿A despedirte?- Ema se entristeció al escucharlo.
-Si, ya ha pasado demasiado tiempo y seria peligroso que envíen a alguien a buscarme así que es mejor que regrese a Volterra. Para no levantar sospechas. Te deseo muchísima suerte en la Universidad y espero que te vaya bien- Demetri no quería irse pero sabia que era necesario que lo haga. Mantenía su vista en el piso tratando de no mirarla directamente ya que sabia que si lo hacia decir adiós seria imposible.
-Gracias. Muchísimas gracias por todo lo que hiciste por mí y por mi familia. Gracias por guardar nuestro secreto -Ema no quería que se vaya. Pero sabía que tarde o temprano el tendría que seguir con sus tareas y tendría que irse. Aun así sintió un vacío enorme al escucharlo despedirse.
-Espero que algún día volvamos a cruzarnos. Adiós- Demetri comenzó a caminar hasta la salida pero la vos de Ema lo obligo detenerse y darse vuelta.
-Demetri…!!!- Lo llamo ella y cuando él se dio vuelta ella corriendo acorto los metros que los separaban y se lanzo a sus brazos. Gracias a sus reflejos, en el aire el la tomo de la cintura y ella paso sus brazos por su cuello. Demetri sonrió cuando los labios de ella se posaron sobre su boca. El la beso delicada y suavemente mientras la apoyaba en el piso y la apretaba mas contra el. Su fría lengua recorrió cada cálido rincón de su boca mientras ella respondía a sus besos con la misma urgencia.
-Te quiero -Le susurro el.
-¿Voy a volverte a verte?- Le pregunto Ema cuando separaron sus labios pero aun mantenían unidas sus frentes.
-No te preocupes por eso. Yo te buscare- Le aseguro Demetri.
-¿Lo prometes?- Le pidió ella.
-Te lo prometo, mi amor- Demetri giro con ella en brazos y una vez mas unieron sus labios antes de que él se fuera.
-Si, seria capas- Afirmo ella.
-¿Qué?- Pregunto un confuso Demetri.
-¿Recuerdas lo que me preguntastes en la playa? Y Si, podría transformarme si alguien me lo pidiera- Le dijo ella y ambos rieron. Se besaron nuevamente antes de que Demetri se fuera.
Una semana más tarde todos volvieron a Hope Valley exceptuando a Carme y Eleazar que partieron hacia Alaska. John ya se había instalado con el clan en Denaly y llamaba día por medio a Ema. Ella no le conto a nadie lo ocurrido con Demetri ni su promesa de volver a verla.
Las semanas pasaron y con mucha pena llego el momento de marcharse a Princeton. Esme y Carlisle viajaron con ella hasta el departamento que ya estaba completamente amueblado. Llegaron un viernes y se quedaron hasta el lunes que Ema comenzaba las clases.
A Esme le hubiera gustado quedarse unos días más. Tanto a ella como a Ema le resultaba extraña la idea de separarse por tanto tiempo. Pero Carlisle la convenció diciéndole que ya era tiempo de darle cierta independencia a su hija. Ema en lo personal hubiera preferido que se quedaran con ella. Estaba muy ansiosa por comenzar la universidad, pero no podía negar lo que le estaba costando adaptarse a tantos cambios y la ausencia prologada de Demetri hacia todo aun peor.
Ema había comenzado las clases sin muchos problemas. Ya se había adecuado a los exigentes horarios de la Universidad. Asistía a clases por la mañana y parte de la tarde. Al llegar a su departamento tomaba un baño se preparaba algo para comer y se dedicaba a estudiar. Solía quedarse hasta altas horas de la noche leyendo y resumiendo apuntes en momentos así deseaba ser una vampira. Para no cansarse nunca y no sentir sueño, poder quedarse toda la noche entera de ser necesario y asistir a clase como si hubiera descansado durante horas. Además tenia como ayuda los apuntes y libros que Rosalie y Edward habían utilizado cuando ellos mismos estudiaron medicina.
Todas las noches antes de dormirse llamaba a su familia. Solía hablar un ratito con todos cuando estaba muy cansada pedía que la pusieran en altavoz para poder hablar con todos a la vez. A pesar de la distancia las llamadas diarias la hacían sentir cerca de casa.
Ya habían pasado dos meses desde su nueva vida y con el correr del tiempo había perdido un poco las esperanzas de ver a Demetri en corto tiempo. Supuso que sus obligaciones como miembro de la guardia Vulturi le impedían viajar a los Estados Unidos.
Pero de ser así se hubiera conformado con recibir una carta o aunque sea una llamada telefónica. Una señal de vida de parte de él no la obligarían a tener la mente ocupada las 24 horas del día para no pensar en el. Cuando dormía solía pensar en el y en su promesa de volver a buscarla. En su sueño revivían una y otra vez los besos que habían sellado su despedida y la promesa de volver a verse.
Ema llego a pensar hasta si de verdad Demetri seria capaz de volver por ella para luego sentirse culpable de sus dudas y espantarlas trayendo a la memoria todo lo que Demetri había arriesgado por estar cerca de ella.
La rescato de aquel feroz vampiro, mantuvo su existencia oculta de Aro y le había prometido volver ¿De no ser así se hubiera tomado tantas molestias y se hubiera arriesgado al punto de poner hasta su propia vida en peligro?
Ya que no quería pensar en las terribles que podrían ser las consecuencias si Aro se enteraba de su pacto. Del oculto y secreto pacto que Demetri mantenía con Los Cullen. Con sus enemigos declarados por que era de conocimiento publico la frustración de Aro al no poder tener un su guardia a Alice y Edward Cullen, quienes poseían dones extraordinarios y de gran utilidad para el.
La relación Cullen- Vulturi había quedado mas deteriorada cuando la guardia completa de los Vulturi vino en búsqueda de Rennesme pero los Cullen lograron salir victoriosos al demostrar que Nessie no era una niña inmortal sino una hibrida.
Ema amaba a su familia por sobre todas las cosas. Con ellos había tenido una segunda oportunidad para ser feliz y sus padres se desvivían por cuidarla y complacerla dándole la mejor educación y la mejor vida que podrían ofrecerle.
A pesar de la estrecha relación que tenia con su familia el no saber nada de Demetri en tanto tiempo la destrozaba. Había días en los que se tenia que obligar a leer y concentrarse en los temas tan difíciles que llenaban la dura y trabajosa carrera que había elegido.
Su día ya estaba llegando a su fin. Cargada con sus libros y un par de cosas del mercado llego a su departamento. Cuando cerro la puerta detrás de ella el aroma floral que inundaba su departamento la golpeo, al cerrar los ojos y aspirar profundamente juraría que se encontraba en medio de un prado rodeada de flores y no estaba muy lejos de la realidad. Al abrir los ojos se dio cuenta que no estaba en un prado pero que si estaba rodeada de flores. Cada rincón, cada mesa y cada espacio libre que había estaban adornados por inmensos ramos de flores. No conocía el nombre de todas ellas solo pudo distinguir unas cuantas rosas de varios colores, algunos jazmines y alguna que otra Fresia.
-Oh por dios- Ema ahogo su exclamación de sorpresa.
-Veo que logre sorprenderte- Demetri estaba parado en la sala con un gran ramos de rosas rojas.
-DEMETRI…!!!- Grito ella antes de correr a sus brazos. El dejo el ramo sobre el sillón para abrazarla alzándola en el aire.
-Pensé que no volvería a verte -Le confeso ella.
-Pero aquí estoy. Como te prometí. Volví-
-Lo se mi amor. Lo se- Juntos se perdieron en un apasionado beso -No puedo creer todo esto es hermoso-Ema no dejaba de admirar todas las flores que adornaban su departamento. Se tomo un tiempo para disfrutarla una por una. Tomo el ramo que estaba sobre el sillón y lo puso sobre la mesa en un jarrón. Mientras lo acomodaba Demetri se acercó y la abrazo de atrás.
-Te extrañe muchísimo. Todo este tiempo fue un infierno por que no podía estar cerca de ti -Le susurro.
-Yo también te extrañe mucho. Temía que hasta ya te hayas olvidado de mi -Ema se giro y lo miro de frente.
-Eso jamás. Jamás me olvidaría de lo único que le da sentido a mi vida -Demetri tomo su rostro con ambas manos -Te amo y nada ni nadie en el mundo va a cambiarlo- Y la beso.
La noche los encontró a los dos recostados sobre la cama de Ema. Ella estaba cubierta con la ropa de cama y sola las frazadas la separan del frio cuerpo de Demetri.
-¿Si yo me transformara serias capaz de abandonar la guardia para quedarte conmigo?- Pregunto Ema tomando de sorpresa a Demetri.
-Pues eso debería verlo llegado el momento. No pensemos en eso ahora- Le pidió el.
Demetri quería disfrutar el momento. Aun era muy pronto para pensar que harían mas adelante ¿Si ella se transformaría? ¿Si el abandonaría la guardia de los Vulturi? ¿Si ella se iría a Volterra con el o él se quedaría con ella y los Cullen? Había muchas cuestiones por resolver pero era muy pronto aun para eso.
-Por que yo ya tome una decisión -Afirmo ella.
-¿Sobre que?- Se intereso Demetri.
-Quiero ser transformada. Quiero convertirme en una vampira seria la única manera de que podamos estar juntos -Ema se sentó para mirarlo.
-¿Estas segura de lo que estas diciendo?-
-Si, estoy muy segura. Quiero que seamos iguales- Dijo tomando su rostro entre sus manos y besándolo - Cuando vaya a Hope Valley le voy a pedir a Carlisle que me transforme- Aseguro ella.
-¿No te parece que es muy pronto? Me parece que lo mejor seria que primero terminaras tus estudios y después veamos con detenimiento el tema de tu transformación-
-¿Pero por que postergar algo que ya esta decidido? ¿Acaso no quieres que me transforme? ¿Que le pida a Carlisle que me de la inmortalidad?- Ema se alejó de el evidentemente disgustada por las palabras de su novio. Ella deseaba mas que nada poder convertirse en vampira para estar junto a él y a su familia para siempre.
-Claro que quiero que estemos juntos. Pero aun es muy pronto para pensar en eso. Lo primero que harás será terminar tus estudios cuando eso pase veremos que hacer- El volvió a abrazarla para calmarla entre sus caricias y besos -Ya es demasiado tarde tienes que dormir- Le volvió a reclamar Demetri por tercera ves mientras el rostro de Ema descansaba sobre su pecho y el acariciaba su suave cabello.
-No quiero dormir. Tengo miedo de despertar y darme cuenta que esto es un sueno- Dijo adormilada. Era humana y como tal estaba cansada y sentía mucho sueño.
-No lo es y te prometo que mañana cuando despiertes voy a estar aquí- Ema se dio vuelta en la cama y acomodo su cabeza sobre la almohada - Voy a apagar la radio para que descanses sin ruido- Demetri se levanto con la intención de apagar el equipo de música pero Ema con una mano lo sujeto.
-Por favor, no lo apagues. Me gusta dormir con esa estación de radio. Es que pasan música romántica toda la noche- Dijo ruborizándose.
-Como gustes hermosa- Demetri nuevamente se acostó a su lado.
-No me dejes- Susurro ella antes de cerrar los ojos.
-Nunca. Aunque la distancia nos separe siempre estaré contigo. Te lo prometo-
Después de muchas noches era la primera vez que había sido una noche libre de pesadillas.
-Buenos días hermosa- Ema abrió los ojos y se encontró con Demetri sosteniendo una bandeja con lo que parecía ser su desayuno.
-¿Que es esto?- Pregunto mientras el acomodaba la bandeja sobre ella.
-El desayuno digno de una princesa-La bandeja tenia varios biscochos, dulces y chocolates además del café y el jugo de naranja.
-
-Ven aquí -Ella le extendió la mano y el la tomo sentándose a su lado. Ema comenzó a saborear los dulces y chocolates que eran su debilidad.
-Vas a estar aquí cuando regrese ¿No?- Ema después de desayunar se baño y preparo para ir a la universidad. Ahora su miedo era volver dentro de unas horas y no encontrarse con el. Lo necesitaba tanto como el a ella.
Querían aprovechar la mayor parte del tiempo que estuvieran juntos. Ya que Demetri solo contaba con unos días para poder visitarla sin despertar las sospechas de alguno de sus compañeros de la guardia. Ema hablaba todas las noches con su familia pero nunca les comento nada sobre la compañía de Demetri y ni Alice pudo verlo en sus visiones.
Apenas termino su última clase Ema salió corriendo del edificio de la Universidad. Subió a su Lamborghini y en pocos minutos llego a su departamento.
-Ya llegue- Cerro la puerta, tiro las llaves en la mesa de la entrada y colgó su abrigo en el perchero.
-Por fin llegaste preciosa. Te eche de menos durante el día- Demetri salió de la cocina con su delantal de cocina y un cucharon en la mano.
-¿Se puede saber que estas haciendo?- Ema sonrió al verlo ya que se veía muy gracioso.
-Supongo que tendrás hambre así que te prepare algo de comer- Al entrar al comedor vio la mesa ya lista. Sobre el mantel rojo había dos velas y los cubiertos ya estaban preparados.
Demetri la abrazo por detrás -Te prepare una de mis especialidades Focaccia al rosmarino-
-Me muero por probarla -Ema aspiro el delicioso aroma que salía de la cocina -No conocía esta faceta de cocinero-
-Te imaginaras que en el castillo no tengo a quien cocinarle. Pero siempre he sido un buen cocinero. Es uno de las pocas cosas que me quedaron de cuando era humano-
-¿Te ayudo en algo?- Ema lo beso en la mejilla.
-Si quieres puedes ir poniendo la bebida No sabia que querrías tomar- Ambos fueron a la cocina y mientras Demetri se ocupaba de los últimos detalles de la comida, Ema terminaba de acomodar las cosas en la mesa.
-Esto esta exquisito- Demetri se había divertido mucho mirándola como hacia desaparecer todo el plato.
-Me complace saber que te gusto. Pero deberías dejar un espacio para el postre. Espero que te gusten las frutillas con crema-
-Me encantan -Demetri se levanto y fue hasta la cocina. El plato con frutillas duraron pocos minutos en las manos de Ema.
Después como todas las noches se concentro en estudiar y preparar sus apuntes mientras Demetri terminaba de limpiar.
-Toma, te prepare un te- Demetri se sentó en el sillón al lado de ella pero antes la cubrió con una manta para poder abrazarla. La diferencia de temperaturas entre ellos siempre hacia que Ema terminara con frio a pesar que le gustaba sentir los fríos brazos de Demetri sobre ella- Llevas mas de tres horas estudiando ¿No parece que ya deberías ir a descansar?-
-Si, creo que por hoy ya fue suficiente ¿Es necesario que te vayas el fin de semana? Voy a extrañarte mucho cuando te vayas- Ema lo abrazo y se acomodó en su pecho.
-Te prometo que será por poco tiempo. Apenas me envíen a otra misión vendré a verte-
-Te amo-
-Yo también- Se besaron apasionadamente pero se separaron cuando los besos se hicieron demasiados profundos.
-¿Que pasa? ¿Estas bien?- le pregunto Demetri cuando ella se separo de el.
-Ya sabes que no podemos seguir. Pactamos que no haríamos nada hasta que Carlisle me transforme y eso no pasara hasta que termine la Universidad. Según tu- Le reprocho Ema tratando de que Demetri no viera su incomodidad. Los recuerdos de su horrible experiencia volvían a torturarla. No pensaba contarle nada a Demetri así que encontró la excusa perfecta.
-Tus padres se esforzaron mucho por enviarte a Princeton. Tienes que recibirte, se los debes a Carlisle y Esme. Además después tendremos toda la eternidad para estar juntos-
-Lo se. Mejor vamos a dormir -Dijo Ema resignada y se levanto. Lo tomo de la mano y fueron a la habitación.
- Mejor dicho yo duermo mientras te quedas a mi lado- Como las últimas noches que habían estado juntos. Ema descanso tranquila mientras el velaba por ella.
Desde que volvieron a verse con Demetri habían hablado varias veces el tema de la transformación de Ema y cuando seria el momento justo para confesarle a su familia su relación con el.
Ese mismo fin de semana Demetri volvió a Volterra sin antes de prometerle que regresaría pronto.
Una noche Ema estaba durmiendo cuando el ruido de la ventana abriéndose la sobresalto. Asustada se levanto para revisar que nadie haya entrado en el departamento. Vivía en un primer piso, era muy difícil que alguien tuviera acceso a su casa pero no imposible. Ya que su balcón estaba pegado con el de su vecina y si alguien había entrado al departamento de al lado era muy fácil que entre a el de ella también.
Fue caminando muy despacio sin hacer ruido hasta la cocina y tomo un cuchillo. En absoluto silencio fue hacia la sala y se paralizo al descubrir el ventanal abierto completamente.
Miro hacia la entrada donde las llaves estaban puestas en la puerta y pensó que lo mejor seria salir de allí. En la mesa de entrada estaba su abrigo y su celular así que no tendría problemas de tomarlos antes de marcharse y ser descubierta por el intruso. Dio un paso hacia atrás cuando la luz de la sala se prendió.
-Espero que no intentes usar ese cuchillo conmigo- Ema no pudo evitar gritar del susto.
-MALDITA SEA DEMETRI… ME ASUSTASTES…!!!- Grito muy enojada.
-Perdón mi amor. No fue esa mi intención solo quería darte una sorpresa- Demetri le saco el cuchillo de la mano para después abrazarla.
-Pues si me distes una sorpresa y un buen susto ¿No te enseñaron a usar las puertas?- Le reclamo.
-Para que cuando puedo usar una ventana- Demetri sonrió y la beso en un intento por aplacar su enojo.
-Eres un tonto. Pero me alegra verte- Volvieron a besarse pero un poco mas apasionadamente que la ves anterior.
Después de saludarse se quedaron sentados en la sala hablando. Ema le conto como le había ido en la Universidad en los últimos meses mientras él le contaba sobre sus trabajos para la guardia. Demetri le explico que solo venia por dos días y después tendría que marcharse de nuevo.
Cuando amaneció Ema se comenzó a preparar para irse a la Universidad.
-¿Qué te pasa?- Le pregunto Demetri abrazándola cuando noto cierta tristeza en ella.
-¿Hasta cuando será así? ¿Hasta cuando tendremos que vernos a escondidas de todos por que nuestras familias se odian?- Demetri la abrazo- Quiero que podamos vernos sin temor a que nos descubran. Quiero poder decirle a mi familia que te amo y que quiero la inmortalidad para estar contigo. No quiero pasar todo el día pensando en lo que Aro podría hacerte si supiera que estamos juntos-
-No pienses en eso mi amor. Ya las cosas mejoraran y algún día podre demostrarles a todos que te amo. Pero por ahora debemos seguir así, ya sabes que no tenemos otra alternativa- Se quedaron abrazados por un momento- ¿Te diste cuenta que somos como Romeo y Julieta? Dos familias enfrentadas, dos personas que se aman y un amor prohibió- Ema se rio ante la comparación de Demetri pero sabia que en parte tenia razón.
-Te amo mi Julieta-
-Te amo mi Romeo- Ambos sonrieron y volvieron a besarse sin saber que su amor además de ser prohibido había dejado de ser un secreto ya que eran observados por un vampiro.