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Cuando todo cobra sentido — capítulo 23
Katherine y yo cogimos el vuelo que salía a las ocho de la tarde. Aunque era mas bien de noche ya que poco a poco, las farolas se iban encendiendo. El vuelo se me hizo eterno, no paraba de moverme, tenia que hacer algo para no volverme loca. Estaba deseando que todos me vieran y se sorprendieran, y me dijeran su opinión claro. Esto Katherine lo sabía por lo que me miraban maliciosamente y sonreía. Ella también quería que todo el mundo me viera. Para que fliparan y se dieran cuenta de que ya no era la niña que no podía estar desprotegida ni cinco minutos. No, ahora yo era mucho mas fuerte, mental y físicamente hablando, podía matar un vampiro con una estaca, moverme como una cazavampiros de verdad e incluso había aprendido algunos hechizos del libro de la madre de Bonnie que esta me había prestado (todas las de su familia habían sido brujas, pero no solo ellas podían hacer hechizos, si sabías como funcionaba todo tu también)
Cuando llegamos al aeropuerto de Virginia eran las doce de la noche, bastante tarde si. Cogimos un taxi hasta Mistic Falls y Katherine me acogió en su casa (no es suya esque mató al propietario) hasta mañana o cuando fuera. Me dijo que podía quedarme todo lo que quisiera. Mi habitación era bastante grande. Con un armario a lo antiguo, un arcón y una cama de matrimonio junto a un ventanal que daba al centro de la ciudad y desde donde veía el tejado de la casa Salvatore, si, la de Damon y Stefan.
Coloqué un poco mis cosas y me puse un pijama de tirantes, ya empezaba a hacer calorcito, y me metí en la cama. Me dormí contemplando el cielo estrellado y la luna que me miraba con recelo, igual que yo a ella, y mañana mas de uno también me miraría como ella.