← Cuando todo cobra sentido · de
Cuando todo cobra sentido — capítulo 18
No había vuelto a hablar con mis hermanos desde el incidente con Damon en el Grill, aunque no había sido precisamente un incidente, al menos no por mi parte que me había alegrado de verle, pero el no a mi, al parecer.
Hasta que una mañana de Domingo, en la que estaba aburrida, decidí dar un paseo por los bosques de Mistic Falls, andando. Caminé por la vieja tumba en la que se habían enterrado a 17 vampiros, y por la casa habitada por fantasmas de brujas antiguas poderosas.
De repente, mientras bordeaba la casa, oí un ruido, me alarmé ¿quien anda ahí?
No contestó nadie por lo que tuve que quedarme allí y averiguar quien andaba ahí, peligroso, lo se, pero no me quedaba mas remedio.
Aparentemente no había nadie, pero cuando salí de la casa alguien me tapó la boca con una mano de manera que no se me oía gritar, y ante mi apareció Stefan, quien le hizo una señal al que me sujetaba para que me soltara: Damon. Cuando me liberé de el, enfadada, les dije:
_¿que haceis aquí? que susto me habéis dado, me podíais haber matado, ¿no me habéis oído?
_¿Y tu que? ¿no nos has oido? ademas, ¿que hace una niña como tu, sola e indefensa en este lugar tan peligroso?- Damon tambien estaba enfadado, pero era un borde.
_No soy una niña!!
_Si que lo eres. Y una insensata, si hubiera sido otra persona ya estarías muerta.
Damon ahora si que me asustaba, me eché para atrás, para alejarme de ellos y hundí los hombros, Stefan me miraba con curiosidad, sonriendo un poquito.
_Qué?- le dije con indiferencia.
_¿que hacías aquí Ever?- me dijo el, acercándose a mi y colocándome bien la chaqueta.
_Nada, estaba paseando, cuando oí un ruido y me entró la curiosidad...
_Podías haberlo dicho antes ¿no?
_Si, claro, solo cuando tu tengas buenos modales- le dije apuntándole con el dedo a Damon.
_Bien, basta. Volvamos, ven Ever- me dijo, yo tenía la cara triste de miedo, todavía, y mas al contemplar a Damon así... si yo no había echo nada malo ¿no?
Stefan me cogió en brazos, y bajamos, Damon iba detrás nuestro, yo le podía ver, me daba miedo, no me gustaba que se comportara así conmigo, estupido.
Stefan, y desgraciadamente, Damon tambien, me acompañaron a casa, hasta la puerta, por si acaso algo que yo no sabía que era. Un misterio todo, vaya.
_No vuelvas a salir sola, y menos tan de noche y a esos lugares- me dijo Stefan cuando yo cerraba la puerta de casa. ¿Que sucedía que era eso tan importante y secreto que me ponía en peligro y yo no podía saberlo?