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Historia 9910 — capítulo 6
- Remus aterrizó en la chimenea de la casa de los Potters, los polvos Flu no era precisamente su medio de transporte favorito, se alegró de no hacer ruido y cruzo los dedos, no quería despertar a nadie, pensó que cuando se levantasen James, Lily y Harry se llevarían un buen susto.
Encendió la luz dispuesto a iluminar la habitación, Lily Potter tenía un gusto excelente para decorarla, El salón tenía unos muebles de madera con delicadas tallas muy elaboradas y todo limpísimo, como no, impecable, una gran estantería de libros se giraba en un punto concreto y daba lugar a un pasadizo secreto, ya estaba allí cuando compraron la casa, y por supuesto James se negó a quitarlo. Tenía aterfactos muggles, un televisor y video, aparte un dvd (no se si había ya en esa época) y una cadena de música.
Olía a una mezcla de ambientador de limón, de ese que se echa para evitar los malos olores y a velas aromáticas.
Remus se sentó en el sofá más cercano a la chimenea, en esta aún se veía las cenizas de un fuego extinguido. Sin poderlo evitar el sueño lo venció.
- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡REMUS!!!!!!!!!- gritó Lily, este se despertó muy sobresaltado, tanto que dio un salto y casi pega en el techo.
Lógicamente la joven Lily, se había levantado, eran las 8 de la mañana, e iba a la cocina a hacer el desayuno cuando oyó ruidos en el salón entró y vio a Remus, y claro, eso cómo mínimo es para es para preocuparse.
-
Remus- ¿qué haces aquí?- dijo tras recuperarse del susto. Ambos se dieron dos besos (en la mejilla se entiende)
-
Necesito hablar con James es urgente.
-
¿tan urgente es?- inquirió Lily preocupada por el tono de su amigo.
-
para mí si.
-
¿y Tonks, cómo está?- preguntó Lily, tal vez por preguntar algo y porque ya intuía de donde venían los problemas del licátropo.
-
emmhh, bien, bien- contestó Remus, acelerado y muy interesado en una de las cortinas de repente.
-
Ya- lily había confirmado su teoría, sin embargo no sabía ni la mitad de lo ocurrido, y también sabía eso, que no era un simple problema, que había algo gordo detrás- pero no dijo nada.
-
¿y Harry?- preguntó el hombre, ya que aquella conversación se le estaba escapando de las manos.
En el rostro de Lily se le dibujó una sonrisa maternal y hermosa, tan solo el mero hecho del nombramiento de su hijo la hizo sonreír y dijo: Durmiendo, al igual que su padre, los dos están hechos unos dormilones, lo más pronto que se levantaron en esta última semana fue las 10 y media, y no te digo lo más tarde, claro James estuvo el otro día recordando, digamos, sus tiempos de merodeador.
-
Remus sonrió a pesar de sus preocupaciones. ¿Solo?
-
no, con Sirius, ja, imagínate.
-
¿y peter?
-
no tenemos ni idea de él, no sé, le noto raro últimamente.
-
ahh.
-
Y a ti te llamaron, pero no estabas, habías salido- dijo Tonks.
-
Ya, seguramente.
-
si me lo dijo- se rió Lily- ¿quieres desayunar?
-
vamos.
-
En la cocina, ven.
A los 5 minutos los dos estaban en la cocina comiendo tostadas con café con leche y zumo de naranja y un poco de macedonia para luego rebajar el desayuno. La cocina también era muy bonita, estaba pintada de un fuerte azul, pero muy bonito.
-
¡¡Moony!!- evidentemente James se había levantado- y tras un saludo muy raro con Remus, le preguntó entre alegre y preocupado. ¿ qué haces aquí?
-
Te tengo que contar algo, relacionado con tonks
-
¡con Tonks?
-
si, y para mí… es importante.
-
bien, vayámonos al salón, estaremos mejor.
-
perfecto, por cierto, ¿puedo ver a Harry?
-
Claro, Lily, cariño ¿me puedes preparar un café?
-
Ciertamente, te lo llevo al salón y con una macedonia detrás, ¿quieres bollos que quedan de ayer?
-
Vale- grito James, ya desde la escalera.
A los 5 minutos estaban Lily y Remus en salón, james bajó al poco, con Harry en brazos, el niño estaba muy despierto, recién vestido, tenía unos ojos verdes idénticos a los de su madre, aunque la mayoría de los rasgos pertenecían a su padre, en especial la cabellera negra como el azabache y con el pelo muy revoltoso, aunque aun no tuviese mucho ya que apenas tenía dos meses (ya había pasado ese tiempo)
-
Hola Harry- dijo Remus acercándose al niño, este no se apartó, como hubiesen hecho otros niños.
-
¿no es precioso?- dijo Lily con el tono de una madre orgullosa de su bebé.
-
si, realmente lo es- contestó Remus con sinceridad.
-
Ejem,- James dio una sorbo a su café y mojo el bollo en este. ¿Qué es eso tan urgente relacionado con Tonks, que querías contarnos, o contarme bueno?
-
A Lily también, no me importa, además ella ya intuía algo ¿o me equivoco?
-
no, mi querido Remus- respondió su amiga, e hizo un amago de sonrisa.
-
Bien, os lo contaré.
Remus se aclaró la garganta y se distrajo jugando con Harry, cuando vio que no podía retrasar más el momento comenzó a hablar:
Flash Blas:
Remus estaba sentado en el banco de aquel parque, le gustaba mucho, y aunque estaba lejos de su casa era su lugar favorito para pensar.
Estaba solo, no había un alma y la verdad, contrastaba mucho con el jaleo de las calles de Londres, llenas de discotecas por las que había pasado de camino desde su casa hasta El parque.
No había nadie ¿seguro?
- Te dije que nos volveríamos a ver- dijo una voz, como aparecida de la nada detrás de él.
Remus no necesitó mirar, sabía quien era, su voz era imposible de confundir, tan sensual, pero malvada. Aún así giró la cabeza muy lentamente.
Se encontró 1º con sus pies, en ellos llevaba unas botas, tipo de chicas guerreras, fue subiendo, llevaba una falda cortísima y por arriba una camisa Muggle, y por encima, una capa violeta que le llegaba a los pies y la pisaba, no era nada disimulada y era evidente que los muggles, ( si es que la habían visto) se le habrían quedado mirando.
Tenía una cabellera muy larga, negra y rizosa, y los ojos muy azules.
- Te dije que nos volveríamos a ver- repitió la elfa antigua, cuando los ojos del licántropo se cruzaron con sus hermosos ojos azules.
Ella se rió fuertemente.
¿Qué haces aquí?- dijo Remus con recelo.
-
jajaja- ella se rió de nuevo, sabía que eso molestaría a Remus- Tu me deseas, lo sé.
-
eso no es cierto_ afirmó Remus, tal vez muy precipitadamente.
-
si lo es, lo que pasa es que no lo sabes.
-
se perfectamente lo que quiero y lo se- dijo fríamente Lupin.
-
eso es lo que tu te crees, pero tarde o temprano te darás cuenta, ya lo verás.
-
lo dudo.
-
Pues no dudes tanto.
-
¿Por qué estás aquí?- preguntó remus tontamente, pues ya preveía el porque.
-
¿todavía no lo sabes, Lobito mío?- se acercó a él y le colocó bien el cuello de la camisa, con aire seductor, dio dos pasos atrás, sin dejar de mirarle a los ojos.
-
¿vendrás conmigo?- inquirió.
-
No Lo sueñes tan siquiera, tu me hechizaste, no fue amor lo nuestro, fue un malvado hechizo de tu parte.
-
¿hechizo?- la elfa parecía satisfecha, de que hubiera preguntado acerca de ello- No fue un hechizo mío lo que te hizo llevarte por la pasión esa noche, fue el hechizo del alcohol, tal vez más poderoso que muchos encantamientos que te podría haber hecho yo, porque lo pensé ¿lo sabías?, pero también sabía que ninguno de mis hechizos podría ser lo suficientemente fuerte como para contrarrestar tu estúpido amor por Tonks, estáis predestinados, lo dicen las estrellas, pero no me importaba yo te deseaba y te deseo, y a pesar de que mis hechizos son muy poderosos no podían cambiar vuestro destino, tenía que ser de una manera no mágica, de forma que sin darte tu cuenta, te fuiste emborrachando poco a poco, hasta que- sus ojos se iluminaron en aquel instante- lo hicimos, y te aseguro fue una experiencia maravillosa. Las estrellas aun dicen que nacisteis para estar juntos, pero no importa, eso nunca se cumplirá, porque sin quieres estar conmigo, no estarás no nadie, y menos con ella.
-
Estaré con ella, pues la amo, la amo muchísimo, cosa que contigo jamás sentiré.
-
es posible, pero te aseguro que no estarás con ella.
-
si lo es.
_ ¿estás seguro? y si te dijera que vais a tener un hijo, que ella está embarazada, de 6 meses, ya empezó a sentir los síntomas, aunque aún no está segura.
-
eso es genial- dijo Remus sin pensar- me encantaría ser padre.
-
¿te encantaría? ¿Y te seguiría encantado, si la criatura hederase tus genes?
-
claro.
-
¿todos? ¿Estás seguro?
-
si… OH, no- Remus acababa de caer en la cuenta, de que se refería a sus genes, de que como él su hijo sería; un hombre lobo.
-
Pero- interrumpió Ekaterina sus pensamientos- si te vas, el niño será, un mago normal.
-
No me importa lo que mi hijo vaya a ser, Tonks, yo y él lo superaremos juntos, siempre juntos.
¿ya no recuerdas las veces que te rechazaron la plaza en Howarts?
-
Dumbledore al final me dejó entrar, e hice amigos. Muchos.
-
si, porque ellos ignoraban tu condición.
-
3 de ellos lo sabían.
-
Ya lo sé, y gracias a ti son animagos ilegales.
Eso aun pesaba en la mente de REmus, pero sabía que había sido decisión de ellos.
-
Mi hijo tendrá unos amigos como ellos, estoy seguro- dijo con inseguridad.
-
¿estas seguro? ¿ y si no los tiene?
-
los tendrá.
-
¿ y donde están ahora tus amigos? ¿ dónde están cuanod tienes problemas?
-
siempre están a mi lado, pero este problema lo ignoran, puesto que yo no veo problema.
-
mentiroso, si lo ves. Hazme caso, es lo mejor. Vete.
-
no. no me iré.
Si, lo harás por tu hijo, o tu pensarás eso, lo harás por nosotros.
-
¡¡LO NUESTRO NUNCA EXISTIÓ!! ¡¡ENTERATE DE UNA PUÑETERA VEZ!!
-
si, existió, y no me no lo niegues.
-
Estás loca, chiflada, ya he tenido suficiente, me voy, olvídame y no interfieras más en nuestra vida privada.
-
no lo haré, ni tu.
-
VETE. no te quero ver más.
-
no grites.
-
si me da la gana, zorra.
-
no te equivoques conmigo, yo soy una elfa descendiente de Xena…
-
¿ y? para mi solo eres una horrible mujer, que interfiere en mi historia de amor ccon Tonks, y eso no lo consentiré.
-
¿ y que dirá tu queridísima Tonks, cuando sepa que su hijo es un hombre lobo, grascias a ti?
lo había dicho rabiada, sin pensar, pero había repercutido en Remus.
- Ya lo sabes, rcuerda lo que he dicho, y Ekaterina desapareció de un chasquido.
Fin Flash Blas
¿ y si es metira?- preguntó Lily, nada más que Remus hubiese acabado.
- lo es.
¿ cómo puedes estar tan seguro? le habño su amigo, ahora.
Remus cogió a Harry en brazos, porque lo estoy- dijo simplemente.
Aparte, si lo es, ¿qué importa? vuelve con ella, si es que aun la mas- dijo Lily.
-
claro, que la amo, por eso n puedo volver.
-
Perdona que te diga, pero no lo entiendo, si la amas, no la abandones, se volverá de nuevo chiflada.
-
no, el niño la hará volverse feliz, será feliz gracias al niño, Puede que lo llame Samuel-R, siempre hablamos de eso nombre, o puede que me odie tanto- siguió hablando ahora tristemente- que no lleve mi nombre.
-
no lo entiendo- murmuró Lily- te lo juro que no lo entindo.
Mientras en su casa Tonks se había levantado y había visto la nota, pero no la creyó, o más bien deseaba no creerla, gritó por toda la casa, busco por todos los lados, y preguntó a las personas de los lugares a los que él solía ir, pero nada. no se le ocurrió llamar a los potter por descontado.
-
llegó a su casa agotada, deseando que él estuviera allí, rezan por ello, ya no le importaba la conversación de anoche y se le había olvidado la bronca que iba a echarle.
-
él no volverá.
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhh- gritó Tonks , al ver, en su casa a la mujer que había estado hablando con su nvio la otra noche.
Hasta aquí por hoy, lo escruibí todo en un mismo día. todo seguido.