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Historia 99103 — capítulo 35
Previamente en "Hermione, la usurpadora y Astoria, la malparida": Dolores Umbridge se instala en la casa de su sobrina Astoria. Hermione disimula como puede pero esta se entera que está embarazada. Por otro lado, Lucius se encuentra atrapado en la cripta, pero despierta a su horrocrux y logra salir.
Entonces:
Capítulo 35: encuentros inesperados
23 de enero - 1° de febrero de 2018
Lucius siguió alimentándose del hombre hasta que quedó saciado por completo.
-¿a que sabe la carne humana? -preguntó humorísticamente Lucius horrocrux.
-No está mal -dijo Lucius limpiándose la sangre- vuelve al reloj, Lucius falso.
-No me gusta que me llames así -se quejó Lucius horrocrux.
-Es lo que eres.
-Si no te molesta prefiero llamarme Codicia.
-¿Codicia?
-Así es -repuso Lucius horrocrux- es nuestra codicia lo que me motiva a ser independiente de mi mismo. Lo quiero todo: dinero, poder, independencia…
-Vaya si eres como yo. Pero no hay lugar para dos Lucius. Regresa al reloj o te destruyo.
-Como quieras, Lucius. Fue bueno estirar las piernas aunque sea un rato.
Lucius horrocrux, o Codicia, regresó al reloj y Lucius lo guardó en su raída y sucia túnica. Ahora tenía que encargarse de Astoria. Esta vez iría de frente, revelando que aun estaba vivo ante su hijo. Pero primero tendría que alimentarse correctamente y volver a su peso si no quería asustar a las personas. Escondió el cadáver de su víctima y fue en busca de un escondite provisorio.
El primero de febrero Lucius se encontraba completamente recuperado y saludable. Fue entonces cuando decidió ir a la mansión Malfoy. Se enfundó en una gruesa tunica y una capa para resistir las condiciones adversas del tiempo. Estaban en pleno invierno y la nieve caía todo el tiempo convirtiendo a Inglaterra en un espectacular paisaje. Tomó el camino rural. Al llegar al portón de la mansión, tocó las rejas y una figura se formó de las barras de hierro preguntando el motivo de la visita.
-Soy Lucius Malfoy, vengo a matar a mi nuera -dijo Lucius de forma monótono y sin expresión.
Los barrotes se abrieron dejando pasar a lucius quien a llegar a la puerta tocó y esperó pacientemente que alguien lo reciba.
La puerta se abrió lentamente y un elfo domestico apareció tras ella. El elfo dio saltos de alegría y apenas podía articular palabras.
-Si, ya se. El amo está vivo. Es un milagro- lo interrumpió- ¿hay alguien en casa?
-Señor Malfoy, alabado sea el señor misericordioso por su milagrosa aparición.
-No te di permiso para tener una religión, elfo.
-Tiene razón -dijo el elfo limpiándose los mocos con sus sucio atuendo- Diré tres padrenuestros y cinco avemarías como compensación.
-Pero eso… olvídalo.
-Amo, ¿Por qué no me llamó? Cualquiera de los elfos que trabaja aquí estaría encantado de servirle durante su desaparición. Bueno, excepto Bernie. Se cree el jefe.
Lucius tuvo en ese momento una revelación. Que idiota había sido. ¿Por qué no se le ocurrió llamar a alguno de sus elfos para que lo rescatara? De ese modo Astoria debió haber escapado la otra vez. Si se le hubiera ocurrido estaría libre hace semanas y no tendría que haber despertado a su horrocrux.
-¿Por qué tanto escándalo? -dijo una voz aguda entrando al vestíbulo.
-¡Lucius!
-¡tu! ¿Qué haces aquí?
-Vine a visitar a mi sobrina. ¿tu que haces vivo?
-Es una larga historia -dijo Lucius- hace tiempo que la familia entero no se reúne, ¿verdad?
Ambos se miraron detenidamente. Lucius pensó que podría ser una complicación tener a Dolores Umbridge cerca de Astoria. Dolores por su parte observaba algo extraño en Lucius. Algo dentro de su tunica le llamaba la atención. Era un reloj, pero podía ver que era algo más, algo que nunca había visto.
-Tía ¿Qué pasa, quien vino?
Hermione apareció con la apariencia de Astoria seguida de Draco. Este último se quedó estupefacto al ver cara a cara a su padre vivo. Se quedaron todos en su sito sin saber que decir.
-Supongo que te preguntaras que hago vivo hijo.
Draco estaba tan conmovido que no respondió.
-Veras, tuve que desaparecer por un tiempo por problemas personales. Me metí en malos negocios con los duendes del banco de los magos. No me quedó otra alternativa que fingir mi muerte para protegernos a todos. Si moría los duendes no buscarían saldar la deuda. Desafortunadamente me fui lejos y me enteré demasiado tarde del accidente de Narcisa.
-Eso no es una excusa -dijo Draco intentando contener su furia- yo tuve que hacerme cago de todo. Ni siquiera apareciste para su entierro.
-Estuve, pero no me mostré. Hubiese sido un escándalo si revelaba que estaba vivo y faltaría el respeto de mi esposa.
-¡Eso no cambia nada! ¿a que vienes ahora?
-Solo quiero recuperar el tiempo perdido.
-¡Es muy tarde para eso, padre!- dijo Draco enojado antes de salir de la mansión dando un portazo.
Dolores, Hermione y Lucius se quedaron en el vestíbulo anonadados por la reacción de Draco. Hermione comprendió que Draco estaba muy dolido por las actitudes de su padre que no estuvo cuando más lo necesitaba.
-Ejem, ejem -tosió Dolores para llamar la atención- Lucius, ¿te quedarás a dormir?
-Por supuesto. Esta es mi casa -repuso Lucius con seriedad.
Dolores le devolvió una enorme sonrisa de sapo llena de veneno.
-Tengo que hacer algunas diligencias, Astoria. Por cierto, ¿alguien tiene hora? -preguntó astutamente.
Lucius metió la mano en su túnica y sacó su reloj plateado.
-Son las once y cuarenta y cinco de la mañana.
-¡Que bello reloj! ¿me permites?
Dolores le arrebató el reloj a Lucius y lo examinó detenidamente. Había algo extraño. Podía verlo. Literalmente.
-Es una reliquia familiar. De mi abuelo -dijo Lucius estirando la mano y recuperando el reloj de las manos de Dolores.
-Ya no hacen relojes como esos. Bueno, recogeré algunos trastos del sótano, Astoria. Hay que deshacerse de la basura y conozco a alguien que la compraría a buen precio.
Lucius puso una muesca de asco al ver como esa vieja mujer robaba sus objetos, pero tenía pensado terminar con Astoria de una vez.
-Astoria, ¿me acompañaras a mi habitación?
-Por supuesto Lucius -dijo Hermione todavía conmocionada por la noticia de su falsa muerte.
Lucius, una vez fuera de la vista de Dolores, llevó una mano al interior de la túnica y apuntó con su varita a Hermione sin que esta se diera cuenta.
Mientras Hermione y Lucius subían por las escaleras, Dolores bajo al sótano. Ya ahí se puso a pensar en ese extraño reloj, cuando vio por el rabillo del ojo izquierdo algo que le llamó la atención. Se sacó el parche del ojo izquierdo e inspeccionó la estantería detenidamente. Su ojo de un color rojo sangre que recordaba al de Ojoloco Moody no paraba de girar de un lado a otro. Había encontrado algo detrás del estante de libros.
En el próximo capítulo de "Hermione, la usurpadora y Astoria, la malparida": Mas secretos salen a la luz. Dolores hará un descubrimiento que lo cambiará todo. ¿De que se enterará? ¿Qué pasará con Lucius y Hermione? ¿Pelearan?
No te pierdas la próxima edición de este fic:
Capítulo 36: Dolores ataca
Hola a todos!! Lamento de nuevo la tardanza, tengo muchos trabajos que entregar en la universidad, por suerte queda una semana para las vacaciones de invierno. Espero que hayan disfrutado de este capítulo y si notan algún error o algo raro háganme saber. Los próximos tendrán mucha acción. Dejen comentarios y nos vemos tan pronto como pueda!!!