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Cuando todo cobra sentido — capítulo 20
Tuve que cojer un taxi, dos autobuses y el metro hasta llegar a Nueva York. La ciudad mas fascinante del mundo, donde Katherine se escondía. Solo que la ciudad era un poco, bastante grande y sería un poco dificil encontrarla. Pero me guié por mis institintos, conocía mucho a los vampiros, mas que nada porque había vivido con ellos desde pequeña.
Lo primero que visité fue la Quinta Avenida, pero allí no había ni rastro de ella. Luego visité algunos museos y sitios de interés, y nada. Por ultimo, aquel dia, visité Central Park, y en efecto, allí, sentada en un banco junto a un estanque con una cascada y unos patos estaba ella: tan imponente, manipuladora, temible y diabólica como siempre. Daba miedo, pero ya nos conocíamos y ella no me había hecho nada:
_Hola Katherine.
Esta me miró por encima del hombro con sorpresa y confusión.
_Vaya, vaya, que tenemos aquí, a la pequeña de los Salvatore. Creía que estabas muerta.
_Siento desilusionarte.
_¿Como me has encontrado?
_Magia, y astucia, y varios contactos.
_Ya veo.
La había dejado muerta.
_¿Y que quieres? es decir, no habrás cruzado el país para saludarme y viniendo tu sola hasta aquí a estas horas menos.
_Bueno, yo...necesito que me ayudes, es importante.
_¡¡No me lo puedo creer!! Katherine saltó del banco y se puso enfrente mio.
_Es importante...eres perfecta.
_Lo se. Vamos, este es un lugar demasidado apartado y público para hablar. Vayamos a la habitación de mi hotel, allí estaremos mas calentitas y tu mas segura. Si te pasara algo Damon y Stefan me matarían. Eso seguro.
Y junto a la ultima persona con la que creí que hablaría en mi vida me encaminé por las calles de Nueva York hacia un hotel carísimo con el atardecer a mis espaldas. Y con mis hermanos y demas conocidos sobrenaturales mios de Mistic Falls buscándome. Pero estaba en punto muerto, no podía pensar en ellos. Ya tendría tiempo.