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Historia 99232 — capítulo 8

Habían pasado dos semanas y había vuelto casi todo a la normalidad en mi alrededor, los chicos me hablaban con tranquilidad y Malfoy no me atosigaba. Perfecto, de no ser por el hecho de que a momentos extrañaba la insufrible presencia del húron. Aunque por supuesto no estaba enamorada de él ni me gustaba de él, obviamente no porque si no ahora no estaría por anunciar mi compromiso con Theo.

  • Me gustaría verte con aquel vestido rojo esta noche. - dijo Theo, acercandose a mi de improvisto y asustandome, le mire y sonreí.

  • ¿Enserio? - pregunte, formando una sonrisa estúpida.

  • Por algo te lo digo. - susurro, besandome. El beso era duradero lo que me indico que Malfoy andaba por algún lugar cerca de nosotros, paro el beso y se despidió de mi alejandose a paso ligero. Camine despacio hasta llegar al lago, en donde alguna vez había estado hablando con Zabinni. Me sente y mire a la nada, pensando en todo lo sucedido y en todo lo que estaba por venir. El banquete empezaría a las nueve en punto, y ahora eran las siete y media asi que decidí ir rápidamente a prepararme. Camine a paso ligero hasta la Torre Gryffindor, estaba por llegar a mi cuarto cuando alguien me tomo del brazo, me gire y me encontre a Wood.

  • ¿Qué creés que pasará hoy en el banquete especial? - pregunto curioso.

  • Pues, no lo se. - dije haciendome la tonta, y es que vaya sorpresa se llevarían los alumnos de Hogwarts cuando se enterasen, y esque ya sabían que Theo y yo salíamos juntos, lo que seguramente los alertaria seria el compromiso. - Luego te veo. - dije despidiendome. Antes de bañarme me prepare la ropa, me pondría el vestido rojo que Theo me había regalado la noche anterior junto a unos tacones negros.

(vestido)

(zapatos)

Me bañe y me arregle el pelo, después me maquille un poco y finalmente me vesti. Mire la hora y me di cuenta de que apenas faltaban diez minutos para las nueve. Así que con la cabeza bien alta baje las escaleras, algunos compañeros de Gryffindor me miraron embobados, mientras que algunas chicas me miraban con envidia, quizá no envidía de mi si no de mi vestido. Me di cuenta de que allí había mucha gente y no todos eran de Gryffindor, o al menos llegue a esa conclusión cuando vi a Zabinni alli. Sin saber porque, busque con la mirada a Malfoy aunque tal y como sospechaba no estaba por alli. Camine a paso lento hasta llegar a la puerta en donde me encontre a Theo, me miro de arriba abajo y sonrió con un deje de dulzura.

  • Estás bellisima. - susurro mientras bajabamos las escaleras de marmól, pues antes de entrar al Gran Comedor teníamos que hablar con Narcissa Malfoy, aunque la verdad yo no tenía ni idea de que teníamos que hablar con ella. Caminamos hasta su despacho y subimos por la gargola, la puerta se abrió sola.

  • Nott, Granger tomen asiento. - dijo con sarcasmo. Me miraba con una mezcla de emociones muy confusa, no podía descifrar que me quería expresar con aquella mirada. - ¿Y bien? - pregunto sin dejar de mirarme, asi que yo no aparte la mirada cuando Theo habló.

  • Creo que hablo mejor cuando puedo tutear a la persona, Narcissa. - comento Theodore Nott, de pronto aquel chico ya no me parecía tan educado y pacifico. - Se que tú hijo tiene una torre para él solo, y la razón por la cual estoy aqui es para exigirte una Torre para mi y para mi prometida. - comento él.

  • ¿Exiges? - pregunto alzando la ceja y apartando su mirada de la mia para mirarle a él.

  • Si bueno, puedo exigirlo yo o directamente te lo puede exigir Él. - le mire a Theo y no pude evitar un suspiro, aunque aquel duelo de miradas los tenían tan ocupados que ni se dieron cuenta. - Después de las vacaciones de Navidad quiero nuestra Torre preparada ya que volveremos siendo marido y mujer, asi pues ahora debemos ir a nuestro banquete para anunciar nuestro matrimonio. - repuso Theo levantandose, asi que yo imite su gesto.

  • Granger, espera un momento. - dijo esta poniendose de pie, mire a Theo y este me miro con una expresión extraña, finalmente abandono la estancia dejandome a solas con Narcissa, esta rodeó la mesa y se puso frente a mi mirandome a los ojos. - Lamentarás lo que estás haciendo, y cuando lo hagas no habrá nadie que ponga las manos en el fuego por ti. - comento en casi un susurro.

  • Al menos Theo no me trata como su exclava. - comente.

  • De momento no lo hace, pero cuando empieces a tener problemas con Nott te arrepentirás de no haber aprobechado a mi hijo y cuando eso pase mi hijo ya estará lejos, demasiado lejos. - dijo con un deje de frialdad, le mire a los ojos.

  • No me importa nada de lo que me estás diciendo Narcissa. - dije alejandome, en la puerta estaba Theo esperandome, tomo mi mano y miramos la hora, eran las nueve y cuarto, asi que suponiendo que ya estaría todo el mundo presente nos dirigimos al Gran Comedor, las puertas se abrieron para nosotros, la gente estaba de pie esperandonos, no estaban las cuatro mesas como siempre en su lugar había muchas mesitas redondas ocupando toda la estancia menos el pequeño pasillo por el cual ibamos caminando, había una mesita redonda de dos en el sitio en el cual solía estar la mesa de profesores, y a los lados de esa mesa habían otras, supuse que esas serían la de los profesores y familiares de Theo. La gente nos miraba, y Theo nos centro frente a todos.

  • Buenas noches. - saludo mirando a todos los lados, yo acompañe su mirada pero la mia se detubo en una mirada grisacea que miraba con cierta intensidad, entonces recorde las palabras de Narcissa con más tranquilidad. - Tengo el honor de comunicar mi compromiso con esta bella dama que tengo al lado, Hermione Granger. - dijo alzando nuestras manos entrelazadas. Entonces Theodore se arrodillo frente a mi, delante de todos los alli presentes y me miro a los ojos. - Hermione Jean Granger, ¿aceptarías casarte conmigo? - dijo a la par que mostraba un elegante y carisimo anillo, por última vez mire a Malfoy y suspire, no sabía si debía hacer caso de las palabras que Narcissa me había dicho o no, pero seguramente lo había hecho por asustarme. Mire nuevamente a Theo y al anillo.

  • Si. - dije claramente, poniendo la sonrisa más falsa que podía poner en esos momentos, él me puso el anillo y se puso de pie, besando mi mano con delicadeza y sonriendo.

(anillo)

Después de eso se inició el banquete en el cuál hubo música entre otras cosas, todo el mundo se acercaba a felicitarnos, pero el mal trago fué cuando Malfoy se acerco.

  • Que os vaya bien. - dijo secamente y con mucha ironía en la voz, en sus ojos se reflejaba el odio que tanto caracterizaba aquella mirada grisacea. El banquete finalizo a las doce de la noche y poco a poco la gente se marcho y en aquel sitio solo quedaron los mortífagos y yo. Todos me miraban con curiosidad en la mirada, por un momento me sentí intimidada y temerosa, y a pesar de que Theo estaba a mi lado, la verdad preferiría estar bien lejos de ese sitio.

  • Tenemos a una bella dama aqui presente. - cuando escuche aquella voz estube a punto de morirme de la rabia que inundo mi mirada. Por un segundo estube segura de que por mis venas no corría sangre si no más bien veneno, me gire lentamente y me di cuenta de que yo era la unica que no estaba haciendo una reverencia a pesar de que Theo tiraba de mi mano hacia abajo. Yo no me podía mover, estaba en un momento en el cual no podía ni reaccionar. Lo peor fue cuando aquella cosa acarició mi rostro y trato de sonreír.

  • Nos hemos visto en varias ocasiones pero nunca nos hemos presentado con formalidad. - serpenteó, yo no era capaz de decir absolutamente nada asi que no sabía que hacer ni como reaccionar. - Yo soy Lord Voldemort. - dijo con una voz amenazante, me miro tratando de obtener respuesta, una respuesta que yo no quería dar hasta que Theo me pellizco el dedo.

  • Hermione Granger. - dije, mi voz se escucho tan fría y tan distante que por un momento dude haber sido yo la que había hablado.

  • Tienes suerte, no siempre una Sangre Sucia enamora a un Sangre Limpia como el señor Nott. - dijo. Todos se levantaron y adoptaron posturas normales, aunque ahora me sentía poco observadora y con mucho instinto asesino corriendo por mis venas, por mi mente y por mi cuerpo. Si tubiese mi varita en mano no dudaría en empezar una lucha en ese mismo momento, en el nombre de Ronald Weasley.

  • Me retiro. - anuncié cuando vi que aquella especie de reunión duraria bastante tiempo como para terminar por caer al suelo del sueño, o como para acabar de robar una varita y comenzar una lucha.

  • Hermione... - empezo Theo.

  • Nott, si la dama desea irse dejala ella no es imprescindible en esta reunión. - concluyó Voldemort. Asi que me marche sin tan siquiera decir adiós o algo que me despidiese, camine tan rápido que no me di cuenta de que alguien me seguía, no quise darme la vuelta pues provablemente Theo me estaba siguiendo nadie más lo haría. Camine por las escaleras y alguien que no fué Nott me hablo.

  • No debes casarte. - dijo casi en un susurro, me gire y mire sus ojos grisaceos.

  • ¿Por qué no? - pregunte, desafiante pues ahora no tenía porque respetarle o porque tener miedo de él. Ahora yo podía tratarle igual que él a mi y si me diese la gana incluso peor.

  • Te hará daño. - comento.

  • No tanto como tú. - espete. - Además, ¿que te importa eso? - pregunte friamente, él me miro y en su mirada volvió a reflejarse el odio.

  • La verdad es que no me importa. - dijo dandose la vuelta y marchandose, dejandome completamente desconcertada, Malfoy era bipolar y de eso ya no tenía duda alguna. Casi corrí hasta la torre Gryffindor, alguien me detubo justo en la entrada.

  • Wood ahora no. - dije seriamente, pero él no dijo nada en vez de decir algo simplemente me beso, dejandome fuera de lugar, sin evitarlo le di un puño y salí corriendo hasta llegar a mi cuarto, para mi sorpresa Ginny no estaba sola. - ¡Luna! - la abrace con tanta fuerza que poco falto para estrangularla.

  • Uau, te ves como una princesa. - dijo sonriendo con su aire soñador.

  • ¿Donde estabas?¿Por qué apenas llegas ahora a Hogwarts? - pregunte.

  • No quería volver, pero mi padre me animo. - comento, le mire a los ojos y entonces descubri el porque, me senti culpable y a la vez mal, yo sabía que Luna había sufrido tanto o más que yo la muerte de Ron, pues ella me había confesado que lo amaba. Se me heló el alma por unos segundos hasta que la vi sonreir abiertamente, Luna era fuerte y yo no ponía en duda que ya había superado aquello.

  • Lo importante es que has venido. - comente sentandome en la cama.

  • Ginny me ha estado contando lo que ha ocurrido últimamente. - dijo Luna con tristeza.

  • Oh, pues nada bueno. - comente bajando la mirada.

  • Hermione,  Malfoy me tubo bajo la maldición Imperio para que le dijese todo lo que tú hacias y yo trate de luchar contra esa maldición pero no podía yo lo.. lo siento mucho.. Por no haber tenido el valor de decirtelo cuando dejaste a Malfoy esque me daba miedo tu reacción. - dijo Ginny a punto de llorar.

  • Tranquila, me lo había supuesto. - dije como si nada pasase, ella sonrió un poco.

  • ¿Crees que casarte con Nott es buena idea? - pregunto Ginny.

  • Si, al menos es mejor que ser el trapo sucio de Malfoy. - comente recordando la conversación que había escuchado entre él y Zabinni. - Además, después de usarme a su antojo su plan para mi era la muerte, no me pierdo nada. - comente quitandome aquel vestido bonito pero incomodo como el solo.

  • ¿Qué? - preguntaron al unísono. - ¿Como sabes? - pregunto Luna.

  • Escuche una conversación de Malfoy y Zabinni. - comente con indiferencia mientras me ponía el pijama, y a la vez me acomodaba en la cama.

  • ¿Ese es el anillo de compromiso? - pregunto Luna señalando el unico anillo que llevaba puesto.

  • Si. - dije observando aquel horrible anillo. - Y es horrible, al menos para mi gusto. - dije en un suspiro.

  • No está tan mal. - trato de animar.

  • Luna, tiene razón es horrible. - concordo Ginny sonriendo calidamente. - Pase lo que pase estaremos a tú lado Herms. - comento.

  • Lo se. - respondí, cerrando poco a poco los ojos, el cansancio me ganaba.

Apenas faltaba una semana para la Navidad, llevaba un mes sin para por el tema de la boda, que si vestido, que si medidas, que si lista, que si decorativos... Cosas a las que realmente no les había dado importancia como se suponía que tenía que hacer, la verdad es que una novia tiene los nervios a flor de piel meses antes de casarse, pero yo lejos de estar nerviosa estaba más tranquila que nunca, aunque también estaba más vacia que nunca. Me había encontrado a Malfoy veces innumerables por los pasillos y él ni me miraba, a su lado siempre solía estar Astoria, su querida y bella Astoria. Me di cuenta de que apenas faltaban dos días para mi boda, aunque eso no me altero en lo más minímo. Ahora me estaba empezando a plantear si realmente prefería a Nott antes que a Malfoy. Pues había estado en la cama con Nott y jamás me había sentido como me había sentido entre los brazos de Malfoy, quizá porque Malfoy me trataba con más delicadeza o con más 'cariño'. No sabía que estaba pasando dentro de mi, no me podía concentrar en las clases pensando en que quizá me había precipitado, o que quizá no estaba haciendo las cosas bien. Pero lo que yo realmente había querido era estar lejos de Malfoy y ahora que estaba a poco de conseguirlo no me iba a arrepentir, además Nott me trataba como una princesa de cuento.

  • Despierta dormilona. - cuando mi madre entro en el cuarto despertandome, no me quise levantar.

  • ¿Es el día? - pregunte a pesar de que ya sabía la respuesta.

  • Cariño debes empezar a prepararte. - dijo mi madre quitandome las mantas, asi que muy a mi pesar y sin ilusión en la mirada camine hacia el baño, me bañe durante un buen rato y luego me puse la bata, baje al salón y me encontre alli a la madre de Nott, algo que por un lado me molesto pues yo no había hablado nunca con ella a pesar de haberla visto muchas veces.

  • Vengo a peinarte y a maquillarte. - comento levantandose. - ¿Donde queda el baño? - pregunto empezando a subir las escaleras.

  • Segunda puerta a la derecha. - contesto mi madre en mi lugar, bufe y tratando de no perder la calma subí las escaleras detrás de la señora Nott, me sente en la silla que había hecho aparecer en el baño y cerro la puerta de golpe, empezo a enredar con mi pelo y por un momento pensé que su plan era dejarme sin pelo, pero media hora después pude ver un bonito peinado no me lo había esperado. Después del peinado me dió la vuelta y me maquillo con cuidado, no vi el resultado hasta que termino pero cuando lo vi me asombre, no parecía estar maquillada pero sin embargo mi cara estaba más bonita que minutos atrás, me miro a los ojos.

  • No sabes lo que estás por hacer. - dijo abriendo la puerta y marchandose de mi casa, asi como había venido se iba. Me dirigi a mi cuarto y me puse mi vestido de novia, me había gustado aquel vestido y no me había molestado en buscar algo mejor o que me quedase como a nadie, sencillamente había comprado el primero que me había gustado para asi quitarme una cosa de encima.

  • ¡Mamá! - llame, ella vino corriendo en su mirada había tanta emoción. - ¿Me ayudas? - dije dandome la vuelta para que ella me acomodase el vestido, asi que se puso manos a la obra.

  • Mi princesa. - dijo acariciando mis mejillas con cuidado. - ¡No me puedo creer que mi niña se va a casar tan jovén! - comento, y en ese momento recorde lo mal que se habían tomado mis padres la noticia, me habían dicho cosas como que era un capricho que no acabaría bien, me dijeron haber si estaba embarazada o que no tenía edad suficiente para casarme, pero después de hablar con la familia Nott poco a poco cambiaron de opinión, lo que sin duda alguna fue un alivio para mi, mire la hora y con lentitud baje las escaleras de mi casa, juntandome a mis padres que ya listos estaban sentados en el sofá. Mi padre cuando me vió abrió mucho la boca pero después termino por sonreir abiertamente, lo que me reconforto bastante. Me sente al lado de ellos a la espera de que llegase la hora pues había terminado de arreglarme media hora antes y ahora no había nada que hacer.

  • ¿Nos vendrás a visitar? - pregunto mi padre rompiendo el hielo.

  • ¿Por qué no lo haría? - pregunte yo.

  • Pues porque al estar casada tendrás tu vida... - comento.

  • Papá, da igual que este casada, ¡claro que vendré a veros! - dije sonriendoles dulcemente.

  • Esa es la sonrisa más bonita de mi angel. - dijo mi madre con un suspiro. Cuando llego la hora me fui con mis padres, mi madre entro antes que nosotros en la Iglesia puesto a que la tradición asi lo decia, cuando llego el momento de mi entrada mire a mi padre.

  • Tú siempre serás el hombre más importante en mi vida, papá. - dije en un susurro, me abrazo. - ¡Me vas a arrugar el vestido! - me queje sonriendo, la verdad no era una queja si no una forma de evitar que se pusiese a llorar. Tome su brazo y juntos entramos por el pasillo de la Iglesia, caminamos lentamente hasta llegar al altar, una vez estubimos alli mi padre unió mi mano a la Nott y sonrió a ambos antes de ir a su sitio. La boda trancurrió lentamente, no fui consciente del tiempo que estaba pasando hasta que llego el momento menos deseado.

  • Theodore Nott, ¿acepta a Hermione como su esposa? - pregunto el cura.

  • Si, acepto. - dijo alto y claro, entonces al mirarlo de medio lado me di cuenta de que un poco más atrás estaba Malfoy de pie, detrás de una torre redonda que había en la Iglesia. Sin poder evitarlo mis ojos quedaron clavados en sus ojos, en los cuales había mucho dolor reflejados. No podía creer lo que estaba viendo en aquella mirada, unas pequeñas lagrimas cayan por su rostro, yo no podía ver aquellas diminutas gotas de agua pero si podía ver el reflejo que dejaban a su paso.

  • Hermione Granger, ¿acepta a Theodore Nott como su esposo? - no aparte mi mirada de su mirada grisacea, no podía hecerlo me tenía atrapada. Podía decir que no a Nott, podía tirarlo todo a la basura y volver a ser la muñeca de trapo que ocupaba un minusculo espacio en la vida de Malfoy, pero si aceptaba eso, solo estaría hechando mi vida por la borda porque Malfoy jamás me haría feliz sencillamente porque nacimos para ser enemigos y él lo unico que había hecho era aprobecharme de mi posición y de su asención.

  • Si, acepto. - dije lo más alto y claro que pude, pero mis palabras quedaron en un sordo susurro. Pocos minutos después los invitados aplaudían, había terminado la peor fase del día. Cuando volví a mirar hacia el sitio en el cuál había visto a Malfoy mirandome, me dí cuenta de que ya no había rastro de aquel rubio al que tanto odiaba, pero que sin embargo extrañaba en contadas ocasiones.

  • Estás demasiado ausente. - comento Nott, mi marido acercandose a mi. Le mire y trate de sonreír.

  • Los nervios, me tienen ausente de todo. - comente.

  • ¿Los nervios? - repitió sonriendo ironicamente. - Yo diría que Malfoy te tiene ausente. - comento.

  • ¿Malfoy? - dije.

  • Me di cuenta de como lo mirabas cuando apareció de improvisto en nuestra boda, pero al menos no me dejaste plantado por aquel payaso, y eso es lo que importa. - comento seriamente. - Creo que deberíamos unirnos a la fiesta ya que es nuestra fiesta. - comento cogiendome de la mano y arrastrandome al centro de la sala en la cuál la gente estaba reunida esperando la comida. Busque a mis padres, pero no había ni rastro de ellos. Mi corazón rompió en alivio cuando los vi entrar por la puerta, agarrados de la mano sonriendo. Quise ir donde ellos pero Nott me atrapo en un baile, llamando la atención de todos los invitados.

Había pasado mi boda, y también la navidad. Ahora venía la parte más dura, regresar a Hogwarts. Estaba en el tren sentada al lado de Ginny y Luna cuando la puerta del bagón se abrió, no era sorpresa ninguna ver a Nott entrando. Sonrió a las chicas y me saludo con un pequeño beso.

  • Cuando el tren pare, no te alejes de mi. - comento sonriendo.

  • Bien. - respondí secamente. Ginny y Luna habían estado en mi boda pesé a que solo me había podido acercar a ellas unos cinco minutos en todo el día, había sido una boda de lo más llamativa. Cuando de pequeña veía como las princesas se casaban con los principes me preguntaba como podían tener tan pocos invitados, y ahora yo sin ser princesa ni nada me preguntaba como había tenido a tante gente presenciando mi boda. Un día que se suponía que tenía que ser uno de los mejores dias de mi vida, sin embargo para mi había sido un día como otro cualquiera. El caso es que, cuando Nott me dijo que en total tendríamos 180 invitados estuve a punto de desmayarme, no por el numero si no por la gente que no conocía, que era aproximadamente 160. Cuando el tren bajo, camine junto a Nott, subimos en un carruaje y quise bajar al momento cuando me di cuenta de quién más estaba ocupando ese carruaje, ni más ni menos que Astoria, Malfoy, Zabinni y Pansy. Nott no pareció incomodo y mucho menos cuando entablo conversación, unicamente había dos personas en silencio y esas eramos Malfoy y yo. Aquella situación para mi era muy incomoda, demasiado. Asi que fue un alivio cuando llegamos al castillo, lo que no me alivio fue saber que ya había una Torre especial para Nott y para mi, unicamente para los dos. La entrada estaba un poco más arriba que la de Gryffindor, la puerta era un cuadro al igual que el de la Dama Gorda, solo que con otra portera.

  • Uvas con miel. - dijo Nott, la puerta se abrió y entramos, aquella Torre estaba recubierta de lujos inimaginables para mi, los sofás eran bonitos y el salón acogedor, quizá por el color o quizá por la chimenea encendida. Solo había dos puertas, una era la del baño y la otra era de nuestro cuarto, con una enorme cama de matrimonio.

  • ¡En está cama entran como minímo seis personas! - dije al ver lo grande que era. Nott sonrió.

  • Bueno, más espacio mejor. - comento. Nuestros baúles ya estaban allí, asi que con la varita organicé mis cosas en los nuevos armarios, me había comprado ropa asi que la mayoría de ropa que tenía en mi enorme baúl era practicamente desconocida para mi. Aunque no me importaba demasiado, pues sabía que mucha ni la llegaría a usar en este año. Después de tener mi cosas organizadas baje al salón.

  • Iré a ver a mis amigas. - hable alto para que Nott me escuchase.

  • ¿Ahora? - pregunto asomandose por la puerta.

  • Mmm, si. - respondí.

  • Es nuestra primera noche aqui como marido y mujer, lo lógico es que bajemos juntos al Gran Comedor, además no se que prisa tienes porque podrás estar con ellas en la cena. - comento.

  • Ya bueno... - quizá a él le hiciese ilusión bajar conmigo de la mano, o quizá solo fuese a restregarle a Malfoy que me tenía en su poder. - Pues date prisa, tengo hambre. - dije al fin, por decir algo. Y no tardo más que cinco minutos en bajar, después fuimos juntos hasta el Gran Comedor, a pesar de que la mayoría habían estado invitados a nuestra boda, la gente todavía nos miraba extrañados.

(vestido de novia: )


Aquí os dejo otro cáp. aunque creo que no me salió del todo bien. Debo disculparme por llevar días sin actualizar pero estoy en temporada de examenes y debo usar el tiempo estudiando. Aún asi no paso por alto que   cumplió años el ocho de Febrero, lamento no haber actualizado, no tube ni un poquito de tiempo, aún asi ¡¡Feliiciidades!!

Por otro lado, este cáp. esta dedicado en especial a:

Y para terminar... ¡Gracias a los 176 usuarios que siguen mi historia! & como no, ¡Gracias por esos 71 comentarios que me han animado un montón & que incluso me han hecho sentir especial!