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Historia 99023 — capítulo 24

Ya sólo faltaba caminar unos pocos pasos para entrar al castillo de Hogwarts.

Harry, Ron, Ginny y los Weasley le habían avisado a McGonagall que aquel día llegarían.

Harry esperaba que Hermione no estuviese en el castillo en aquel momento, quería darle una sorpresa claramente. Lo mismo pensaban Ginny y Ron. Aunque éste último quería darle otro tipo de sorpresa...

En fin, los tres caminaron hacia la sala común de Gryffindor. No sin antes, pasar por la oficina de McGonagall y anunciar su llegada.

Los tres estuvieron sentados en la sala común de Gryffindor, esperando a cierta castaña que pasaba por el retrato de la Dama Gorda con una rubia de aspecto sereno.

En ése momento, Hermione se quedó inmóvil. Sus tres mejores amigos estaban ahí, parados frente a ella con una gran sonrisa.

—¡¡Chicos!! —gritó Hermione casi llorando de emoción y abalanzándose hacia sus amigos.

—¡Hola, Mione! —saludó muy alegre Harry.

—Lamentamos no haberte dicho que hoy veníamos, ¡queríamos darte una sorpresa! —dijo Ginny abrazando a su amiga.

—¿Cómo viajaron? —Preguntó Hermione mientras abrazaba a Ron muy cálidamente— No se aparecieron aquí... ¿verdad?

—No, Hermione. Desde tu carta con el sueño de Voldemort... bueno, decidimos que sería mejor viajar en avión.

—Hermione —habló Luna, mientras se acercaba a los cuatro—, iré al cuarto. Es una alegría que hayan vuelto, chicos. Adiós.

—¡Hola y adiós, Luna! —gritaron los tres, sintiéndose mal por haberla ignorado.

—Mucho más prudente viajar en avión. ¡Oh, chicos! Estoy tan contenta de que hayan regresado! ¡Deben contármelo todo!

Así fue. Harry, Ron y Ginny le fueron contando por las diferentes aventuras que pasaron en su viaje de trabajo. Aunque claro, por suerte, les había dejado tiempo para traerle varios regalos a Hermione.

Ginny, le había llevado un lindísimo suéter de Polonia. Harry, le había llevado un colgante, y como dije tenía colgando un giratiempo de madera, en homenaje al giratiempo que le había regalado McGonagall en primer año. Y por último, Ron le había regalado una rosa de madera color azul grisáceo; que, según el vendedor que se lo vendió a Ron, significaba amistad pura.

—¡Gracias, chicos! Fueron muy amables. Lamento no tener nada para ustedes, ¡no creí que me trajeran regalos!

—Oh. No te preocupes, Hermione. Aquí no terminan los regalos. Mamá te hizo un suéter con lana de Eslovaquia, piensa que es sagrada o algo por el estilo...

Los cuatro rieron ante tal comentario de la pelirroja.

........

Ya faltaba poco. ¿Más específica? Faltaban dos días para el baile de Navidad. Así es, era miércoles, y el viernes, se haría la fiesta.

Mañana, sería una de las últimas reuniones de McGonagall con Draco y Hermione. Todo indicaba estar bien, así que, suponían que después del baile, podrían pasar sus últimos días en sus respectivas habitaciones, como era de costumbre antes que existiera esta tal cabaña de aislamiento.

La primera asignatura de la mañana, era Historia de la Magia.

—Buenos días a todos. Hoy, hablaremos de cómo era la relación entre los muggles y los magos. Durante siglos, la comunidad mágica no tuvo la necesidad de esconderse de los muggles. No vivían precisamente en armonía, pero se toleraban los unos a los otros. Muchos muggles pedían ayuda a los magos y a algunos los explotaban en el sentido literal de la palabra. Pero el hombre, ya se sabe, tiene envidia de lo que no posee, y si no puede poseerlo, quiere destruirlo. Así, en la edad media, los muggles iniciaron la persecución y la quema de las brujas. En aquella época los muggles pensaban que sobretodo las mujeres poseían poderes mágicos. Los muggles no podían saber que las llamas, a las auténticas brujas, no les hacían nada mas que unas agradables cosquillas. Por desgracia para ellos, los muggles no eran muy buenos capturando brujas, y a menudo tomaban a las muchachas inocentes que se comportaban de manera quizá un poco extraña, y las condenaban a torturas inimaginables. Desde aquel momento los magos comprendieron que esconderse de los muggles sería realmente útil.

—¿Alguna pregunta respecto a esto? —nadie contestó, por lo que el profesor Widding, continuó— Excelente, bien. Entonces, para la clase que viene, quiero sobre mi escritorio dos pergaminos sobre las diferentes maneras y formas que tenían los magos para esconderse de los muggles, y que pasaba si un mago, luego de esta regla de esconderse de los muggles, congeniara con muggles. Hasta la próxima, chicos. ¡No olviden sus libros!

Hermione había anotado cada una de las palabras del profesor Widding, nunca se aburriría de Historia de la Magia. La castaña, salió muy satisfecha del salón.

La próxima asignatura, Pociones. Eso le hacía acordar a... ¡Draco! ¿Dónde estará? Rápidamente, se dirigió hacia el salón del profesor Triguare.

........

—No me voy a animar —se dijo a sí mismo—. Me conozco, no lo haré.

—Debes arriesgarte, hermano. Aún no sé como hice para invitar a Joanne y que ella me dijera que sí.

—Pero tú estás seguro que ella gusta de ti, Blaise. Yo... no estoy tan seguro de eso.

—¿Si Hermione gusta de ti?

—Exácto. Es algo más complejo, ¿entiendes?

—Claro, entiendo...

—Además, Astoria está de por medio. ¿Te imaginas lo que le haría a Hermione si ve que voy con ella al baile? —Blaise asintió— Y... además...

—¿Qué?

—Está la comadreja Weasley. Volvió con Potter, ¿sabías?

—¿Los has visto?

—Sí. Vi cuando pasaban a saludar al guardabosques, Hagrid.

—Oh... ¿y tú pienses que ella querrá ir con Weasley?

—Es lo más lógico, ¿no?

—Pues... no lo sé —dijo Blaise, pensativo—. Si tú la invitas primero...

—Sabes como soy. No creo hacerlo. Hermione me gusta de verdad, Blaise. Y me cuesta mucho expresarme con... bueno, la gente que de verdad me importa.

—Sé que tendrás que hacer un esfuerzo sobrehumano. Por eso, te ayudaré —en eso, Blaise apoyó una mano sobre el hombro derecho de su amigo.

—¿Qué tienes en mente?

........

La clase de Pociones, al fin había finalizado.

—¡Felicitaciones a Ravenclaw y Gryffindor! Ambos ganaron 30 puntos. ¡Pueden retirarse! —todos se estaban levantando del asiento, inclusive Hermione, hasta que el profesor la detuvo— Señorita Granger, disculpe. ¿Podría quedarse aquí un momento, por favor?

—Sí. Claro que sí, profesor —dijo ella acercándose al señor Triguare—. ¿Qué necesita?

—Una explicación —prosiguió y Hermione lo miró desentendida.

—¿Señor?

—Tu desempeño hoy con las pociones, ¡fue realmente interesante! Muy especial. Manejó con facilidad los ingredientes, señorita Granger. Y debo advertirles, que muy pocos logran hacerlo. ¿Cómo fue que de pronto logró semejantes resultados?

—Oh, bueno...

—Por favor, no me mal interprete —la interrumpió—. Por supuesto que, usted era buena en mi clase pero... bueno, digamos que se esforzaba mucho. Sin embargo, hoy la vi más relajada y la poción esencia de díctamo le salió realmente bien.

—Muchas gracias, profesor. Em... digamos que... bueno... tuve ayuda... extra.

—¿Podría saberse de quién?

—Drac... —la castaña paró su habla de inmediato— Dracótilo Remífure.

—¿Dracótilo Remífure? ¿Acaso es un estudiante?

—Pues... de hecho no, señor. Es mi... primo segundo lejano materno —contestó Hermione, tratando de parecer segura de lo que decía.

—Oh... dígale a su primo segundo... —sugirió algo confundido— bueno, sólo dígale que debería enseñar en Hogwarts —dijo el profesor riendo.

—Se lo diré, profesor Triguare —sonrió Hermione—. Si es que existiera... —inquirió murmurando.

—¿Cómo dijo, señorita Granger?

—Dije... bueno... en realidad no dije nada. ¿Esto es todo, profesor?

—Sí, sí. Puede retirarse.

—Se lo agradezco, señor.

Hermione salió del salón de Pociones algo nerviosa pero aliviada que el profesor se hubiera creído la historia del primo segundo lejano materno. La próxima asignatura que tendría que enfrentar, junto con Luna, sería Defensa contra las Artes Oscuras.

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¡Buenas noches a todos! ¿Cómo andan? Yo, a decir verdad, ¡con mucho sueño! Hoy me levanté a las 7:30 a.m, ¡me cambio de colegio y fui a otro colegio para ver si tenían bacante! Mañana tengo que volver a ir u.u. Bueno, les agradezco mucho de nuevo todos los comentarios del capítulo anterior. No tengo más palabras que decirles, ¡excepto gracias y ojalá que les guste el capítulo! ¡Adiós! :)