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Cuando todo cobra sentido — capítulo 6
Cuando entré en el Grill sonaba Cada Dos Minutos de Despistaos. Una canción que nos iba a Matt y a mi perfecta. El establecimiento había cambiado nada. Seguía igual, solo que, en vez de oler a antiguo debido a la fecha en que se construyó, olía a jazmín, que rico.
Me senté en un taburete de la barra, Matt estaba de espaldas, pero oyó que se había sentado una nueva clienta, lo que no se esperaba esque fuera yo. Al girarse todo cambió:
_Bienvenida al Grill, ¿que desea?- al decir esto Matt giró sobre sus talones y ambos nos contemplamos, yo sonreía, el estaba en shock.
_¿¿¿¿¡¡¡¡Ever!!!!????
_Hola, Matt, ¿que tal?
No habló, solo me miraba estupefacto. Pues si que le había afectado.
_Estás....estás...
_Si, estoy viva.
_Estás preciosa, eso iba a decir, ¿que haces aquí?
_Llevo desde el Jueves en Mistic Falls. Mi padre es un famoso escritor que está haciendo giras por todos los estados para promocionar su libro, y nosotros le tenemos que acompañar.
_Ajá. Vaya, ¿Y te pones así de guapa para salir a la calle?
_¿eh? no, jaja, ahora hay una "fiesta" en su honor en la masión Loockbood, yo he estado...¿media hora? no aguantaba.
_Típico de ti, ¿que quieres tomar?
_Mmmm...lo que tu quieras. ¿nos sentamos? para hablar.
_¿Ahora? estoy trabajando, Ever. _Si, eso ya me quedó claro, pero, no hay casi nadie, por ahora esto está tranquilo. Mira, quiero una granadina, me sentaré en esa mesa. Te espero.
Me alejé de la barra y me senté en la mesa, que percibí que era adecuada. Sabía que Matt vendría, solo por cómo me miraba, además, si que había cambiado. Ya no era la tímida e ingenua Ever que dependía de alguien. Mi trágica muerte me había hecho recapacitar y tomarme las cosas como debía: Ya no pienso sentarme a esperar. Solo que, Matt, seguía siendo mi debilidad.