← Las tres generaciones juntas en 1995 · de
Las tres generaciones juntas en 1995 — capítulo 1
Era temprano en el Colegió Hogwarts de magia y hechicería. Los alumnos y profesores se dirigían al Gran Comedor para tomar su desayuno antes del comienzo de las clases.
Estaban todos hablando tranquilamente como cada día a la hora del desayuno cuando de la nada a través de un remolino que se había formado en el techo encantado del Gran Comedor apareció un sobre de color azul cian que se posó sobre las manos del Director de aquel colegio. Todos los presentes en el comedor murmuraban sobre cual podía ser el contenido de aquella misteriosa carta. Cuando el director comenzó a abrirla todos se quedaron en silencio mientras el director AlbusDumbledore se dispuso a leerla detenidamente, todos los alumnos y profesores lo miraban con inquietud mientras el director leía para sí el contenido de aquella carta que decía:
A la presente de Albus Dumbledore, Director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
Le escribimos esta carta desde el futuro para pedirle que reúna a las siguientes personas en el Gran comedor. El motivo es que algunas personas de su futuro, exactamente de 2022, iremos a su presente año 1995 para presentarnos y conocer a algunas personas a las que no tuvimos la oportunidad ni el placer de conocer. Además de personas de su futuro irán algunas de su pasado, concretamente de 1977, para que así personas de su tiempo y del nuestro se puedan conocerlas. Las siguientes personas son las que debe avisar para que acudan al Gran Comedor.
Andromeda Tonks
Ted Tonks
Arthur Weasley
Molly Weasley
Sirius Black
Remus Lupin
Nymphadora Tonks
Bill Weasley
Fleur Delacour
Charlie Weasley
Percy Weasley
Audrey Davis
De poder ser le agradeceríamos que también avisase a Narcissa Malfoy y Lucius Malfoy.
Atentamente y hasta pronto,
L, W, P, S, L, M.
PD: Cuando que haya reunido a las personas anteriormente nombradas aparecerán las personas de su pasado que has sido convocadas por nosotros.
Cuando el Director termino de leer la carta se levanto de su asiento y observo las miradas expectantes de las personas allí reunidas, después de eso se acercó a la profesora McGonagall para comunicarle en voz baja que avisase a las personas que habían sido nombradas en la carta. En el momento en el que la Subdirectora se fue a hacer el pedido de Dumbledore este se aclaró la voz y se dirigió a sus alumnos y profesores.
-La carta que acabo de leer me ha informado que vamos a recibir a unas personas del futuro-habló el director. En cuanto el director dijo eso los alumnos empezaron a murmurar sobre quien podían ser esas personas del futuro.
-Eso es imposible, no se puede viajar en el tiempo -comento una mujer vestida de rosa con voz chillona que se había levantado de su asiento.
-No lo es en nuestro tiempo pero puede que si lo sea en el futuro, profesora Umbridge -afirmó Dumbledore con su habitual voz calmada. La mujer de rosa bufó y volvió a sentarse donde estaba anteriormente.
-Ya que eso está aclarado proseguiré contándoles el contenido de la carta -comenzó Dumbledore- la carta como estaba contándoles viene del futuro y me ha informado que recibiremos a unas personas del futuro relacionada con ustedes, además también me ha informado que recibiremos a algunas personas del pasado, conc -El profesor no terminó de decir lo que estaba contando porque en aquel momento entraron por la puerta 12 personas, todas las personas que estaban en el Gran comedor se giraron para ver quienes eran los habían recién llegados. La primera en entrar era una mujer de cabello castaño suave, piel pálida y ojos castaño claro, cuando la vieron entrar muchos se pusieron pálidos y con cara de miedo, Neville Lomgbotton que hasta hacía un momento estaba sentado en la mesa de Gryffindor se levanto de su asiento y apunto a la mujer con su varita, Harry, Hermione y Ron que estaban a su lado hicieron lo mismo que él. En medió del silencio que se había formado cuando vieron entrar a aquella mujer se oyó un estridente grito.
-Apresadla es Bellatrix Lestrange -ordeno a viva voz Dolores Umbridge mientras sacaba su varita. Dumbledore bajo con calma la varita de Dolores y dirigió su mirada a todo el Gran Comedor.
-No es Bellatrix Lestrange sino su hermana, Andrómeda Tonks -aclaró Dumbledore- Y el caballero que viene a su lado es su esposo Ted Tonks -terminó de decir señalando a un hombre de mediana edad de cabello rubio y ojos azules. Cuando Dumbledore aclaró que la mujer que había entrado no era Bellatrix los jóvenes bajaron sus varitas y las guardaron.
-Perdona por haberla apuntado señora Tonks pero pensamos que era su hermana -dijo Harry un poco avergonzado.
-Nosotros también los sentimos -corroboraron los otros tres jóvenes apenados.
-Tranquilos muchachos no es la primera vez que me pasa -comento Andrómeda con una sonrisa tranquilizadora- a pesar de que no agrada el hecho de que confundan con Bella ya me he acostumbrado.
-¿Porque no se sientan con nosotros? -ofreció Hermione a la pareja con una sonrisa.
-Claro que nos sentamos con vosotros -admitió el hombre rubio que respondía al nombre de Ted. La pareja se dirigió a la mesa de Gryffindor y se sentó al lado de Hermione. Después de que aquella pareja entrase apareció un grupo de pelirrojos y una joven de cabello rubio, todos supieron al momento quienes eran los que habían aparecido. Delante de todos iba una pareja de aproximadamente 50 años que reconocieron como el señor y la señora Weasley, detrás de los señores Weasley iba un joven con un cabello pelirrojo largo atado en una coleta, él tenía los ojos azules e iba dado de la mano con una chica que todos reconocieron como Fleur Delacour, la chica tenía el cabello rubio platinado y los ojos de un bonito color azul. Posterior a ellos iban dos pelirrojos, uno de ellos era musculoso, tenía los ojos castaños y el cabello revuelto, el otro era alto, pelirrojo y con unos ojos azules que acompañaban a unas gafas de carey, este último iba un poco separado de su familia. Todos ellos se dirigieron a la mesa de Gryffindor donde saludaron a Ron, Harry, Hermione, Ginny y a los gemelos. Charlie y Percy se dirigieron a saludar a algunos amigos que aun estaban en Hogwarts, mientras estos se saludaban, por la puerta apareció una chica de unos 19 años a la que la mayoría reconoció como Audrey Davis, ella era una joven de tez pálida, cabello castaño claro casi rubio y unos ojos verdes azulados. Cuando la joven entró al Gran Comedor Charlie y Percy se giraron para ver quien era, Percy se quedo mirando a la joven embobado fijamente a los ojos, a igual que a el a ella le pasó lo mismo, una vez salieron de su ensoñación ambos se dirigieron una falsa mirada de odio y se dirigieron a la mesa de Gryfindor porque ambos habían pertenecido a esa casa, se intentaron sentar lo más lejos posible el uno del otro pero los Weasley terminaron por hacer que ambos se sentasen juntos. La familia de Percy había notado esa extraña conexión que había entre ellos así que optaron por hacer que se sentasen juntos para ver que sucedía entre ellos. Una vez que todos se habían sentado, por la puerta aparecieron tres personas que iban hablando animadamente sobre algo que parecía resultarles divertido, en el medio de los tres iba un hombre de cabellos castaños con algún reflejo plateado que le daba un aspecto mas claro y juvenil a su cabello, él tenía los ojos de un intenso color miel y su cara tenía alguna cicatriz de forma dispar. A la izquierda del castaño iba una joven que tenía la cara en forma de corazón, su cabello era de un fuerte tono rosado y sus ojos eran oscuros y brillantes. El otro hombre tenía el cabello negro azulado y le llegaba hasta los hombros con algunas ondulaciones, sus ojos eran de un tono gris clarito. Cuando Harry vio entrar a este último fue corriendo hacia él, cuando llego hasta él le dio un fuerte abrazo. Todos los que estaban en el Gran Comedor se fijaron con más atención en el hombre que Harry estaba abrazando, todos los que estaban en el Gran Comedor excepto Hemione, Fleur, los Weasley a excepción de Percy y, el señor y la señora gritaron al reconocerlo.
-Sirius Black -gritaron todos a excepción de los anteriores.
-Como os alegráis de verme, ya sé que soy muy guapo pero no es para que os pongáis así -dijo el hombre de cabello negro que respondía al nombre de Sirius Black.
-Cállate Canuto, haber si nos vas a meter en un lio -le susurro el castaño a Sirius después de haberle dado un codazo.
- Es Sirius Black que hacéis hay plantados, detenerlo -ordenó Dolores con su habitual voz aguda.
-Nadie va a detener a nadie, es inocente -habló el Director calmadamente.
-Él es un asesino, un prófugo de la justicia, debería estar en una celda en Azkaban -argumentó Umbridge.
-Aquí la única que irá a una celda a Azkaban eres tu por torturar a tus alumnos -la encaró Sirius separándose de Harry para sacar su varita.
-Tranquilos -comenzó Dumbledore intentando apaciguar la tensión que se había formado en el ambiente- porque no va usted el señor Lupin y la señorita Tonks a sentarse a la mesa de Gryffindor -terminó diciendo a Sirius. Dolores iba a contradecir lo que dijo Dumbledore pero este con una mirada hizo que no lo hiciese.
Los cuatro que estaban de pie se dirigieron hacia la mesa de Gryffindor, Harry se sentó en el puesto que ocupaba antes al lado de Ron mientras los otros tres saludaban a sus conocido, Tonks le dio un fuerte abrazo a sus padres que hacía días no veía por estar viviendo en el cuartel de la Orden. Después de saludar los tres se sentaron, Sirius se sentó al lado de Harry y Remus y Tonks se sentaron enfrente de estos. Una vez que estuvieron sentados Dumbledore miro al gran Comedor en toda su extensión preguntándose cuando aparecería la profesora McGonagall, aun faltaban ella y el señor y la señora Malfoy aunque el veía poco probable que estos últimos apareciesen.
-Esperaremos un par de minutos más a que la profesora McGonagall vuelva con otra persona es requerida para lo que dice la carta -comenzó Dumbledore- mientras esperamos podéis hacer lo que queráis sin salir del Gran Comedor -terminó diciendo Dumbledore mientras se sentaba en su butaca detrás de la mesa de profesores.
Una vez que Dumbledore comunico aquello todos los alumnos se pusieron a conversaban acerca de lo recientemente acontecido. En la mesa de Gryffindor, concretamente donde estaban sentados los recién llegados, hablaban animadamente sobre varios temas diferentes. Los gemelos hablaban con Bill, Charlie y Lee Jordan sobre un par de bromas que tenían pensado hacerle a los Slytherin, todo esto lo hacían lejos de la señora Weasley, mientras ellos conversaban sobre bromas, los padres de Tonks conversaban con el señor y la señora Weasley sobre temas triviales. Un poco más lejos de donde estaban los más adultos se encontraban Ron, Hermione, Neville y Harry conversando Sirius, Remus y Tonks aunque estos dos últimos no prestaban mucha atención a la conversación sino que se prestaba más atención entre ellos enviándose sonrisas y miradas discretas.
Ya habían pasado 5 minutos cuando por la entrada principal apareció la profesora McGonagall junto a una mujer de unos 40 años con el cabello rubio, ojos azules y piel pálida, un poco alejado de estas iba un hombre un par de años mayor que la anterior que tenía el cabello largo y rubio platinado, sus ojos eran grises y su piel pálida. Una vez que McGonagall llego al Gran Comedor esta se dirigió rápidamente a la mesa de profesores y se acercó a Dumbledore.
-Lamento el retraso pero me costó mucho convencerlos para que viniesen -comunicó Minerva a el Director un poco apenada por el retraso.
-Tranquila Minerva, lo importante es que ya están aquí -afirmó Dumbledore con voz tranquilizadora.
Mientras el profesor Dumbledor y McGonagall hablaban todos los miembros de la Orden del Fénix, incluidos Harry, Ron y Hermione que estaban presentes se levantaron de sus asientos sujetando sus varitas en dirección a los últimas personas que llegaron, Dumbledore vio esto y decidió intervenir antes de que transcendiese a mayores.
-Señor y Señora Malfoy vayan a sentarse junto a su hijo en la mesa de Slyherin -pidió Dumbledore amablemente. Los nombrados dejaron de mirar directamente en dirección a los miembros de la Orden y dirigieron su mirada hacia la mesa de Slytherin en busaca de su hijo para sentarse con él. Una vez que vieron a Draco Malfoy se dirigieron hacia su posición y lo saludaron cariñosamente, después se sentaron juntos en la mesa de Slytherin. Los miembros de la Orden y el trio dorado seguían de pie solo que ahora estaban girados hacia la mesa de las serpientes.
-Porque no os sentáis y prosigo con lo que estaba comunicando antes de vuestra llegada -comenzó Dumbledore dirigiéndose a las personas que estaban de pie, una vez que Albus dijo eso todos se sentaron- bien, como iba diciendo me ha llegado una carta en la que me explican que van a venir a nuestro tiempo unas personas del futuro que, a mi entender, están relacionadas con algunos de ustedes. También me han comunicado que vendrán algunas personas del pasado que están relacionadas con algunos de ustedes, concretamente vendrán de 1977 -terminó de comunicar Dumbledore en medio de barullo de comentarios que se habían comenzado ha oír poco antes de que terminase.
Los merodeadores, Harry y Neville se quedaron estáticos al oír de que año vendrían las personas del pasado, Harry y Neville se preguntaban si sus padres estaban entre esas personas y que de ser así podrían al fin conocerlos. Ron, Ginny, Hermione y Luna, la cual fue desde la mesa de Ravenclaw, se acercaron a ambos jóvenes para darles un abrazo reconfortante y todo su apoyo. Cuando Sirius y Remus salieron del shock en el que habían estado poco tiempo atrás se pusieron de pie.
-¿Que quiere decir con que vendrán de 1977? y ¿Quiénes vendrán? -preguntó Remus un poco conmocionado por la noticia a Dumbledore. Harry y Neville al oír aquello salieron de su ensoñación y prestaron atención a lo que Dumbledore tenía que decir.
-Lo mismo me pregunto -afirmó Sirius en el mismo estado que Remus.
-No se quienes vendrán, solo sé que algunas personas vendrán de 1977 -respondió Albus a ambos- a decir vedad no falta mucho para que venga, tienen que estar al llegar así que si no les importa sentarse mientras transcurre el tiempo que falta -pidió el anciano con amabilidad- señorita Lovegood -llamo el director a Luna que estaba junto a Neville en aquel momento- quédese en la mesa de Gryffindor con sus amigos -le dijo Dumbledore a Luna, Neville le hizo un sitio a su lado para que se sentase.
Una vez que Luna se sentó, Sirius y Remus se sentaron en el lugar que antes estaban ocupando, ambos estaban perdidos en sus pensamientos sobre aquella época en la que estaban en Hogwarts con sus amigos haciendo bromas y siendo felices como nunca lo fueron. Tonks que estaba al lado de Remus le cogió de la mano para tranquilizarlo, ella sabía en lo que él y Sirius debían estar pensando, ellos siempre le contaban historias sobre su época en Hogwarts como los merodeadores, de su amistad con Lily y con James, incluso le habían hablado de la amistad que tenían con los padres de Neville, sabía todos esos recuerdos felices que ellos tenían en sus corazones guardados como el más preciado tesoro. Cuando ella le cogió la mano a Remus este la miró y le dedico una sonrisa de agradecimiento la cual ella le devolvió. Todo el comedor estaba en silencio cuando las puertas se abrieron dejando ver a una joven de cabello pelirrojo que…
Este es el segundo fic que escribo además del primero de este estilo. Sé que el principio parece un poco prolijo y tedioso pero los siguientes capítulos serán mas breves y concisos.
Les agradecería que me comentasen para ver qué no les gustó y así poder mejorar para los próximos capítulos
Gracias por leer y e**spero que les guste,
TLP