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Historia 99103 — capítulo 3
Previamente en este fic: Hermione es extorsionada por Astoria para hacerse pasar por ella si no le revelaría a Ron que es engañado por Hermione. Ella acepta, pero Astoria se retrasa y Hermione termina en una incómoda situación con Draco en la cama. Capítulo 3: Visita indeseada La tibia mano de Draco le produjo temblores incontrolables, pero no supo si era porque le gustaba o por desagrado. Hacía meses que Ron no la tocaba como lo hacía Draco en ese momento. Ron quería ir directo a la acción, pero parece que a Draco le gusta el juego previo. Hermione se dio cuenta que estaba comparando a su marido con Draco y se horrorizó. Se desprendió amablemente de la mano de Draco y con la excusa de ir al baño por cuestiones femeninas se retiró de la cama dejando a Draco con la palabra en la boca.Salió de su habitación y se dirigió al baño de la planta baja, el que se usa para los invitados y que está cerca del vestíbulo. Pensó que Astoria se aparecería en ese lugar y aguardó impacientemente a que llegará. Mientras esperaba se cambio el sugerente camisón y se puso su ropa. Finalmente Astoria llegó a las diez y veinte y ni siquiera se disculpó con Hermione.-Dijiste que llegarías a las nueve y media -se quejó Hermione.-¿Draco sospechó algo? -preguntó Astoria acomodándose su cabello mientras se miraba en el espejo.-No, pero ese no es el punto. Mi marido me está esperando.-Tranquila, no es el fin del mundo. Puedes irte. Mañana te quiero aquí antes de las seis.-Mañana empiezan las clases en Hogwarts, ¿recuerdas? Tu hijo me preguntó si ibas a despedirlo.-¿Qué le dijiste? -preguntó Astoria mientras se ponía el camisón que le tendía Hermione.-le dije que si.-¡Rayos, Hermione! No tendrías que haberle dicho nada. Tengo la mañana ocupada.-¿Haciendo que si se puede saber?-Haciendo cosas que no son de tu incumbencia -replicó Astoria secamente.-No puedo creer que no tengas ganas de ir a despedirte de tu hijo. No lo veras hasta las fiestas por lo menos.-No hay nada que me importe menos que eso -respondió fríamente.-No puedo creer lo que dices. ¿No sientes amor por tu familia? -suplicó Hermione.-No te pongas sentimental, santurrona -dijo Astoria- no tengo que recordarte que tu engañas a tu marido con Viktor Krum. Ahora vete.Hermione se fue sin replicar pensando en el frío corazón de esa mujer que ni siquiera se preocupa de su hijo. Llegó a su casa y se metió en silencio en la cama. Ron estaba roncando y ocupaba la parte del medio de la cama, con lo que se tuvo que conformar con dormir en el borde.Al amanecer Ron no le preguntó nada sobre cuando había llegado. Se dispusieron a desayunar los cuatro y a las diez y cuarenta y cinco salieron apresuradamente hacia la terminal. El viaje fue tranquilo salvo por las frenadas cada diez metros de Ron que no se terminaba de acostumbrar de manejar al estilo muggle. Llegaron justo a tiempo y se encontraron con los Potter. Mientras los chicos hablaban entre si, los cuatro adultos divisaron a la familia Malfoy. Draco les dirigió una breve mirada y una inclinación apenas perceptible. Hermione recordó lo que había pasado la noche anterior con Draco y se preguntó que habría pasado si no lo hubiera rechazado. Probablemente Astoria se enojaría mucho. Hermione vio como Astoria le guiñaba el ojo con disimulo y toda la presión de la situación la abrumó. Finalmente, llevaron a Hugo a casa de los abuelos paternos mientras Ron y ella se dirigieron a trabajar. Una vez en el ministerio, Hermione se dispuso a hacer su tarea sin poderse sacar la sensación del toque cálido de Draco de la cabeza. Respiró hondo, se tomó un vaso de agua, y se preparó paro un día agitado.Mientras en la terminal, Astoria y Draco se dirigieron a su vehículo.-No iré a casa ahora Draco, iré a visitar a mi hermana.-Astoria, es primero de septiembre. ¿No olvidaste algo?Astoria no solía prestar atención a lo que decía su marido. Todo en él le resultaba indiferente.-¿Qué se supone que deba recordar? -preguntó Astoria tratando de no mostrar su disgusto ante la posibilidad de cambiar sus planes. Tenía pensado salir a cenar con un apuesto muggle que había conocido la noche anterior.-Mi madre llega hoy.-Oh, lo he olvidado -dijo mientras se enfurecía por dentro por aquella arpía- solo se quedará a cenar no -preguntó desinteresadamente.-Se quedará a dormir. Después de todo estamos en su mansión y desde que mi padre falleció se siente muy sola y deprimida.-Pero si tu padre murió hace dos meses -dijo Astoria en un tono casi quejoso que supo hacerlo pasar por un tono de sorpresa.-Hay gente que tarda muchos en hacer el duelo.Llegaron a casa justo a tiempo para recibir a Narcisa que aparecía en ese momento en la chimenea.-Madre -dijo Draco acercándosele y saludándola.-Mi Draco querido, ¿Cómo estas?-Estoy bien madre.-¿Y tu querida, no me vendrás a saludar? -Por supuesto Narcisa -dijo mientras esbozaba una falsa sonrisa. Tendría que tener cuidado con ella. Después de todo era una Malfoy y no creía poder engañar a dos al mismo tiempo.-¿Por qué no me invitas un té, Astoria mientras esperamos el resto del equipaje? -¿el resto del equipaje? -preguntó Astoria confundida.-Así es. Me quedaré un par de días. Ahora que Scorpius está en Hogwarts pensé que te sentirías muy sola y he venido a hacerte compañía.Astoria sintió como un balde de agua fría la empapaba completamente.-Estoy segura que la pasaremos muy bien juntas Astoria.-Por su supuesto -contestó Astoria con una sonrisa falsa. Estaba tratando de interrumpir su libertad y sabía que se le iba a pegar como un chicle a un zapato. Llevó inconscientemente su mano hacia su varita. De repente sintió algo que la embargo completamente. Algo mucho más poderoso que una noche de lujuria con un sujeto desconocido: ganas de matar. espero que les haya gustado este capítulo. lamento que entre Herm y Draco no haya pasado nada (por ahora ;) ) si quieren saber como sigue y que hará Astoria con su suegra comenten por favor. gracas a todos los que comentaron y leyeron el capítulo anterior. (perdon si hay faltas, no pude corregirlo completamente)